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El método Eisenhower. Cómo elegir lo que es realmente importante.

Abril 30, 2014 — by Gabriella0

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Hace poco estaba leyendo, para variar, a James Clear (podéis leer un artículo suyo que traduje aquí, o ir directamente a su blog aquí), en un artículo en el que hablaba del método Eisenhower. Este es un modo de productividad que, si bien se inspiró en la metodología del presidente americano (imaginad la necesidad de productividad de una persona como Eisenhower, con la que le cayó a ese hombre encima), fue adaptado luego por gurúes de la productividad como Steve Covey (de hecho se menciona este método de pasada en el artículo que le traduje a Niall Doherty, con 69 técnicas de productividad).

Clear insiste en la efectividad de este método para ahorrar tiempo y ser más productivo, pero a mí lo que me llama la atención de esta técnica es su forma brutal de obligarte a elegir entre lo que es y lo que no es prioritario.

El método consiste en crear un cuadro de cuatro cajas, ordenadas por urgencia e importancia. En una va lo urgente e importante, en otra lo urgente pero no importante, en otro va lo importante pero no urgente, y en la última va lo que no es urgente ni importante. A partir de esta división de tareas se efectuarán las cuatro “D”:

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-Do (hacer): En el cuadro de las tareas importantes y urgentes (cuadro 1 del diagrama) solo cabe una acción: hacer, llevarlas a cabo.

-Delegate (delegar): En el cuadro de las tareas que son urgentes pero no importantes (3), uno debe intentar delegar (conseguir que otros hagan estas tareas). Esto es útil, imagino, en un entorno empresarial; para los freelancers se sugiere recurrir al outsourcing, que consiste en pagarle a alguien para que lo haga por ti. En España esto es algo que no es demasiado común, pero tened en cuenta que en EEUU es relativamente común en el mundo de los negocios pagarle a alguien en India para que actúe como asistente virtual. Para el caso de personas con muchísimo email o con tareas repetitivas pero relativamente sencillas, este tipo de asistente puede ahorrarles muchos quebraderos de cabeza.

-Defer (retrasar): Es el cuadro de las tareas importantes pero no urgentes (estas suelen ser tareas relacionadas con metas a largo plazo). Deberemos otorgarles un espacio de cumplimiento, una fecha y hora (o varias, si se trata de tareas grandes) para llevarlas a cabo (2).

-Delete (eliminar): Según este método, las cosas que no son ni urgentes ni importantes deben eliminarse (4). Esta es la parte que impresiona, porque nos hace ser conscientes de la cantidad de tareas que llevamos a cabo por obligación, por costumbre o por alguna visión idealizada de nosotros mismos.

Para dividir nuestras tareas en estas cuatro cajas es importante tener claro cuáles son nuestros objetivos a corto y largo plazo. También nos obliga a decidir qué cosas no son realmente necesarias, para evitar perder el tiempo con esa sensación de que estamos ocupados cuando realmente solo estamos llevando a cabo tareas que no nos aportan gran cosa y que nos quitan tiempo para lo realmente importante. Por tanto, creo que este es un método tremendamente útil para establecer prioridades. Uno podría pensar que lavar la ropa, por ejemplo, no es ni útil ni importante, pero intentar eliminarla de la lista nos probaría lo opuesto: necesitamos ropa limpia (ergo esta tarea no es urgente pero sí importante). También podría parecer que ir a tomar café con un amigo no es urgente ni importante, pero si nuestra vida se reduce a trabajar y necesitamos relajarnos con una vida social más activa, esta tarea es, desde una perspectiva a largo plazo, muy importante. No obstante, jugar al Angry Birds no es urgente ni importante, y a no ser que seas un desarrollador de juegos probando a la competencia, no tiene mucha justificación a largo plazo.

Implementar el método lleva tiempo. Lleva tiempo decidir qué es importante y qué no. Los profesionales aseguran que este tipo de sistema, bien implementado, puede ocuparte hasta una hora diaria, pero que los resultados ofrecen una recuperación de esa inversión más que sobrada, con pingües beneficios.

¿Qué opináis? ¿Es este un método que consideraríais probar? Si lo hacéis, no dejéis de contarme qué tal os ha funcionado.


