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Desafío 30 díasejerciciomeditacionmodapersonalwant

Corsés y otras vainas

enero 26, 2012 — by Gabriella7

Así que hoy es día 26 y se cumple un mes desde que me propuse dejar de beber. Como mencioné en la entrada anterior, no tenía muy claro qué haría una vez terminasen esos 30 días y sigo sin saberlo. Creo que necesito llevar más tiempo sin beber para realmente saber cómo me afecta a largo plazo.

Como reto para este mes de febrero tenía varias cosas específicas en mente, así que lo difícil es ver cuáles son mis prioridades. Por ahora seguiré sin beber, pero creo que me puede ayudar tener otro objetivo en mente para no estar todo el día dándole vueltas al hecho de que ya no estoy bebiendo (reíd si queréis pero en eso creo que he progresado, ahora sólo pienso en ello una o dos horas al día en vez de 12). Hasta marzo no hay una amenaza seria (la posibilidad de visitar de nuevo Santander, uno de esos lugares que asocio, ante todo, al buen beber y comer), así que creo que podré seguir sobria durante el mes de febrero. Creo no, empecemos por modificar el lenguaje. que puedo. Sé que lo voy a hacer.
Una cosa que siempre me había llamado la atención y que quería probar en serio es el waist-training o entrenamiento de cintura usando corsés. Me encantan los corsés, me encanta llevarlos y siempre me ha atraído la idea de modificar un poco la proporción pecho-cintura-cadera de manera permanente. Si no sabéis de lo que hablo, Wikipedia da alguna información (en inglés), pero hay bastante más por la red. No hablo de nada extremo, que además puede ser perjudicial para la salud, sólo para reducir unos centímetros de cintura y porque, qué coño, me encanta llevar corsé y me encanta sentir que, por una vez, mi espalda está bien recta (no soy la persona más derecha del mundo, me temo) y, bueno, también me gusta mucho a nivel estético. 
¿Inconvenientes? El waist-training debe realizarse llevando el corsé muchas horas al día, y para algo así, necesito un corsé específico para estar cómoda, que pueda llevar debajo, o encima de la ropa sin llamar mucho la atención. Tengo ya un corsé maravilloso, diseñado de hecho para reducción de cintura, pero es muy largo y es molesto llevarlo mucho tiempo sentada, ya que se clava la parte superior en las axilas (o bien la inferior en las caderas). Necesito un corsé corto, diseñado para reducción, y de tipo underbust, es decir, por debajo del pecho. Haberlos haylos, y puedo conseguirlos de manera relativamente barata, pero ahora mismo no puedo permitírmelo, y quiero empezar con un nuevo reto cuanto antes, por lo que desecho la idea hasta, posiblemente, el mes de marzo.
Tengo bastantes más cosas en mente, como volver a intentar los 30 días de meditación. El problema que encuentro con el tema de la meditación es que cuanto más medito, más preparada me siento mentalmente para llevar a cabo todo tipo de desafíos, y me vuelvo impaciente con el propio hecho de meditar, por lo que también creo que lo dejaré para más adelante. Así que qué es, ahora mismo, lo más importante. Pues ya que estamos con el tema de la salud, y esto de no beber y tal, debería centrarme en el ejercicio. Paso muchas horas delante del ordenador y necesito moverme más. Por lo general ya estoy haciendo bastantes cosillas, e intento, por lo menos, realizar tablas básicas de ejercicios además de andar lo más posible. Pero voy por rachas: a lo mejor estoy un par de semanas portándome fenomenal y luego, de repente, tengo una migraña, me resfrío o algo parecido, dejo de hacer ejercicio y luego tardo otra semana en volver a coger el ritmo. Lo que necesito es encontrar una manera de integrar un mínimo de ejercicio de manera diaria y llevarlo a cabo de manera constante, por lo menos durante 30 días para empezar a crear el hábito. Me gustaría volver a apuntarme a un gimnasio, pero me temo que eso también tiene su coste, así que por ahora tendrán que ser soluciones más caseras. Por ahora tengo una tabla de ejercicios bastante buena para hacer en casa que había estado haciendo a trompicones, y que va bastante bien porque exige poco tiempo y es progresiva, mi idea inicial es comprometerme a hacerla todos los días, además de volver a mi antaño saludable hábito de ir andando a todas partes (lo cual da bastante pereza cuando vives en la quinta puñeta de todo, con varios familiares con coche encantados de hacerte de servicio de taxi). Así que tocan 30 días de ejercicio mínimo, sin excusas ni pollas, y sois todos testigos. Por lo menos hasta que pueda comprarme el corsé.
Ah, en cuanto lo saque Anagrama en español, id corriendo a comprar The Sense of an Ending (o pilladlo en inglés si os atrevéis), de Julian Barnes. Una auténtica joyita.
Y más cosas… Ayer publiqué en el Facebook de Miss Cristal la pieza número 200, una pulsera con gatito. Me resulta surrealista pensar que ya he hecho 200 cosas (o más, ya que algunas fueron encargos que no llegaron a publicarse online), y que llevo ya más de dos años aprendiendo y vendiendo artesanía. La verdad es que está siendo una experiencia alucinante y espero poder seguir bastante más tiempo. También espero poder dedicarle más horas del día. Mil gracias a los que habéis comprado, promocionado y animado, y os pido fervientemente que sigáis haciéndolo. A veces es frustrante, pero también es tremendamente divertido.

