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Cosas útiles que puedes hacer con tu libro de relatos

Marzo 9, 2017 — by Gabriella12

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Tengo una lista en Evernote donde recopilo las preguntas que me hacen por email o mensaje privado. De vez en cuando la imprimo, hago papeletas con cada pregunta, las tiro al aire al son de I’m So Excited y la que cae encima de mi gato es la que meto en la sección de Consultorio.

Está bien. Vuelvo a empezar.

Cuando algunas preguntas se repiten en mi correo suelo apuntarlas para hacer un artículo sobre ellas. Tal vez no un artículo muy completo ni muy largo, pero sí una respuesta general que pueda servir a otros escritores que visiten este humilde, modesto y estrambótico blog.

Últimamente me han llegado varias preguntas técnicas sobre el tema de los libros de relatos. Y ya digo que son preguntas que he recibido unas cuantas veces, como si yo supiera cuál es la respuesta a todo solo por haber sacado un libro de cuentos.

Por cierto, sí sé cuál es la respuesta a todo: es 42. Pero, sobre libros de relatos, veamos si puedo arrojar algo de luz a un mundo tenebroso, espinoso, calamitoso y otras cosas terminadas en -oso que poco tienen que ver con la familia ursidae.

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Cómo enfocar un blog cuando te apasionan mil temas distintos

Julio 14, 2016 — by Gabriella20

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Si me dieran un euro por cada pregunta que me hacen de este estilo, tendría un montón de euros.

En serio, deberíais darme un euro por cada pregunta de este tipo. Me puedo poner un tarro de propinas o algo así. Eso me permitiría retirarme a algún lugar paradisíaco (para mí, paradisíaco es cualquier lugar donde no haya 35º a la sombra) y vivir solo de contestar a preguntas de este tipo.

enfocar un blogYo, en un sitio precioso y primaveral donde las tiendas solo venden zapatillas horribles y me puedo permitir la depilación láser.

Y es que esta es una pregunta muy específica, pero que preocupa a muchos escritores. Leen por todas partes que para darse a conocer y promocionar sus libros necesitan un blog. Y se preguntan de qué tienen que hacer ese dichoso blog.

Primero, cuestionemos lo más básico. ¿Es necesario un blog? No es estrictamente necesario, no. Puedes sobrevivir teniendo una plataforma estática, siempre que utilices otros métodos de interacción con tus seguidores (la plataforma por sí sola no sirve de nada). Con el blog entras en un terreno muy competitivo. Hay autores muy problog y hay autores que han vendido tropecientos millones de libros sin haber posteado en su vida.

Un blog es la estrategia de contenidos perfecta (y posiblemente la mejor forma de crear una lista de correo potente), y todos sabemos que ahora en mercadotecnia es con lo que se están haciendo sus pa… digo… pesetas los marqueteros. Para nuestro infortunio, un blog implica mucho esfuerzo, trabajo y tiempo. Pero también es cierto que cualquier otro método eficiente también lo exige (ya sea estudiar intensivamente a Amazon y aprenderte todos los trucos SEO del mundo; ya sea convertirte en el rey de Facebook Ads o en un tuitstar sin parangón).

Personalmente, me gusta el blog porque me sirve para practicar aquello que me interesaba desde el principio, que es escribir. Y porque soy una persona reflexiva y me gusta darle vueltas a aquello que aprendo sobre mi oficio. Y porque la relación directa con los lectores es muy satisfactoria. Y porque es más fácil conseguir lectores de blog que de una novela o un libro de cuentos, qué le vamos a hacer.

En resumen: un blog no es obligatorio si eres escritor, pero sí es muy útil si se sabe llevar. Tanto, que puede ser el centro de tu estrategia.

Uno de los puntos más importantes en que nos insisten siempre (y con razón) es que debe haber una temática concreta para un público objetivo. Si hoy hablo de estrellas de mar y mañana de grupos pospunk y pasado de técnicas narrativas, es probable que os tenga a todos un poco confundidos. Es lógico y claro como el agua, pero con frecuencia la tentación de saltarnos esa regla, pensando que somos estrellitas mágicas y especiales y a nosotros nos irá de otra forma, es poderosa.

La consulta que me han hecho veces incontables es la siguiente, con palabras que se reducen a algo así:

¡Pero si a mí me interesan un montón de cosas y quiero hablar de todas ellas! ¿Cómo hago eso en mi blog?

Tres posibles soluciones

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He escrito un libro, ¿y ahora qué?

Julio 11, 2016 — by Gabriella15

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Desde que empecé a hablar de escritura en este blog, recibo preguntas todas las semanas. Son de otros escritores, de personas que han escrito un poema, un relato; que han escrito un libro. Algunos son aficionados, que escriben por el gusto de escribir; otros, más profesionales, buscan publicar y darse a conocer. Todos están llenos de dudas.

Siempre intento contestar, aunque sea para decir: “No tengo ni p*******a idea”. Y ahí es cuando me dicen que vaya mala lengua tengo, que qué poca vergüenza. (Con razón). O no me contestan siquiera y yo me enfado, porque los primeros siete años de mi vida los pasé en Inglaterra y la importancia suprema de los modales y de la educación me roe las entrañas como bichitos maniáticos y completamente inútiles.

Después de hacer un vídeo intentando solventar muchas de estas dudas recibidas, ahora llegan con aún más frecuencia. Ups. Creo que he abierto la caja de Pandora. O de los truenos. O una caja a lo Hellraiser, que la abres y se desencadena el infierno de la hora diaria solo para contestar emails.

escrito un libroHola, soy tu bandeja de correo.

Yo no soy quién para darle una respuesta válida a estas personas. Mi escritura no es fantástica y perfecta, ni vendo millones de libros (algo que deberíais intentar solventar, digo yo. Comprad mis libros. Por ejemplo, este, que es muy útil). Siempre he pensado que para hablar de algo hay que saber de ello, por haberlo experimentado en tus carnes o, por lo menos, haberlo leído del teclado de alguien que sí sabe. Me fascinan los blogs de personas que acaban de empezar a escribir y ya están publicando decálogos y montando cursos y asesorías (aunque, reconozcámoslo, publicar listas de diez es divertido; decirle a los demás qué deben hacer es más divertido aún).

Considero que, en el mejor de los casos, puedo ofrecer un poco de apoyo a los que se sienten confundidos con todo esto tan complicado de escribir y publicar, aunque sea explicando aquello que parte de mi propia experiencia. Tal vez puedo ayudar a que otros aprendan de mis errores (los aciertos tienden a ser menos, y menos fiables). Y también puedo hablar de lo que he observado en otros que han acertado (y fallado) mucho más que yo.

Dedico mucho tiempo a contestar a estas dudas. Algunas son técnicas, sencillas; otras tienen un fuerte (y sorprendente) componente psicológico (cada vez estoy más convencida de que la labor artística y la depresión van de la mano). Así que pensé que ese tiempo tendría mayor rentabilidad si compartía mis respuestas con todos vosotros. Tal vez a otros también les sirvan.

Así que ahora existe esta categoría, que llamaremos consultorio. Vamos con la primera consulta.