Me duele a rabiar la dichosa muela del juicio (lo cual demuestra, como todos sospechabais, que el juicio todavía no me ha terminado de salir del todo), estoy harta de trabajar gratis para la gente, estoy ahogadísima de deudas, pero aún así me siento bien. Alcohol barato, gente divertida, partidas en red de Heroes III, ¿qué más se le puede pedir a la vida?

Por otro lado, si os interesa ver algo de fotografía gótica bien hecha, os recomiendo que os paséis por el flikr de Rebeca Saray. Gracias prima por el chivatazo 😉