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Oferta de San Valentín

febrero 7, 2012 — by Gabriella0

Este fin de semana me escapo a Madrid al concierto de VNV Nation y, ya que estoy, a celebrar San Valentín con cierta persona. La gente se sorprende cuando le digo que celebra San Valentín, por aquello de que es una fiesta comercial y blablabla. Efectivamente, lo es. Pero es que no celebro San Valentín regalando (o haciendo que me regalen) bombones y flores, sino intentando aprovechar que hay un día que me recuerda lo bonito que puede ser el amor, ya sea en pareja, con familia, amigos, etc. Si decido regalar algo, intento que sea algo especial y diferente.

Así que aprovechando que ando bastante tiesa para el viaje y que seguramente muchos de vosotros estaréis considerando la posibilidad de regalar algo especial y diferente (¿manipuladora, yo?), estoy ofreciendo sólo durante un par de días (entre hoy y pasado mañana jueves) un 15% de descuento en mi tienda de Etsy. Sólo tenéis que introducir el código VALENTINE al pagar y por arte de magia recibiréis el descuento. Y también podéis aprovechar para regalaros a vosotros mismos, al fin y al cabo, ¿no deberíamos querernos sobre todo a nosotros mismos?

Si, por otro lado, habéis visto algo en mi página de Facebook que os ha llamado la atención pero que todavía no está en Etsy, también podéis contar con el descuento, simplemente dejadme un comentario por aquí con alguna forma de contacto, escribidme a gabriellavc(arroba)yahoo.es o mandadme un mensaje privado a Gabriella Campbell en Facebook. ¡Fácil!

Aquí os dejo algunos ejemplos de lo que os podéis encontrar:

 

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Tacones de vértigo

enero 29, 2012 — by Gabriella2

Y no son de vértigo porque sean muy altos, sino porque Prada se ha inspirado en coches clásicos de los cincuenta. A mí me parecen muy originales, y muy bonitos, que es más de lo que puedo decir de las colecciones de ropa que pueden encontrarse para este 2012 en su página web (un poco como si mezclaras los estampados más horribles de los ochenta con la ropa más baratuna del armario de tu abuela). Más zapatos de esta curiosa colección aquí.


Leyendo: El nombre del viento, de Patrick Rothfuss
Escuchando: Cualquier cosa de Chopin o de Schubert.

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El verdadero valor de las cosas

enero 15, 2012 — by Gabriella6

Una de las cosas que más me ha llamado la atención desde que me he introducido en el fascinante mundo de lo hecho a mano, y que se aplica no sólo a éste, sino al comercio en todos sus aspectos, es el tema de los precios. Con el comercio general, no nos paramos mucho a considerar aspectos como el valor añadido, simplemente nos dejamos llevar por lo que nos ofrece la constante batalla de oferta y demanda: queremos un producto de la mayor calidad posible al menor precio posible. En principio, claro.

Porque en el fondo no siempre es así. No tenemos problema en adquirir productos de ínfima calidad si el precio es también ínfimo (léase Vidal, léase supermercados low-cost o incluso vuelos de avión tipo Ryanair). Nos quejamos, sí, pero sabemos que seguiremos adquiriendo estos productos porque queremos ahorrar dinero. Y también funciona al revés: no nos importa adquirir productos de precios muy elevados si consideramos que la calidad lo merece. Hablo de grandes marcas de diseño, aunque ahí también interviene el factor del prestigio de marca, o de productos de precios muy altos pero demostrada calidad (equipos de música Bang & Olufsen, televisores Sony, turrón 1880*).

¿Pero qué ocurre con lo hecho a mano? Se trata de un híbrido extraño. Por un lado responde a las leyes de mercado como todos los productos, pero por otro lado se mueve en el farragoso terreno del valor añadido, de una manera similar a cómo lo hacen marcas de calidad media que pueden permitirse precios elevados por el prestigio de marca (en el fondo uno no paga el producto, sino sus costosísimas campañas de promoción y su atractivo diseño): Tous, Benetton, etc. Del mismo modo, lo hecho a mano vende, por un lado, el producto, y por otro dos valores muy importantes: primero, que esto lo ha hecho a mano alguien, que no han intervenido máquinas, procesos de montaje y salarios injustos en el tercer mundo; segundo, que por las propias características de lo hecho a mano, es imposible crear en masa, y cada producto será, aunque levemente, distinto. Por tanto, obtienes exclusividad. O eso nos cuentan, sobre todo desde Etsy y otras empresas que hacen su agosto con la artesanía.

Un momento, ¿con esto quiero decir que lo hecho a mano no tiene salarios injustos?

