Ya me ha obligado Google/Blogger a afiliarme a ellos y usar su nueva cuenta Blogger/Google por las narices. Yahoo ya tiene versión beta nueva y dentro de nada seguro que habrá que realizar más migraciones. MSN Messenger no hace más que sacar versiones nuevas y darme el coñazo para que me las descargue (cuando el programa es tan inútil que ni siquiera es capaz de borrar las versiones antiguas cuando instalo una nueva). Sin embargo, Mozilla Firefox me ofrece aplicaciones útiles como su Addictive Typing Lessons, un tutorial de mecanografía fácil y cómodo de usar. Soy rápida en el teclado, pero nunca aprendí a teclear en condiciones.

A todo esto, he llegado a la conclusión de que duermo demasiado. Me acuesto sobre las once de la noche y no consigo levantarme antes de las diez de la mañana. Debe de ser el frío. Lo terrible es todo lo que se le ocurre a uno antes justo antes de dormir o justo después de despertarse. Hoy me he levantando con una argumentación en la cabeza acerca de los géneros limítrofes con el fantástico, y las distintas vertientes semiconocidas dentro del género en sí. El far-fetched fiction, la fantasía oscura hiperrealista (por paradójica que suene), el realismo mágico… Estaba a punto de levantarme para escribirlo todo antes de que se me olvidara, pero entonces Pente se ha reajustado sobre mis piernas y cierta persona me ha agarrado con fuerza ordenándome que ni se me ocurriera levantarme, y me he quedado ahí, aprisionada entre dos fuentes de calor, sintiendo el frío de la mañana sobre mi rostro y, qué queréis, una no es de piedra.