main

cinecómicel fin de los sueñosescritoresfandomlibrosliteraturaseries

Wizardcon

julio 9, 2014 — by Gabriella0

nt_14_Wizardcon-interior1Para todos los interesados:

Este fin de semana José Antonio Cotrina y yo estaremos en la Wizardcon de Madrid, una convención de temática fantástica y cifi (cómics, televisión, cine, literatura…) que se celebra en el Palacio de Congresos Príncipe Felipe (en el hotel Auditorium). Nuestro horario es el siguiente:

Sábado 12 de julio:

  • Sesión de firmas de 15:00 a 16:00.
  • Mesa redonda/presentación de El fin de los sueños. A partir de las 18:00.

Domingo 13 de julio:

  • Mesa redonda para escritores noveles. A partir de las 11:00.
  • Conferencia: “Cómo escribir una novela de fantasía y no morir en el intento”. A partir de las 14:00.
  • Sesión de firmas de 15:30 a 16:30

Aquí tenéis toda la información al respecto: http://www.klzevents.com/WizardCon/spanish 

Aquí el horario y las actividades programadas: http://www.klzevents.com/WizardCon/utils/libreto-wizard2014-web.pdf

cinemiss cristalmoda

abril 6, 2012 — by Gabriella0

Hoy me apetecen magdalenas de esas monísimas de colorines, las que los estadounidenses llaman cupcakes y los británicos, fairy cakes (es genial ese nombre, “pastelitos de hadas”). Pero por un lado estoy contando las calorías y por otro… bueno, por otro ni siquiera me gusta mucho el dulce. El antojo extraño está ahí, así que lo he satisfecho haciendo un collar que me recuerda a los pastelitos de colores y a Kirsten Dunst en la película de Sofia Coppola, con ese vestuario rococó en tonos suaves:

cine

Oh Alice

noviembre 20, 2009 — by Gabriella5

¿Puede Burton hacer lo imposible? ¿Transformar en una entidad viviente y real una de las historias más mágicas de nuestra infancia-juventud-y-vida-adulta? Por lo menos en vestuario no se quedará corto.

cine

Tomate ketchup y música efectista

abril 7, 2008 — by Gabriella7

Anoche hicimos una sesión de cine bélico en casa: Salvar al Soldado Ryan (que no había visto) y Enemigo a las puertas (que he visto varias veces). Y es que la escena de Sacha colgando sigue impactándome mil veces más que las tripas y miembros colgando de Spielberg. Salvar al Soldado Ryan está considerada una de las mejores películas bélicas de la historia, pero no consigo creérmela, no consigo que me importe lo más mínimo lo que le pasa a este grupo de militares algo palurdos que no hacen más que morir por gilipollas. Me quedo con la escena de sexo entre Jude Law y mi querida Rachel, eso es cine y lo demás… bueno, lo demás es tomate Ketchup y música efectista.

cine

The devil wears Prada

marzo 8, 2007 — by Gabriella3

Sí, por fin pude ver la adaptación cinematográfica. ¿Y sabéis qué os digo? Vaya mierda.

Puedo entender que la historia varíe del libro para poder adaptarlo al medio audiovisual. Pero limpiarse el culo con el libro ya es otro cantar. ¿Por qué la hippy estudiante Lily se ha transformado en una pintora de éxito con un peinado horrible? ¿Puede ser porque era alcohólica y promiscua en la obra original, y esta película es para todos los públicos? ¿Por qué la prota ha estudiado Derecho y ahora se quiere dedicar al periodismo? La prota del libro era licenciada en Literatura (o cualquier equivalente yanqui con cursos de esos de “enfrentamiento con el texto”, donde la subjetividad del lector es lo único que cuenta) y lo que quería era escribir, no ser periodista. ¿Por qué en la película el famoso escritor que la encandila es tan feo? ¿Por qué la Miranda Priestly de la película parece una santa y buena persona en comparación con la del libro (sin menospreciar a la fantástica Meryl Streep)? ¿Por qué desde el principio de la película Anne Hathaway nos quiere convencer de que “no está flaca”?

No es que me ofenda la adaptación. Son medios diferentes y es inevitable (y necesario, excepto en el caso de Sin City). Me ofende el tufo a película hollywoodense con argumento típico hollywoodense y personajes típicos hollywoodenses que desprende una obra cinematográfica que puede hacer pensar a los espectadores que el libro en el que se basa es igual de insulso y moralista. Porque, aunque tiene su moralina particular (¿por qué no dejan a la pobre Andrea ser una fashion-victim de éxito, y por qué su novio y sus amigos la dejan de lado en vez de apoyarla por perseguir su sueño?), la obra de Lauren Weisberger es divertida e ingeniosa. La adaptación fílmica, sin embargo, y obviando esas maravillosas imágenes de trapitos de diseño que todas quisiéramos tener (aunque mejor en una talla un poco más grande), peca de mediocridad e incluso, a partir de la segunda mitad, de francamente aburrida.