Acabo de escuchar cómo en El Carrusel Deportivo de la Cadena Ser un locutor perplejo le explicaba a otro más perplejo todavía quién era Beth Ditto (en su boca Ber-dito), la cantante de The Gossip. Las palabras fueron «una chica así grande, pesada, morena y lesbiana». Perpleja me he quedado yo ante la descripción, ya que a primera escucha parece que estamos ante el estereotipo clásico butch, esa lesbiana camionera que forma parte del imaginario algo reducido de la comunidad heterosexual. A ver quién le explica a este señor que damas como Keira Knightly definen a la Ditto como el epítome de la sensualidad femenina, y es que creo que Madame Gossip no entra en ninguna etiqueta ni nomenclatura posible:

No soy muy fan de The Gossip; me gustan pero no me apasionan. Pero sí que me apasiona Beth; su estilo, su actitud y su talento. Hasta ha diseñado una colección personal de ropa para la marca Evans, y conociendo el fantástico glamour de esta songstress en particular, yo me apunto a esa talla 14 que me está llamando a voz en grito.

Ah, y a ella tampoco le cae bien Katy Perry.