A la tercera va la vencida. Y en mi tercera visita a Málaga, conseguí hacerme el piercing. He hecho fotos con la cámara del móvil, pero hasta el fin de semana no podré subirlas aquí. Ha quedado algo grande (por si se inflama), al final me lo han hecho casi en la muñeca. Al mes iré a que me lo cambien por el de teflón que sí quedará más ajustado. No me dolió nada de nada (este tío es un máquina) y estoy más contenta que unas castañuelas.

En otro orden de cosas, ¡estoy aprendiendo a patinar! Estaba usando los de mi hermano, que me quedaban grandes, pero he acabado cargándomelos así que he comprado otros por e-bay. Ya os contaré mis aventuras. Desde luego, aprender a patinar a mi edad… lo cierto es que me acojona, pero al mismo tiempo es divertido.