main

escribirescrituraherramientas para escritoreshumor y cachondeo

10 caminos por los que la escritura te llevará al suicidio

Noviembre 14, 2014 — by Gabriella10

En una entrevista le preguntaron a Cormac McCarthy por qué escribía novela en vez de cuento. Él dijo:

Anything that doesn’t take years of your life and drive you to suicide hardly seems worth doing.

(Cualquier cosa que no te quite años de tu vida y te empuje hacia el suicidio no parece que merezca la pena. Ahí es nada.

El acto de escribir (sobre todo el acto de escribir ficción) tiene componentes emocionales muy poderosos: creas y trabajas, trabajas y creas, entregas trozos desnudos de tu alma para compartirlos con otros. Cuando publicas (o simplemente cuando le das algo tuyo a alguien para que lo lea) no solo ofreces algo que has hecho con tus manos, sino que entregas a otra persona (a la que tal vez ni conozcas) un pedazo de ti mismo. Por otra parte, debido a la gran oferta y a la relativamente escasa demanda de novelas en comparación, el oficio de escritor está tan mal pagado que casi ha pasado al otro lado del intercambio capitalista, es decir, ya casi pagamos porque nos lean (y a veces sin el casi).

Así que asociamos todo tipo de expectativas, emociones y decepciones al hecho de escribir (sobre todo obras largas); es este un acto que puede ser deprimente y turbulento. Por puro humor negro (y algo de catarsis, lo admito) he intentado dar con 10 maneras por las que la escritura podría llevarnos al suicidio (y, de hecho, seguro que algunas lo han conseguido en algún momento. Será por autores suicidas…):

10 caminos por los que la escritura te llevará al suicidio:

1. Dedicarás años de tu vida a escribir una novela. Es tu primera novela y la sangre y sudor de días de trabajo sin fin, de horas robadas a la vida, a la familia, al trabajo y a los amigos finalmente se condensan en esta gran obra (bueno, a ti te parece grande. O no. No lo sabes y la indecisión te está matando). Tras meses de espera, doce rechazos editoriales y treinta ominosos silencios ante tu manuscrito, decides quitarte la vida. No eres nadie, a nadie le importa lo que haces y no publicarás jamás. Tus lágrimas se unen al gran río de llanto de tantos escritores incomprendidos e ignorados.

2. Igual que el punto 1., pero no es tu primera novela. Es la quinta.

3. Participarás en incontables concursos en los que no conseguirás nada. No esperarás a tener la madurez y perspectiva suficiente como para comprender que tus textos eran, en aquel entonces, porquería. Decides quitarte la vida porque todavía eres joven y guapo y no quieres convertirte en un pobre escritor acabado como el del punto anterior.

4. Escribirás el mejor poemario jamás escrito, repleto de una belleza indescriptible, de una sutileza asombrosa. Inventas metáforas sorprendentes, tu texto es pura eufonía. La persona a la que estaban dedicados los poemas lo lee y se ríe de ti. Decides quitarte la vida.

5. Dedicarás años de tu vida a escribir una novela (blablablá, releer punto 1). Tras mucho esfuerzo das con una editorial que te promete éxito y fortuna. Solo tienes que comprar parte de la tirada, pagar la impresión y llevar de mariscadas al editor de cuando en cuando. No recibes ni un euro en derechos de autor, no vendes un solo libro y de repente el editor desaparece. Lo último que oíste fue que estaba viviendo en una mansión en un país del que ni has oído hablar. Decides quitarte la vida; dejas una lacrimógena nota de suicidio (lo mejor que has escrito nunca) que por desgracia nadie ve y que de algún modo inexplicable acaba en la incineradora con tu cadáver.

