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42 ideas para escribir un artículo irresistible

Junio 22, 2017 — by Gabriella24

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ADVERTENCIA: Tengo fiebre, así que es posible que este artículo tenga momentos algo extraños o delirantes.

Más de lo habitual, quiero decir.

Hoy vengo a teclear sobre ideas. Muchas, muchas ideas. Vengo a hablar de lo que los ingleses llaman prompts, y que aquí solemos llamar… ¿desencadenantes? ¿Pies? ¿Entradas? Cuando escucho esas palabras solo pienso en una escopeta con forma de extremidad, con sus dedillos y todo, cruzando una puerta.

Lo dicho: fiebre. Por ahora me voy a quedar con ideas, a secas.

Uno de los problemas a los que se enfrentan muchos blogueros que empiezan (de todos los tipos) es que no saben sobre qué escribir. Digo que empiezan, porque suele ocurrir que cuando llevas mucho tiempo escribiendo publicaciones en webs y blogs, tiendes también a leer muchas otras webs y blogs, y el cruce de ideas hace que no suela faltarte inspiración. Pero incluso los profesionales tienen momentos de: “¿y qué diantres digo yo ahora, si ya está todo dicho?”.

¿Es cierto que ya no queda nada nuevo bajo el sol?

Eso nunca es cierto (del todo). Siempre se puede usar un nuevo enfoque, combinar cosas que en apariencia no tienen nada que ver, o presentar ideas revolucionarias y prácticas. Propuse algunas fórmulas para hacerlo, ya sea en ficción o ensayo.

Antes de empezar con todas estas ideas, conviene recordar que Guy Kawasaki, estratega de contenidos y mucho más, dijo que un buen artículo debía cumplir las siguientes funciones:

  • INFORMACIÓN. ¿Qué ha pasado? ¿Cuáles son los datos?
  • ANÁLISIS. ¿Qué significan esos datos?
  • UTILIDAD. ¿Cómo puedes ayudar a tus lectores con esos datos?
  • ENTRETENIMIENTO. ¿Cómo puedes hacer que esos datos sean más interesantes/divertidos?

¿Entendido? Vamos a lo que vamos: a las ideas. Algunas son mías y otras están sacadas de listas públicas de muchos profesionales, sobre todo de Problogger, de The New York Times y de Bianca Bass en Medium. Con esto tenéis para rato. Son artículos pensados para cualquier nicho, pero en cada uno pongo un ejemplo para blogs literarios. Creo que casi todos pueden usarse en cualquier sector.

Si, así es. Si te dedicas al marketing digital, al SEO o a cualquier cosa realmente técnica, no desestimes el valor de una buena historia para captar el interés de quien te lee. Ideas como “¿cuál es tu mejor recuerdo de infancia?” pueden parecer extrañas a alguien que está acostumbrado a escribir sobre Google Analytics, pero ¿y si ya de niño/a te gustaba analizar cosas? ¿Y si observabas y contabilizabas la respuesta de tus compañeros cuando contabas un chiste? Yo estoy suscrita a boletines y correos de personas que venden cosas que no me interesan en absoluto, solo porque su manera de contar una historia es totalmente original y adictiva.

También os recuerdo que un buen artículo, si bien puede tener componentes personales (y eso funciona muy bien en aquello de contar historias o storytelling), debe estar siempre enfocado a aportarle valor al lector. Así, si narras una historia personal, más te vale que enganche, que sea MUY divertida o interesante, y que concluya con algo que sirva a quien te lee.

¡Ideas!

1. La guía para _____

Este es el artículo definitivo. Busca algo que la gente necesite. Probablemente sea un tema que otros hayan tratado de sobra, pero a lo mejor no hay un post comprensivo, que sirva como referente único.

Ejemplos:

  • La guía definitiva para leer a Antonio Machado.
  • Una guía completa para crear escenarios sorprendentes.
  • Guía profesional para no perderse en Poniente.
artículosTambién: guía definitiva para leer en diagonal guías definitivas

2. Errores que cometen todos los _____

Por desgracia, los titulares que despiertan ansiedad o miedo son los que mejor funcionan. Uno de mis artículos más visitados es 10 errores que hacen que la gente tire tu libro por la ventana. Todo el mundo quiere saber si está cometiendo esos errores.

Cuidado, este tipo de artículo se presta a polémica. Si das en el clavo, vas a tener a unos cuantos lectores cabreados precisamente porque cometen esos errores y quieren justificarse en público, no siempre de manera educada.

Algunos otros ejemplos:

  • 20 errores que cometen todos los lectores de Crepúsculo
  • Errores que cometen todos los poetas principiantes.
  • 30 cosas que estás haciendo mal al comer cereales.
artículosPor ejemplo: ¿sabías que solo se pueden comer cereales en boles que sean de un color complementario? Consulta a un experto local de Pinterest si no terminas de verlo claro.

Como veis, es que existe esa otra variante:

3. X cosas que estás haciendo mal

Con esta entrada vamos ya, directamente, a meter el dedo en la llaga:

  • 10 estereotipos que estás usando fatal en tu novela
  • 9 cosas que estás olvidando cuando lees a Heinlein
  • 5 tipos de trama que me tienen frita

Obviamente, mi lenguaje puede ser más coloquial que el tuyo. Adapta a discreción.

4. X hábitos que deberían desarrollar todos los _____

(Pongo la X donde iría el número que tú quieras. Recuerda que para artículos cortos funcionan bien números como el 7 o el 9; si tu público está acostumbrado al longform-o-artículo-largo-de-narices, el número es mejor cuanto más alto).

Este es otro clásico. Está muy visto, pero sigue funcionando. Piensa en tu sector, en tu área de experiencia, y analiza aquellas costumbres o rutinas que tienen personas destacadas. Si consigues minientrevistas con ellos, mejor que mejor,

Ejemplos:

  • 5 hábitos que deberían desarrollar todos los escritores de ciencia ficción
  • 5 hábitos que debes implementar si quieres leer más libros
  • 10 hábitos que deberías desarrollar si quieres escribir más rápido

Hay otra versión de este tipo de artículo que capta aún más el interés de los lectores, y es el consabido (pero siempre funcional) Las 10 cosas que los (inserte profesión aquí) de éxito hacen de forma diferente. ¿Quién no tendría curiosidad para saber qué es lo que distingue a Stephen King, Jonathan Franzen o Rafa Nadal del resto de los mortales, aparte de sus resultados? ¿Cuál será su secreto y cómo podrías tú aplicarlo?

Lo de Franzen es hablar (mucho) de pájaros, pero a cada uno lo suyo.

5. X cosas que ojalá hubiera sabido cuando empecé

Tal vez este también se está repitiendo demasiado, pero sigue siendo un punto de partida interesante. Puedes vestirlo con otras expresiones, como por ejemplo:

  • 10 grandes errores que cometí cuando empezaba a escribir
  • 5 cosas que ojalá me hubieran contado sobre la construcción de mundos
  • 9 cosas que yo no sabía sobre estudiar literatura
artículosSi me hubieran hablado de la comida de la cafetería de la facultad, por ejemplo, igual me lo habría pensado

6. Una introducción a _____

Este es similar a la guía, pero dejas claro desde el principio que está orientado a principiantes. Por mucho que sepas sobre un tema, piensa que siempre hay mucha gente ahí fuera que acaba de empezar.

Ejemplos:

7. Sobre tu mentor/a

No me gusta nada eso de mentor/a, porque parece que se te ha aparecido Yoda y ha guiado tus pasos hacia la Fuerza usando caramelos con sabor a clorofila mientras anda como Chiquito. Pero es un término que nos sirve en esta circunstancia: escribe sobre la persona que ha tenido más impacto en tu vida. Y ni eso: basta con que sea alguien que te haya inspirado en algún momento.

Algunos ejemplos:

¿No pincharíais en alguno de esos enlaces?

8. Los X _____ que más me han influido

Similar al anterior, pero en formato lista, y referido no solo a personas de nuestro entorno. Otra idea que también es aplicable a cualquier sector. Para los que leemos y escribimos, hay opciones evidentes:

  • Los 5 escritores que más me han influido
  • Las 10 mujeres que me impulsaron a leer
  • Los 18 personajes que yo querría haber escrito

9. Por qué eres diferente a los demás

Aquí también es fácil caer en la arrogancia o en la chulería, pero bien hecho puede ser todo un aliciente para tus lectores y clientes potenciales:

  • Por qué mis correcciones son mejores que las demás
  • Por qué no querrás dejar de leer mi libro
  • Mi fantasía no se parece a tu fantasía y puedo demostrarlo
artículosO a lo mejor eres diferente y especial y único porque tu autor/a te ha hecho así, en cuyo caso espero que sirvas de escarmiento y escarnio para cualquier otro/a que escriba novelas para adolescentes.

10. Información sobre tu sistema de trabajo

A los lectores les encanta conocer rutinas ajenas, sobre todo si estas son llamativas (diferentes, especialmente disciplinadas, etc.). También les gustan los métodos y sistemas, porque estos son prácticos y permiten aplicación inmediata. A lo mejor no les interesa algo concretamente sobre tu libro, a lo “Cómo escribí El baile de los zombis borrachos”, pero algo más general sí puede llamar su atención. Algunos ejemplos:

  • La mejor rutina para un escritor
  • Cómo consigo leer 5 libros a la semana
  • Escribir tres novelas en un año es posible
  • Cómo darle una pastilla a un gato.

Jajaja. Sí. La última era de bromita.

11. Entusiásmate con una película o libro

Si hay alguna película o libro que realmente te haya impactado, habla sobre ello. Sobre todo en el caso de obras medianamente populares (no demasiado, o tendrás demasiada competencia), esto es excelente para tu SEO: cuanto mejor sea tu opinión y más visitas vayas consiguiendo, más subirás en el ranking de Google para esa obra en concreto. Si además ofreces una interpretación algo original o diferente, más posibilidades tendrás de destacar. Por ejemplo:

‘Alien’: Las tres dimensiones de la violación

12. Escribe sobre tus miedos

Sobre todo si son miedos que sabes que compartes con tus compañeros de sector:

  • Las 9 cosas que no me dejan dormir por las noches
  • 10 miedos que tenemos todos los escritores
  • Los 20 miedos más terribles del lector
  • Por qué tengo pánico a mandar un manuscrito
  • Si no tienes miedo de darle al botón de publicar, no es un buen artículo
artículosAlguien tendría que escribir sobre el miedo más terrible de todos

13. Escribe sobre tu infancia

No sé por qué, a los lectores les encantan las historias de cuando éramos pequeños. Yo tengo miles de historias de cuando era niña, pero creo que ninguna es especialmente interesante (bueno, tal vez aquella en la que le hice un estriptis a un joyero, pero en mi defensa diré que solo tenía dos años).

