No voy a meterme en crónicas extensas porque para eso ya lo han hecho excelentemente Víctor Miguel Gallardo y Juanma Santiago. Así que sólo pondré un par de comentarios.

Punto 1. GRACIAS. Gracias ante todo a Antonio, que evitó que muriera de sed, hambre o simple incomodidad. Gracias a Alfonso, por ser ese ente organizativo resuelve-problemas perfecto que quisieran para sí todas las convenciones del mundo. Gracias a Juan Antonio, a Luis Ángel, a Juaki, a Dani y a Bef (aunque éste último fuera en espíritu), autores de Vórtice, por haberse dejado conocer y mostrarnos lo maravillosas personas que son. Y gracias a sus estupendas otras mitades por acompañarlos a este tipo de evento. Sobre todo me dio alegría ver a Doris y a la compañera de Luis Ángel, a quien no había tenido el placer de conocer (y admirar, porque el señor tiene muy buen gusto, que conste). Gracias a la señorita de Roca Editorial y a los de Identidad Travesti por ser tan comprensivos. Gracias a Gorin y a los guardias de seguridad por darme cháchara y cuidar de mis cosas cuando tenía que salir corriendo. Gracias a las azafatas por ser tan agradables aun siendo tan altas, tan monas y tan azafatas. Gracias a Darío y a Araceli por hacer lo que estaba en su mano para organizar una Hispacon a pesar de todos los problemillas de última hora. Gracias a Víctor por compartir conmigo la alegría de los Ignotus, y por soportar mis miradas asesinas cuando falló su GPS interno. Gracias a los que nos votasteis en los Ignotus, gracias a los que fuisteis a la presentación de Madrid. Gracias a Dani Mares, por ser justo como me lo imaginaba, sólo que mejor. Gracias a Juanma por, bueno, ser Juanma, y emocionarse con BEF y con Mares. Gracias a todos los que asististeis a mi conferencia, sobre todo a los que aportasteis comentarios e información y, más aun, a los que incluso os reísteis a pesar de mi oscuro humor anglosajón. Gracias a los socios por echarnos una mano en la Asamblea, ya que estábamos todos medio muertos. Gracias a los de Almería por ser los próximos hispaconeros.

2. PERDÓN. Perdón a Elia Barceló, a la que grité sin contemplaciones «YA LO SÉ» cuando la pobre se acercó a comunicarme que me estaban esperando en la sala de conferencias. Perdón a los que soportasteis mi bloqueo mental al principio de la conferencia: cinco minutos antes había tenido que resolver una crisis de horarios, varias inscripciones no contabilizadas y el número exacto de asistentes a la cena (perdón a Víctor y a Francisco por soportar mi ataque de histeria). Perdón por correr por todo el recinto, la mayoría de las veces interrumpiendo y/o gritando. Perdón por el momento porno, ya sé que algunos no soportan bien que dos personas se besen (una vez nos echaron de un bar por eso). Perdón por la cena, no fue culpa mía pero aún así la vergüenza ajena me puede. Perdón por ser tan sumamente gilipollas como para creer que la organización de una Hispacon se dedica a organizar eficientemente hispacones sin necesitar ayuda de, por ejemplo, una Junta directiva. Perdón por los que tuvisteis que soportar el caos de las inscripciones. Perdón por no haber podido atender a tantas personas con las que me hubiera encantado hablar, cotillear, pelearme o discurrir sobre frikadas. Perdonad mi estado zombi en los bares por la noche. Perdón a los de AJEC (como siempre) por tener que cuidar de nuestro stand, y perdón incluso a Ricardo Manzanaro por ponerlo a vender libros de Parnaso. Todas las conferencias que me comprometí a ver y que no pude. Perdón a Gorin por insultarlo públicamente por eso que tú y yo sabemos (no te perdonaré nunca). Lo siento, chicos, de veras.

3. COSAS QUE LAMENTO: Que no estuvieran Francesita y Violante, aunque por otro lado me alegro porque hubieran tenido que trabajar en vez de disfrutar de la Hispacon. No haber podido hablar de Varley con Fernando Ángel (otro que, por cierto, tiene muy buen gusto, ejem). Que no estuvieran tantos otros que eché de menos (Santi, Marisa, etc.). Que existan empresas como Viajes El Corte Inglés, o que la gente no se lea los dossieres sobre cómo organizar hispacones. No haber podido disfrutar de nada de la Hispacon de este año (bueno, por lo menos el hotel era una auténtica preciosidad).

Respecto a los comentarios maliciosos sobre el color de mi pelo, chicos, la primera vez tiene gracia, a la centésimo cuarta empieza a resultar cansino 😛

Y seguro que me faltan cosas, pero para eso está la edición de posts, ¿no?