Otra forma de aprovechar el tiempo es sacarle el máximo rendimiento a la corrección y revisión de tu libro. Si quieres un montón de  trucos e ideas para ello, ya sabes que tengo un libro que solo cuesta 2,99 € en Amazon 😉

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Septiembre: Una actualización

Octubre 1, 2012 — by Gabriella0

Creo que una de las mejores recomendaciones que he leído por ahí, y a la que menos caso le he hecho, ha sido la de hacer solo una cosa a la vez. Desde luego es un principio importante a la hora de crear y probar nuevos hábitos. Pero resulta que este mes ha sido una vorágine de novedades y todo se replantea y transforma día a día, lo cual no sé si ha sido bueno o malo para las diferentes metas que me he propuesto. Sea como sea, hacedme caso cuando os digo que siempre es mejor empezar por una sola cosa pequeña y fácil y concentrarse solo en eso.

Solo que, claro, la vida se mete por medio, con sus consiguientes obligaciones, y tampoco ayuda el que yo sea una persona a la que le interesan demasiadas cosas (¿es adecuado usar ahí el modificador “demasiadas”? ¿Te pueden interesar demasiadas cosas? ¿Es nefasto el exceso de ansia por aprender y emprender?). A veces parece que lo único que supera a mi lista de proyectos en marcha es mi lista de proyectos por empezar.

Como todo ha sido, repito, caótico en ese sentido, ha sido un mes repleto de una extraña angustia y cierta sensación de premonición negativa, como si siempre pendiera sobre mi cabeza un hacha a punto de caer. Es una sensación que llega a veces, dura determinado periodo de tiempo y se marcha, generalmente sin que ocurra nada especialmente terrible, pero que aun así no contribuye a tranquilizar mi ya agitado ánimo. Uno podría pensar que el desafío que empecé el día 10, el de la meditación diaria, sería positivo para este estado, pero no sé muy bien si ha sido así. Casi todas las meditaciones, por lo menos hasta hace un par de días, fueron poco productivas, y no conseguía alcanzar la mentalidad de paz y abandono que necesitaba. Mi mente estaba demasiado activa, ya fuera con planes, preocupaciones o cualquier otro inquilino deseado o sin desear. En este sentido creo que el ejercicio físico, sobre todo el pilates, ha sido mucho más eficiente. La meditación se convertía en una obligación más, una tarea más que tenía que recordar hacer (y de hecho, en dos ocasiones la olvidé).

El día 10 completaré el proceso del desafío, si bien no puedo decir que lo haya realizado al pie de la letra, ya que hubo dos ocasiones, como he mencionado, en las que se me olvidó por completo. El día 10 decidiré y explicaré mis conclusiones, aunque creo que todavía será pronto para abandonar, ya que acabo de empezar, como ya he dicho, a poder realizar meditaciones medio en condiciones.  Aunque el ejercicio me ofrece una forma de meditación muy distinta, creo que no son excluyentes sino complementarias, y me gustaría darme otros 30 días de prueba para ver cómo evoluciona la cosa.

Por otro lado, sigo con mi elaborado proceso de organizarme, con el clutterfuck emocional del que ya os he hablado, y tal vez por eso estoy tan susceptible, nerviosa e irritable, tanto que en varias ocasiones he abierto el editor del blog para agregar una nueva entrada y he preferido borrar el post, ya que cada vez estoy más convencida de que si no tengo nada positivo que decir, es mejor callarme. Considero que ya hay blogs de sobra que ejercen de muro de las lamentaciones. Tienen su función, pero preferiría que el mío ofreciese una nota más esperanzadora y positiva.

He tenido que marcar prioridades que, con toda sinceridad, no me han gustado nada, ya que implican dejar de lado aspectos de mi vida que disfruto mucho. Y me amarga más el hecho de que esas prioridades las marca el dinero. Estoy trabajando con tablas muy ajustadas para poder analizar de manera exacta la rentabilidad de cada proyecto, a nivel de tiempo, esfuerzo y economía, y por ahora no me está gustando mucho el resultado. Pero me niego a rendirme. Encontraré la manera.