6. Escribirás tu sexta novela y por fin alguien te la publicará (has tenido más aguante y paciencia que los escritores de los puntos previos). La tirada será pequeña y no leerá el libro casi nadie. Solo habrá una reseña en Internet, eso sí, muy positiva, que te escribió una amiga de tu hermano. A la hora de hacer las liquidaciones, el editor se encogerá de hombros y te dirá que cree que se han vendido cuatro ejemplares. Como eres un poco más inteligente que los escritores de otros puntos, en vez de suicidarte decides cambiar de vocación laboral. Pero estamos en crisis, se te ha pasado el arroz, no consigues nada y te suicidas porque van a desahuciar a tu familia.

7. Escribirás una novela, un poemario, un ensayo, lo que sea. Dedicarás un esfuerzo tremendo a la promoción de tu obra. Tus amigos y familiares dejarán de hablarte porque dicen que has cambiado y te has convertido en un pesado. Por Twitter otros escritores se ríen de ti. Críticos a los que admiras dicen que te has vendido. Internet en general te odia, y tampoco es que hayas vendido gran cosa. Decides quitarte la vida. Nadie va a tu entierro porque creen que es un acto promocional más.

8. Serás fiel a ti mismo y solo escribirás cosas revolucionarias, alternativas y puras. Te mezclarás con bohemios, artistas auténticos y rebeldes sin causa. Te suicidarás como acto de protesta contra el nepotismo del sistema, con el puño en alto y el cuerpo impregnado de gasolina y llamas, frente a la sede de un importante sello editorial.

9. Eres bueno, muy bueno. Demasiado bueno. Obtendrás publicaciones, reconocimiento de tus lectores y un seguimiento feroz de la crítica. Se te ocurre la genial idea de que tal vez sea posible vivir de esto. Mueres lentamente de hambre (no es exactamente suicidio, pero parte de una decisión suicida).

10. Escribirás tu primera novela y será aceptada por una gran editorial. Producirán decenas de miles de ejemplares. Será un fracaso de crítica y venta estridente. Habrá hashtags en Twitter con tu nombre, en Facebook citarán tus terribles frases de principiante, te señalarán con el dedo por la calle. Te suicidas mientras lloras en la bañera, pero ni eso te sale bien. Tal vez, a la quinta, lo consigas. Con eso de suicidarte siempre fuiste más tenaz que con otras cosas.

BONUS DE MUERTE NO SUICIDA. Intentarás toda tu vida escribir la novela perfecta, una novela a la altura de tus expectativas como escritor. Te pasarás años y años y años reescribiéndola. No la publicarás nunca porque nunca estará a la altura. Mueres de viejo/a con una novela incompleta.


¿Demasiado negro? Sí, puede que me haya pasado. Tengamos esperanza y tesón. Para ello podéis animaros un poco con todos los artículos positivos que os ofrezco con buenas herramientas para escritores.

¿Y sabes qué más NO te conducirá al suicidio? Mis libros (creo).

Lectores aéreos gabriella campbellLectores aéreos (relatos con toques de fantasía tenebrosa): Disponible en Amazon y Lektu (¡solo 2,99 €!). Puedes leer un avance gratuito (para ver si te gusta el estilo y tipo de relato) aquí.

 

el fin de los sueñosEl fin de los sueños (novela postapocalíptica de ci-fi/fantasía juvenil): Disponible en digital y en papel en la página de la editorial (y puede pedirse en cualquier librería).

 


 

humor y cachondeosuperación personal

45 consejos que debió darte tu padre

Agosto 13, 2014 — by Gabriella0

La foto menos noña que he podido encontrar para este artículo
La foto menos noña que he podido encontrar para este artículo

Hay una serie de “consejos para hombres” o “cosas que tu padre tal vez te dijo” que lleva rulando por internet un tiempo en inglés, y que a mí me parece igualmente válido para mujeres. Aquí os los dejo traducidos para vuestro aprovechamiento y disfrute general (mis notas van entre paréntesis):