7 comments

  • Anonymous

    enero 26, 2012 at 7:36 pm

    Creo no exagerar cuando digo que tengo una razonable experiencia en lo relativo a la lencería femenina. Adquiriéndola, en primer lugar, y un poquito más tarde,si los vientos son favorables, abriendo corchetes, fíbulas y prendedores sin perder la compostura ni romper nada. No obstante, he de reconocer que, cuando se trata de elegir un corsé (o similar), me siento total e irremediablemente perdido. Dicha carencia de referentes volvió hacerse patente hace unos pocos días cuando me disponía a comprar un corpiño (¡cuero negro perforado con láser!) para mi novia en una afamada tienda de Madrid. Por fortuna, una guapa dependienta acudió en mi ayuda y acabé yéndome yo con mi regalo y ella ganándose una jugosa comisión sobre la venta (o al menos, eso espero). En general, se me antojan (corpiños y corsés) un sofisticado complemento (los que portaban las damas del Renacimiento eran tremendamente rígidos e incómodos, sólo hay que fijarse en la expresión de sus rostros en los retratos de la época) que no hace sino acentuar las curvas femeninas.

    Lo más importante cuando realizas cualquier tipo de actividad física es el tesón y la perseverancia. Veinte minutos de carrera ligera (procura evitar las cuestas muy pronunciadas o puedes acabar haciéndote daño en las rodillas) todos los días resulta infinitamente más productivo que acudir de manera desigual a un gimnasio. A menudo, una sencilla tabla de ejercicios caseros también resulta perfectamente válida, pero ten cuidado con la espalda y las articulaciones.

    Vil Traidor

    ¿Qué está sonando? “Summer in the city”

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  • Cocó Violante

    enero 27, 2012 at 8:34 am

    Vil Traidor tiene razón: mejor algo de ejercicio diario que atracones puntuales. Yo voy andando al trabajo (15 mins ida y 15 mins vuelta) cada día, además de algo de aeróbic y tonificación algunos días en semana. Con eso me conformo, con lo floja que soy para esto jejeje.

    Quiero comprarme un waist-training, me has dado la idea perfecta para modelar esa parte que sólo se trabaja con abdominales (las odio).

    Escuchando: Dance me to the end of life, versión de Madeleine Peyroux.

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  • Charlotte

    enero 27, 2012 at 12:22 pm

    Totalmente de acuerdo con ambos, aunque últimamente lo de los atracones parece inevitable (llevo tres días de caminatas arrastrada por un progenitor energético en pos de una nueva vida saludable).

    Cocó, ojo, la reducción de cintura mediante corsé no te reafirma músculos en esa zona ni nada parecido, sólo quita centímetros, aunque imagino que te referías a eso 🙂

    Vil, será que soy fetichista (que lo soy), pero para mí no hay nada como un buen corsé. Por lo visto las caras de ahogo en retratos de antaño están justificadas: parece ser que ese tipo de corsés ultra-apretados sólo se usaban en ocasiones especiales (para el día a día se usaban corpiños mucho más cómodos), por lo que las pobres andarían bastante sofocadas XD

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  • Cocó Violante

    enero 27, 2012 at 8:08 pm

    Sí, básicamente necesito perder centímetros… ¿Alguna web en concreto? ¿Consejos para la compra? Ilumíname, oh Erato mía 🙂

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  • Charlotte

    enero 28, 2012 at 8:17 am

    En http://corses-es.com tienen algunos para reducción de cintura a precios muy bajos, y la calidad no es mala (eso sí, los gastos de envío son caros, te aconsejo que hagas un pedido a medias con otra persona, creo recordar que a partir de 100 euros te sale gratis el envío). Si es para reducción diaria, busca uno que sea corto (10 pulgadas o así de largo) y underbust, por comodidad. Aquí tienes un ejemplo, aunque en la sección de Ofertas del día suelen tenerlos mucho más baratos: http://www.corses-es.com/reducidores-de-cintura/lacing-corset.html

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  • Cocó Violante

    enero 28, 2012 at 3:34 pm

    Ok, lo tendré en cuenta. En FB ponen corsés a diarios, es un placer abrir mi página de inicio y encontrarme fotos cada dos por tres 😀

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  • Charlotte

    enero 28, 2012 at 6:13 pm

    Ah, y claro, importante, tiene que tener todas las ballenas de acero, no de plástico (mejor 24 ballenas que 12).

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