La idea no es escribir sobre tu infancia porque sí, sino utilizar una anécdota para llegar a alguna conclusión o desarrollo relacionado con el sector en el que te mueves. Hay muchas variaciones sobre esta idea, por ejemplo:

  • Habla de cuál era tu posesión más preciada y por qué (si eres escritor o lector, puedes hablar de tu primer libro o de tu primera visita a una biblioteca).
  • Cuéntanos cuáles eran tus dibujos animados favoritos (tal vez ya entonces te impresionaban los personajes bien construidos, la construcción de mundos o la descripción de escenarios).
  • Dinos qué creabas como niño/a. A mí esto me fascina: ¿dibujabas, escribías, hacías marionetas recortables? ¿Cómo puedes relacionar eso con tu creatividad actual?

14. Escríbele una carta a tu yo del pasado

Esto funciona muy bien para artículos del tipo “cosas que me habría gustado saber cuando empecé”, pero también como una reflexión acerca del camino hacia la madurez, ya sea esta profesional, personal o creativa. Yo lo hice con mi post 9 cosas que le diría a la niña que empezó a escribir. Fue una experiencia muy interesante reflexionar sobre mi propia evolución. Este es un artículo que además se presta también a una buena interacción: pregúntales a tus lectores qué le dirían ellos a su yo del pasado. Te aseguro que salen cosas muy interesantes.

Prueba también a escribirle una carta a tu yo del futuro. ¿Qué esperas de ese yo? ¿Y qué pretendes hacer para alcanzar esas metas?

Hay una variante más: escríbele una carta a un viejo amigo o examante. Una carta que nunca enviaríais. Es otra forma de narrar cuestiones íntimas y personales que despierten la curiosidad del lector, sobre todo si consigues enlazarla con algo aplicable a tu sector.

artículosQuerido Marcos: solo te escribo en este blog tan público como experiencia íntima y personal de comunicación sincera. Solo quería decirte que nunca me gustó esa birria que llamabas pasta. Ninguna de las 57 veces que la preparaste. PD.: Todos mis orgasmos eran fingidos.

15. Escribe sobre aquello que te inspira

Ya os podéis imaginar que mi artículo sobre inspiración tuvo una buena acogida. Para cualquiera que trabaje en algo creativo (y hasta la profesión más mundana puede tener aspectos creativos) siempre resulta interesante saber qué utilizan otros para encontrar buenas ideas. Hay varias maneras diferentes de enfocar esto. Aquí propongo algunas:

  • Enumera productos de ocio que te inspiran (libros, películas, música, etc.).
  • Entrevista a otros creativos para ver qué funciona para ellos (lo que en el mundillo —donde parece ser que no usamos una sola palabra española para nada— se conoce como un roundup).
  • Narra una anécdota personal sobre algo que te inspiró para crear un producto concreto. Eso también gusta, si se hace bien:
ideasAndaba yo escribiendo una serie de fantasía superventas cuando se me ocurrió lo de las Pringles, mire usté.

16. Escribe sobre tu relación con el dinero

De entrada, evitaría escribir el típico artículo trágico acerca de cómo no llegas a fin de mes. No es que eso no sea importante ni dramático, es que —y esta verdad es horrible— a nadie le importa. A no ser que estés haciendo algún tipo de reivindicación social o exponiéndolo como acusación y crítica a tu sector, no es recomendable. Sí, todo el mundo sabe que la cosa está difícil y un porcentaje alto de tus lectores está en las mismas que tú. No leen tu blog para que se lo recuerdes. Siempre es mejor enfocarlo de una manera positiva: cuáles son tus metas y cómo pretendes aumentar tus ingresos en los próximos años, por ejemplo.

A los lectores sobre todo les interesan reflexiones acerca de la mentalidad de la persona creativa para con el dinero. Ahí van algunas ideas para artículos concretos:

  • Qué harías si de repente te tocara el Euromillón
  • Analiza modelos de la industria. Por ejemplo: ¿qué diferencias en rentabilidad ves en autoedición, coedición, uso de servicios editoriales, edición tradicional u otros modelos alternativos?
  • El síndrome del impostor: ¿tú también crees que no mereces cobrar por tu trabajo?
  • ¿Cuándo consideras que se puede trabajar gratis? (Yo ya escribí sobre esto, pero me gustaría ver más artículos ahí fuera que tratasen este tema).
  • ¿Qué es lo peor que has hecho por dinero? ¿Y lo mejor?
  • Comparte con tus lectores tu progreso en cuanto a ingresos de tus libros o productos (esto lo hace, por ejemplo, Miguel Ángel Alonso Pulido).
ideasDefinición gráfica de mi relación con el dinero. El unicornio y las setas alucinógenas quedaron fuera del encuadre

Y ya que hablamos de informes y balances…

17. Haz balances periódicos

Os aseguro que hay blogs que sigo solo por sus balances mensuales. Me encantan y sé que no soy la única. Dicen por ahí que What gets measured gets managed (lo que se mide se puede gestionar), así que realizar un balance de tus objetivos mensuales es muy positivo para ti y además es interesante para tus lectores, porque los anima a seguir tu progreso y a empatizar con tu causa.

Los balances pueden ser de cualquier cosa, siempre que estén relacionados con tu progreso en el sector al que te estás dirigiendo. En su momento hice balances periódicos de mis progresos con determinados hábitos (por ejemplo, ejercicio), pero en cuanto supe que quería enfocar el blog más hacia escritura y lectura, preferí concentrarme en el hábito diario de la escritura, como es lógico.

Por cierto, los recuentos de palabras también me parecen fascinantes. Pero no los pongas a diario en tus cuentas de redes sociales, ante gente a la que les va a parecer más pesado que comer arroz de noche: crea artículos específicos de blog donde apuntes ese progreso y lo expliques, en fechas claras que los lectores reconozcan como “día de informe”, y vístelo con datos y gráficos atractivos.

18. Habla de tus herramientas favoritas

A lo mejor no sois tan fetichistas como yo para estas cosas… o a lo mejor, sí, porque a muchos os gustaron los artículos que hice sobre los lápices, bolis y cuadernos que usaban otros escritores (¡con fotos!).

Estoy segura de que no soy la única que suspira cuando ciertos artistas enseñan sus pinceles, papeles y pinturas. No hablemos ya de plumillas y tintas, que me desvanezco cual dama victoriana enamorada y algo anémica.

artículoAy, pero enséñeme también su palillero, lord Darsi, que me estremezco toa

Pero no todos tenéis que ser tan analógicos como yo. También nos gusta saber qué apps recomiendas, qué programas usas para tu trabajo (y ya si escribes guías sobre cómo usar esos programas… mejor que mejor) y cómo es tu entorno cuando te sientas a teclear.

Puedes ir hasta un paso más allá y plantearte lo siguiente: ¿con qué herramientas (u objetos o recursos) sencillamente no podrías vivir? ¿Y qué salvarías de tu casa en llamas?

19. ¿Con quién te gustaría tomar un café?

O un té, claro, o un vino o una sidra. Las entrevistas no atraen tantas visitas como muchos creen, a no ser que consigas entrevistar a alguien realmente importante o si consigues darle un enfoque útil y original a tu formato (a mí me gustan mucho las entrevistas que hace Lifehacker a personas destacadas de distintas industrias, preguntándoles por su rutina de trabajo). Pero claro, no todo el mundo consigue que gente como el cofundador de Paypal le diga que sí al pedirle una entrevista.

Hasta que llegues a ese nivel, ¿por qué no realizar entrevistas imaginarias? Imagínate qué le preguntarías a tu autor favorito, imagínate cómo sería tener de vecina a tu actriz favorita o cómo sería poder conversar con grandes pensadores del pasado (¡o del futuro!).

20. Notas y recortes

Todo buen redactor conoce la importancia de tomar notas. Ya sea con cuaderno y boli, con Evernote o pantalla táctil, tablillas de cerámica o los intestinos de una cabra, el ser humano sabe de la importancia de transferir sus pensamientos o recuerdos a algo más fiable que su memoria. Otro tipo de artículos periódicos que pueden funcionar bien dentro de un blog son los que recuperan lo mejor de tu semana/mes, en forma de notas, imágenes, citas o enlaces.

Yo misma mantuve durante un tiempo una sección de “recortes de la semana” que tuvo su seguimiento, donde compartía todo aquello que había leído que me había llamado la atención y lo comentaba. Reconozco que abandoné la sección porque llevaba mucho tiempo crear uno de esos artículos y ya no podía mantener el ritmo semanal, y porque otro tipo de artículos me funcionaban mejor. Pero eso no quita que durante un tiempo fueran un gran reclamo, cuando mi blog todavía estaba arrancando.

Compartir ideas y enlaces de otros te hace ganar por dos lados: primero, no quedas tan informa-yo, se nota que te interesan otras cosas aparte de tus propios productos y, segundo, creas buena predisposición con aquellos a los que recomiendas (y hay más posibilidades de que compartan tu artículo).

Algunas ideas:

  • Lo mejor que he leído este mes
  • Los mejores artículos de la blogosfera de esta semana
  • Las siete imágenes de la semana
  • Mi libro del mes
artículosY si todo falla, (más) fotos de gatos

21. Cuenta lo que nadie cuenta

Atrévete a contar los entresijos de tu sector. Este es uno de mis tipos de artículo favoritos. Ahí van algunos ejemplos:

  • La dolorosa verdad sobre lo que gana un escritor
  • Todo lo que no te cuentan sobre los contratos editoriales
  • Una realidad sobre la piratería a la que no queremos enfrentarnos

Uno de mis artículos más visitados es este (y mirad que tiene su tiempo ya), precisamente porque hablo de algunos temas que a veces parece que se evitan en el mundillo escritor. Pero cuidadín con el clickbait. Estos titulares son poderosos porque juegan con el morbo y la curiosidad del lector. Más te vale complacer esa curiosidad, no llenar el artículo con cosas sabidas y tópicas que no sorprenderían a nadie.