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Image courtesy of Anusorn P Nachol / FreeDigitalPhotos.net

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Adiós, clutterfuck y hola, meditación

Septiembre 9, 2012 — by Gabriella0

Hoy se cumple el último día del desafío de 30 días Clutterfuck. Los días 29 y 30 no los he fotografiado ni voy a exponerlos ya que se han tratado de objetos recibidos como regalos. Aunque creo que ninguna de las personas involucradas lee este blog, preferiría no publicar dichos objetos por si acaso. Son cosas a las que les tengo cariño pero que llevo ya un tiempo sin usar y que están en muy buenas condiciones; cosas que podrán ser aprovechadas y queridas por otros. A continuación os dejo mi resumen de lo que ha significado este desafío:

¿De qué trataba el desafío y cuál era su objetivo?
Durante 30 días me he deshecho, de manera diaria, de un objeto que ya no usaba, un objeto que sobraba. En el caso de cosas ya muy avejentadas o rotas, las he tirado; las nuevas las he donado a Cudeca o a amigos que me las han pedido. El objetivo era valorar de nuevo los objetos materiales, darles la importancia que merecen, y considerar qué necesito realmente y qué está simplemente ocupando espacio y molestando en mi entorno. Mi esperanza era que este comportamiento además me ayudara a hacer un poco de clutterfuck mental y laboral.

¿Cómo ha sido de difícil?
Relativamente fácil, si bien ha llevado más tiempo los días que tenía que reorganizar y ordenar cosas, por no hablar de subir mis progresos al blog y realizar fotografías. En general ha sido bastante sencillo, pero me alegro de haber terminado y no tener que seguir haciéndolo a diario.

¿Prueba superada?
Sí, lo he hecho a lo largo de 30 días, deshaciéndome de algo a diario. ¡Conseguido!

¿Ha funcionado?
Pues sí, ha funcionado. Tengo menos cosas (aunque todavía me quedan muchísimas más que deberían ir por el mismo camino), menos bulto a mi alrededor. Y no solo eso, empiezo a tener cierto estado mental que me ha ayudado en mi vida laboral también. He conseguido reorganizar algunos proyectos, quitarme carga de trabajo en otros (he recortado en algunas cosas que me satisfacían a nivel personal y profesional: prefiero hacer menos y de mejor calidad) y dejar algo de tiempo para encargos ocasionales, tanto de Miss Cristal como relacionados con las letras, que me entran y que siempre producen un caos total en una rutina que estaba llena de obligaciones que me saturaban. Un tiempo que además me ha venido estupendo para poder echarle más horas a esto de hacer ejercicio (he empezado a ir a un gimnasio, aprovechando que mi hermano se ha apuntado y puede acercarme en coche). Sobre todo me ha ayudado a ver qué es esencial y qué no, si bien queda claro que este es un proceso que no ha hecho más que comenzar. Sospecho que en los próximos meses me veréis ir cortando con algunos otros proyectos que tengo por ahí sin terminar, languideciendo, y que ya no me aportan nada. Me está enseñando a ser más realista y a enfocar, a concentrarme en lo importante y fundamental. Sobre todo, se me está quitando el apego tonto a cosas que no lo necesitan. El afecto es limitado, creo que voy a distribuirlo mejor a partir de ahora.

¿Vas a seguir haciéndolo?
No a diario, desde luego, ya que implica un gasto de tiempo y energía que necesito para probar otros retos. Pero a partir de ahora dedicaré un día fijo, cada dos meses, para hacer un clutterfuck masivo en mi espacio vital, tanto mental como físico. Será muy útil para actualizar prioridades y hacer limpieza en todos los sentidos. También me he adjudicado una nueva regla, muy sencilla: Nada entra sin que algo salga, es decir, cualquier compra, regalo, etc., implicará que tendrá que salir de mi espacio otro objeto que ya no sea esencial. Para empezar, el día 9 de octubre haré el primer clutterfuck masivo y me comprometo a mostrarlo en el blog, sois todos testigos 😉

¿Cuál es el siguiente reto?
Mañana empieza el siguiente desafío de 30 días, el de meditación. Como ya os comenté, la primera semana se tratará de meditación guiada, aprovechando la oferta de Meditationfest (lamentablemente, en inglés), de siete sesiones distintas gratuitas, más que nada por probar diferentes formas y perspectivas frente a la meditación. Después, volveré a mi meditación habitual, que está explicada aquí, y que consiste en poner en blanco la mente hasta entrar en un estado en el que puedes dejar simplemente fluir los pensamientos sin agarrarte a ellos. Si alguien quiere apuntarse al reto pero no sabe ni por dónde empezar porque jamás ha meditado, aconsejo el siguiente proceso para empezar:

