Aquí los veis agotados tras una ardua sesión de jugar conmigo al escondite (es en serio). Son muy espabilados y extremadamente graciosos.

En otro orden de cosas, he dormido unas cuatro horas. Hemos montado WoW party en casa y va a ser nuestra perdición. Dice mucho de nuestro lamentable vicio el que seamos tres personas en casa y haya cinco ordenadores.