22. Recursos

Ya sea un listín telefónico de los mejores peluqueros de perros de tu provincia, una galería de los mejores memes de la historia o una pila de enlaces a diccionarios especializados de gato-escritor/escritor-gato, los recursos en un blog son muy muy valiosos. Piensa qué recursos usas tú a diario. Tal vez a ti te parecen evidentes, pero no tienen por qué serlo para gente que empieza (e incluso los muy avanzados pueden encontrar algo de interés). Ahí pongo algunos ejemplos de recursos que serían útiles para los que nos movemos en el mundo literario:

  • Una lista de profesionales recomendables (correctores, maquetadores, portadistas, etc.). Es muy importante que tengas conocimiento concreto de la validez de estas personas, por tu propia reputación e imagen.
  • Una lista de libros excelentes para la gente de tu sector: libros sobre escritura, narratología, marketing, etc,
  • Una lista de los mejores blogs literarios (o los que más sigues). Sí, sí, de esto se han hecho ya mil posts. Pero da igual. Siguen funcionando. La gente los lee para descubrir blogs que no conocen.
  • Una lista de bancos de imágenes (gratis o de pago).
  • Una lista de webs que permiten descargas gratuitas y legales de libros (tipo Proyecto Gutenberg). Y por favor, no compartas enlaces a webs piratas. Que tu público te pida algo no es excusa para hacer algo que, además de fomentar la ilegalidad, simplemente es una falta tremenda de respeto hacia tus compañeros de sector (muchos de los cuales estaban siendo pirateados en esas webs). Algunas personas están de acuerdo con el pirateo y otras no, así que respeta a las que NO, que para algo es su trabajo.

Un apunte: a veces me escriben personas que quieren incluirme en alguna lista de recursos, pidiéndome permiso. Cada vez que enlazáis a mi blog de manera positiva es un gran favor que me hacéis, así que, de verdad: no es necesario pedir permiso. Yo os estaré eternamente agradecida.

23. Enfréntate a los problemas reales de tu sector

Tú tienes problemas y a lo mejor solo hablas sobre esos problemas. Pero tú eres tú… ¿qué hay de tus lectores? Prueba a hacer una encuesta en tus redes sociales y en tu lista de correo: pueden surgir cuestiones que no te esperabas. Explica a los demás cómo has conseguido soluciones a esos problemas (si las has conseguido) o propón ideas que tú mismo/a estás llevando a cabo.

Esto siempre ha sido un choque de realidad para mí. Hace algún tiempo me invitaron a dar un taller en un congreso de novela romántica. En mi experiencia y en todo lo que he hablado con otros escritores, la corrección es un obstáculo enorme. Por eso escribí mi libro sobre corrección, intentando hacerlo fácil y ameno para ayudar a los que estaban en esa situación. Por eso, cuando la organización del taller quiso contar conmigo, porque insistía en que el sector necesitaba aprender a corregir, me pareció fenomenal.

Y aprendí, una vez más, que lo que el sector necesite o deje de necesitar no tiene nada que ver con lo que el sector quiere. Yo estaba acostumbrada a otro tipo de escritor y conocía sus problemas. El sector de romántica (o esta parte concreta de dicho grupo) no quería aprender sobre corrección, porque una cantidad grande de escritores/as de romántica tienen que producir muy muy rápido para un público que quiere leer mucho, y que tiende a ser menos exigente con la cuestión formal que otro tipo de lector. Así, a mi taller se apuntaron solo cuatro o cinco personas y decidimos cancelarlo, ya que no era rentable para nadie. Sin embargo, talleres sobre adaptación al cine o creación de guion fueron muy populares.

¿Significa eso que ese sector es peor? NO: significa que tiene intereses diferentes y yo no me preocupé por investigarlas.

El mercado es el que es: no culpes al mercado por no interesarse por lo que solo a ti te interesa.

ideas¿De verdad crees que a ese señor de la derecha le interesan tus preocupaciones nimias de escritorzuela, Gabriella?

24. El principio y el final

¿Por qué empezaste a hacer lo que haces (leer a Joyce, escribir cartas eróticas, criar triceratops…)? ¿En qué momento estuviste a punto de dejarlo (¡o lo dejaste!)? Siempre que se cuente con un enfoque final en el lector, nos gusta saber del viaje personal de alguien, sobre todo si podemos extraer conclusiones que nos sirvan a nosotros también.

Ahora sí, si tengo que leer otro artículo de “por qué empecé a escribir”, haré algo muy desagradable. Solo funcionará si lo que me cuentas es útil y original. O si dices que mi blog tuvo algo que ver. Entonces me parecerá fantástico.

artículosEste artículo es un co... Espera, que sale mi nombre. QUÉ-INTERESANTE-NO-PUEDO-PARAR-DE-LEER.

Y cuéntanos una historia de “antes” y “después”. Como en las fotos de los anuncios de productos para perder peso. Eso siempre nos fascina.

25. Cómo lidias con lo negativo

¿Cómo tratas a tus críticos? ¿Y a los trols? ¿Qué les dices a los que no entienden tu profesión?

No se trata de que entendamos más sobre ti (aunque también), sino de que nos proporciones herramientas para lidiar con un problema que nos afecta a todos los que escribimos online: los haters. Y sí, también deberíamos aprender a lidiar con los críticos constructivos, deberíamos aprender a verlos como una oportunidad de progreso y mejora en vez de como enemigos.

Eso es difícil, ¿eh?

artículosSí, te estoy mirando a ti, lectora que me hace la pelota en redes sociales para luego cascarle un uno a mi libro. A TI. Tu preciosa estantería rústica y tus adorables pantaloncitos cortos no te salvarán de esta.

No solo se trata de hablar de la recepción de tu trabajo. También puedes hablar de factores externos o internos.

¿Cómo lidias con la procrastinación?

¿Cómo se escribe con trastornos de ansiedad o depresión?

Prometo que algún día hablaré de eso.

Algún día, cuando esté preparada.

26. Tu artículo “bola de cristal”

Venga, mójate. ¿Cómo ves tu sector dentro de 5, 10, 20 años? Es probable que te equivoques de cabo a rabo. Pero será MUY divertido volver la vista atrás en el futuro y ver cuánto tienes de Nostradamus y cuánto de Rappel.

Por otro lado, creo que todo redactor debe tener un artículo Bola de cristal del estilo del programa legendario de televisión. Un artículo algo surrealista e irreverente. El mío es este.

27. Un artículo sobre tu cuerpo

No me refiero a que escribas 10000 palabras sobre la imposición del canon imposible de belleza en nuestra sociedad y de cómo te ha llevado a un enfrentamiento constante con tu propia imagen. Que puedes (y yo me lo leería), pero me refiero más bien a que en cada sector hay unas exigencias físicas, de salud. Por ejemplo, hay un artículo muy útil de Rocío Vega sobre el cuidado de la espalda, las manos y la postura para los que escribimos.

Hay escritores que hablan de su relación con el yoga, la natación, el tenis o la pelota vasca. Puede estar bien salir un poquito de la tónica de siempre y hablar del cuidado de uno mismo: ya sea mediante una buena higiene de sueño, una buena alimentación, ejercicio físico o ciertas prácticas que nos permitan, también, descansar el cerebro. A mí lo que más me ayuda es la meditación, pero cualquier tipo de relajación es muy útil para los que estamos día tras día delante de un ordenador, saturados de información y sobrestímulo.

28. Cómo conseguir algo gratis (o por poco dinero)

Seamos sinceros: los que vivimos de esto de teclear no somos los más ricos del mundo, sobre todo cuando no llevamos demasiado tiempo haciéndolo. Queremos saber cómo y dónde conseguir conocimientos y recursos sin gastar un duro. Y en algunos casos (por lo menos al principio), eso se puede hacer.

Aparte de las listas ya mencionadas de recursos, comparte cómo aprendiste a hacer algo muy útil… sin gastar nada. Un buen ejemplo de esto es lo que está haciendo en su blog David Olier. David siempre recomienda que se recurra a profesionales en cuanto a la autopublicación, pero también entiende que no siempre es posible, y explica algunas maneras de hacerlo “en casa”. Y os confieso que me parece realmente sorprendente que a nadie se le ocurriera hasta ahora (creo) hacer una serie así, tan ordenadita y práctica, que cubriera tooodos los pilares de publicar tu propio libro a un coste ínfimo.

Puedes compartir todos los cursos y métodos (remunerados) que quieras (y debes), pero para aquellos que empiezan siempre está bien que proporciones servicios, webs y productos necesarios que no les costarán ni un mísero centavo de dólar venusiano (y mira que el dólar venusiano se ha devaluado últimamente).

ideasLos expertos aseguran que la guerra interdimensional con los salvajes tiranosaurios de Plutón ha tenido algo que ver

29. Tus miedos

Aquello que no te habrá de matar te hará más fuerte (o algo así decía Nietzsche y nadie parece ponerse de acuerdo sobre qué causó su muerte, pero aquello debía de ser fuerte de narices). Mientras, hablemos de lo que nos aterra, hagámonos vulnerables y contémosles a los demás qué es lo que a los de nuestra profesión, industria o sector es lo que nos hace tener sudores (aparte de los cuarenta y pico grados que tuve en Fuenlabrada la semana pasada).

Vaya, acabo de darme cuenta de que he repetido lo de escribir sobre tus miedos. Pues me viene de perlas: podríamos cambiar el encabezado de esta sección por:

29. Escribe sobre algo de lo que ya se ha escrito, pero desde otra perspectiva diferente

Esto lo hacen muy bien Ana González Duque y Jaume Vicent en MOLPE. Cogen un tema del que ya hemos hablado mil veces, pero lo enfocan desde un punto de vista original y siempre aportan contenido nuevo y refrescante.

Si quieres un ejemplo, mira este. Ana coge una queja típica (¡estoy hasta el moño del marketing!) y le da completamente la vuelta, dándole además un símil constante con la aventura de escalar una gran montaña y vivir para contarlo.

30. Productividad

Lo mires como lo mires, todos los sectores tienen una cosa en común.

A todos nos falta tiempo.

Y casi siempre es porque somos incapaces de organizar nuestras prioridades, por aquello de que además de trabajar para comer se supone que tenemos que ejercitar mente y cuerpo y ser mejores personas y padres y hermanos y amantes y blablá.

Cualquier cosa que puedas ofrecerles a los demás que les sirva para hacer las cosas mejor y más rápido es bueno. A veces, leerán tus métodos porque hay cierto tipo de persona adicta a leer los métodos de productividad de otros. Otras veces a lo mejor hasta te hacen caso.

Esas veces serán pocas, pero eh. Os juro que hasta puedes cambiar la vida de alguien.

(Para bien, se entiende).

ideasDesde que leo Gabriella Literaria, vivo en un mundo de fantasía donde las letras fluyen pero me ducho menos y mi novia me ha dejado por un cantautor de pecho marmóreo y cabellos largos que brillan a la luz del atardecer

31. El método definitivo para_____

Ya hemos hablado de buscar los problemas de tu sector e intentar solucionarlos. Y también de las guías, definitivas o no. Pero cuanto más práctico sea ese tutorial que ofrezcas para solucionar algo muy concreto, más lo agradecerán tus lectores.

