main

autosuperaciónclutterfuckDesafío 30 díaslimpiezameditacionorden

Adiós, clutterfuck y hola, meditación

septiembre 9, 2012 — by Gabriella0

Hoy se cumple el último día del desafío de 30 días Clutterfuck. Los días 29 y 30 no los he fotografiado ni voy a exponerlos ya que se han tratado de objetos recibidos como regalos. Aunque creo que ninguna de las personas involucradas lee este blog, preferiría no publicar dichos objetos por si acaso. Son cosas a las que les tengo cariño pero que llevo ya un tiempo sin usar y que están en muy buenas condiciones; cosas que podrán ser aprovechadas y queridas por otros. A continuación os dejo mi resumen de lo que ha significado este desafío:

¿De qué trataba el desafío y cuál era su objetivo?
Durante 30 días me he deshecho, de manera diaria, de un objeto que ya no usaba, un objeto que sobraba. En el caso de cosas ya muy avejentadas o rotas, las he tirado; las nuevas las he donado a Cudeca o a amigos que me las han pedido. El objetivo era valorar de nuevo los objetos materiales, darles la importancia que merecen, y considerar qué necesito realmente y qué está simplemente ocupando espacio y molestando en mi entorno. Mi esperanza era que este comportamiento además me ayudara a hacer un poco de clutterfuck mental y laboral.

¿Cómo ha sido de difícil?
Relativamente fácil, si bien ha llevado más tiempo los días que tenía que reorganizar y ordenar cosas, por no hablar de subir mis progresos al blog y realizar fotografías. En general ha sido bastante sencillo, pero me alegro de haber terminado y no tener que seguir haciéndolo a diario.

¿Prueba superada?
Sí, lo he hecho a lo largo de 30 días, deshaciéndome de algo a diario. ¡Conseguido!

¿Ha funcionado?
Pues sí, ha funcionado. Tengo menos cosas (aunque todavía me quedan muchísimas más que deberían ir por el mismo camino), menos bulto a mi alrededor. Y no solo eso, empiezo a tener cierto estado mental que me ha ayudado en mi vida laboral también. He conseguido reorganizar algunos proyectos, quitarme carga de trabajo en otros (he recortado en algunas cosas que me satisfacían a nivel personal y profesional: prefiero hacer menos y de mejor calidad) y dejar algo de tiempo para encargos ocasionales, tanto de Miss Cristal como relacionados con las letras, que me entran y que siempre producen un caos total en una rutina que estaba llena de obligaciones que me saturaban. Un tiempo que además me ha venido estupendo para poder echarle más horas a esto de hacer ejercicio (he empezado a ir a un gimnasio, aprovechando que mi hermano se ha apuntado y puede acercarme en coche). Sobre todo me ha ayudado a ver qué es esencial y qué no, si bien queda claro que este es un proceso que no ha hecho más que comenzar. Sospecho que en los próximos meses me veréis ir cortando con algunos otros proyectos que tengo por ahí sin terminar, languideciendo, y que ya no me aportan nada. Me está enseñando a ser más realista y a enfocar, a concentrarme en lo importante y fundamental. Sobre todo, se me está quitando el apego tonto a cosas que no lo necesitan. El afecto es limitado, creo que voy a distribuirlo mejor a partir de ahora.

¿Vas a seguir haciéndolo?
No a diario, desde luego, ya que implica un gasto de tiempo y energía que necesito para probar otros retos. Pero a partir de ahora dedicaré un día fijo, cada dos meses, para hacer un clutterfuck masivo en mi espacio vital, tanto mental como físico. Será muy útil para actualizar prioridades y hacer limpieza en todos los sentidos. También me he adjudicado una nueva regla, muy sencilla: Nada entra sin que algo salga, es decir, cualquier compra, regalo, etc., implicará que tendrá que salir de mi espacio otro objeto que ya no sea esencial. Para empezar, el día 9 de octubre haré el primer clutterfuck masivo y me comprometo a mostrarlo en el blog, sois todos testigos 😉

