Llevo mucho sin actualizar. Y es que siento que las palabras se quedan cortas, como siempre. Puedo decir crisis, y sin embargo nunca conseguiré transmitir las noches sin dormir haciendo balances. Puedo decir inseguridad, y no conseguiré hablar de los días que dedico a quedarme en casa por miedo a mostrarme en público. Puedo decir abstemia, y eso no tiene nada que ver con el síndrome de abstinencia de entre semana. Puedo decir palabras como «obsceno» y eso no comunicará ciertas sensaciones de impotencia y dejadez. Puedo vocalizar «desajuste» y no se acercará ni de lejos a mi caos personal, íntimo y emocional. Puedo llamar arrepentimiento a la vergüenza pero no significa nada, yo sobreviviré a pesar de todo. O eso espero.