Si miramos el mundo de la escritura, sí, está difícil. ¿Cuántos métodos hay ya para construir personajes, ambientación, tramas…? Busca, busca, que en los sitios más insospechados están los procesos de los que nadie está hablando todavía.

Por ejemplo: yo encontré esta forma tan curiosa de darle redondez a tus protagonistas mientras escuchaba un podcast.

También podría darles, simplemente, más de comer, pero todos los autores somos seres crueles en el fondo.

32. Todo lo que aprendí leyendo_____

Una cosa es hacer una reseña y otra cosa es hacer un resumen anotado de lo aprendido de una obra valiosa. Otro de mis artículos más visitados, 15 trucos para convertirte en el rey de las redes sociales, en realidad es un “eh, mirad todo lo que he aprendido de este libro”.

Evidentemente, tiene que ser un buen libro, que aporte conocimientos de interés. Y no vale simplemente citar, copiar, plagiar, sin aportar nada. También ayuda, como fue mi caso con ese artículo, aplicar los consejos del libro y resumir a los lectores cuáles han sido tus resultados.

Esto no solo vale para libros, sino también para personas (como cuando expliqué todo lo que podemos aprender los escritores de David Bowie, Steve Jobs o Picasso), o para convenciones y conferencias a las que asistamos.

33. El shoutout

Antes de que me apedreéis por otro anglicismo, explico qué es eso del shoutout, que todavía no encuentro el equivalente en nuestro idioma. En blogs, lo de shout out (decir a gritos) es cuando mencionas, de manera positiva, a otros compañeros del sector.

Esto lo puedes meter en la sección de listas o recursos o entrevistas, no importa. Pero es una manera versátil de hacer networking de ese y vestir bien tu artículo. Por ejemplo, puedes hablar de cinco escritores que tienen blogs excelentes o de diez personas que deberías seguir en Twitter si quieres aprender a fabricar tu propio cohete. Puedes mencionar veinte cuentas de Facebook que te hacen reír, o treinta cuentas de Instagram que te hagan sentirte mal con tu cuerpo.

artículosSoy... veinte veces más guapa que tú.. tan natural... y siempre estoy de bueeen humooor.

34. Los retos

Pocas cosas funcionan tan bien como un buen desafío. Nos encanta que te pongas en el punto de mira, que prometas algo difícil.

Puede ser escribir a diario durante 30 días, puede ser abandonar las redes sociales durante seis meses… esas mierdas nos entusiasman.

¡Sobre todo si faltar a tu palabra tiene consecuencias!

Muchos blogueros hacen promesas que luego no cumplen. Pero cuando los ojos de tu público te juzgan y ese mismo público se relame como tu gato cuando te despistas y dejas algo de leche en el bol del desayuno, sabes que no tienes más remedio que ser fiel a tu palabra.

Hubo por ahí un bloguero, ahora no recuerdo quién, que prometió comer comida de su gato si fallaba. Uf, ya, ya sé que me repito mucho con lo de los gatos, pero os prometo que esto es verídico. Falló y comió. Otro bloguero contrató a una chica para que le partiera la cara cada vez que se conectara a Facebook.

Tú eliges el reto.

Nosotros leemos y reímos. Pero leemos.

35. Cuándo es hora de dejarlo

Hablamos mucho de metas y objetivos y obstáculos y lucha personal y etc., pero pocas veces hablamos de ese momento de indecisión: ese momento en que nos planteamos si seguir con lo que estamos haciendo o dejarlo. Seth Godin llamaba esto The Dip (aquí se tradujo, no entiendo por qué, como El abismo) y es algo con lo que peleamos muchos en muchos momentos de nuestra vida.

A lo mejor tú has abandonado ciertas cosas que en su momento eran importantes para ti. ¿Por qué no nos lo cuentas?

ideasPor ejemplo, queremos saber cómo conseguiste abandonar tu adicción a las piruletas del Día. Y cuando digo queremos en realidad quiero decir quiero. Por favor. Ayuda.

36. Dos versiones

Piensa en algo que preocupa a los de tu sector o piensa en algún tema que esté de moda. Ahora, entrevista a dos personas con visiones radicalmente opuestas sobre ese tema (o cita y explica sus propuestas).

Nada está escrito en piedra (¿de dónde viene ese dicho? ¿Quien lo inventó nunca había visto una lápida?) ni sirven de nada las opiniones de blanco y negro. Un enfrentamiento de percepciones de dos personas inteligentes dará la posibilidad a tus lectores de reflexionar más a fondo sobre algo que les interesa. Puede ser algo tan profundo como cuestionarse la validez de un modelo editorial o puede ser algo más técnico, como cuando Cris Mandarica se preguntó si era mejor WordPress o Blogger para redactores que empezaban allá por el Pleistoceno el 2015.

37. Redes sociales

Nos guste o no, están aquí para quedarse (como concepto, por lo menos. Veremos cuántas siguen llamándose igual dentro de siete años), y cualquier aportación que puedas hacer a cómo los profesionales de tu sector pueden sacar rendimiento de Facebook, Twitter, Instagram, Pinterest o Snapchat siempre es de agradecer.

Sí, se ha escrito mil veces sobre cómo ser escritor en Twitter. Busca cosas más concretas, como maneras más sencillas de automatizar tu estrategia de contenidos o sobre cómo crear un perfil atractivo o de cómo no entiendes que nadie esté intentando ligar con Ángel Sanchidrián, con todos los seguidores que tiene y lo buen mozo que es*.

38. Leyes, fiscalidad y otras cosas aburridas

Lo malo de las cosas aburridas y necesarias es que son aburridas pero necesarias. No hay muchos artículos ahí fuera que traten de manera comprensible y sencilla la fiscalidad de determinadas profesiones, la legalidad de datos en email marketing, dónde y cómo encontrar un dominio en condiciones y otras cuestiones importantes pero somníferas.

Como nadie quiere hacerlo, vas a ser primerito en la lista de Google. Porque la gente sigue buscando.

Personalmente, me sigue pareciendo alucinante que no haya ni un artículo en la blogosfera que explique bien, de manera práctica y detallada, cómo se declaran los ingresos de Amazon a Hacienda.

¿Y por qué no lo haces tú, listilla?, me diréis, con toda la razón del mundo.

Podría, pero menudo aburrimiento, ¿verdad?

Que lo haga otro/a.

39. Vídeos, vídeos, vídeos

No hay que hacerse estrella de Youtube para sacarle rendimiento al vídeo. Te puedes marcar un Buzzfeed y crear un post que no sea más que una lista interminable de minivídeos y gifs, pero sé que vosotros sois muy serios y todavía creéis en el arte de la palabra.

Eso no quita que un artículo donde hagas una recopilación de booktrailers, de vídeos musicales inspirados por libros o de, por qué no, Leonard Cohen marcándose un Lorca, pueda tener su atractivo.

Y sí, de ahí a ser booktuber solo hay un paso. Pero no tiene por qué ser algo malo. Dicen que el vídeo es el futuro (o de eso intentan convencerme, constantemente, cada vez que me preguntan: “¿y tú no te has planteado hacer vídeos?”).

¿Uf, ponerme ropa de persona a diario, maquillarme y fingir que vivo en un sitio medianamente ordenado en vez de poder trabajar en pijama en mi entorno de caos habitual? Quita, quita.

De ahí a usar Skype con cámara solo hay un paso pequeño y peligroso.

40. Habla del lenguaje

Nosotros que somos escritores hablamos mucho del lenguaje, porque es nuestra herramienta, y nos quejamos de cómo usamos tal o cual palabra, gerundio o pluscuamperfecto pasivo de voz media. Pero en cualquier sector vale ponerse un poco meta y analizar cuáles son nuestras muletillas, fallos y repeticiones más absurdas.

Puestos a pensar, también valen los artículos que realicen una crítica (sin apuntar mucho con el dedo, que ese dedo también te puede señalar a ti) a nuestra industria o a la propia redacción digital. Seguro que hay aspectos de este mundillo que te exasperan, exigencias que te soliviantan y necesidades que te derriban.

41. Qué hay de los mitos

Hace poco leí en Quora una pregunta muy interesante. Era: “¿Cuál es el ‘las vacunas causan autismo’ de tu sector?”.

¿Qué mitos y medias verdades te ponen en modo berserker? ¿Qué mentiras de gente poco informada sacan lo peor de ti? A mí, por ejemplo, siempre me desespera eso del talento, eso que ves en pelis y series de que el escritor se rasca la tripa ocho meses y de repente saca su máquina de escribir y se pone y en una noche te ha escrito la Gran Novela Americana. Borracho.

Solo de pensarlo estoy temblando de ira y frustración.

Por suerte, llegamos ya a la última propuesta.

42. Escribe una lista de 42 ideas para escribir artículos de blog

¿Y por qué no?

Podrían haber sido 5, 10, 33, pero no. Tuve que parar en algún momento. Ya sabemos que el 42 es un número mágico.

Yo os reto.

¿Seríais capaces de escribir una lista de 42 ideas para artículos de blog?

Ojo, deben servir para cualquier sector y ser ideas atractivas, que los lectores vayan a disfrutar. No vale decir: “Punto 18. Hablar sobre la bicicleta que robaste con cinco años”, a no ser que ese robo de bicicleta fuera lo que te llevó, por una serie encadenada y fabulosa de eventos, a convertirte en el redactor particular de Edredón Mimosa 800, emperador intergaláctico de la tercera división de Anchoa 88, quien acabará gobernando nuestro propio sistema solar dentro de apenas 3 años luz, como todos sabemos.

¿Podríais encontrar 42 ideas más para todos vuestros compañeros de blogging, redacción y arrejuntamiento de letras en pantalla en general?

Yo os reto.

 


*Me debes otra sidra, Ángel. Preferiblemente de esas que vienen ya en botella de un litro con su propia maquinita de tiro.

-Imagen de plumillas: Fernando Martello, Perry manymodels, CC BY-SA 3.0

-Imagen de Gene Wolfe (en realidad fue parte del equipo que creó la máquina que envasa las Pringles, pero ya veis por qué su cara os resulta vagamente familiar): Cory Doctorow, Gene Wolfe, 2005, CC BY-SA 2.0

->Si te ha gustado este artículo, te gustará El cielo roto. Es mucho más divertido, hay más tripas y salen menos gatos.

->Este artículo forma parte del material que estoy preparando para el taller que daré junto a Irene Rodrigo el 1 de julio en Madrid, en el I Encuentro de Redactores Digitales. Échale un ojo por aquí si te interesa.