¿Cuál es el siguiente reto?
Mañana empieza el siguiente desafío de 30 días, el de meditación. Como ya os comenté, la primera semana se tratará de meditación guiada, aprovechando la oferta de Meditationfest (lamentablemente, en inglés), de siete sesiones distintas gratuitas, más que nada por probar diferentes formas y perspectivas frente a la meditación. Después, volveré a mi meditación habitual, que está explicada aquí, y que consiste en poner en blanco la mente hasta entrar en un estado en el que puedes dejar simplemente fluir los pensamientos sin agarrarte a ellos. Si alguien quiere apuntarse al reto pero no sabe ni por dónde empezar porque jamás ha meditado, aconsejo el siguiente proceso para empezar:

  • Busca una posición cómoda (pero no tan cómoda que te vayas a quedar dormido). Yo uso medio loto, con las manos abiertas en forma de pinza sobre las rodillas (así, si te duermes, te despiertan tus propias manos al cerrarse. En la imagen veréis a lo que me refiero). Pero te puedes sentar en una silla normal, o donde estés a gusto. Lo importante es que la espalda esté recta y no estés tumbado/a.
  • Cierra los ojos y concéntrate en respirar. Si sabes realizar respiración abdominal o diafragmática, esta es la buena. Si no, limítate a inspirar y espirar como siempre, pero de manera mucho más lento y profunda.
  • Cuando te sientas ya algo más relajado, no pienses en nada. Es decir, lo que venga córtalo de forma abrupta. Cualquier pensamiento elimínalo tan pronto aparezca, hasta que no estés pensando en nada. Esto al principio es bastante más complicado de lo que podría parecer.
  • Una vez has conseguido esto, empieza a dejar pasar los pensamientos. Pero no reflexiones ni te pares con ellos, déjalos fluir y pasar. No los cortes pero tampoco les prestes atención. Simplemente observa. Se trata de conseguir una especie de “mente tras la mente”, o testigo de tu propio pensar. Este es el estado ideal al que queremos llegar.

Personalmente me gusta reflexionar un poco antes de empezar a meditar, para quitarme preocupaciones o cosas interesantes que podrían distraerme demasiado durante la meditación. Del mismo modo, suelo quedarme reflexionando un rato después de meditar, ya que pueden haber surgido pensamientos interesantes sobre los que me gustaría profundizar pero que por la naturaleza de la meditación tuve que dejar fluir en vez de pararme lo necesario. A veces apunto cosas. Como método de inspiración es inigualable, desde luego. Lo idóneo es empezar con un tiempo fijo, ponerse el despertador, por ejemplo, y realizar unos cinco minutos, para ir ampliando el tiempo según vamos haciendo sesiones. En mi caso, mi objetivo es llegar a cierto estado de paz y gusto que suelo alcanzar pasados unos 10-15 minutos*, por lo que para mí una sesión exitosa rondará los 20 minutos. Hay días que tardo mucho más, porque estoy preocupada, estresada, etc., y días en los que llego en nada. De cualquier forma cada persona es un mundo y veréis cómo, después de un tiempo de práctica, vosotros también daréis con la cantidad de tiempo idónea para que cada sesión sea fructífera, es decir, que os ayude a vaciar la mente, limpiaros un poco las ideas y os proporcione una relajación fabulosa.

Si alguien quiere hacerme alguna pregunta, sentíos libres de hacerlo por los comentarios o escribiéndome a gabriellavc(arroba)yahoo.es

*Yo lo defino como “el estado de las florecillas y las mariposas”, porque suele ir acompañado de imágenes mentales de flores que crecen de mis manos, con mariposas que revolotean alrededor. Sí, WTF. No me preguntéis de dónde sale eso ni por qué. Pero sí que es cierto que en las épocas en las que he meditado más a menudo cada vez tenía imágenes mentales más vívidas durante la sesión. Algunas en concreto acaban asociándose a cierto estado mental, como en el caso de las florecillas en cuestión.
—————

Imagen por cortesía de: FreeDigitalPhotos.net

autosuperaciónclutterfuckDesafío 30 díaslimpiezaorden

Clutterfuck. Deshazte de las cosas que te sobran. Días 27 y 28.

septiembre 7, 2012 — by Gabriella0

Y ya estamos en la recta final. Para ayer y hoy os ofrezco estas dos entregas clutterfuck. Primero, otro montoncito de ropa que estaba guardado en el fondo del armario y que se va, me temo, directo a la basura. Y segundo, un par de bolsos que están también en condiciones deplorables y que llevo años sin usar:

 La próxima y última actualización será seguramente el domingo o el propio lunes, donde tocará evaluar la experiencia y ver cuáles han sido mis impresiones acerca del desafío.

autosuperaciónclutterfuckDesafío 30 díaslimpiezaorden

Clutterfuck. Deshazte de las cosas que te sobran. Días 25 y 26.

septiembre 5, 2012 — by Gabriella0

A pesar de todas las cosas de las que me he deshecho ya con este reto de 30 días de clutterfuck, tengo la sensación de que no termino nunca de quitar cosas de enmedio. Además, el tema de la ropa comienza a volverse espinoso, ya que estoy en ese momento en el que todo me queda o muy grande o muy pequeño, así que aproveché unas rebajas en Santander y compré un par de cosas en una tienda a la que le tenía echado el ojo desde hacía un tiempo. Por supuesto, por cada prenda nueva que entra tiene que salir otra, así que ahí va el clutterfuck correspondiente, con una camiseta que llevo años sin ponerme y una minifalda que me compró mi madre y que no me he puesto nunca (siempre me ha quedado pequeña y, para más inri, las cosas rosas no casan bien con el pelo rojo):

Y como clutterfuck del día 26 ahí va un buen montoncito de restos de collares viejos y fornituras que no voy a usar porque ya no utilizo enganches que no sean hipoalergénicos ni de una calidad mínima. ¡Adiós, bisutería baratuna!

Os recuerdo que este domingo 9 de septiembre hacemos 30 días, así que daré por finalizado el reto una vez publicado el último post con las últimas entregas, el día 9. Ahí hablaré de mis conclusiones al respecto del desafío en general. Y el lunes 10 empieza el siguiente reto, que será el de la meditación. Mi objetivo es practicar una meditación diaria (los 11 primeros días serán meditaciones guiadas), el resto ya veré, pero imagino que seguirán mi tónica habitual, de entre 10 y 30 minutos en postura de medio loto. En este artículo hablé de cómo suelo practicar la meditación y cómo suele beneficiarme, pero por lo general he tomado esta decisión para volver a controlar la ansiedad y marcarme el hábito de meditar a diario para mejorar mi estado mental en general. Veremos si, una vez superados los 30 días (¡esta vez lo tengo que conseguir!), decido darle continuación durante otros 30. Como dije en el clutterfuck anterior, si a alguien le interesa el tema de la meditación y cree que esto podría beneficiarle, están las puertas del blog abiertas para que participe.
Editando. Otros clutterfucks ajenos: montones de sobres y cartones de una oficina.

autosuperaciónclutterfuckDesafío 30 díasdietaejerciciolimpiezameditacionorden

De regreso y clutterfuck días 23 y 24. Reflexiones sobre el próximo reto.

septiembre 3, 2012 — by Gabriella2

Actualizo solo para haceros saber que ya estoy de regreso y que todo vuelve a su rutina habitual. Este viaje ha sido bastante más tranquilo y mi peso vuelve a estar de nuevo bien encarrilado. A ver si este mes puedo empezar a perder de nuevo (en los días prerregla es difícil saberlo ya que se aumenta algo de peso por retención de líquidos, pero todo parece indicar que sí).

En cuanto al clutterfuck, lo retomo donde lo dejé. Para los días 23 y 24 del desafío le tocó su turno a una camiseta que está hecha polvo pero que me resistía a abandonar, y un neceser que me sobraba y que había estado guardando por alguna razón extraña que solo conocerá mi subconsciente:

En lo que se refiere al desafío siguiente, ya que me queda menos de una semana para terminar éste, le he estado dando bastantes vueltas. Tengo ganas de concentrarme en el tema del ejercicio, pero tengo algunos problemas de salud que tengo que resolver antes de poder comprometerme a fondo con algo diario a nivel físico. Estos problemas se resumen en una astenia que llevo arrastrando desde la primavera, que hace que mínimo tres de cada siete días me los pase con la energía en negativo, incapaz de moverme ni de hacer casi nada. Es increíblemente frustrante y ya lo he probado todo: cambio de patrones de sueño, de alimentación, etc., etc., etc. Durante un tiempo funcionan, pero al cabo de poco vuelvo a recaer en esta ausencia de energía absoluta. Mi médico, cuya respuesta para todo es que soy muy rara (y sí, sigo con fantosmia también, aunque ya solo de manera ocasional) me hizo un análisis de sangre pero los resultados daban que tengo una salud estupendísima y envidiable y me mandó de vuelta a casa sin molestarse en hacer nada más al respecto. Así que una de mis metas más importantes de esta semana es cambiarme de médico e intentar obtener mejor ayuda profesional. Estar horriblemente cansada la mitad del tiempo no tiene gracia ninguna, sobre todo cuando quieres hacer tanto.