  1. No te cortes al intentar conseguir a mujeres que percibes como “fuera de tus posibilidades”. Te sorprenderás a ti mismo (no puedo estar más de acuerdo. Esto me ha costado asumirlo, pero las recompensas son tremendas).
  2. Nunca intentes tirarte a alguien que no lo quiera tanto como tú (esta es una ley que nunca decepciona. Lo que sí decepciona es hacer lo contrario).
  3. Nunca pegues a alguien, a no ser que se trate de una defensa frente una amenaza directa (esta es obvia, aunque tal vez no tanto para algunos).
  4. Todo sombrero debería tener una función propia (aplíquese también a zapatos y barras de labios).
  5. Nunca la lleves al cine en la primera cita (yo es que no creo en eso de las “citas”, pero seguro que se nos ocurren diez sitios mejores que un cine para impresionar a alguien).
  6. Aprende a afeitarte en húmedo (eeerm, ¿vale?).
  7. Nada queda mejor que un traje hecho a medida (sí. Un corsé hecho a medida).
  8. En la primera pasada de cuchilla, aféitate en la dirección en la que crece el vello (esto me lo dijo mi madre cuando tenía trece o catorce años).
  9. Mírale siempre a la gente a los ojos cuando les hables (esta me cuesta, soy dispersa y distraída).
  10. Compra un desatascador antes de que necesites un desatascador (gran consejo).
  11. El ejercicio te hace feliz. Corre, levanta pesas y haz deporte.
  12. Cepíllate los dientes antes de ponerte la corbata (o la camiseta nueva monísima).
  13. Una pequeña cantidad de tus ingresos mensuales debería ir a una cuenta de ahorros (si tienes ingresos, claro).
  14. Llama a tus padres todas las semanas (fundamental).
  15. Nunca lleves una corbata de clip (son un poco cutres, sí).
  16. Saluda con la mano firme (o, si vives en Andalucía, da los abrazos con sentimiento. Pero asegúrate de que las manos del otro no bajen de tu cintura).
  17. Dile que te gustan sus zapatos (esta depende. Si tienes confianza con la chica, sí. Si eres chica, desde luego. Si eres chico y no hay confianza, mejor no hacerlo. Queda un poco baboso).
  18. Nunca dejes una pinta sin terminar (eso en mi tierra es pecado mortal).
  19. Si no eres una persona con confianza en ti misma, finge que lo eres. Vendrá sola.
  20. Puedes juzgar la grandeza de un hombre (o una mujer) por las cosas que le preocupan (desde luego. Si lo que más le preocupa es cómo está jugando su equipo o si le conjuntan las medias con el collar, tal vez convenga buscarse a otro compañero de mesa. Ahora, si al que le preocupa lo de las medias es hombre, igual conviene darle otra oportunidad, por aquello del genderfuck y tal).
  21. Sé consciente de tu lenguaje corporal (esto no es un consejo, es una maldición).
  22. Solo puedes apuntarle a alguien con una pistola si tu intención es disparar (ya estamos con la mentalidad estadounidense. Sustitúyase la pistola por un pene y nos reímos todos).
  23. Ponte de pie al darle la mano a alguien (lo mismo; ponte de pie para dar dos besos. Es educación pura y dura, aunque lo de quedarse sentados y obligarlos a que te den un achuchón medio-agachado tiene su gracia).
  24. Nunca prestes algo que no puedas permitirte perder (¡libros!).