 

blogconsultorio

Cómo enfocar un blog cuando te apasionan mil temas distintos

Julio 14, 2016 — by Gabriella20

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Si me dieran un euro por cada pregunta que me hacen de este estilo, tendría un montón de euros.

En serio, deberíais darme un euro por cada pregunta de este tipo. Me puedo poner un tarro de propinas o algo así. Eso me permitiría retirarme a algún lugar paradisíaco (para mí, paradisíaco es cualquier lugar donde no haya 35º a la sombra) y vivir solo de contestar a preguntas de este tipo.

enfocar un blogYo, en un sitio precioso y primaveral donde las tiendas solo venden zapatillas horribles y me puedo permitir la depilación láser.

Y es que esta es una pregunta muy específica, pero que preocupa a muchos escritores. Leen por todas partes que para darse a conocer y promocionar sus libros necesitan un blog. Y se preguntan de qué tienen que hacer ese dichoso blog.

Primero, cuestionemos lo más básico. ¿Es necesario un blog? No es estrictamente necesario, no. Puedes sobrevivir teniendo una plataforma estática, siempre que utilices otros métodos de interacción con tus seguidores (la plataforma por sí sola no sirve de nada). Con el blog entras en un terreno muy competitivo. Hay autores muy problog y hay autores que han vendido tropecientos millones de libros sin haber posteado en su vida.

Un blog es la estrategia de contenidos perfecta (y posiblemente la mejor forma de crear una lista de correo potente), y todos sabemos que ahora en mercadotecnia es con lo que se están haciendo sus pa… digo… pesetas los marqueteros. Para nuestro infortunio, un blog implica mucho esfuerzo, trabajo y tiempo. Pero también es cierto que cualquier otro método eficiente también lo exige (ya sea estudiar intensivamente a Amazon y aprenderte todos los trucos SEO del mundo; ya sea convertirte en el rey de Facebook Ads o en un tuitstar sin parangón).

Personalmente, me gusta el blog porque me sirve para practicar aquello que me interesaba desde el principio, que es escribir. Y porque soy una persona reflexiva y me gusta darle vueltas a aquello que aprendo sobre mi oficio. Y porque la relación directa con los lectores es muy satisfactoria. Y porque es más fácil conseguir lectores de blog que de una novela o un libro de cuentos, qué le vamos a hacer.

En resumen: un blog no es obligatorio si eres escritor, pero sí es muy útil si se sabe llevar. Tanto, que puede ser el centro de tu estrategia.

Uno de los puntos más importantes en que nos insisten siempre (y con razón) es que debe haber una temática concreta para un público objetivo. Si hoy hablo de estrellas de mar y mañana de grupos pospunk y pasado de técnicas narrativas, es probable que os tenga a todos un poco confundidos. Es lógico y claro como el agua, pero con frecuencia la tentación de saltarnos esa regla, pensando que somos estrellitas mágicas y especiales y a nosotros nos irá de otra forma, es poderosa.

La consulta que me han hecho veces incontables es la siguiente, con palabras que se reducen a algo así:

¡Pero si a mí me interesan un montón de cosas y quiero hablar de todas ellas! ¿Cómo hago eso en mi blog?

Tres posibles soluciones

artículos ampliadosblogescribir

Las 10 mejores maneras de promocionar un blog

Mayo 6, 2016 — by Gabriella49

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Un blog puede ser el recurso más útil de un escritor.

Siempre que sepa usarlo.

Y, lo que es más importante: siempre que no desaparezca en el agujero negro en el que desaparecen el 95% de todos los blogs de escritor.

Hoy voy a hablaros de maneras de promocionar blogs. De escritores, sobre todo, pero son tácticas que sirven para páginas de cualquier sector. Así que si tienes un blog (o estás pensando en montar uno) y eres barrendero, escultor o venusiano políglota, sí, esto también te sirve.

Un blog no es un punto de venta directa (aunque puede serlo), sino una plataforma donde crear confianza con tus lectores. Tener un gran blog hiperconocido no te garantiza vender miles de libros. Ahí entran muchos otros factores, como la calidad de tu obra y cómo de bien has analizado a tu público objetivo. Pero para aquellos escritores que ofrecen otros servicios (corrección, lecturas, edición, etc.), sí que tiene una gran eficiencia. Y para crear esa comunicación tan importante con tu público potencial es fundamental.

Y sí, a veces también vende libros.

Ya os he hablado de qué hace que tu blog sea un atrapalectores imparable. Pero hoy vamos a ir más allá. Vamos a concentrarnos en cómo hacer que tu Palabra (sí, con mayúscula), llegue a todos esos lectores que están loquitos por disfrutar de tu insuperable ingenio, belleza y talento.

Antes de nada, un aviso fundamental. En serio, esto es muy importante:

promocionar tu blog

Este que estáis leyendo es un artículo con posibilidades de ampliación. Es decir: aquí te doy 10 tácticas y las puedes leer gratis, cómodamente anclado/a en tu sillón favorito, pero si te vas a Lektu y pagas 0,99 €, te voy a dar 20 (y probablemente[1] suenen trompetas celestiales mientras lo leas, rodeado/a de jóvenes de belleza descomunal que te abanican con uvas mientras te pelan una hoja de palmera. O algo así). Y no solo son 10 tácticas más, las 10 iniciales también cuentan con más información. En total, hablamos de un artículo el doble de largo que este. Cada uno de vosotros que se gasta ese casi-eurito ayuda a que yo pueda dedicar horas extra a leerme trillones(1) de artículos para poder haceros este tipo de maxipost.

Pero sigamos.

Tengo que hacer otro pequeño apunte: no puedo garantizar con absoluta certeza que estas sean las mejores maneras de promocionar un blog. Puede que haya otras mucho mejores. Pero yo le pongo ganas, y me he leído un buen montón de listas interminables (además de utilizar nada extraordinarias dotes de observación con mi propia web y con las de otros) para seleccionar lo más práctico y eficiente.

Y Las 20 maneras que seguramente estén entre las mejores que existen para promocionar un blog no terminaba de sonar igual. Sed sinceros: igual ni habríais pinchado en el enlace que os condujo hasta aquí.

Dicho todo esto, vamos a lanzarnos a lo importante:

blogGabriella Literaria

Nuevo calendario de publicaciones (bis)

Febrero 9, 2016 — by Gabriella9

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Que sí, que sí, que os tengo a todos liados y confusos e impacientes con las publicaciones nuevas en el blog.

O no, pero a mí me gusta cumplir con mis fechas y, como eso no siempre es posible, aquí os traigo un nuevo acuerdo.

Con tantos proyectos pendientes de salir y mil tareas de esas que hasta me dan de comer de vez en cuando, me veo obligada a reelaborar el calendario. Para que no haya líos ni desconcierto, aquí queda todo clarito.

nuevo calendario

Las publicaciones quedarían del siguiente modo:

  • En martes, cada dos semanas, enviaré mi email/articulito a los suscriptores.
  • En miércoles, cada dos semanas habrá un artículo largo, de los de siempre.
  • Y en viernes, cada dos semanas (alternando con los del miércoles), habrá artículos de recortes, de los de siempre.

Por ahora elimino las entrevistas relámpago (esta es una decisión temporal, probablemente vuelvan más adelante) y cambio los artículos gordacos de martes a miércoles, para darme más días para crearlos por adelantado.

Como veis, seguís teniendo un post por semana (o dos, si sois suscriptores). Si no es suficiente, ya sabéis que tenéis un montón de artículos viejos con los que poneros al día y un libro enterito de casi 30000 palabras pensado para escritores. Y que podéis seguirme en Facebook y en Twitter para ver un montón de contenido que comparto sobre el bonito (¡y agotador!) arte de la escritura.

¡Y eso es todo, amigos! Gracias por seguir visitando el blog 😉

El resultado de un mes completo (empezando esta semana) sería así:

LUNESMARTESMIÉRCOLESJUEVESVIERNES
Artículo largo
Email/artículo (solo para suscriptores) Artículo de recortes
Artículo largo
Email/artículo (solo para suscriptores) Artículo de recortes

blogescritoresmarketing

7 tipos de blogs que sí funcionan para escritores

Diciembre 15, 2015 — by Gabriella69

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Como hablo mucho de blogs (por aquello de que le dedico al mío una cantidad obscena de horas, una parte exagerada de mi vida y, probablemente, mi hijo primogénito varón) hay una pregunta que me hacen los lectores una y otra vez.

Es una pregunta que nos tiene a todos muy inquietos.

¿De qué debería hablar en mi blog?

Esta pregunta suele asociarse a otras como: ¿cómo uso mi blog para que la gente compre mis libros?, ¿cuál es la periodicidad/extensión de artículo/color de fondo/cursor de estrellitas ideal para que la gente visite mi blog? o ¿podrías leer mi novela de fanfiction de 300000 palabras en Wattpad?

(La respuesta a las tres preguntas es: “No”).

Es curioso que muchos autores cuyos blogs apenas reciben visitas crean que eso puede resolverse por arte de magia si escriben artículos de exactamente 563,4 palabras*. No voy a entrar ahora en qué hace que un blog atraiga visitas y mantenga el interés de sus lectores, eso ya lo hemos hablado. Además, hay tres factores secretísimos que te garantizan el éxito. No los vayáis contando por ahí, que me robáis las visitas:

blog de escritorDevastación espectacular sufrida por un pueblo que se atrevió a robarme las visitas.

Estos tres secretos son:

  1. Tener el tipo de blog adecuado para tus objetivos
  2. Escribir el tipo de artículo adecuado para tus objetivos.
  3. Tener unos títulos atractivos y saber compartirlos para obtener el máximo rendimiento.

Digo que son secretos, porque, a pesar de su obviedad, los ignoramos una y otra vez, así que deben de estar escritos en tinta invisible o algún idioma lovecraftiano e impronunciable que el cerebro humano es incapaz de asimilar.

Para el número 3 no tenéis que quedaros en este artículo. De títulos ha hablado Ana González Duque y por supuesto, el insuperable Jon Morrow (su .pdf de análisis de títulos eficientes revolucionó mi blog, os lo aseguro). Respecto a saber compartir, para eso están las redes sociales y el artículo que escribí para que pudiéramos aprender a sacarles partido.

Del 1 y del 2 nos vamos a ocupar hoy.