  • Busca una posición cómoda (pero no tan cómoda que te vayas a quedar dormido). Yo uso medio loto, con las manos abiertas en forma de pinza sobre las rodillas (así, si te duermes, te despiertan tus propias manos al cerrarse. En la imagen veréis a lo que me refiero). Pero te puedes sentar en una silla normal, o donde estés a gusto. Lo importante es que la espalda esté recta y no estés tumbado/a.
  • Cierra los ojos y concéntrate en respirar. Si sabes realizar respiración abdominal o diafragmática, esta es la buena. Si no, limítate a inspirar y espirar como siempre, pero de manera mucho más lento y profunda.
  • Cuando te sientas ya algo más relajado, no pienses en nada. Es decir, lo que venga córtalo de forma abrupta. Cualquier pensamiento elimínalo tan pronto aparezca, hasta que no estés pensando en nada. Esto al principio es bastante más complicado de lo que podría parecer.
  • Una vez has conseguido esto, empieza a dejar pasar los pensamientos. Pero no reflexiones ni te pares con ellos, déjalos fluir y pasar. No los cortes pero tampoco les prestes atención. Simplemente observa. Se trata de conseguir una especie de “mente tras la mente”, o testigo de tu propio pensar. Este es el estado ideal al que queremos llegar.

Personalmente me gusta reflexionar un poco antes de empezar a meditar, para quitarme preocupaciones o cosas interesantes que podrían distraerme demasiado durante la meditación. Del mismo modo, suelo quedarme reflexionando un rato después de meditar, ya que pueden haber surgido pensamientos interesantes sobre los que me gustaría profundizar pero que por la naturaleza de la meditación tuve que dejar fluir en vez de pararme lo necesario. A veces apunto cosas. Como método de inspiración es inigualable, desde luego. Lo idóneo es empezar con un tiempo fijo, ponerse el despertador, por ejemplo, y realizar unos cinco minutos, para ir ampliando el tiempo según vamos haciendo sesiones. En mi caso, mi objetivo es llegar a cierto estado de paz y gusto que suelo alcanzar pasados unos 10-15 minutos*, por lo que para mí una sesión exitosa rondará los 20 minutos. Hay días que tardo mucho más, porque estoy preocupada, estresada, etc., y días en los que llego en nada. De cualquier forma cada persona es un mundo y veréis cómo, después de un tiempo de práctica, vosotros también daréis con la cantidad de tiempo idónea para que cada sesión sea fructífera, es decir, que os ayude a vaciar la mente, limpiaros un poco las ideas y os proporcione una relajación fabulosa.

Si alguien quiere hacerme alguna pregunta, sentíos libres de hacerlo por los comentarios o escribiéndome a gabriellavc(arroba)yahoo.es

*Yo lo defino como “el estado de las florecillas y las mariposas”, porque suele ir acompañado de imágenes mentales de flores que crecen de mis manos, con mariposas que revolotean alrededor. Sí, WTF. No me preguntéis de dónde sale eso ni por qué. Pero sí que es cierto que en las épocas en las que he meditado más a menudo cada vez tenía imágenes mentales más vívidas durante la sesión. Algunas en concreto acaban asociándose a cierto estado mental, como en el caso de las florecillas en cuestión.
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Imagen por cortesía de: FreeDigitalPhotos.net

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Clutterfuck. Deshazte de las cosas que te sobran. Días 27 y 28.

Septiembre 7, 2012 — by Gabriella0

Y ya estamos en la recta final. Para ayer y hoy os ofrezco estas dos entregas clutterfuck. Primero, otro montoncito de ropa que estaba guardado en el fondo del armario y que se va, me temo, directo a la basura. Y segundo, un par de bolsos que están también en condiciones deplorables y que llevo años sin usar:

 La próxima y última actualización será seguramente el domingo o el propio lunes, donde tocará evaluar la experiencia y ver cuáles han sido mis impresiones acerca del desafío.

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Clutterfuck. Deshazte de las cosas que te sobran. Días 25 y 26.