  25. Pregunta más de lo que respondes. A todo el mundo le gusta hablar de sí mismo.
  26. Guarda ropa de recambio en la oficina.
  27. Compra herramientas de buena calidad, para que solo tengas que comprarlas una vez (esto es aplicable a cualquier producto, creo yo).
  28. Lo que hace a un hombre un hombre no es su habilidad para cuidarse a sí mismo, sino su habilidad para cuidar también a otros (ídem con las mujeres, los intergénero y las personas, así en general. Otro día hablaré de lo que entiendo por cuidar a los demás, ya que es un tema complicado. Hay un límite en lo que puedes y debes hacer por los demás, sobre todo si en vez de por afecto lo haces por obligación).
  29. A la hora de decidir, decídete por aquello que luego se convertirá en una buena historia (un consejo brillante. Tiendo a hacer caso de esto y mi vida es mucho más interesante).
  30. Cuando andes, mira adelante y no a tus pies (a no ser que seas yo. Si eres yo, mira bien donde pisas, que siempre andas tropezando).
  31. Los chicos buenos no llegan los últimos. Llegan los últimos los aburridos (chúpate esa, friendzone).
  32. Encuentra aquello que te apasiona y averigua cómo conseguir que te paguen por ello (espera, que me acaba de dar un ataque de risa).
  33. No dejes que la cabeza pequeña piense en vez de la cabeza grande (como solo tengo una cabeza, sustituyamos lo de la cabeza pequeña por “corazón”, así en general. Y anda que no hay frases superpuestas sobre imágenes de puestas de sol que dicen lo contrario).
  34. No importa su trabajo o su estado vital: todo el mundo merece tu respeto (trata bien sobre todo a personas empleadas en el negocio de la hostelería, la limpieza y el transporte. Las ventajas de tener amigos camareros, cocineros, barrenderos y conductores son incontables).
  35. La cosa más importante que puedes aprender es la responsabilidad personal. Pasan cosas malas; te toca a ti superarlas (y decidir que todo es culpa de los demás y que ellos te tienen que sacar las castañas del fuego no ayuda en absoluto).
  36. El primero que se cabrea es el que pierde (regla de oro).
  37. Haz lo que tengas que hacer sin quejarte. Quejarse no ayuda a que termines más rápido.
  38. Nunca dejes de aprender.
  39. Sal siempre a la calle vestido como si fueras a conocer al amor de tu vida (esta es poco práctica pero me encanta. Un poco como el “lleva las bragas buenas por si tienes un accidente”).
  40. No te cambies a ti mismo para hacer feliz a alguien, a no ser que ese alguien seas tú.
  41. Si eres la persona más lista de la habitación, estás en la habitación equivocada (muy útil).
  42. La suerte favorece a los preparados.
  43. A las mujeres la confianza en uno mismo les parece increíblemente sexy (y viceversa. He conocido hombres y mujeres que según el canon oficial serían feos de narices y que tienen a todos los de su alrededor cayendo a sus pies. Y personas guapísimas obsesionados con su aspecto que no interesan a nadie).
  44. Dedícate a lo que quieras en la vida, pero sé el mejor en lo tuyo (difícil de conseguir, pero una buena meta para mejorar a pasos agigantados).
  45. Nadie ha dicho en su lecho de muerte que ojalá hubiese trabajado más. Disfruta de tu vida.