¿Os habéis puesto el cinturón de seguridad? El viaje del escritor aspirante a blogger es duro y tiene algún que otro tropiezo. Veamos cuáles son los siete tipos de blogs que sí funcionan para escritores.

blogs que sí funcionan

1. El blog de escritores para escritores

Seguro que se os ocurren unos cuantos ejemplos. Algunos son más técnicos, como el de Mariana Eguaras; otros se meten en lo más profundo de la narrativa, como el de Victor Selles o el de Ana Bolox; otros se concentran en aspectos concretos como marketing, como hace EBook Hermanos; o le dan un giro original, como el de psicología aplicada a ficción de Lecturonauta. Algunos se concentran en los aspectos personales de la escritura y publicación, como Hoja en Blanco. Otros van cubriendo todo tipo de aspectos relacionados con el universo del escritor, como este mismo o el de ciertas empresas y talleres literarios, como Literautas o Sinjania. Todos analizamos y comentamos diferentes aspectos del mundo de la escritura, desde cómo escribir una sinopsis a cómo presentar un manuscrito o sobrellevar el peso de ser un creador maldito que escribe sobrio y edita borracho. Cosas así.

Ventajas para escritores: Aunque hay muchos blogs de este tipo, también suele haber una camaradería agradable, por lo que estas webs tienden más a promocionarse y ayudarse entre sí que a competir a lo Battle Royale, dejando atrás cadáveres sin cabeza mientras Takeshi Kitano ríe de forma histérica**. Al final, estamos todos en el mismo barco, y hemos aprendido que colaborando aprendemos más y mejor. Son además ideales para escritores que ofrecen servicios para otros escritores: informes de lectura, correcciones, asesoría, terapia de grupo…

Desventajas para escritores: Tu público son otros escritores, no necesariamente tus lectores objetivos. Si escribes ficción, te va a costar ver una buena conversión a ventas. No obstante, a traves del networking que proporciona este tipo de blog, cuando se hace bien, conocerás a muchas personas en tu sector, lo que puede procurarte buenos contactos a la hora de considerar una publicación tradicional.

Por supuesto, para escritores que escriben libros para escritores, este sería el blog óptimo.

2. El blog de opinión

Probablemente sea este el más común de los blogs, ya que se mezcla en muchos sentidos con la bitácora de toda la vida: el blog personal.

El blog personal tuvo su época de éxito hace tiempo, antes de Facebook o Instagram, cuando todavía nos interesaba lo que hacía una persona con su vida  (y cuando no existían los periódicos online para poder llenarlos de comentarios políticos). Hoy en día, si quieres que tu blog personal tenga cierto seguimiento, más te vale que sea de opinión y que tus opiniones sean interesantes (y contundentes). Algunos ejemplos de blogs personales y de opinión con salero son el de Begoña Oro y el de César Mallorquí.

Ventajas para escritores: Bien hecho, un blog de este tipo puede crear una conexión poderosa con tus lectores. Puede que tu blog no tenga unas visitas tremendas, pero habrá fieles que regresarán una y otra vez, porque les gusta tu voz y tu estilo. Este blog funciona sobre todo para autores que tienen ya cierta posición consolidada, como canal de comunicación con su público. O, si lo que quieres son visitas, sean del tipo que sean, siempre puedes dedicarte a opinar sobre temas de actualidad, compartir en redes sociales y esperar a que entren hordas de cuñados profesionales.

Desventajas para escritores: Siempre cabe la posibilidad de que 1) a nadie le interese tu vida y 2) a nadie le interese tu opinión. Además, que sí les interese tampoco te garantiza que quieran comprar tu libro. Este tipo de blogs, repito, son más interesantes para autores ya con cierto seguimiento consolidado. De nuevo, si tu público objetivo no es lector de ficción, sino de libros sobre temas de actualidad, esta es otra forma de enfocarlo.

3. El blog de nicho

Este es el blog que obtiene una mayor conversión a ventas, ya que su objetivo, de primeras, es ofrecer información muy concreta para un público muy concreto. Pongo de nuevo el ejemplo de Ana González Duque, que para algo es experta en mercadeo y entiende muy bien cómo encontrar a sus lectores. Cuando escribía chick-lit, tenía un blog enfocado a este género; desde que escribe fantasía, habla de fantasía. ¿Significa esto que es una persona fría y calculadora que viene a acabar con la literatura y todo lo que es bello en el mundo? No (o al menos espero que no, porque eso implicaría que es una actriz realmente convincente y que debería dejar la literatura y largarse a Hollywood). Significa que su interés gira alrededor de la fantasía y por ello gusta de compartir lo que a ella también le interesa. De paso, conecta con un público al que le gusta la fantasía y que ve que tiene un libro de fantasía a la venta.

El blog de nicho es el que mejor ha funcionado siempre a cualquier persona que quiera vender un producto (o hacer dinero vendiendo o anunciando los productos de otros). Funciona porque se desarrolla en ámbitos que no están sobrexplotados, por lo que tienes poca competencia y un público loco por obtener contenidos de calidad.

Ventajas para escritores: Todas. Vas a vender más libros, vas a hablar de cosas que te gustan, vas a obtener interacción con una comunidad muy interesada en lo que tienes que decir, siempre que lo digas bien y de forma interesante y que no los deje ciegos (por favor, por favor, dejad los fondos negros con letras fluorescentes).

Desventajas para escritores: Puede que acabes hasta las narices de tu nicho y que mandes a freír espárragos todo el trabajo acumulado para dedicarte a algo totalmente diferente. Además, cuanto más concreto sea dicho segmento, más cercano estará el momento en que simplemente te quedes sin cosas de las que hablar. También corres el peligro de elegir un nicho que sencillamente no tenga un público lo bastante grande como para hacer ventas en condiciones. Ya sé que a ti te gustan, pero los libros de humor negro ambientados en la revolución de los marsupiales en Tasmania entre el año 1567 y 1569 no son para todos los gustos.

4. El blog de reseñas

El blog de reseñas puede tomar muchas formas, es sin duda flexible como un yogi profesional o como la lista de cosas que un escritor nunca haría por dinero. Hay muchas formas de opinar sobre libros: desde el podcast hasta el booktube, pasando por el blog escrito con el que nos hemos criado.

Sin duda los reyes de la reseña y la valoración son, en estos momentos, los jóvenes. El juvenil es el género rey en redes y webs, en Youtube y en Blogspot. Y no son pocos los casos de jóvenes autores que han conseguido un seguimiento brutal a raíz de su actividad como críticos y lectores (ahí tenéis a Mike Lightwood, por ejemplo). Y qué deciros de fenómenos del BookTube como pueden ser Uka, Sebas G. Mouret o Javier Ruescas. En sus canales no solo realizan valoraciones de libro, sino que organizan todo tipo de actividades y juegos relacionados con la lectura.

¿Significa esto que debas ir corriendo a reseñar todo lo que pase por tus manos? Depende. Veamos los pros, contras y demás advertencias:

Ventajas para escritores: Muchas. Si lees bastante y lees rápido, ¿por qué no dar tu opinión sobre lo que has leído en un blog? Si te concentras, además, en reseñar a autores con buena presencia online, y ellos enlazan a tu reseña desde sus redes, conseguirás un puñadito majo de visitas y atención. O puedes concentrarte en buscar libros que estén muy de moda e intentar ofrecer puntos de vista un poco diferentes sobre ellos (por ejemplo, este artículo que escribió Iria G. Parente sobre After). Puedes jugar con SEO, SMO y cualquier acrónimo que no sepas lo que signifique pero que huela a tráfico. Si te lo curras lo bastante y el blog empieza a ser conocido, puedes incluso solicitar ejemplares de cortesía para reseñas (por ejemplo: ¿sabías que regalo Lectores aéreos a cualquiera que se comprometa a reseñarlo en su blog?): ¡libros gratis! Y las relaciones con editoriales pueden acabar siendo muuuy productivas para ti como escritor/a.

Además, tener que publicar reseñas con frecuencia te obliga a devorar libros y a expresar tus análisis de forma coherente. Analizar otros libros es, posiblemente, la mejor manera de aprender como escritor.

Eso sí, recuerda que los blogs de reseñas tienen sus propias reglas y recomendaciones, y que si quieres que se te conozca como reseñador/a, el blog debe ser, por lo menos, de un 75% de reseñas. No vale comentar un libro un día y al siguiente hablar de tus películas favoritas y al siguiente dar recomendaciones sobre cómo hablar con sirenas a las que la bruja mala del fondo del mar les ha arrancado la lengua. Aunque yo leería ese artículo.

Hans Cristian Andersen, inspirando grandes artículos de blog y bares modernistas desde 1830. Año más, año menos.

Desventajas para escritores: Aunque puede ser un trampolín excelente para darte a conocer como autor, no tiene por qué haber una buena conversión a ventas (a no ser que combines esta opción con la del blog de nicho y consigas que te hagan caso todos tus lectores objetivos). También está el problema de la competencia, que en este sector es inmensa, y de la edad y del género (como ya he comentado, los blogs de este tipo que mejor funcionan son los de juvenil creados por y destinados a un público joven, debido a que cubren un vacío de prescripción en relación a este género tan en demanda).

5. El blog de humor

En mi último encuentro con escritores en Madrid, G. G. Lapresa me preguntó qué opinaba de los blogs de humor. Es una pregunta interesante viniendo de alguien que pone un gato con monóculo montando en unicornio como cabecera en Twitter. Mi respuesta, obviamente, es que molan. Yo amo Cracked desde que lo descubrí y me di cuenta de que no debía volver a entrar jamás si quería hacer algo de provecho con mi vida.

¿Qué ocurre? Todo el mundo tiene alguien ahí fuera que encontrará muy divertidos sus chistes, pero eso no significa que a todo el mundo le gusten tus chistes (ahí tenéis una gran sentencia y epigrama sin sentido). Para mí el humor fue una liberación, cuando descubrí que era mucho mejor dejar de quejarme y lamentarme como una niña chica y que, para mi enorme sorpresa, podía hacer chistes horrorosamente malos sin que la gente me apedreara (aunque habrá gente que quiera hacerlo. Por suerte no saben dónde vivo).

Que alguien se ría con tus tonterías es adictivo, hace que te sientas estrella de rock. Tengo la sospecha de que muchos cómicos son realmente narcisistas inseguros, buscando con desesperación el afecto de otros. Los que no servimos como modelos de Instagram tenemos que buscar la aprobación social de otro modo, qué queréis.

El humor crea una conexión especial con los lectores, y ha habido blogs muy populares que lo han usado como medio comunicativo con gran éxito. Por desgracia para mí (porque soy muy empática y lo paso mal cuando la gente es cruel con otros escritores), también tienden a funcionar blogs cuyo sentido del humor está relacionado con la burla o incluso el insulto. Si sois lo suficientemente críticos y cáusticos y tenéis talento para ello, podéis obtener así a un público entregado (pero tampoco os quejéis por las broncas montadas en los comentarios). Y recordad: hay una fina línea entre una crítica necesaria, usar el humor como protesta, y el ataque gratuito.

