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Cómo conseguir (y sacar partido) a tus lectores cero

febrero 24, 2016 — by Gabriella37

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Mi sistema para elegir temas de los que hablar en el blog es tremendamente sofisticado, lleno de gráficas y subtítulos y ecuaciones misteriosas.

Pero como sois personas inteligentes, os lo voy a explicar y seguro que lo entendéis. Escribo sobre dos cosas:

  1. Lo que me apetece.
  2. Lo que os apetece a vosotros.

Calibrar lo que me apetece a mí es fácil: me siento y escribo. Calibrar lo que os apetece a vosotros también lo es: algunos temas se repiten en vuestros emails y comentarios en redes sociales. Y hay un tema sobre el que tenía pendiente hablar, más que nada para ahorrarme dar la misma respuesta una y otra vez a la pregunta: ¿Qué es un lector cero? ¿De dónde lo saco? ¿Y cómo funciona?

En el mundillo se usan los términos lector cero y lector beta con relativa facilidad, pero siempre habrá alguien que escuche esos nombres y piense en autómatas, betatesters de juegos o robots avanzadísimos de corrección literaria. Otros imponen un criterio filosófico: si un lector es cero, ¿acaso no existe? ¿Es un no-lector?

Paradojas y ciencia ficción aparte, volvamos a lo básico:

Un lector cero es una persona que lee tu obra y te da su opinión ANTES de que el libro se publique.

Por lo general, el lector cero lee tu obra antes siquiera de que esta se mande a editoriales. Es un probador no oficial de la calidad de tu producto.

Muchas preguntas más rodean a la figura de este misterioso y codiciado personaje. Las más comunes suelen ser:

  • ¿Dónde consigo a un lector cero? ¿A cuántos debería conseguir?
  • ¿Qué características tiene un buen lector cero?
  • ¿Cuánto caso debo hacerle a mi lector cero?
  • ¿Qué debería pedirle a mi lector cero?

Así que vamos a intentar responder a estas cuatro preguntas, con menor o mayor acierto. Repito por trigésimoenésimaquinta vez que todas estas respuestas se basan en mi experiencia personal tanto como escritora, como editora y como lectora profesional (y sí, como lectora cero). Puede que la experiencia de otros profesionales sea distinta. Pero garantizo que ninguno de estos consejos os va a venir muy mal ni va a hacer que acabéis enemistados con vuestros lectores de prueba. De hecho, este artículo está pensado para que tengáis la mejor experiencia colaborativa posible.

Empezamos por el principio: ¿dónde y cómo se consiguen lectores cero?