———————

Imagen por cortesía de arztsamui / FreeDigitalPhotos.net

 

escritoresescriturafilosofandohumor y cachondeoliteratura

Cómo vender tropecientos libros y hacerte con un millón de dólares

Julio 26, 2012 — by Gabriella4

Hace poco leí un artículo de Claire Kelley, que escribe para el blog de la editorial Melville House, donde apuntaba algunos de los puntos que parecen ser aquellos en los que coinciden autores y libros que acaban arrasando, ya sea por anticipos para publicación tradicional o mediante ventas masivas en Amazon en formato digital. Como el artículo está en inglés pero es interesantísimo, he decidido resumir aquí, de manera sencilla y clara y conveniente para todos vosotros, los trucos del éxito.

Si nos guiamos por los que han triunfado en lo que llevamos de año en el mercado estadounidense (no seamos ilusos, en España no hace un millón de dólares en ventas de libros naide de naide, y si alguien lo hace que me lo indique que vamos a ir todos corriendo a su casa para interrogarlo), parece ser que las siguientes características ayudan bastante:

  • Sé una celebridad y escribe tu biografía (bueno, quien dice escribe dice que te escriban). Ahí tenemos a la mamá de Whitney Houston y a Greg Smith, un señor a quien nadie conocía hasta que se largó de Goldman Sachs y dejó una larga carta bastante acusatoria explicando el porqué. Lo que en un principio fue (o por lo menos parece ser) una decisión ética le ha valido al Sr. Smith una fortuna en anticipo para un libro de memorias que sería publicado por Grand Book Central, que pertenece al Grupo Hachette.
  • Involúcrate en una guerra de pujas. Juguetea con tus editoriales en una subasta que ni Ebay, como ha hecho Matthew Pearl, quien ha obtenido una muy suculenta oferta ganadora de Penguin por su próxima novela histórica, o Neil Gaiman (aunque a Gaiman le sale menos rentable, que lo suyo son cinco libros en vez de uno. Con todo, al ser literatura infantil asumimos que tendrán pocas páginas, igual compensa).
  • Que tu protagonista sea una chica adolescente. Esto le ha venido de perlas a Anton DiSclafani, a Karen Thompson Walker y Hannah Kent, quienes son, además, escritoras que debutan con su primera novela y de quien casi nadie había oído hablar hasta ahora.
  • Auto-publica. Si eres Amanda Hocking, funciona. Tras el rechazo de más de 50 agentes literarios (hmmm, ¿cabe la posibilidad de que el libro sea un poco mierdoso?) Hocking empezó a vender sus libros online a precios mínimos (ahora la publica Planeta al caprichoso precio de 16,95 €, si no me equivoco, lo cual me proporciona cierta satisfacción de esta sarcástica que te hace sentirte calentita por dentro). Como la pobrecita Amanda no podía con tantísima demanda, firmó un acuerdo con St. Martin’s Press, que ahora le llevan edición y administración para ayudarle a saber qué hacer con tanto dinero.
  • Publica por entregas. Esto parece que le ha funcionado muy bien a Mark Z. Danielewski, que ha recibido un anticipio de un millón de dólares de Pantheon para publicar su nueva novela en formato seriado (empezará a publicarse en 2014 y habrá una nueva entrega cada tres meses).
  • Añado otra observación mía, y cito de un artículo que publiqué hace poco en Lecturalia acerca de cómo esto de la autoedición es solo para los más hardcore (incluso en el mejor de los mercados, el de EEUU, un 95 % de los autoeditados se dan un severo batacazo): El género que más dinero hace es el de ficción romántica. Los autores de este género obtuvieron, según el informe, unos ingresos muy superiores a los de otras áreas. Los grandes perdedores son los escritores de ficción en general, que tal vez deberían dedicarse a la ciencia ficción o la fantasía si quieren unas regalías más interesantes. Los escritores que triunfaban eran, sobre todo, de sexo femenino, mujeres cercanas a la cuarentena, con carrera universitaria, que dedicaban, además, más tiempo a la escritura que otros, alrededor de 2000 palabras al día (frente a la media de 1500 palabras de aquellos que no podían llegar a fin de mes con sus libros)”. Así que si eres mujer y escribes mucho, para determinados géneros, tienes más posibilidades de triunfar.

Esto de los anticipos siempre me ha desconcertado un poco, sobre todo teniendo en cuenta que en el mercado editorial anglosajón es muy común que se ofrezcan sobre libros no terminados o ni siquiera empezados, basándose solo en una idea o en el nombre del autor. Lo cual reafirma la noción de que muchos de los libros pueden ser reescritos por negros o correctores* (si no están a la altura de las circunstancias cuando se entregan) y de que en el fondo la calidad y el contenido no importan: solo importa la trama, el género y quién lo firma (y a veces ni eso). Cuanto antes salgamos del concepto romántico de literatura en el mundo editorial, mucho mejor, porque sería francamente ingenuo mantenerlo.