Al usar el humor para hablar de temas literarios y de libros, intento seguir la siguiente regla: vale meterse con libros, pero no con las personas detrás (autores y lectores), a no ser que hacerlo sea un acto revolucionario y necesario, que aporte algo positivo a la sociedad. En serio, no os riáis. Bueno, vale, reíd si queréis, ya sabéis que lo necesito.

Ventajas para escritores: Como ya he comentado, una conexión más íntima y directa con los lectores que disfruten de tu mismo sentido del humor. Y si tus libros también son humorísticos, tus lectores ya saben dónde buscar más de lo que les gusta.

Desventajas para escritores: Lo malo del humor es que si es forzado, se nota. No intentes ser algo que no eres. Si te encanta hacer chascarrillos y te descojonas con tus propias gracias, adelante. Lo peor que puede pasar es que solo te hagan reír a ti (¡pero te habrás reído!). Si intentas meter gracietas porque crees que eso es lo que la gente quiere o porque le funciona a otro bloguero, te va a salir el culo por la tirata***.

Mujer joven en el parque acordándose de un chiste graciosísimo (pero a la vez profundo e inteligente) sobre gárgolas ninfómanas que leyó en mi blog. Fue un chiste natural, espontáneo, que me salió solo.

¿Cuál es el mejor consejo para un blog que pretende ser cómico? No recuerdo dónde lo leí, pero es algo que llevo aplicando desde siempre: escribe para una persona en concreto. Creo que es un buen consejo para escribir en general, no solo para comedia. Yo escribo para dos personas: para mi hermano, un informático gigante, barbudo y tatuado a quien aún puedo hacer partirse el culo con la canción de La hormiguita (no preguntéis) y para José Antonio Cotrina. Si digo cualquier tontería y en mi cabeza veo a alguna de esas personas tiradas en el suelo con un ataque de risa, ¿qué más dará lo que piensen los demás?

Lo bueno de la comedia es que sí se presta bien para mezclar con todo tipo de blogs. Hasta los blogs más serios se aderezan bien con un puntito de humor.

6. El blog comunitario

Un blog quita mucho tiempo e implica mucho esfuerzo. Si estás cruzado/a de brazos con cara de cabreo preguntándote por qué nadie visita ese blog de diseño cutre donde apenas actualizas una vez al mes, sí, tienes razón, es que el mundo es injusto y nadie sabe apreciar tu genio.

Una forma de mantener un blog medio en condiciones sin que te exija demasiado es, cómo no, repartir el trabajo. Es una manera de tener un escaparate como autor, conseguir cierto seguimiento y no tener que preocuparte de cosas como optimización de buscadores, ratio de clic por visitante y pagos de hosting. Tú aportas tu trabajo y a cambio recibes cierta tranquilidad mental. Es el caso de blogs colaborativos como La piedra de Sísifo, Ateneo Literario, Moon Magazine, Fabulantes, Fantífica, etc. (si bien es cierto que algunos ya salen un poco del concepto de blog para entrar en el de revista en línea o, directamente, web especializada).

Ventajas para escritores: Todo lo que hemos dicho. No tienes las responsabilidades de tiempo, esfuerzo y dinero de llevar tu propio blog. Y aprovechas las visitas que pueda traerte una plataforma consolidada. Si sabes cómo hacerlo (y si la plataforma te lo permite), puedes aprovechar para dirigir a tus lectores hacia tus propios libros. Cracked siempre ha sido un gran ejemplo en este sentido (¿os suena un libro [y una película] llamado John muere al final? Pues ese libro ha triunfado en gran medida gracias a la labor de su autor, David Wong, en una plataforma de éxito).

Desventajas para escritores: Que se te puede quedar cara de tonto. Hay más de una gran plataforma que considera que escribir para ellos ya es privilegio suficiente para ti, mero mortal. Sí, una plataforma así puede traerte visitas, pero está viviendo y haciendo dinero de tu trabajo, y tú no recibes nada a cambio, ninguna remuneración. En el caso de algunas de las publicaciones mencionadas más arriba, no hay ánimo de lucro, así que es un intercambio aceptable (otras sí tienen ánimo de lucro, o de publicitar su marca, pero remuneran a sus colaboradores). Pero siempre me ha dado escalofríos eso de que ciertas grandes empresas obtengan ingresos ofreciendo a cambio “exposición” y “currículo”.

No tienes por qué escribir de forma periódica en otros blogs, también puedes hacerlo de manera ocasional. Y también puedes aprovechar el guestposting para ti: puedes invitar a plumas célebres a escribir artículos para tu blog. Un consejo: si tienes un blog con cincuenta visitas diarias, pedirle a Pérez Reverte que te escriba un artículo probablemente no vaya a resultar. Busca a personas que estén un poquito por encima de tu nivel de tráfico e influencia, para que a ellos también les compense, y sé muy respetuoso de su tiempo.

7. El blog de ficción

En teoría, este tipo de blog tendría que ser el mejor blog para escritores. Al fin y al cabo, si queremos que nos lean y que compren nuestros libros para darnos la gran vida de tirarnos de cabeza a piscinas de monedas a lo Tío Gilito (eso tiene que doler) y rodearnos de grandes colgantes dorados y mujeres en bikini como en esos vídeos donde sale gente rapeando, necesitaremos enseñar lo que tenemos, ¿no?

Pues resulta que no. El blog de relatos y el blog de ficción seriada funcionaron relativamente bien al principio, en esos años 2000 iniciales donde el blog era el rey y todos nosotros, sus humildes servidores. Ya sabéis, esos días en los que conseguías 300 visitas solo con poner qué canción habías puesto en tu discman recordando a tu expareja (¡y eso sin compartirlo con filtros de colores en tu fotolog!). Hubo un buen puñado de escritores, pioneros de la autoedición, que ofrecieron historias por capítulos y consiguieron vender tropecientas mil copias en papel (por no hablar de las suscripciones) antes siquiera de que Bubok o Lulu fueran un sueño lejano en la mente de dos editores borrachos que fornicaron como salvajes en un hotel de Las Vegas tras una conferencia sobre el futuro de la industria editorial.

Tiene sentido pensar que para llamar la atención de nuestro lector objetivo no puede haber nada mejor que darle un bocadito de nuestro pastel. Pero es que ahora hay tantos pasteles brillantes y glaseados y rellenos de crema de todos los sabores que la economía de la atención puede llegar a ser una señora realmente cruel. Ya no se trata de luchar por que nos compren; solo conseguir que nos lean ya es un hito en nuestra carrera. Pero lamento decir que solo de que nos lean no vivimos, por mucho que tantísima gente nos quiera convencer de ello.

Una imagen tristemente cada vez más común en nuestros campos, antaño hermosos y ricos, y ahora plagados de escritores hambrientos

Todo esto no quita que haya blogs que hayan sabido utilizar su propia ficción para crear lectores… y consumidores. La corte de los espejos llegó a convertirse en una novela para la colección Fantascy de Penguin Random House. Pétalos de papel arrancó, creo, en un blog, y fue el pistoletazo de salida para la ya mencionada Parente y su compañera de letras, Selene. Melisa Tuya está escribiendo una novela juvenil en su blog de 20 minutos.

Ventajas para escritores: Ofreces una muestra de tus viandas, directa, sin trampa ni cartón. Comprarán tu libro aquellos que hayan disfrutado de las entradas de blog y no sean unos egoístas agarrados, es decir, los que sean muy fans.

Desventajas para escritores: Si lo que buscas es publicar por medios tradicionales, ten en cuenta que algunas editoriales siguen atrapadas en la noción de que si algo no es inédito no sirve, por lo que no querrán textos que ya hayan estado disponibles de forma gratuita. Y tienes que luchar hasta la muerte con mil blogs ahí fuera que hacen lo mismo. Peor: tienes que competir con debates de a qué representante de qué partido político le queda mejor el verde; con el culo de alguna actriz que sea trending topic por ser, no sé, culona; y con los blogs de moda.

Creedme, nadie puede competir con los blogs de moda.

No digo que sea imposible crear cierta interacción con tus lectores gracias a un blog de ficción, pero es muy difícil. Exige una gran paciencia y conocimientos de copywriting Nivel Pesadilla. Pero si lo incluyo en esta lista es porque puede llegar a funcionar, sobre todo si se usa como complemento (con extras, relatos sueltos, etc.) para libros que se promocionen y muevan con otras tácticas.

Podríamos enfocarlo de otro modo: no crees un blog con tus obras. Si metes algún relatillo o teaser de tu libro en tu blog para tentar a tus lectores, genial, pero si lo que quieres es publicar tu obra poco a poco en línea y obtener respuesta y opinión por parte de lectores potenciales, busca plataformas de ficción con un público ya participativo, como Wattpad (pero por favor no me pidas que lea tu novela de fanfiction de 300000 palabras), y conviértete en miembro activo de su comunidad. Publica en sitios donde hay gente que quiere leer. No vendas palmeritas de chocolate en verano, sin aire acondicionado, en una tienda de abonos; véndelas en un supermercado a la hora de comer.

Sí, esta última opción de blogs que os he puesto es un poco tramposa, lo sé. No tenía que haberla metido en esta lista: no es un tipo de blog que, de entrada, funcione para escritores. Funciona para algunos escritores, muy pocos, pero ya puedes tener la paciencia de una oruguita esperando a ser mariposa y el tesón de una niña rusa preparándose para las olimpiadas (por no hablar de un talento increíble para enganchar a la gente, con o sin lazos de esos tan chulos de gimnasia rítmica) si crees que podría funcionar para ti.

Y con eso espero haber contestado (un poco) a esa pregunta tan difícil de contestar: ¿cómo puedo usar un blog para mejorar como escritor y vender más libros?

Por supuesto, en todos estos tipos de blogs pueden darse híbridos respetables, a lo El lamento de Portnoy, donde la reseña se mezcla con la creación literaria y la opinión. Pero me pregunto si no será que el blog de Avilés nació en un tiempo en que los blogs crecían a pasos agigantados, y que ha sabido mantener a un público fiel. Cuando veo otros blogs que han surgido más tarde, en esta época post social media, con recursos similares, observo que no consiguen captar el mismo interés. Tal vez es que su voz es única, que en el fondo es lo que hace que los visitantes se queden a echar el té (y que regresen, que es lo más importante).

