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Herramientas para escritores (2): El método copo de nieve

julio 30, 2012 — by Gabriella5

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Herramientas para escritores (2): El método copo de nieve

julio 30, 2012 — by Gabriella5

Después de hablar del freewriting en mi entrega anterior, hoy quiero compartir con vosotros el método Snowflake (copo de nieve), creado por el autor y programador estadounidense Randy Ingermanson y pensado para el género novelístico. No lo he probado (lo que tengo en proceso no se coordina muy bien con este método), pero tiene toda la pinta de ser una muy buena forma de organizarse. El método tiene pros y contras, gente a favor y detractores. Es innegable que ayuda muchísimo en lo que es la construcción de la narración, si bien puede resultar un tanto restrictivo para autores que disfruten de una escritura más improvisada, aquellos que gusten de dejarse llevar por sus personajes y trama sin saber con toda seguridad adónde los conducirán, por no hablar de aquellos que creen novelas con formas no tradicionales, de corte psicologista, etc. Para resumiros las cosas, he querido ofreceros una versión rápida y organizada de cómo utilizar este método, pero podéis encontrar la versión completa del creador aquí. Hace poco descubrí que la habían traducido por completo al español (con permiso del autor), así que igual eso también os sirve.

Para los puntos fundamentales me he inspirado en la guía de Maryelser Kinmore, que creo que está muy bien explicada, si bien tiene la cosa de estar, como suelen estar muchas cosas interesantes, en inglés. Ahí os va mi adaptación:

El método Copo de Nieve es una fórmula que intenta acercarse al proceso de escribir una novela de una manera científica y lógica, basándose en la forma de un… ¡sorpresa! Copo de nieve. Se empieza con ideas pequeñas que poco a poco se van hilando y añadiendo a ideas anteriores, con lo que la novela crece de forma estructurada. Enseguida entenderéis a qué me refiero. Ahí van los pasos.

  1. Resume, en una sola frase, de lo que va tu novela. Dedícale una hora, hasta que consigas la frase perfecta. Esta sería la frase que usarías para venderle la novela a un editor, por ejemplo. Así que más te vale que sea buena.
  2. Ahora que tienes tu frase principal, conviértela en un párrafo de cinco frases, que describan la exposición, nudo y desenlace de tu novela (está claro que no tiene que ser en este orden, ni de esta manera, sobre todo si tu novela comienza in media res o no tiene final, por ejemplo). En resumen: cinco frases que describan cómo empieza, cómo se desarrolla y cómo termina tu obra.
  3. Vale, ahora que tienes ese párrafo, coge cada una de esas cinco frases y conviértelas, a su vez, en un párrafo propio. Cada párrafo debería tener algo de acción (me refiero a acción de actuar, no a grandes explosiones de helicópteros y cosas así, a no ser que quieras meter grandes explosiones de helicópteros y cosas así, claro). Cada párrafo presentará conflicto, de algún modo. En cuatro de esos párrafos el conflicto terminará mal, de un modo negativo (¡tensión!) y otro será el final, sea este bueno o malo o indiferente (no entiendo muy bien, más allá de la necesidad de crear empatía con los personajes, por qué los cuatro párrafos tienen que terminar mal. Creo que el que haya alguno que termine muy bien puede llevar al autor a una falsa sensación de seguridad que luego podremos destruir con muchísimo más efecto. Pero vamos, que me limito a explicaros lo que dice Randy).
  4. Dedica un día o dos a escribir retratos (descripciones físicas y psicológicas) de cada uno de tus personajes, cada uno de una página de largo más o menos. Escribe retratos de media página para personajes secundarios.
  5. Coge el resumen de tu novela de una página (lo que hiciste en el punto 3) y alárgalo hasta que ocupe cuatro páginas. Esto puede hacerse cogiendo cada párrafo de la página original y proporcionando más datos al respecto. Haz lo mismo con cada página que creaste en el punto 4 con retratos de tus personajes (esto último debería llevarte, más o menos, una semana).
  6. Ahora que tienes todas estas páginas de trama y de personajes, es el momento de revisarlo todo y ver qué te convence y qué no, que cosas funcionan bien y cuáles son incompatibles. Revisa y modifica según te convenga.
  7. Crea una lista con todas las escenas que te harán falta, usando Excel o cualquier herramienta similar. Para ello revisa tu sinopsis de 4 páginas y extrapola todas las escenas que tendrás que escribir para crear la trama descrita, colocándolas en la lista. Es útil también ir asignándole números de capítulo a cada escena (que luego podrás cambiar de sitio y modificar a tu gusto, para esto viene muy bien saber dónde estaba antes cada cosa).
  8. Convierte cada escena que has puesto en la lista en una descripción de varios párrafos (lo puedes hacer aparte o en la misma hoja de cálculo; imagino que será mejor lo segundo, creando casillas adjuntas a cada escena). Si al final de la escena no ha habido conflicto de ningún tipo, reescríbela o elimina la escena (erm. Vale. No sé si estoy muy de acuerdo con esto, se nota que el método está destinado a novelas de determinado tipo. Lo de “conflicto” podría interpretarse de muchos modos, claro, puede haber conflicto en una escena que solo trate de recuerdos, o una escena solo de ambientación, estas últimas podrían aderezarse con una acción mínima para que el lector no se duerma).
  9. Junta todas las páginas que llevas escritas hasta ahora. Conviértelas en una novela.

Como he mencionado al principio, un sistema tan estructurado puede ser muy útil, ya sea para empezar una obra, para redirigir una novela a medias o incluso para arreglar una novela terminada. No obstante, proporciona compartimentos muy rígidos para la escritura, lo que para muchos reducirá de forma notable la diversión, y ofrece una perspectiva muy limitada de lo que debe ser la narrativa, enfocada sobre todo al fenómeno superventas. Por otro lado, puede ser una herramienta muy útil para:

a) Escribir una novela por encargo (escritura rápida y organizada sobre un tema predeterminado).
b) Desatascar una novela que ha perdido su rumbo.
c) Examinar una novela ya terminada, para evaluar su coherencia y desarrollo.

¿Habéis probado este método? ¿Tenéis intención de hacerlo? Me encantaría conocer vuestras opiniones al respecto.

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Imágenes: FreeDigitalPhotos.net
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