No sé qué significa “1 de 7” y “el sueño del invierno”, pero anoche tuve un sueño muy inquietante donde un ser con máscara lo pronunciaba de una manera pausada y contundente, de esa manera que parece importante y digna de ser recordada. También soñé que me liaba con Dani Mateo (sí, el cómico) y con su hermana, y me pasaba todo el sueño intentando que uno no descubriera que también estaba saliendo con el otro (ni siquiera sé si Dani Mateo tiene hermana, o si tiene culpa el pobre de que patéticas fans como servidora tengan sueños húmedos con él). También soñé con que Víctor salvaba el mundo, convertido en ángel, de una tercera guerra mundial, y con un musical donde una calabaza gigante de chocolate infernal se divertía matando y mutilando gente. Oyes, que la calabaza daba miedo, pero sospecho que mi psique da más miedo todavía.

El musical era bueno. Podría venderlo a Hollywood. El solo donde la reina maligna (que se parecía sospechosamente a una italiana psicópata con la que me peleé el sábado por la noche) defiende su derecho a ser malvada no tenía desperdicio, sobre todo con las súcubos y los diablillos haciendo piruetas a su alrededor en perfecta sincronización. Un poco Disney pero con gore.