Como tengo que aparcar parcialmente lo del ejercicio por ahora (sigo haciendo la tabla de la que os hablé, pero menos de lo que querría, del mismo modo que mi actividad física en general se ha visto bastante reducida)., estoy evaluando otras opciones para el siguiente desafío. Muchas veces la falta de energía es un síntoma de ansiedad, y sí que es cierto que desde que dejé la meditación a un lado la ansiedad se está convirtiendo de nuevo en un bicho poco manejable. Así que volver a los 30 días de meditación que me propuse en su momento pero que no conseguí me parece una opción muy atractiva. Por otro lado, hay otro reto que me llama mucho y que, por razones variadas, me convenía hacer este mes, y es el de escribir los sueños. Necesito bastante material para una narración de carácter onírico, y no hay mejor sitio donde encontrarlo que en la oniria propia. Lo de apuntar lo soñado es algo que me gusta, y que he hecho alguna vez, por muchos motivos (entre ellos, disfruto reconociendo patrones o incluso identificando representaciones subconscientes). No creo que sea buena idea hacer dos retos a la vez, y en principio creo que la meditación tiene más relevancia ahora mismo. Así que creo que a partir del lunes 10 de septiembre será en lo que me concentraré. Si alguien está interesado en apuntarse para hacerlo juntos (ya sabéis, seguirnos por internet, animarnos mutuamente y todas esas cosas) que me lo diga. Yo utilizo una meditación muy básica, pero a partir del 11 de septiembre hay una serie de meditaciones guiadas disponibles de manera gratuita en Internet, así que es posible que pruebe alguna (ojo, están en inglés. Me han llamado la atención porque son de estilos y formas de pensar muy distintas entre sí y las meditaciones guiadas pueden ser muuuy relajantes. Ya os comentaré qué tal están). Si alguien se presta a hacer el reto de 30 días conmigo está claro que podrá llevarlo a cabo como él o ella quiera, con la duración diaria que desee y el método que prefiera.

Para aquellos que desconfíen de la meditación en general, yo lo veo simplemente como una manera de relajar cuerpo y mente, algo que a mí personalmente me resulta muy necesario. Prefiero la práctica simple y básica, en este artículo hablé de cómo lo llevo a cabo y por qué me resulta beneficioso.

También tengo otra meta personal para este mes de septiembre que empieza. Durante el verano no he podido hacer gran cosa de Miss Cristal, sobre todo he estado centrándome en los encargos, pero lamentablemente estos son poco rentables, debido al tiempo que inviertes en comunicación con el cliente, fotografía de muestras, buscar los materiales necesarios, etc. Tengo poco stock gracias a unas cuantas ventas grandes que hice antes del verano. Así que este mes quiero concentrarme en llenar otra vez la tienda y en vender todo lo que pueda. Quiero ver cuánto puedo conseguir a lo largo del mes.

Editando clutterfucks ajenos: Ropa que no se usa, revistas viejas de cocina y decoración.
———————-

Imagen: FreeDigitalPhotos.net

autosuperaciónclutterfuckDesafío 30 díaslimpiezaorden

De viaje y clutterfuck días 21 y 22

agosto 22, 2012 — by Gabriella0

Me voy de viaje hoy y regreso el día 1 de septiembre. Dudo que me resulte posible hacer clutterfuck mientras esté fuera (no creo que a mis anfitriones les haga mucha gracia que regale o tire sus cosas), así que seguiré cuando regrese.