Septiembre 5, 2012 — by Gabriella0

A pesar de todas las cosas de las que me he deshecho ya con este reto de 30 días de clutterfuck, tengo la sensación de que no termino nunca de quitar cosas de enmedio. Además, el tema de la ropa comienza a volverse espinoso, ya que estoy en ese momento en el que todo me queda o muy grande o muy pequeño, así que aproveché unas rebajas en Santander y compré un par de cosas en una tienda a la que le tenía echado el ojo desde hacía un tiempo. Por supuesto, por cada prenda nueva que entra tiene que salir otra, así que ahí va el clutterfuck correspondiente, con una camiseta que llevo años sin ponerme y una minifalda que me compró mi madre y que no me he puesto nunca (siempre me ha quedado pequeña y, para más inri, las cosas rosas no casan bien con el pelo rojo):

Y como clutterfuck del día 26 ahí va un buen montoncito de restos de collares viejos y fornituras que no voy a usar porque ya no utilizo enganches que no sean hipoalergénicos ni de una calidad mínima. ¡Adiós, bisutería baratuna!

Os recuerdo que este domingo 9 de septiembre hacemos 30 días, así que daré por finalizado el reto una vez publicado el último post con las últimas entregas, el día 9. Ahí hablaré de mis conclusiones al respecto del desafío en general. Y el lunes 10 empieza el siguiente reto, que será el de la meditación. Mi objetivo es practicar una meditación diaria (los 11 primeros días serán meditaciones guiadas), el resto ya veré, pero imagino que seguirán mi tónica habitual, de entre 10 y 30 minutos en postura de medio loto. En este artículo hablé de cómo suelo practicar la meditación y cómo suele beneficiarme, pero por lo general he tomado esta decisión para volver a controlar la ansiedad y marcarme el hábito de meditar a diario para mejorar mi estado mental en general. Veremos si, una vez superados los 30 días (¡esta vez lo tengo que conseguir!), decido darle continuación durante otros 30. Como dije en el clutterfuck anterior, si a alguien le interesa el tema de la meditación y cree que esto podría beneficiarle, están las puertas del blog abiertas para que participe.
Editando. Otros clutterfucks ajenos: montones de sobres y cartones de una oficina.

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De regreso y clutterfuck días 23 y 24. Reflexiones sobre el próximo reto.

Septiembre 3, 2012 — by Gabriella2

Actualizo solo para haceros saber que ya estoy de regreso y que todo vuelve a su rutina habitual. Este viaje ha sido bastante más tranquilo y mi peso vuelve a estar de nuevo bien encarrilado. A ver si este mes puedo empezar a perder de nuevo (en los días prerregla es difícil saberlo ya que se aumenta algo de peso por retención de líquidos, pero todo parece indicar que sí).

En cuanto al clutterfuck, lo retomo donde lo dejé. Para los días 23 y 24 del desafío le tocó su turno a una camiseta que está hecha polvo pero que me resistía a abandonar, y un neceser que me sobraba y que había estado guardando por alguna razón extraña que solo conocerá mi subconsciente:

En lo que se refiere al desafío siguiente, ya que me queda menos de una semana para terminar éste, le he estado dando bastantes vueltas. Tengo ganas de concentrarme en el tema del ejercicio, pero tengo algunos problemas de salud que tengo que resolver antes de poder comprometerme a fondo con algo diario a nivel físico. Estos problemas se resumen en una astenia que llevo arrastrando desde la primavera, que hace que mínimo tres de cada siete días me los pase con la energía en negativo, incapaz de moverme ni de hacer casi nada. Es increíblemente frustrante y ya lo he probado todo: cambio de patrones de sueño, de alimentación, etc., etc., etc. Durante un tiempo funcionan, pero al cabo de poco vuelvo a recaer en esta ausencia de energía absoluta. Mi médico, cuya respuesta para todo es que soy muy rara (y sí, sigo con fantosmia también, aunque ya solo de manera ocasional) me hizo un análisis de sangre pero los resultados daban que tengo una salud estupendísima y envidiable y me mandó de vuelta a casa sin molestarse en hacer nada más al respecto. Así que una de mis metas más importantes de esta semana es cambiarme de médico e intentar obtener mejor ayuda profesional. Estar horriblemente cansada la mitad del tiempo no tiene gracia ninguna, sobre todo cuando quieres hacer tanto.