Pero por otro lado siempre queda un atisbo de esperanza. Si todos los autores se dedicaran a obedecer ciegamente al mercado editorial, no habría novedad ni cambio (¡ni calidad!), y, sin embargo, ahí quedan cosas como 50 Sombras de Grey que, sinceramente, no creo que nadie se imaginara como gran éxito del verano. Aunque tal vez no debería hablar de la trilogía Grey como ejemplo de revolución autorial.

Y para terminar os dejo con la lista de consejos para vender tropecientos libros de la escritora Alexa Young, que me ha hecho bastante gracia. Mis apuntes van en cursiva:

  1. Escribe un libro que les gustaría a los fans de la Meyer (empieza con algo de amor prohibido entre un humano y algún ser raro o no-muerto).
  2. Diseña una cubierta raruna (árboles, ramas u hojas retorcidas, algo así).
  3. Haz que tu libro esté disponible para descargarse (esto es muy importante porque los grandes superventas ya han escrito libros gordos y pesados que ocupan demasiado espacio en las estanterías de tus lectores potenciales).
  4. Vende tu libro a 99 céntimos. Sí, todo el mundo se atreve a comprar cosas que solo cuestan 99 céntimos (excepto en España, donde mucha gente no sabe ni de la existencia de Paypal. En España venderás más que la media, pero aun así no esperes hacerte millonario, sobre todo teniendo en cuenta las comisiones de Amazon y similares).
  5. Hazte fan de los unicornios (si no lo eres ya). Personalmente añadiría dragones, hadas y pequeños ponis (este último es opcional, pero es que molan mucho).

Cachondeo aparte, me quedo con las ideas de siempre: Vende tu libro al extranjero, promociónate en las redes sociales (sin ser cansino), sé humilde y encantador pero hazte autobombo a la vez y véndete como profesor de talleres de escritura, columnista, comentarista social, lo que haga falta. En el género que más rentable sea, claro. Y si no, siempre te quedarán tus sueños, tus escritos de pequeño, tu amor por lo literario. Pero no confundamos una cosa con la otra, que a estas alturas queda muy feo.

———————-
*Curioso cómo se intercambian, a veces, estos dos términos. Y es que a veces los correctores deberían cobrar más regalías que el “autor”, teniendo en cuenta el trabajo que hay que meterle a algunas obras.

P. D.: Si prefieres leer una entrada más útil con verdaderas herramientas para escritores, tal vez te interese mi artículo sobre el freewriting o escritura libre.

Image: FreeDigitalPhotos.net

curiosidadesescriturahumor y cachondeolecturalialiteratura

Libros diferentes

Junio 7, 2012 — by Gabriella1

Hay muchos más libros que nos enseñan cosas valiosísimas para nuestro día a día. Por ejemplo, cómo ser Papa. No papá, que manuales de esos hay miles, sino Papa, es decir, Padre Santísimo de la Santa Madre Iglesia. En How to Be Pope: What to Do and Where to Go Once You’re in The Vatican, Piers Merchant desvela cuál es tu título oficial, por qué debes elegir un nombre papal, quién te hace la colada, adónde tienes que ir para enviar una carta, cómo dirigirte a los líderes del mundo conocido, y algunas frases clave que necesitarás conocer en latín, entre otras muchas cosas.”


Un pequeño extracto de la segunda entrega de mi artículo Libros diferentes, publicado hace poco en Lecturalia. En serio, echadle un vistazo a esta entrega y a la anterior, hay unos cuantos libros por ahí que merecerían ensayos para ellos solos.

humor y cachondeolecturalia

Naipaul ataca de nuevo

Junio 7, 2011 — by Gabriella0

Será muy buen escritor, pero no es conocido por su corrección política. El escándalo Naipaul, en Lecturalia. Lo que más me ha gustado ha sido el comentario de una de nuestras lectoras, que me ha parecido graciosísimo:

De entrada, entenderé que no me publiquéis el comentario porque no voy a argumentar nada. Sólo expresar mi ferviente deseo de enviar a este señor a freír monas y propinarle una patada en su Nobel culo.”