Consideremos, por un momento, una evaluación idealista del producto hecho a mano, tomando como ejemplo un caso real. Llevo siete horas trabajando en un collar, y estimo que tardaré unas dos horas más en terminarlo. Pongamos que me adjudico un salario, tirando por lo bajo, que resultaría en unos 6 € por hora (eso si estuviéramos en una situación óptima en la que absolutamente todo lo que produzco se vende). También tengo que pagar Seguridad Social, impuestos, y etc, así que vamos a subirlo a 8 € la hora. Si tengo un local, tengo que pagar alquiler, facturas y etc, pero por ahora vamos a dejar eso de lado, ya que trabajo desde casa y afortunadamente no tengo que pagar facturas al estar en el hogar familiar.

A 8 € la hora, el collar ya tendría un coste de 72 €. Los materiales me han costado unos 15 €**, y eso también tirando por lo bajo (cuentas, pintura, barniz, fornituras). El resultado, sin meternos en IVA y etc., sería de un precio para el collar de 87 €. El comprador tendrá también que pagar gastos de envío, entre 4 y 5 € por correo certificado. En resumen, estamos hablando de una pieza que le costará más de 90 €, y ni siquiera está hecho de plata de ley, que es lo que el cliente suele exigir cuando se encuentra con piezas de ese precio (algo desternillante teniendo en cuenta el coste actual de la plata).

El collar seguramente se pondrá a la venta rondando los 60-70 €, y habrá quien, estando totalmente enamorado del collar, se queje del precio. Esto se debe a dos factores:
-el cliente no acepta el coste del valor añadido, es decir, espera un producto hecho a mano a precio de producto manufacturado.
-el cliente observa que otros vendedores de productos artesanales ofrecen precios mucho más bajos. El cliente no es consciente de que estos vendedores no intentan vivir de su trabajo, sino que son personas cuyo hobby es realizar productos artesanales y no les importa perder dinero con tal de tener la satisfacción de que alguien adquiera su creación. Generalmente estos suelen ser, por otra parte, generadores de productos de baja calidad (por falta de experiencia, falta de motivación económica, etc.), pero de vez en cuando te encuentras con casos escandalosos como increíbles collares de pedrería bordada (que podría estimarse perfectamente en 30 horas de trabajo, o más) por poco más de 100 €.

No critico esta actitud, ni mucho menos, al final es ese cliente el que manda, el mercado no entiende de moral o retribución justa. Pero pensad en ello la próxima vez que adquiráis un producto hecho a mano, valorad realmente cuánto tiempo se ha invertido en éste, y el coste material de su fabricación (ojo, que esto también lo digo en el sentido contrario, ¿realmente quieres gastarte 40 € en un collar “hecho a mano” que consiste en una cadena con una piedra colgando, de los cuales hay ocho mil exactamente iguales por todas las redes de supuesta artesanía?). Tal vez llegó la hora de comprar menos pero mejor, de reducir la basura que nos rodea para adquirir objetos únicos, maravillosos, que nos duren mucho tiempo y que despierten la admiración y curiosidad de los que nos rodean. Y está claro que hablo desde mi propio interés (ahí tengo mi página de Etsy, de Artesanio y de Facebook), pero también en el de tantos creadores alucinantes, auténticos artistas, que tienen que vender a precios de risa sus productos hasta conseguir que su marca alcance cierto prestigio que justifique unos precios que, de hecho, están más que justificados (si lo consiguen, claro).

*Para todos los escépticos: Probadlo.
**Aquí caigo en la contradicción. Me cuestan 15 € porque son materiales de calidad media, hechos en cadena, en masa, que intento optimizar. Si comprara materiales de óptima calidad, hechos y cortados a mano, serían más bien 50 €. Poco a poco procuro adquirir cada vez más materiales de este tipo, pero estamos en las mismas, se elevaría el coste de manera inaceptable para el comprador.

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Gaultier does La Perla

enero 12, 2012 — by Gabriella7

Me encanta cuando se conjugan los astros y se combinan cosas que me gustan. Así que cuando me enteré de que Jean Paul Gaultier ha diseñado una línea especial de lencería para La Perla, no pude evitar emocionarme un poco (claro que emocionarme es lo único que voy a hacer, hay ciertas cuestiones prácticas que me impiden ahora mismo hacer más al respecto, entre las que sobresalen mi falta de solvencia económica, mi actitud ante las marcas hipervaloradas y la falta de tallas grandes de éstas) y poneros un par de fotos. He de reconocer que me esperaba algo más barroco, más en la línea de la primera imagen, pero lo demás tampoco está mal, con cierto aire bondage en la línea de Bordelle. También tengo que decir que me decepciona la elección de modelo (y maquillaje y peluquería). De Gaultier y La Perla me esperaba a alguien más glamuroso y con más curvas.

Más imágenes e información en la web de Gaultier.