Como tengo que aparcar parcialmente lo del ejercicio por ahora (sigo haciendo la tabla de la que os hablé, pero menos de lo que querría, del mismo modo que mi actividad física en general se ha visto bastante reducida)., estoy evaluando otras opciones para el siguiente desafío. Muchas veces la falta de energía es un síntoma de ansiedad, y sí que es cierto que desde que dejé la meditación a un lado la ansiedad se está convirtiendo de nuevo en un bicho poco manejable. Así que volver a los 30 días de meditación que me propuse en su momento pero que no conseguí me parece una opción muy atractiva. Por otro lado, hay otro reto que me llama mucho y que, por razones variadas, me convenía hacer este mes, y es el de escribir los sueños. Necesito bastante material para una narración de carácter onírico, y no hay mejor sitio donde encontrarlo que en la oniria propia. Lo de apuntar lo soñado es algo que me gusta, y que he hecho alguna vez, por muchos motivos (entre ellos, disfruto reconociendo patrones o incluso identificando representaciones subconscientes). No creo que sea buena idea hacer dos retos a la vez, y en principio creo que la meditación tiene más relevancia ahora mismo. Así que creo que a partir del lunes 10 de septiembre será en lo que me concentraré. Si alguien está interesado en apuntarse para hacerlo juntos (ya sabéis, seguirnos por internet, animarnos mutuamente y todas esas cosas) que me lo diga. Yo utilizo una meditación muy básica, pero a partir del 11 de septiembre hay una serie de meditaciones guiadas disponibles de manera gratuita en Internet, así que es posible que pruebe alguna (ojo, están en inglés. Me han llamado la atención porque son de estilos y formas de pensar muy distintas entre sí y las meditaciones guiadas pueden ser muuuy relajantes. Ya os comentaré qué tal están). Si alguien se presta a hacer el reto de 30 días conmigo está claro que podrá llevarlo a cabo como él o ella quiera, con la duración diaria que desee y el método que prefiera.

Para aquellos que desconfíen de la meditación en general, yo lo veo simplemente como una manera de relajar cuerpo y mente, algo que a mí personalmente me resulta muy necesario. Prefiero la práctica simple y básica, en este artículo hablé de cómo lo llevo a cabo y por qué me resulta beneficioso.

También tengo otra meta personal para este mes de septiembre que empieza. Durante el verano no he podido hacer gran cosa de Miss Cristal, sobre todo he estado centrándome en los encargos, pero lamentablemente estos son poco rentables, debido al tiempo que inviertes en comunicación con el cliente, fotografía de muestras, buscar los materiales necesarios, etc. Tengo poco stock gracias a unas cuantas ventas grandes que hice antes del verano. Así que este mes quiero concentrarme en llenar otra vez la tienda y en vender todo lo que pueda. Quiero ver cuánto puedo conseguir a lo largo del mes.

Editando clutterfucks ajenos: Ropa que no se usa, revistas viejas de cocina y decoración.
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Imagen: FreeDigitalPhotos.net

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De viaje y clutterfuck días 21 y 22

Agosto 22, 2012 — by Gabriella0

Me voy de viaje hoy y regreso el día 1 de septiembre. Dudo que me resulte posible hacer clutterfuck mientras esté fuera (no creo que a mis anfitriones les haga mucha gracia que regale o tire sus cosas), así que seguiré cuando regrese.

Por ahora os dejo con el clutterfuck de este último par de días: una bolsa llena de cables sobrantes que han ido de regreso al hogar mágico de todo lo informático (léase el taller de mi hermano), y una lámpara viejísima cubierta de polvo que estaba guardando para probar una bombilla de luz blanca para Miss Cristal (que nunca llegué a probar y de la que probablemente pasaré en los próximos meses):

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Clutterfuck. Deshazte de las cosas que te sobran. Días 18, 19 y 20.

Agosto 20, 2012 — by Gabriella0

Y seguimos recopilando cosas que se han vuelto inutilizables o simplemente ya no me hacen falta. Estos últimos tres días han sido sobre todo de ropa.