Eso es insultar con elegancia y lo demás es tontería. 

diseñohumor y cachondeo

Home Sweet Home

Marzo 30, 2011 — by Gabriella5

Echo de menos tener mis propios espacios para decorar. Para cuando tenga mi nidito mío y sólo mío, voy barajando algunas opciones interesantes. Para empezar, una buena mesa de salón es indispensable:

También necesitaré un amplio y resistente zapatero para colocar mi calzado:
Un par de sillones a la altura de mi estatus:
Y, por supuesto, un cómodo lecho donde descansar:
Tampoco pido tanto, ¿no?

diseñohumor y cachondeo

Times New Roman Senior.

Enero 28, 2011 — by Gabriella1

Estoy suscrita a varias webs de moda y de diseño, y varias veces a la semana me envían emails con información interesante de sus páginas. Hoy me he dado cuenta de que una de las redactoras principales de una de mis webs favoritas, Apartment Therapy, se llama Cambria Bold. Ya en serio, ¿qué padres le pondrían a su hija el nombre de una fuente?

¿O soy yo la única friqui que se fijaría en algo tan absurdo?

humor y cachondeo

Chiste

Noviembre 25, 2009 — by Gabriella3

Un hombre está sentado en una barra de un bar en lo alto del Empire State Building de Nueva York. Borracho, le dice al camarero:
-Te apuesto lo que quieras a que ahora mismo me tiro por la ventana, me agarro en mi caída a la ventana del trigésimo piso, entro en el edificio y subo por el ascensor hasta aquí.
Acto seguido se levanta, se tira por la ventana, se agarra a la ventana del piso mencionado, entra en el edificio y vuelve hasta el bar.
Un chico joven que estaba presente, también algo achispado, se queda alucinado.
-¡Eso es increíble! Seguro que no eres capaz de hacerlo otra vez.
-Claro que sí, es muy fácil, sólo es cuestión de agarrarte al pequeño saliente que tienen en la ventana los de ese piso, que es de una oficina, y te dejarán entrar y salir como quieras sin preguntas.
El hombre se levanta, vuelve a tirarse y vuelve a realizar la misma maniobra, agarrándose al marco de la ventana y volviendo de nuevo a la barra del mar.
-¡No puede ser! ¡Tiene que haber sido casualidad! ¿Crees que yo también podría hacerlo?
-¡Por supuesto que sí, es muy sencillo! Mira, lo voy a hacer de nuevo para demostrártelo.
Una tercera vez se lanza por la ventana, cae y se agarra al trigésimo piso, entra por la ventana, sube por el ascensor y se encuentra en el bar de nuevo.
-¡Alucinante, voy a hacerlo!
El chico, entusiasmado, se lanza por la ventana del bar, cae a los pies del edificio y muere.
El camarero, exasperado, mira al hombre de la barra y le dice:
-Qué gilipollas te pones cuando bebes, Clark Kent.

humor y cachondeopersonal

Frases del mes

Julio 10, 2008 — by Gabriella1

-¡Oh, mira la novia de X, qué buena está!
-Habría que verlo, que yo de las góticas con Photoshop me fío más poco…

——————

-¡Vamos a jugar al Guitar Hero!
-Vale, pero esta vez al Guitar Hero normal, ¿eh?

——————

(Viendo las imágenes de la celebración en el vestuario de la victoria en la Eurocopa)
-Yo a la selección de fútbol española le dejaba que me hiciera un gang-bang.

——————

-En Andalucía no hay policía autonómica, que no…

——————

-No son celos, es competencia sexual. Pero eso, rollo luchar por la procreación con el macho alfa y mierdas de esas de los documentales de la dos.

——————

-¿Nunca se te ha ocurrido que no tienes virus… porque Norton no los encuentra?

——————

-Tú lo que pasa es que estás celosa de que yo haya perdido peso y tú no.

Se ha respetado la identidad de los hablantes por respeto, es decir, para que no os riáis de ellos.