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Buenas noches

enero 7, 2012 — by Gabriella2

Como siempre, para mí es fundamental mantener cierta disciplina con mis horarios de sueño, para evitar el temido insomnio y para no pasarme el día cual zombie. Aunque pasé un tiempo con sueño bifásico, y no me iba mal, era demasiado fácil cargarse el patrón de sueño cuando no tenía oportunidad de dormir por la tarde. Así que he vuelto al patrón que mejor me suele funcionar, acostarme muy temprano y levantarme muy temprano, y ahora que no estoy bebiendo es increíble la facilidad con la que cojo el sueño, por no hablar de la energía que tengo durante el día. Excepto, claro, cuando me salto el patrón. Anoche, entre lo del gato y otras historias acabé acostándome a las mil, y esta mañana me levanté tarde. Tengo una migraña y sólo puedo pensar en dormir, y en camas. Así que he recopilado algunas de mis actuales favoritas.

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La casa invisible

diciembre 21, 2011 — by Gabriella3

No es que sea muy aficionada en general a las cosas invisibles (eso de no poder verlas les quita gracia, qué le vamos a hacer), pero algunas me llaman la atención, sobre todo cuando producen ilusiones ópticas en el diseño, como es el caso de esta bañera de Stern McCafferty:

También es un concepto que funciona bien para los altavoces, como con estos de los suecos People People, que además se montan en casa a lo Ikea:

Muji hace una cosa parecida. No son transparentes pero los montas tú, con una facilidad impresionante (son de cartón). Otro día hablaré del maravilloso rotulador/brocha de Muji (gracias a Alfredo y a Raquel por la recomendación), pero necesitaré más tiempo y mucha más saliva:

Pero, volviendo al tema de la bañera, no hay nada como el agua para aprovechar realmente los efectos de la transparencia. Y si no, que se lo digan a los afortunados clientes de este hotel de las Maldivas:



P. D.: Justo hoy he terminado la entrega más reciente del Proyecto Poema. Lo que estoy sopesando, dada la fragilidad del original y otros factores que ya os explicaré, es enviar una copia en vez de ésta. Aunque por fin empiezo a tomar decisiones acerca de adónde va encaminado el Proyecto, cada vez me cuesta más desprenderme de los originales, y con las copias tal vez se pierda un poco el concepto original de enviar obras manuscritas. Por otro lado, la tinta de color y el papel fotográfico salen caros. Decisiones, decisiones.

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Una de diseño

diciembre 20, 2011 — by Gabriella1

Hace poco descubrí a Melissa Manfull. No sé si la conocéis, pero es una artista que se dedica a combinar diseños precisos, obsesivos, casi arquitectónicos, con un delicado toque de creatividad y color que me llama bastante la atención. Éste en concreto me ha gustado porque creo que podría aplicar una idea similar para alguna entrega del Proyecto Poema:

Pero sus imágenes más recientes son incluso más elaboradas y bastante más espectaculares:

Podéis encontrar más trabajos suyos en su web.

Leyendo: Recién terminado Los huevos fatales, de Bulgákov (¡gracias, Jorge! A ver cuándo puedo devolvértelo). Ahora con Las fuentes perdidas, de José Antonio Cotrina.
Escuchando: Uncle Jonny, The Killers.

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Home Sweet Home

marzo 30, 2011 — by Gabriella5

Echo de menos tener mis propios espacios para decorar. Para cuando tenga mi nidito mío y sólo mío, voy barajando algunas opciones interesantes. Para empezar, una buena mesa de salón es indispensable:

También necesitaré un amplio y resistente zapatero para colocar mi calzado:
Un par de sillones a la altura de mi estatus:
Y, por supuesto, un cómodo lecho donde descansar:
Tampoco pido tanto, ¿no?

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Antes de morir

marzo 21, 2011 — by Gabriella5

En Nueva Orleans, la diseñadora Candy Chang creó una especie de pizarra gigante donde la gente podía pararse a escribir lo que quería hacer antes de morir. Le dio nueva vida a un edificio abandonado, y seguramente también a muchos de sus visitantes. Pensar en las cosas que queremos hacer antes de que termine nuestro tiempo nos da una nueva sensación de urgencia, de querer aprovechar lo que tenemos. Personalmente no hay nada que quiera hacer antes de morir, per se. Como mi propósito absoluto es disfrutar del camino, ya estoy haciendo, o por lo menos intentando hacer, las cosas que quiero hacer antes de que llegue mi hora.
Y tú, ¿cuál es esa cosa importante que quieres hacer antes de morir?

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Dónde escribir

marzo 3, 2011 — by Gabriella0

Hace poco descubrí un artículo de la web ReNest con un montón de fotos de los lugares, pequeños huecos de divinidad, donde escribían algunos de los grandes literatos. Personalmente me encanta mi nidito-dormitorio-oficina-taller donde hago absolutamente de todo, pero creo que una casetilla como alguna de éstas sería ideal para desconectar del mundo unas horas al día y dedicarse a escribir, escribir, escribir.

La caseta de Roald Dahl.
La caseta de Mark Twain
 Interior de la cabina de George Bernard Shaw. La llamaba “Londres”, para que sus empleados no tuvieran que mentir cuando dijeran “se ha ido a Londres”.
Podéis leer el resto y ver las demás fotos aquí.