Empecé con más zapatos. Los de la izquierda los compré hace más de diez años y me los he puesto dos veces. Me encantan, son verdaderos zapatos de bruja, pero me quedan algo pequeños y nunca han sido cómodos. Los de la derecha son zapatos que me he puesto MUCHO, y que están ya en las últimas:

Luego descubrí un vestido y varios sujetadores que se me habían quedado grandes. Con estas excepciones, por ahora estoy guardando la ropa que se me ha quedado grande, ya que supongo que no termino de creerme, en el fondo, que vaya a mantener mi peso actual (tantos años de perder y recuperar peso deprisa han hecho mella). Me pregunto si debería deshacerme de toda esa ropa grande como forma de obligarme a tener mucho cuidado de no recuperar el peso perdido.

Y ya que estaba con el tema de la lencería, recuperé del armario una bolsa llena de lencería que tenía guardada porque me quedaba pequeña. Ha sido adecuadamente organizada, con cosas que se han ido directamente a la basura y otras que han regresado al cajón:

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Clutterfuck. Deshazte de las cosas que te sobran. Días 16 y 17.

Agosto 17, 2012 — by Gabriella0

Ahí va mi clutterfuck de ayer y de hoy. Aunque hago cada limpieza a diario, es más cómodo ofrecéroslas por entregas (además así evito llenar tanto el blog de lo mismo).

El de ayer es de libros ajenos. Así es, he recopilado un puñado de libros que no son míos y que han de volver a su legítimo dueño. Hay unos cuantos más, pero tendré que ir poco a poco, más que nada por problemas de logística. Las convivencias y los conciliábulos tienen eso, antes de que te des cuenta tienes las estanterías llenas de libros de parejas, ex-parejas, amistades y familia:

Y el de hoy es de restos de bisutería, piezas variadas, abalorios y medallones que no voy a usar. No sé muy bien qué hacer con esto, supongo que lo pondré a la venta en Etsy, si bien por su peso (unos 750 gramos) me imagino que solo interesarán a compradores nacionales (los gastos de envío internacionales para ese peso se disparan):

Y vosotros, ¿de qué os habéis deshecho hoy?

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Guía para tirar regalos

Agosto 16, 2012 — by Gabriella0

Uno de mis mayores problemas con el clutterfuck, como ya he mencionado, es deshacerme de regalos. No puedo evitar sentirme culpable al considerar que hubo una persona que sentía el suficiente afecto por mí como para molestarse en gastar dinero y tiempo en un presente que pensó que me podría gustar.

El principal problema con los regalos recibidos es que más del 50% de cosas que recibo no son cosas que me gusten especialmente, ni que me hagan mucha falta. Reconozco tener un gusto bastante especial, y hay algunas cosas que suelo dejar claro si me preguntan:

  • Si no sabes qué comprarme no me compres nada. De verdad que no pasa nada. En serio. Para mí es más importante compartir mi tiempo contigo en este día señalado (Navidad, cumpleaños, etc.).
  • Si vas a comprar algo sí o sí, que no sea bisutería ni libros. Lo primero, porque ya hago yo la mía y es la única que me suelo poner (por aquello de que he hecho alguna venta al llevar puestas mis propias creaciones y que la gente se interese por ellas). Con la excepción de anillos. No hago anillos y me encantan (y cuanto más grandes mejor). Gracias a porrones a los que me habéis regalado anillos, me encantan. En cuanto a los libros, es que ya tengo miles, y además tengo un gusto particular. Es muy fácil equivocarse (aunque por suerte los que se arriesgan suelen acertar; será que me conocen lo suficiente) o que usan mi lista de los deseos de Book Depository.
  • Tengo dos grandes vicios: Zapatos y ropa (una 39,5 y una 40-42, graciasss). Es casi imposible meter la pata aquí, en serio. 

Con estas directrices es fácil que los demás acierten (¡ojalá a mí también me lo dejaran así de claro!), pero eso no quita que incluso las cosas que en su momento fueran útiles y amadas hayan llegado a un punto de no retorno. ¿Con qué cara le digo yo a la persona que me ha regalado que voy a deshacerme de su precioso objeto, cuando en su momento fue algo tan valioso?

Creo que en este sentido ayudan las palabras de Dinah Sanders, que en su blog Discardia habla de cómo llevar a cabo de manera más fácil y eficiente esto del clutterfuck (aunque ella no lo llama así; habla de minimalismo y de cosas guais de esas):

How can you part with unwanted gifts without considering it an insult to the giver? 