Por ahora os dejo con el clutterfuck de este último par de días: una bolsa llena de cables sobrantes que han ido de regreso al hogar mágico de todo lo informático (léase el taller de mi hermano), y una lámpara viejísima cubierta de polvo que estaba guardando para probar una bombilla de luz blanca para Miss Cristal (que nunca llegué a probar y de la que probablemente pasaré en los próximos meses):

autosuperaciónclutterfuckDesafío 30 díaslimpiezaorden

Clutterfuck. Deshazte de las cosas que te sobran. Días 18, 19 y 20.

agosto 20, 2012 — by Gabriella0

Y seguimos recopilando cosas que se han vuelto inutilizables o simplemente ya no me hacen falta. Estos últimos tres días han sido sobre todo de ropa.

Empecé con más zapatos. Los de la izquierda los compré hace más de diez años y me los he puesto dos veces. Me encantan, son verdaderos zapatos de bruja, pero me quedan algo pequeños y nunca han sido cómodos. Los de la derecha son zapatos que me he puesto MUCHO, y que están ya en las últimas:

Luego descubrí un vestido y varios sujetadores que se me habían quedado grandes. Con estas excepciones, por ahora estoy guardando la ropa que se me ha quedado grande, ya que supongo que no termino de creerme, en el fondo, que vaya a mantener mi peso actual (tantos años de perder y recuperar peso deprisa han hecho mella). Me pregunto si debería deshacerme de toda esa ropa grande como forma de obligarme a tener mucho cuidado de no recuperar el peso perdido.

Y ya que estaba con el tema de la lencería, recuperé del armario una bolsa llena de lencería que tenía guardada porque me quedaba pequeña. Ha sido adecuadamente organizada, con cosas que se han ido directamente a la basura y otras que han regresado al cajón:

autosuperaciónclutterfuckDesafío 30 díaslimpiezaorden

Clutterfuck. Deshazte de las cosas que te sobran. Días 16 y 17.

agosto 17, 2012 — by Gabriella0

Ahí va mi clutterfuck de ayer y de hoy. Aunque hago cada limpieza a diario, es más cómodo ofrecéroslas por entregas (además así evito llenar tanto el blog de lo mismo).

El de ayer es de libros ajenos. Así es, he recopilado un puñado de libros que no son míos y que han de volver a su legítimo dueño. Hay unos cuantos más, pero tendré que ir poco a poco, más que nada por problemas de logística. Las convivencias y los conciliábulos tienen eso, antes de que te des cuenta tienes las estanterías llenas de libros de parejas, ex-parejas, amistades y familia:

Y el de hoy es de restos de bisutería, piezas variadas, abalorios y medallones que no voy a usar. No sé muy bien qué hacer con esto, supongo que lo pondré a la venta en Etsy, si bien por su peso (unos 750 gramos) me imagino que solo interesarán a compradores nacionales (los gastos de envío internacionales para ese peso se disparan):

Y vosotros, ¿de qué os habéis deshecho hoy?

autosuperaciónclutterfuckDesafío 30 díaslimpiezaorden

Clutterfuck. Deshazte de las cosas que te sobran. Días 14 y 15.

agosto 15, 2012 — by Gabriella2

Y ahí va mi clutterfuck de hoy y ayer:

Más libros y el contenido no deseado del cajón de mi mesilla de noche. Cosméticos y pastillas caducadas, medicamentos que ni siquiera son míos, espejos de bolsillo que nunca he usado… Más cosas acumuladas que me han ido acompañando de casa en casa sin que me parara siquiera a mirarlas. Creo que aparte voy a tener que hacer un clutterfuck gigante de libros ajenos que van a volver a sus dueños.

autosuperaciónclutterfuckDesafío 30 díaslimpiezaorden

Clutterfuck. Deshazte de las cosas que te sobran. Día 13

agosto 13, 2012 — by Gabriella0

Nos acercamos ya al ecuador del desafío Clutterfuck y tengo que admitir que no me está costando nada. Eso dice mucho de mi estado de Diógenes actual (y eso que hace unos meses hice una gran limpieza). Si bien salen cosas de las que me cuesta deshacerse (me agarro a ellas, tal vez porque me agarre a los recuerdos que me provocan, o a una sensación de obligación para con la persona que me lo regaló, o para con mi propia infancia), surgen otras de las que ni me acordaba y que me pregunto seriamente cómo pude tener tanto tiempo por ahí, sin saber ya de su existencia. Eso mismo me ha pasado con mi neceser de piscina (llevo ya varios años sin pisar una piscina):

Y sí, solo había una chancla (?), además de un cepillo que no uso, un monedero que me regaló, hace ya años, Cocó (y que está destrozado por dentro del uso y abuso que le he dado), una crema que debe de estar hasta caducada, botes de champú y etc. Ha tenido que irse todo a la basura excepto las gafas de bucear y los tapones de los oídos (¿alguien sabe si caducan o si pueden utilizarse tras varios años?).