En principio, diría que el híbrido confunde al lector. Si quieres montar un blog, o tienes un blog parado, decide cuál será su función, objetivo y tono. Procura no mezclar, por lo menos no al principio. Y recuerda que hay tres cosas que hacen que los lectores se queden:

  1. Una voz diferente, algo que te haga especial.
  2. Una utilidad: ofrecer algo que tu público quiere y necesita.
  3. Saber redactar. Y enganchar a tu lector, por supuesto.

También os recuerdo que tener un blog no es obligatorio para un escritor, ni mucho menos. Si no sabes si es para ti, relee este artículo.

Para terminar, y si todavía andáis interesados en la locura de crear un blog, o seguir con un blog, o cambiar de blog o cualquier otra cosa que implique publicar cosas en internet con periodicidad y mediana coherencia, os dejo una listita resumida de los tipos de artículos que mejor funcionan para atraer visitas y conseguir que os compartan. He cogido este artículo de Aman Thakur, que me parece que lo resume bien, y he intentado adaptar sus puntos a los blogs de escritores. De nada, vosotros y gracias, Aman.

Tipos de artículos que mejor funcionan (para todo tipo de blogs):

  • Largas listas llenas de enlaces. ¿Sabéis todos esos artículos que hago colaborativos? Yo me lo paso genial haciéndolos y además enlazo a un montón de gente que con frecuencia me devuelve el favor al compartir el artículo y enlazarme de vuelta. Todos ganamos y siempre funcionan bien. Pero sirve cualquier lista muy larga de contenidos útiles. Cuanto mayor sea el número de puntos, mejor. ¿Recordáis mi lista de más de 100 consejos para escritores? Sigue siendo uno de mis artículos más visitados. Otros blogueros han hecho de este tipo de listas su know how, como Mr. Davidmore.
  • Artículos de investigación, llenos de datos. Nada atrae tanto a un lector como un artículo completo, bien documentado, repleto de datos fiables y útiles. ¿Qué os llama más, un breve comentario sin mucho sentido acerca del estado actual de la ciencia ficción y fantasía, o un estudio estadístico sobre la evolución de publicaciones en los últimos años?
  • Artículos que relatan un éxito particular. Si hay algo que se te da bien o alguna meta concreta que has alcanzado, ¿por qué no compartirlo con los demás? Lo importante, claro, es compartir cómo lo hiciste. Escribir un texto donde repites 100 veces la frase “he vendido 30000 libros en un mes en Amazon” no nos sirve de nada. Tienes que contarnos cómo lo lograste. Y tampoco tiene que ser algo tan exagerado, un título como “cómo conseguí triplicar mis visitas en un mes” también suelen llamar la atención (y si de 10 visitas has pasado a 30, eh, tampoco estabas mintiendo).
  • Incluye infográficos. Y no solo infográficos: todos los gráficos, siempre que tengan un aspecto profesional y no sean como mi explicación dibujada cutre de la semana pasada de qué es un embudo de mercadeo. Aplicaciones como Canva o Infogr.am te permiten crear tus propios infográficos (y mucho más).
  • Pide consejo a los expertos. Busca una pregunta que preocupe a tu público y pregunta a los expertos que estén ahí fuera qué respuesta proporcionarían. Publica sus respuestas (con permiso) en un solo artículo colaborativo. No solo obtienes contenido de alta calidad, también estableces relación con estas personas y obtienes el tráfico que dirigen hacia tu página al compartir tu artículo.
  • Guestposting. Buffer consiguió 100000 nuevos suscriptores en su lista de correo en solo nueve meses, mediante 150 artículos de calidad que publicó en plataformas ajenas. Sí, es ridículo y era en un mercado (el estadounidense) y sector (internet/tecnológico) que no es el nuestro, pero si sabéis dónde buscar, sabréis dónde publicar. Yo misma he publicado artículos en otros blogs, como Víctor Selles o Excentrya, para hablar del proceso de creación de Lectores aéreos. No obstante, si lo que estás buscando es arrancar y conseguir algún interés por parte de tu sector, publicar para otros puede ser una opción interesante. Si quieres entender mejor cómo funciona estos de los posts invitados, lo explica muy bien en su blog Stefania Gil.
  • Análisis de un caso concreto. Más o menos como lo que explicaba en el tercer punto de esta lista, pero en referencia a alguien que no seas tú. La idea es realizar un análisis objetivo de qué hay detrás de un éxito (¡o fracaso!) de alguna empresa/autor/libro/oferta particular.
  • Recicla y reinventa. Y no solo hablo de tus propios artículos viejos, que siempre viene bien revisarlos, volver a editarlos, actualizarlos y darles vida nueva. También puedes buscar artículos ajenos y analizarlos desde otro punto de vista (y por favor, siempre especificad vuestras fuentes y mencionad a los que os han inspirado, que si no está muy feo. Sobre cómo enfocar los artículos “homenaje”, me gusta este post de Mariana Eguaras).

Como veis, muchos de estos artículos exigen un nivel alto de trabajo y tiempo (y si quieres ofrecer datos nuevos y complejos, vas a tener que darle duro a la documentación).

Pero eso es, ahí lo tenéis, lo que puede separarte de todos los demás blogs que hay ahí fuera: tu deseo de producir algo de calidad, algo que haga que la vida de tus lectores sea un poco más fácil, interesante y/o agradable.

Justo como tus libros.

 


*Aunque esa era la media justa de extensión que tenían mis artículos en Lecturalia, uno de los blogs literarios más populares de su sector. Así que quién sabe. Que fuera un proyecto de gran calidad y que tuvieran profesionales dedicados a la promoción y optimización de artículos seguro que no tenía nada que ver.

**Si tienes menos de 25 años puedes sustituir esta referencia por Los juegos del hambre y una visión de Suzanne Collins sentada sobre una montaña de billetes. O de Jennifer Lawrence en este vestido. Lo que prefieras.

***Lo confieso, a veces solo pongo cosas así para ver si alguien me corrige, muy indignado/a, en los comentarios.


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Nuevo calendario de publicaciones en el blog

Octubre 16, 2015 — by Gabriella11

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No, este no es un artículo megainteresante sobre algo que os vaya a salvar la vida como escritores, pero tal vez sí me la salve a mí, un poquito.

Aunque llevo mucho tiempo escribiendo en blogs, fue el año pasado cuando empecé a publicar artículos con un ritmo bastante intenso: dos artículos laaaaargos a la semana, además de las entrevistas relámpago y el email/artículo que suelo mandar cada dos semanas a todos los suscriptores de la lista de correo. Todo ello, claro, sin contar con todo el demás trabajo relacionado: documentación, social media, interacción, edición, diseño, etc.

Reconozco que he estado hasta arriba en los últimos meses, coincidiendo con el crecimiento del blog. Más crecimiento significa más oportunidades de trabajo y más visibilidad para mis libros, pero también significa mucho más tiempo dedicado a interacción (contestar comentarios, emails, etc.) y a otros menesteres múltiples y variados. No es nada productivo echar jornadas laborales de doce horas diarias y es evidente que llega el momento de priorizar y recortar por algún lado.

calendario blog
Mi vida es así, pero con más maletines.

Creo que el blog ha llegado a un punto en que tiene el movimiento suficiente para poder subsistir con menos actualizaciones, sobre todo teniendo en cuenta la gran cantidad de artículos ya acumulados. Además, con el ritmo actual muchos lectores admiten sentirse saturados al intentar mantenerse al día con la web. Y no me gusta no tener tiempo para responder a vuestros comentarios y mensajes personales. Eso no me gusta nada.

Así que he decidido modificar un poco el calendario de publicaciones. No es algo definitivo: mi intención es probar este nuevo calendario un par de meses y ver si, mediante el tiempo extra que tendré para promoción en redes sociales y para recuperar artículos viejos, puedo mantener el nivel de interacción que hemos tenido hasta ahora (y, lo más importante, ver si es un ritmo más sostenible para mí). Es más, tengo la esperanza de que, al tener menos artículos a la semana, cada artículo largo obtendrá un poco más de atención y movimiento por sí mismo. Con suerte, hasta podré realizar artículos por adelantado y podré programarlos para horarios óptimos, en vez de trabajar cinco o seis horas seguidas y darle a “publicar” de golpe, como he estado haciendo hasta ahora.

Y a lo mejor hasta tengo más tiempo para escribir mis cosas, que era de lo que trataba esto, al fin y al cabo.

Las publicaciones quedarían del siguiente modo:

  • En martes, cada dos semanas habrá un artículo largo, de los de siempre.
  • En miércoles, cada dos semanas, enviaré mi email/articulito a los suscriptores.
  • En jueves, también cada dos semanas, realizaré una entrevista relámpago.
  • Y en viernes, cada dos semanas (alternando con los del martes), habrá artículos de recortes, de los de siempre.

El resultado de un mes completo (empezando la semana que viene) sería así:

LUNESMARTESMIÉRCOLESJUEVESVIERNES
Email/artículo (solo para suscriptores)Artículo de recortes
Artículo largoEntrevista relámpago
Email/artículo (solo para suscriptores)Artículo de recortes
Artículo largoEntrevista relámpago

(Rellenad cada casilla en blanco con un “morirme de asco porque no estoy escribiendo para vosotros”).

Así, cada semana tendréis dos publicaciones para leer (siempre que estéis suscritos, para tener el extra de miércoles). Yo creo que no está nada mal 😉

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10 maneras de convertir tu blog de escritor en un atrapalectores imparable

Septiembre 8, 2015 — by Gabriella63

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Estás un poco harto de que te lo digan: para vender libros necesitas un blog.

Voy a contarte un secreto al respecto: eso es mentira.

No necesitas un blog para vender libros. Bueno, no exactamente.

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Las 13 razones por las que nadie visita tu blog (de escritor)

Junio 16, 2015 — by Gabriella34

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No recuerdo muy bien cuándo escribí mi primera entrada en mi primera bitácora. ¿Fue en el año 2000, 2001?

Hace mucho.

Me resulta inconcebible haber tardado tanto en empezar a comprender qué herramientas y actitudes son las que hacen que un blog empiece a crecer. Tal vez es porque solo he comenzado a ver mi blog como una posible plataforma de autor en el último par de años. Miro atrás y me llevo las manos a la cabeza. Seguramente mi yo del futuro, mi yo de dentro de cinco años con peluca azul y extrañas ropas blancas y futuristas, mirará atrás, me verá y se llevará también las manos a la cabeza (¿usabas el color turquesa? ¿Había TEXTO? ¡Pero en qué estabas pensando!).

Por mi salud mental (y la vuestra) procuraré concentrarme en el presente.

Hoy quiero hablar de las razones principales detrás de un hecho terrible e inevitable que te trae de cabeza, oh, querido escritor: nadie visita tu blog.