Give everyone permission not to be able to read your mind and give yourself permission to change. The intent of gift giving is to make someone feel good (and/or to repay a social obligation). Recognize the act and the intent. Perhaps keep the gift around for a courteous amount of time, but on no account lie excessively about how much you like things you don’t – you don’t want to set yourself up for a matching bad gift the next time. Once the necessary niceties have been observed enough to communicate your gratitude for the intent, you should part with unwanted gifts without guilt. Disposing of them may require more discretion than with other things – the yard sale which the giver is likely to attend is a bad method, but the bottom of your Goodwill bag covered by that shirt that doesn’t fit anymore is just dandy. Quietly get rid of it and if the giver asks about it later, say something about your appreciation of the occasion and their thoughtfulness, but that it just didn’t fit with your other things. 

Note: there are some gifts into which a great deal of hard work was put. For these, it is probably best to come clean and let the giver have the opportunity to take back their artistic efforts rather than sneakily disposing of it. Bite the bullet and say “I really appreciate your making me something so special. I am impressed by your thoughtfulness. Unfortunately, this painting just doesn’t fit with the rest of my decor/I don’t wear the color of this hand-knit sweater/I’m allergic to taxidermied animals…” Whatever. It might be a rough conversation, but it’s better than the “You gave away my masterpiece to Goodwill?!!!” one.”

Traducción (mía, hecha volando y no del todo exacta, pero ya os hacéis una idea): 

¿Cómo puedes deshacerte de regalos no deseados sin que sea un insulto para quien te ha hecho el regalo? 

Dale a todo el mundo permiso para NO leerte la mente, y date permiso a ti mismo/a para cambiar. La intención al dar un regalo es hacer que el receptor se sienta bien (o devolver un favor o cumplir con una obligación social, claro). Puedes conservar el regalo durante cierto periodo de tiempo de cortesía, pero no mientas en exceso acerca de cuánto te encantan las cosas que no quieres, puedes acabar recibiendo muchos más regalos de este tipo. Comunica tu gratitud por el intento, pero deshazte del regalo sin ninguna culpa. Ten discreción (no es buena idea, por ejemplo, venderlo en un rastro por donde pueda pasar el que te hizo el regalo), deshazte del regalo sin grandes aspavientos y si luego te preguntan por él simplemente asegúrate de que el donante entienda que aprecias su consideración pero que ya no tenías posibilidad de quedártelo.  

Nota: Hay regalos que implican creatividad y esfuerzo, y en este sentido sería mejor ser sincero/a con el donante y darle la oportunidad de recuperar su regalo en vez de deshacerte de él a escondidas. Hay que desarrollar buenas excusas: “Estoy impresionada por tu esfuerzo y por haber pensado en mí pero… este cuadro no va bien con mi decoración / este jersey no es de mi color / soy alérgica a los animales disecados”. Puede que le siente mal, pero siempre será mejor que “¡cómo que has donado/tirado a la basura mi obra de arte!”. 

Al final me quedo con la idea de que la persona que te ha hecho un regalo, asumiendo que no era por compromiso o algo similar, lo ha hecho con la intención de mejorar tu vida, de que seas un poquito más feliz. Por tanto, tiene todo el sentido del mundo que acabe aceptando que un regalo que ya no te aporta nada, que lo único que hace es ocupar espacio, pueda terminar en manos de otra persona que pueda darle un uso mucho mejor. Y si no, mala suerte. Yo por si acaso no voy a incluir regalos en mi galería pública de clutterfuck, por si las moscas.

P. D.: Hablando de regalos, hoy ha llegado uno atrasado de mis cumpleaños: Los cuatro tomos que me faltaban para completar mi colección de Sandman. Sobra decir que estoy bastante emocionada, y que probablemente me los zampe todos de una vez de puro deleite.

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Leyendo: Las correcciones, de Jonathan Franzen. Lo estoy disfrutando muchísimo, si bien su magnífica prosa hace que me sienta muy muy pequeñita.
Escuchando: Cosas agradables y tranquilas de fondo para trabajar: Chopin y Schubert sobre todo.

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Imagen de regalos de http://www.flickr.com/photos/runytry/ vía Flickr.