Este clutterfuck en concreto me ha hecho darle vueltas al tema de los tipos de ejercicio y de lo que me gustaba hacer natación, y otras cosas como tai-chi o incluso pesas en el gimnasio. En ese sentido mi ubicación actual juega en mi contra: vivo en una urbanización perdida en el monte que está a una media hora andando, como mínimo, de todo. La piscina más cercana (que pueda usar, claro, que por aquí piscinas privadas hay a raudales) está a unos 45 minutos de paseo (hora y media si contamos la vuelta, lo cual no es insalvable pero sí que da bastante pereza); algo parecido ocurre con el tema del tai-chi y el gimnasio. Por otro lado, tener el pelo teñido también complica las cosas, pero me pregunto si con un buen gorro de silicona podría evitar que el cloro se coma por completo el color del cabello. Tengo previsto hacer un desafío de 30 días más adelante con el tema del ejercicio, así que veré si encuentro soluciones e ideas para entonces.

autosuperaciónclutterfuckDesafío 30 díaslimpiezaorden

Clutterfuck. Deshazte de las cosas que te sobran. Días 10, 11 y 12

agosto 12, 2012 — by Gabriella1

En estos días de calor extremo parece que todo cuesta el triple. Así que el clutterfuck de los últimos días os lo presento de modo muy limitado, y además con fotos de la cutrecámara del móvil, ya que mi hermano me ha secuestrado la Canon con su correspondiente tarjeta de memoria:

Día 10: Una montañita de bikinis viejos que o están hechos polvo o me quedan pequeños. Ha servido para darme cuenta, además, de que no tengo ya bikini, solo un par de bañadores de cuando hacía natación. Echo bastante de menos la piscina y nadar, pero con mi pelo teñido es casi imposible por varias razones (entre ellas dejar la piscina en plan Psicosis). Hmmm. ¿Cómo era aquello de que para presumir hay que sufrir?.

Aquí falta la foto que pondré en cuanto me devuelvan la tarjeta.

Día 11: Un neceser viejo lleno de cosas que ya no uso: guantes, pinzas viejas y un largo etc.

Día 12: Este clutterfuck es bastante significativo. Se trata de una colección de libros en miniatura que tengo desde que aprendí a leer. Y les tengo bastante cariño, claro. Pero entre su estado lamentable y el darme cuenta de que ni los he mirado en los últimos 20 años empiezo a pensar que es absurdo conservarlos. Conejitos fuera:

Actualizando con vuestro clutterfuck: Teléfonos móviles antiguos.
Otras cosas de posible interés:
-En Lecturalia he publicado un par de artículos sobre palabras intraducibles. Es un tema que me encanta y espero que os gusten.
-Por primera vez desde diciembre he cogido peso este mes en vez de perderlo. Demasiados cumpleaños (en serio, ¿es que se ha puesto todo el mundo de acuerdo para cumplir años en agosto?), celebraciones, viajes y excepciones, por no hablar de lo que cuesta mover el culo con este calor. Me avergüenza mucho decirlo pero parte de todo este proceso es admitir que la he cagado y el hecho es que me siento algo decepcionada conmigo misma. Ahora toca espabilar y acabar con tanto exceso, algo que sé que en mi casa no es nada complicado pero que con los viajes se convierte en una trampa letal. A final de mes andaré por Vitoria y por Santander y tendré que andarme con mucho cuidado. El problema está, como siempre, en salirse de la rutina. Los entornos diferentes, la dificultad para comer bien cuando estás fuera del hogar, las “malas” influencias: todo se pone en mi contra. Pero me viene bien como aviso para planificarme mejor e intentar controlar por adelantado lo que comeré durante esos días fuera. Es complicado cuando te ponen cosas como esta por delante (comida sana y no muy calórica, lo sé, pero a eso añádele los perritos calientes del día siguiente, las patatas fritas del posterior, etc., etc., etc.) , pero conseguiré superarlo: