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70 trucos para sacarle brillo a tu novelablog

¿Por qué hay tantos blogs para escritores?

marzo 16, 2018 — by Gabriella26

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A veces las ideas se convierten en bichitos muy salidos que flotan en el aire de un subsistema cultural y hacen guarraditas entre ellos, creando ideas entrecruzadas aquí y allá.

A veces, incluso, se te cuelan en el subconsciente.

Creo que algo parecido ha pasado con la pregunta esa de: ¿necesito tener un blog?

Yo escribo. ¿Me hace falta un blog?

Si eres escritor, es muy posible que te hayan aconsejado tener uno. Así que muchos autores preguntan en grupos de Facebook, redes sociales e incluso por email si realmente es necesario. Después de todo, tener un blog implica tiempo y esfuerzo (y escasa garantía de triunfo): ¿merece la pena?

Este es un tema sobre el que hemos debatido, tal vez, demasiado. Jaume Vicent escribió hace poco un artículo que creo que resume mis ideas al respecto. Dice Jaume que un blog ayuda mucho, pero si no te gustan los blogs, hay otras maneras de conseguir visibilidad. No obstante, todas esas maneras tienen el mismo trabajo que un blog, así que si lo que te falta es tiempo y energía, sigues con el mismo problema. Recordatorio indispensable: no es fácil esto de darse a conocer como escritor y no hay atajos, por muchos eBooks a 0,99€ que haya en Amazon que te juren lo contrario.

A raíz de todo este debate, llevo un par de días en que algo extraño sucede en mi cabeza. Una misma pregunta revolotea una y otra vez. Anoche soñé con ello: alguien me preguntaba por qué hay tantos blogs para escritores.

Y esta pregunta, lectores y queridos míos, va mucho más lejos de lo que os podáis imaginar. No es más que el hilo suelto de un jersey gigante.

Si haces punto, seguramente acabas de tener un infarto solo con visualizar ese jersey con cabo suelto. Pido perdón por mi homicidio involuntario.

Lo primero es lo primero: ¿por qué hay tantos blogs para escritores?

Si tienes la sensación de que ahora hay más blogs sobre escritura que nunca, estaré muy de acuerdo contigo. Tal vez sea una percepción sesgada, pero creo que los blogs para escritores han crecido de manera exponencial. Muchos de ellos pertenecen a empresas de servicios y son una forma estupenda de realizar marketing de contenidos.

Otros muchos pertenecen a autores. Puede que ahí sea donde empiezan los problemas.

Veréis, muchos llevamos con blog desde hace siglos. Y los blogs de antaño servían como diario o journal. No tenían temas fijos: escribíamos sobre nuestras experiencias. Y si eres escritor, lo normal es que escribas sobre eso. Así, creo, surgieron las primeras bitácoras sobre el arte y la técnica de escribir (y sobre el mundo editorial). Los blogs servían para compartir cosas que descubríamos y para advertirnos de errores en los que caíamos.

Con el desarrollo de la mercadotecnia en todos los sectores artísticos, muchos autores descubrieron que escribir sobre escritura atraía el interés de otros autores. Personas como yo misma nos sentimos muy felices de que, por fin, alguien nos hiciera caso.

Algunos somos capaces de lo que sea por tener tu atención

De este modo, entramos en una trampa peligrosa: ser escritores de ficción escribiendo para un público de no ficción.

El problema de escribir para el público equivocado

Los escritores también son lectores, pero no son necesariamente nuestros lectores objetivos. Yo compro todo lo que saca Joanna Penn de no ficción, pero jamás he comprado una de sus novelas, porque los thrillers sobrenaturales no son lo mío. Si quieres vender erótica, no hables de cómo escribir erótica (por lo menos no todo el tiempo). Si quieres vender fantasía, no hables de marketing para escritores (a no ser que tengas dos marcas claramente diferenciadas, como Ana González Duque).

Si lo mido de manera proporcional, mis libros de no ficción suelen vender más que mis libros de ficción, así que debería haber aprendido la lección, ¿verdad? Tengo previsto en breve desarrollar mejor mi trabajo de visibilidad como escritora de fantasía. Pero tengo un problema gordo, muy muy gordo.

Mi problema es que me encanta escribir sobre escritura. Me he pasado estas últimas semanas con correcciones de mi novela, con galeradas y trabajando en los últimos capítulos de otro manuscrito, y todo ese tiempo me picaban los dedos por no poder sentarme aquí a escribiros otro artículo (aunque la lista de correo sí se llevó un par). No en vano me formé como teórica de la literatura, es una parte de mí tan grande como la parte que escribe fantasía.

blogs para escritoresDe hecho en mi carrera había una asignatura llamada Por qué no deberías tener un blog, pero confieso que me la saltaba para jugar a la ruleta rusa con Volodya, el célebre formalista tártaro, en la cafetería. Eran otros tiempos.

Así que si, como a mí, te apasiona escribir sobre los entresijos de la narrativa, adelante.

Pero por favor, no lo hagas porque crees que así venderás más novelas, porque no es el caso.

Todo este tema lleva a otro efecto curioso.

La saturación de la esfera

Creo que se puede hablar de saturación en una esfera temática cuando hay una cantidad tremenda de contenidos similares, sobre el mismo tema, y un manojo escaso de voces originales. Un ejemplo claro de esto es la música pop. Por supuesto que hay pop fabuloso y distinto, pero por definición crea música olvidable: divertida de escuchar, con estructuras reconocibles (eso a nuestro cerebro le encanta), pero nada que vaya a cambiarnos la vida.

blogs para escritores¿Recuerdas a Chum-Chum Punk, con su gran éxito I wanna make you sex? No, yo tampoco, porque me lo acabo de inventar, pero el ejemplo es válido.

El pop funciona bien y por eso hay blogueros pop, que recopilan lo de siempre y lo escriben de un modo facilón y repetitivo. Hay un buen puñado de articulistas angloparlantes en Medium, con decenas de miles de seguidores, que recurren a esta treta. Cuando leo sus artículos, diez minutos más tarde ni recuerdo de qué iban. Son como un vaso de vino malillo, que te lo bebes si no tienes otra cosa y ya lo has pagado, pero mientras te estás acordando de esa copa deliciosa que te tomaste hace tres meses en otro sitio que sí recuerdas, muy muy bien.

Cuando intentas salir de esa norma, da un poco de miedo. Habrá voces críticas, gente que te diga, por ejemplo, que tus artículos son demasiado largos y que deberías escribir cositas vacías y rápidas de 500 palabras. Escucha las críticas y fíjate en quién las hace, ¿es alguien a quien deberías estar escuchando? Y luego escribe longform de todos modos, porque la realidad del asunto es que nada en la vida es sencillo, y si quieres analizar algo importante de verdad, se te va a ir la mano con las palabras. No hablo de escribir porque sí, de rellenar con tonterías, claro. Dragón, mantícora, quimera, chalaúra, cosmonáuticamente. Usa solo palabras que importen. Unicornio, ultradimensional, pipirrana.

Ese último ejemplo no está basado en ningún hecho real, claro. Es otro ejemplo inventado. Os lo aseguro. De verdad. Ejem. Y lo de la longitud de los artículos es una muestra más de que cualquier herramienta se puede adaptar a lo que necesitas: también puedes escribir articulos cortos si quieres, si tienes una mente que funciona como la de Seth Godin, Con todo esto quiero decir que por favor, por favor, por favor, ¿podemos dejar de escribir siempre sobre lo mismo y de la misma manera? Si quieres hablar de la puntuación en diálogos o la creación de hojas de personajes, ¿realmente puedes aportar algo diferente, mejor, más completo e interesante sobre ese tema?

¿Y podemos dejar de imitar a otros? ¿Cuántos blogueros conocéis con un tono solo suyo, que reconozcáis de inmediato? La voz no se hace en un día y es cierto que aprendemos imitando lo que nos gusta y que somos un cúmulo de influencias, pero si algo sé de hablar con otros compañeros es que estamos bastante cansados de trabajar lo más grande para hacer alguna cosilla original o hablar sobre algo nuevo, para que unos días más tarde eso ya no sea original porque lo están haciendo ocho blogueros más. (Y mejor no empecemos con el copipega directo…). Coger una idea ajena y darle tu propia perspectiva no tiene nada de malo, pero ¿tanto te cuesta citar a la persona que la mencionó, para empezar?

Antes de publicar, pensemos:

  1. ¿Es este artículo necesario? ¿Aporta información nueva al lector?
  2. ¿Es este artículo mío? ¿O me he limitado a regurgitar información ajena tal cual, copiando el tono y el formato de otra persona?
  3. ¿Me sobran ideas? ¿Leo siempre sobre estos temas, me encanta escribir sobre ello o es una obligación para mí?
  4. ¿Realmente es este el mejor uso de mi tiempo?

Si para ti llevar un blog es una tarea odiosa, no lo lleves. O escribe sobre algo que sí te apasione. Conseguir que se te haga caso en un mundo saturado de información es muy difícil. Busca otra manera que te llame más. ¿Eres muy visual y te encanta la fotografía? Tira de Instagram, pero por favor no limites tus publicaciones a selfis con un libro. ¿Qué le pasa a #bookstagram con los selfis? ¿Pretendes que leamos de tus ojos, por muy bonicos que sean? ¿Y qué está pasando con las velas? Lo de las fotos de libros y velas me tiene intrigada.

Cada vez más personas recurren a esta peligrosísima costumbre. ¿Será una conspiración del temible lobby internacional de velas? ¡Que el papel arde fácil, gente!

Y es que todo se reduce a una sola cosa:

Las mejores zapatillas no te enseñarán a correr

Parto de la base de que tú escribes y quieres vender libros, ¿verdad? Un blog puede ayudarte con esto.

Ya sé que todo esto es mucho. Parece que no damos abasto con todo. Tengo un truco: elige solo tres cosas (por ejemplo, escribir a diario, publicar en tu blog una vez a la semana y estar en una red social; o escribir cada par de días, publicar en el blog cada semana y mandar un email mensual a tu lista de correo… cualquier combinación que te apetezca) y aprende a hacerlas muy bien antes de meterte en más follones.

Y piensa que el blog más bonito del mundo con la mejor plantilla, la mejor publicidad y las mejores keywords no sirve de nada si no estás escribiendo, si no estás trabajando tu arte. Si no estás practicando tu técnica, tu estructura y tu estilo, si no estás creando obras que tus lectores disfrutarán. Al fin y al cabo, el trabajo que tiene un blog merece algún tipo de remuneración, y el blog debe ser tu herramienta para poder vender esas obras, no un monstruo que se zampe todo tu tiempo para obtener un par de grillos como respuesta.

¿Sabes por qué es tan fascinante el blog de César Mallorquí, un blog en una plantilla vieja y una fuente un poco pequeña? Porque es un escritor excepcional. Porque por encima de todo está su trabajo como autor y su práctica.

El artículo de un blog no solo sirve para transmitir información. También sirve para experimentar, para lucirnos, para aprender a comunicar de manera eficiente como escritores. Y si no sabemos comunicar algo en un artículo de mil palabras, ¿qué vamos a comunicar en una novela de cien mil?

Si vamos a escribir sobre escribir, quiero que entre todos intentemos hacerlo mejor. Quiero grandes voces en la blogosfera literaria española. Soy así de insoportable: no me basta leer cosas que están bien, quiero grandeza. Quiero a gruñones que te enganchen, a personas que no tengan miedo de analizar cuestiones complejas, a autores que se atrevan con las cosas técnicas y complicadas para hacernos la vida más fácil a todos, a guerreros sin pelos en la lengua que además sean muy divertidos de leer. Y quiero poder escuchar a cada una de esas voces y decir: esto es de Fulana o de Mengana o de José Pipo Ramón de los Palotes Cuadraos. Quiero que esas voces sean claras, que sean fáciles de entender y persuasivas, que me hagan sentir algo.

Tal vez ahora te hayas enfadado porque creas que te estoy criticando a ti, con tu blog para escritores, y pensarás que quién soy yo para hacerlo.

Y tienes razón, qué sabré yo. A lo mejor tienes un blog que es la rehostia. Sí, sí: tienes toda la razón del mundo. ¿Quién soy yo para decir nada?

Así que propongo que tú y yo hagamos lo posible por mejorar. Por traer mejor entretenimiento, mejor información, y más originalidad y vanguardia a nuestros lectores. Para conseguir que piensen, que analicen, que aprendan con nosotros. Por hacer que sientan ese algo que acabo de mencionar. Porque de esa manera no solo tendremos un blog mejor, también seremos mejores escritores.

¿Qué me dices?

¿Tenemos un trato?

 


Por cierto, tengo una GRAN noticia que daros. Mi librito de corrección básica para escritores ya está disponible en papel. Si quieres tenerlo en tus manitas, para subrayarlo y guarrearlo como debe ser, tienes dos opciones:

a) Comprarlo directamente en Amazon aquí: http://mybook.to/70trucos o…

b) Escribir a gabriella@gabriellaliteraria.com con asunto “70 trucos” si quieres comprarlo dedicado y caligrafiado.

¡OS PROMETO QUE HA QUEDADO MONÍSIMO! Hasta tiene un unicornio en la contraportada, lo cual imagino que no os sorprenderá en absoluto:

Y si te ha gustado este artículo y disfrutas del blog, recuerda que puedes ser mi mecenas por un precio mínimo mínimo. ¿Quieres echarme una mano como ya hace gente maravillosa como Jorge del Oro, Carlos S. Baos, May Quilez, Eduardo Norte, Carla Campos, Adela Castañón, Anabel Rodríguez o Daniel Hernández Alcojor? Es fácil hacerlo con Patreon.


Créditos de imágenes:

 

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Cómo enfocar un blog cuando te apasionan mil temas distintos

julio 14, 2016 — by Gabriella21

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Si me dieran un euro por cada pregunta que me hacen de este estilo, tendría un montón de euros.

En serio, deberíais darme un euro por cada pregunta de este tipo. Me puedo poner un tarro de propinas o algo así. Eso me permitiría retirarme a algún lugar paradisíaco (para mí, paradisíaco es cualquier lugar donde no haya 35º a la sombra) y vivir solo de contestar a preguntas de este tipo.

enfocar un blogYo, en un sitio precioso y primaveral donde las tiendas solo venden zapatillas horribles y me puedo permitir la depilación láser.

Y es que esta es una pregunta muy específica, pero que preocupa a muchos escritores. Leen por todas partes que para darse a conocer y promocionar sus libros necesitan un blog. Y se preguntan de qué tienen que hacer ese dichoso blog.

Primero, cuestionemos lo más básico. ¿Es necesario un blog? No es estrictamente necesario, no. Puedes sobrevivir teniendo una plataforma estática, siempre que utilices otros métodos de interacción con tus seguidores (la plataforma por sí sola no sirve de nada). Con el blog entras en un terreno muy competitivo. Hay autores muy problog y hay autores que han vendido tropecientos millones de libros sin haber posteado en su vida.

Un blog es la estrategia de contenidos perfecta (y posiblemente la mejor forma de crear una lista de correo potente), y todos sabemos que ahora en mercadotecnia es con lo que se están haciendo sus pa… digo… pesetas los marqueteros. Para nuestro infortunio, un blog implica mucho esfuerzo, trabajo y tiempo. Pero también es cierto que cualquier otro método eficiente también lo exige (ya sea estudiar intensivamente a Amazon y aprenderte todos los trucos SEO del mundo; ya sea convertirte en el rey de Facebook Ads o en un tuitstar sin parangón).

Personalmente, me gusta el blog porque me sirve para practicar aquello que me interesaba desde el principio, que es escribir. Y porque soy una persona reflexiva y me gusta darle vueltas a aquello que aprendo sobre mi oficio. Y porque la relación directa con los lectores es muy satisfactoria. Y porque es más fácil conseguir lectores de blog que de una novela o un libro de cuentos, qué le vamos a hacer.

En resumen: un blog no es obligatorio si eres escritor, pero sí es muy útil si se sabe llevar. Tanto, que puede ser el centro de tu estrategia.

Uno de los puntos más importantes en que nos insisten siempre (y con razón) es que debe haber una temática concreta para un público objetivo. Si hoy hablo de estrellas de mar y mañana de grupos pospunk y pasado de técnicas narrativas, es probable que os tenga a todos un poco confundidos. Es lógico y claro como el agua, pero con frecuencia la tentación de saltarnos esa regla, pensando que somos estrellitas mágicas y especiales y a nosotros nos irá de otra forma, es poderosa.

La consulta que me han hecho veces incontables es la siguiente, con palabras que se reducen a algo así:

¡Pero si a mí me interesan un montón de cosas y quiero hablar de todas ellas! ¿Cómo hago eso en mi blog?

Tres posibles soluciones

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7 tipos de blogs que sí funcionan para escritores

diciembre 15, 2015 — by Gabriella82

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Como hablo mucho de blogs (por aquello de que le dedico al mío una cantidad obscena de horas, una parte exagerada de mi vida y, probablemente, mi hijo primogénito varón) hay una pregunta que me hacen los lectores una y otra vez.

Es una pregunta que nos tiene a todos muy inquietos.

¿De qué debería hablar en mi blog?

Esta pregunta suele asociarse a otras como: ¿cómo uso mi blog para que la gente compre mis libros?, ¿cuál es la periodicidad/extensión de artículo/color de fondo/cursor de estrellitas ideal para que la gente visite mi blog? o ¿podrías leer mi novela de fanfiction de 300000 palabras en Wattpad?

(La respuesta a las tres preguntas es: “No”).

Es curioso que muchos autores cuyos blogs apenas reciben visitas crean que eso puede resolverse por arte de magia si escriben artículos de exactamente 563,4 palabras*. No voy a entrar ahora en qué hace que un blog atraiga visitas y mantenga el interés de sus lectores, eso ya lo hemos hablado. Además, hay tres factores secretísimos que te garantizan el éxito. No los vayáis contando por ahí, que me robáis las visitas:

blog de escritorDevastación espectacular sufrida por un pueblo que se atrevió a robarme las visitas.

Estos tres secretos son:

  1. Tener el tipo de blog adecuado para tus objetivos
  2. Escribir el tipo de artículo adecuado para tus objetivos.
  3. Tener unos títulos atractivos y saber compartirlos para obtener el máximo rendimiento.

Digo que son secretos, porque, a pesar de su obviedad, los ignoramos una y otra vez, así que deben de estar escritos en tinta invisible o algún idioma lovecraftiano e impronunciable que el cerebro humano es incapaz de asimilar.

Para el número 3 no tenéis que quedaros en este artículo. De títulos ha hablado Ana González Duque y por supuesto, el insuperable Jon Morrow (su .pdf de análisis de títulos eficientes revolucionó mi blog, os lo aseguro). Respecto a saber compartir, para eso están las redes sociales y el artículo que escribí para que pudiéramos aprender a sacarles partido.

Del 1 y del 2 nos vamos a ocupar hoy.

¿Os habéis puesto el cinturón de seguridad? El viaje del escritor aspirante a blogger es duro y tiene algún que otro tropiezo. Veamos cuáles son los siete tipos de blogs que sí funcionan para escritores.

blogs que sí funcionan

1. El blog de escritores para escritores

Seguro que se os ocurren unos cuantos ejemplos. Algunos son más técnicos, como el de Mariana Eguaras; otros se meten en lo más profundo de la narrativa, como el de Victor Selles o el de Ana Bolox; otros se concentran en aspectos concretos como marketing, como hace EBook Hermanos; o le dan un giro original, como el de psicología aplicada a ficción de Lecturonauta. Algunos se concentran en los aspectos personales de la escritura y publicación, como Hoja en Blanco. Otros van cubriendo todo tipo de aspectos relacionados con el universo del escritor, como este mismo o el de ciertas empresas y talleres literarios, como Literautas o Sinjania. Todos analizamos y comentamos diferentes aspectos del mundo de la escritura, desde cómo escribir una sinopsis a cómo presentar un manuscrito o sobrellevar el peso de ser un creador maldito que escribe sobrio y edita borracho. Cosas así.

Ventajas para escritores: Aunque hay muchos blogs de este tipo, también suele haber una camaradería agradable, por lo que estas webs tienden más a promocionarse y ayudarse entre sí que a competir a lo Battle Royale, dejando atrás cadáveres sin cabeza mientras Takeshi Kitano ríe de forma histérica**. Al final, estamos todos en el mismo barco, y hemos aprendido que colaborando aprendemos más y mejor. Son además ideales para escritores que ofrecen servicios para otros escritores: informes de lectura, correcciones, asesoría, terapia de grupo…

Desventajas para escritores: Tu público son otros escritores, no necesariamente tus lectores objetivos. Si escribes ficción, te va a costar ver una buena conversión a ventas. No obstante, a traves del networking que proporciona este tipo de blog, cuando se hace bien, conocerás a muchas personas en tu sector, lo que puede procurarte buenos contactos a la hora de considerar una publicación tradicional.

Por supuesto, para escritores que escriben libros para escritores, este sería el blog óptimo.

2. El blog de opinión

Probablemente sea este el más común de los blogs, ya que se mezcla en muchos sentidos con la bitácora de toda la vida: el blog personal.

El blog personal tuvo su época de éxito hace tiempo, antes de Facebook o Instagram, cuando todavía nos interesaba lo que hacía una persona con su vida  (y cuando no existían los periódicos online para poder llenarlos de comentarios políticos). Hoy en día, si quieres que tu blog personal tenga cierto seguimiento, más te vale que sea de opinión y que tus opiniones sean interesantes (y contundentes). Algunos ejemplos de blogs personales y de opinión con salero son el de Begoña Oro y el de César Mallorquí.

Ventajas para escritores: Bien hecho, un blog de este tipo puede crear una conexión poderosa con tus lectores. Puede que tu blog no tenga unas visitas tremendas, pero habrá fieles que regresarán una y otra vez, porque les gusta tu voz y tu estilo. Este blog funciona sobre todo para autores que tienen ya cierta posición consolidada, como canal de comunicación con su público. O, si lo que quieres son visitas, sean del tipo que sean, siempre puedes dedicarte a opinar sobre temas de actualidad, compartir en redes sociales y esperar a que entren hordas de cuñados profesionales.

Desventajas para escritores: Siempre cabe la posibilidad de que 1) a nadie le interese tu vida y 2) a nadie le interese tu opinión. Además, que sí les interese tampoco te garantiza que quieran comprar tu libro. Este tipo de blogs, repito, son más interesantes para autores ya con cierto seguimiento consolidado. De nuevo, si tu público objetivo no es lector de ficción, sino de libros sobre temas de actualidad, esta es otra forma de enfocarlo.

3. El blog de nicho

Este es el blog que obtiene una mayor conversión a ventas, ya que su objetivo, de primeras, es ofrecer información muy concreta para un público muy concreto. Pongo de nuevo el ejemplo de Ana González Duque, que para algo es experta en mercadeo y entiende muy bien cómo encontrar a sus lectores. Cuando escribía chick-lit, tenía un blog enfocado a este género; desde que escribe fantasía, habla de fantasía. ¿Significa esto que es una persona fría y calculadora que viene a acabar con la literatura y todo lo que es bello en el mundo? No (o al menos espero que no, porque eso implicaría que es una actriz realmente convincente y que debería dejar la literatura y largarse a Hollywood). Significa que su interés gira alrededor de la fantasía y por ello gusta de compartir lo que a ella también le interesa. De paso, conecta con un público al que le gusta la fantasía y que ve que tiene un libro de fantasía a la venta.

El blog de nicho es el que mejor ha funcionado siempre a cualquier persona que quiera vender un producto (o hacer dinero vendiendo o anunciando los productos de otros). Funciona porque se desarrolla en ámbitos que no están sobrexplotados, por lo que tienes poca competencia y un público loco por obtener contenidos de calidad.

Ventajas para escritores: Todas. Vas a vender más libros, vas a hablar de cosas que te gustan, vas a obtener interacción con una comunidad muy interesada en lo que tienes que decir, siempre que lo digas bien y de forma interesante y que no los deje ciegos (por favor, por favor, dejad los fondos negros con letras fluorescentes).

Desventajas para escritores: Puede que acabes hasta las narices de tu nicho y que mandes a freír espárragos todo el trabajo acumulado para dedicarte a algo totalmente diferente. Además, cuanto más concreto sea dicho segmento, más cercano estará el momento en que simplemente te quedes sin cosas de las que hablar. También corres el peligro de elegir un nicho que sencillamente no tenga un público lo bastante grande como para hacer ventas en condiciones. Ya sé que a ti te gustan, pero los libros de humor negro ambientados en la revolución de los marsupiales en Tasmania entre el año 1567 y 1569 no son para todos los gustos.

4. El blog de reseñas

El blog de reseñas puede tomar muchas formas, es sin duda flexible como un yogi profesional o como la lista de cosas que un escritor nunca haría por dinero. Hay muchas formas de opinar sobre libros: desde el podcast hasta el booktube, pasando por el blog escrito con el que nos hemos criado.

Sin duda los reyes de la reseña y la valoración son, en estos momentos, los jóvenes. El juvenil es el género rey en redes y webs, en Youtube y en Blogspot. Y no son pocos los casos de jóvenes autores que han conseguido un seguimiento brutal a raíz de su actividad como críticos y lectores (ahí tenéis a Mike Lightwood, por ejemplo). Y qué deciros de fenómenos del BookTube como pueden ser Uka, Sebas G. Mouret o Javier Ruescas. En sus canales no solo realizan valoraciones de libro, sino que organizan todo tipo de actividades y juegos relacionados con la lectura.

¿Significa esto que debas ir corriendo a reseñar todo lo que pase por tus manos? Depende. Veamos los pros, contras y demás advertencias:

Ventajas para escritores: Muchas. Si lees bastante y lees rápido, ¿por qué no dar tu opinión sobre lo que has leído en un blog? Si te concentras, además, en reseñar a autores con buena presencia online, y ellos enlazan a tu reseña desde sus redes, conseguirás un puñadito majo de visitas y atención. O puedes concentrarte en buscar libros que estén muy de moda e intentar ofrecer puntos de vista un poco diferentes sobre ellos (por ejemplo, este artículo que escribió Iria G. Parente sobre After). Puedes jugar con SEO, SMO y cualquier acrónimo que no sepas lo que signifique pero que huela a tráfico. Si te lo curras lo bastante y el blog empieza a ser conocido, puedes incluso solicitar ejemplares de cortesía para reseñas (por ejemplo: ¿sabías que regalo Lectores aéreos a cualquiera que se comprometa a reseñarlo en su blog?): ¡libros gratis! Y las relaciones con editoriales pueden acabar siendo muuuy productivas para ti como escritor/a.

Además, tener que publicar reseñas con frecuencia te obliga a devorar libros y a expresar tus análisis de forma coherente. Analizar otros libros es, posiblemente, la mejor manera de aprender como escritor.

Eso sí, recuerda que los blogs de reseñas tienen sus propias reglas y recomendaciones, y que si quieres que se te conozca como reseñador/a, el blog debe ser, por lo menos, de un 75% de reseñas. No vale comentar un libro un día y al siguiente hablar de tus películas favoritas y al siguiente dar recomendaciones sobre cómo hablar con sirenas a las que la bruja mala del fondo del mar les ha arrancado la lengua. Aunque yo leería ese artículo.

Hans Cristian Andersen, inspirando grandes artículos de blog y bares modernistas desde 1830. Año más, año menos.

Desventajas para escritores: Aunque puede ser un trampolín excelente para darte a conocer como autor, no tiene por qué haber una buena conversión a ventas (a no ser que combines esta opción con la del blog de nicho y consigas que te hagan caso todos tus lectores objetivos). También está el problema de la competencia, que en este sector es inmensa, y de la edad y del género (como ya he comentado, los blogs de este tipo que mejor funcionan son los de juvenil creados por y destinados a un público joven, debido a que cubren un vacío de prescripción en relación a este género tan en demanda).

5. El blog de humor

En mi último encuentro con escritores en Madrid, G. G. Lapresa me preguntó qué opinaba de los blogs de humor. Es una pregunta interesante viniendo de alguien que pone un gato con monóculo montando en unicornio como cabecera en Twitter. Mi respuesta, obviamente, es que molan. Yo amo Cracked desde que lo descubrí y me di cuenta de que no debía volver a entrar jamás si quería hacer algo de provecho con mi vida.

¿Qué ocurre? Todo el mundo tiene alguien ahí fuera que encontrará muy divertidos sus chistes, pero eso no significa que a todo el mundo le gusten tus chistes (ahí tenéis una gran sentencia y epigrama sin sentido). Para mí el humor fue una liberación, cuando descubrí que era mucho mejor dejar de quejarme y lamentarme como una niña chica y que, para mi enorme sorpresa, podía hacer chistes horrorosamente malos sin que la gente me apedreara (aunque habrá gente que quiera hacerlo. Por suerte no saben dónde vivo).

Que alguien se ría con tus tonterías es adictivo, hace que te sientas estrella de rock. Tengo la sospecha de que muchos cómicos son realmente narcisistas inseguros, buscando con desesperación el afecto de otros. Los que no servimos como modelos de Instagram tenemos que buscar la aprobación social de otro modo, qué queréis.

El humor crea una conexión especial con los lectores, y ha habido blogs muy populares que lo han usado como medio comunicativo con gran éxito. Por desgracia para mí (porque soy muy empática y lo paso mal cuando la gente es cruel con otros escritores), también tienden a funcionar blogs cuyo sentido del humor está relacionado con la burla o incluso el insulto. Si sois lo suficientemente críticos y cáusticos y tenéis talento para ello, podéis obtener así a un público entregado (pero tampoco os quejéis por las broncas montadas en los comentarios). Y recordad: hay una fina línea entre una crítica necesaria, usar el humor como protesta, y el ataque gratuito.

Al usar el humor para hablar de temas literarios y de libros, intento seguir la siguiente regla: vale meterse con libros, pero no con las personas detrás (autores y lectores), a no ser que hacerlo sea un acto revolucionario y necesario, que aporte algo positivo a la sociedad. En serio, no os riáis. Bueno, vale, reíd si queréis, ya sabéis que lo necesito.

Ventajas para escritores: Como ya he comentado, una conexión más íntima y directa con los lectores que disfruten de tu mismo sentido del humor. Y si tus libros también son humorísticos, tus lectores ya saben dónde buscar más de lo que les gusta.

Desventajas para escritores: Lo malo del humor es que si es forzado, se nota. No intentes ser algo que no eres. Si te encanta hacer chascarrillos y te descojonas con tus propias gracias, adelante. Lo peor que puede pasar es que solo te hagan reír a ti (¡pero te habrás reído!). Si intentas meter gracietas porque crees que eso es lo que la gente quiere o porque le funciona a otro bloguero, te va a salir el culo por la tirata***.

Mujer joven en el parque acordándose de un chiste graciosísimo (pero a la vez profundo e inteligente) sobre gárgolas ninfómanas que leyó en mi blog. Fue un chiste natural, espontáneo, que me salió solo.

¿Cuál es el mejor consejo para un blog que pretende ser cómico? No recuerdo dónde lo leí, pero es algo que llevo aplicando desde siempre: escribe para una persona en concreto. Creo que es un buen consejo para escribir en general, no solo para comedia. Yo escribo para dos personas: para mi hermano, un informático gigante, barbudo y tatuado a quien aún puedo hacer partirse el culo con la canción de La hormiguita (no preguntéis) y para José Antonio Cotrina. Si digo cualquier tontería y en mi cabeza veo a alguna de esas personas tiradas en el suelo con un ataque de risa, ¿qué más dará lo que piensen los demás?

Lo bueno de la comedia es que sí se presta bien para mezclar con todo tipo de blogs. Hasta los blogs más serios se aderezan bien con un puntito de humor.

6. El blog comunitario

Un blog quita mucho tiempo e implica mucho esfuerzo. Si estás cruzado/a de brazos con cara de cabreo preguntándote por qué nadie visita ese blog de diseño cutre donde apenas actualizas una vez al mes, sí, tienes razón, es que el mundo es injusto y nadie sabe apreciar tu genio.

Una forma de mantener un blog medio en condiciones sin que te exija demasiado es, cómo no, repartir el trabajo. Es una manera de tener un escaparate como autor, conseguir cierto seguimiento y no tener que preocuparte de cosas como optimización de buscadores, ratio de clic por visitante y pagos de hosting. Tú aportas tu trabajo y a cambio recibes cierta tranquilidad mental. Es el caso de blogs colaborativos como La piedra de Sísifo, Ateneo Literario, Moon Magazine, Fabulantes, Fantífica, etc. (si bien es cierto que algunos ya salen un poco del concepto de blog para entrar en el de revista en línea o, directamente, web especializada).

Ventajas para escritores: Todo lo que hemos dicho. No tienes las responsabilidades de tiempo, esfuerzo y dinero de llevar tu propio blog. Y aprovechas las visitas que pueda traerte una plataforma consolidada. Si sabes cómo hacerlo (y si la plataforma te lo permite), puedes aprovechar para dirigir a tus lectores hacia tus propios libros. Cracked siempre ha sido un gran ejemplo en este sentido (¿os suena un libro [y una película] llamado John muere al final? Pues ese libro ha triunfado en gran medida gracias a la labor de su autor, David Wong, en una plataforma de éxito).

Desventajas para escritores: Que se te puede quedar cara de tonto. Hay más de una gran plataforma que considera que escribir para ellos ya es privilegio suficiente para ti, mero mortal. Sí, una plataforma así puede traerte visitas, pero está viviendo y haciendo dinero de tu trabajo, y tú no recibes nada a cambio, ninguna remuneración. En el caso de algunas de las publicaciones mencionadas más arriba, no hay ánimo de lucro, así que es un intercambio aceptable (otras sí tienen ánimo de lucro, o de publicitar su marca, pero remuneran a sus colaboradores). Pero siempre me ha dado escalofríos eso de que ciertas grandes empresas obtengan ingresos ofreciendo a cambio “exposición” y “currículo”.

No tienes por qué escribir de forma periódica en otros blogs, también puedes hacerlo de manera ocasional. Y también puedes aprovechar el guestposting para ti: puedes invitar a plumas célebres a escribir artículos para tu blog. Un consejo: si tienes un blog con cincuenta visitas diarias, pedirle a Pérez Reverte que te escriba un artículo probablemente no vaya a resultar. Busca a personas que estén un poquito por encima de tu nivel de tráfico e influencia, para que a ellos también les compense, y sé muy respetuoso de su tiempo.

7. El blog de ficción

En teoría, este tipo de blog tendría que ser el mejor blog para escritores. Al fin y al cabo, si queremos que nos lean y que compren nuestros libros para darnos la gran vida de tirarnos de cabeza a piscinas de monedas a lo Tío Gilito (eso tiene que doler) y rodearnos de grandes colgantes dorados y mujeres en bikini como en esos vídeos donde sale gente rapeando, necesitaremos enseñar lo que tenemos, ¿no?

Pues resulta que no. El blog de relatos y el blog de ficción seriada funcionaron relativamente bien al principio, en esos años 2000 iniciales donde el blog era el rey y todos nosotros, sus humildes servidores. Ya sabéis, esos días en los que conseguías 300 visitas solo con poner qué canción habías puesto en tu discman recordando a tu expareja (¡y eso sin compartirlo con filtros de colores en tu fotolog!). Hubo un buen puñado de escritores, pioneros de la autoedición, que ofrecieron historias por capítulos y consiguieron vender tropecientas mil copias en papel (por no hablar de las suscripciones) antes siquiera de que Bubok o Lulu fueran un sueño lejano en la mente de dos editores borrachos que fornicaron como salvajes en un hotel de Las Vegas tras una conferencia sobre el futuro de la industria editorial.

Tiene sentido pensar que para llamar la atención de nuestro lector objetivo no puede haber nada mejor que darle un bocadito de nuestro pastel. Pero es que ahora hay tantos pasteles brillantes y glaseados y rellenos de crema de todos los sabores que la economía de la atención puede llegar a ser una señora realmente cruel. Ya no se trata de luchar por que nos compren; solo conseguir que nos lean ya es un hito en nuestra carrera. Pero lamento decir que solo de que nos lean no vivimos, por mucho que tantísima gente nos quiera convencer de ello.

Una imagen tristemente cada vez más común en nuestros campos, antaño hermosos y ricos, y ahora plagados de escritores hambrientos

Todo esto no quita que haya blogs que hayan sabido utilizar su propia ficción para crear lectores… y consumidores. La corte de los espejos llegó a convertirse en una novela para la colección Fantascy de Penguin Random House. Pétalos de papel arrancó, creo, en un blog, y fue el pistoletazo de salida para la ya mencionada Parente y su compañera de letras, Selene. Melisa Tuya está escribiendo una novela juvenil en su blog de 20 minutos.

Ventajas para escritores: Ofreces una muestra de tus viandas, directa, sin trampa ni cartón. Comprarán tu libro aquellos que hayan disfrutado de las entradas de blog y no sean unos egoístas agarrados, es decir, los que sean muy fans.

Desventajas para escritores: Si lo que buscas es publicar por medios tradicionales, ten en cuenta que algunas editoriales siguen atrapadas en la noción de que si algo no es inédito no sirve, por lo que no querrán textos que ya hayan estado disponibles de forma gratuita. Y tienes que luchar hasta la muerte con mil blogs ahí fuera que hacen lo mismo. Peor: tienes que competir con debates de a qué representante de qué partido político le queda mejor el verde; con el culo de alguna actriz que sea trending topic por ser, no sé, culona; y con los blogs de moda.

Creedme, nadie puede competir con los blogs de moda.

No digo que sea imposible crear cierta interacción con tus lectores gracias a un blog de ficción, pero es muy difícil. Exige una gran paciencia y conocimientos de copywriting Nivel Pesadilla. Pero si lo incluyo en esta lista es porque puede llegar a funcionar, sobre todo si se usa como complemento (con extras, relatos sueltos, etc.) para libros que se promocionen y muevan con otras tácticas.

Podríamos enfocarlo de otro modo: no crees un blog con tus obras. Si metes algún relatillo o teaser de tu libro en tu blog para tentar a tus lectores, genial, pero si lo que quieres es publicar tu obra poco a poco en línea y obtener respuesta y opinión por parte de lectores potenciales, busca plataformas de ficción con un público ya participativo, como Wattpad (pero por favor no me pidas que lea tu novela de fanfiction de 300000 palabras), y conviértete en miembro activo de su comunidad. Publica en sitios donde hay gente que quiere leer. No vendas palmeritas de chocolate en verano, sin aire acondicionado, en una tienda de abonos; véndelas en un supermercado a la hora de comer.

Sí, esta última opción de blogs que os he puesto es un poco tramposa, lo sé. No tenía que haberla metido en esta lista: no es un tipo de blog que, de entrada, funcione para escritores. Funciona para algunos escritores, muy pocos, pero ya puedes tener la paciencia de una oruguita esperando a ser mariposa y el tesón de una niña rusa preparándose para las olimpiadas (por no hablar de un talento increíble para enganchar a la gente, con o sin lazos de esos tan chulos de gimnasia rítmica) si crees que podría funcionar para ti.

Y con eso espero haber contestado (un poco) a esa pregunta tan difícil de contestar: ¿cómo puedo usar un blog para mejorar como escritor y vender más libros?

Por supuesto, en todos estos tipos de blogs pueden darse híbridos respetables, a lo El lamento de Portnoy, donde la reseña se mezcla con la creación literaria y la opinión. Pero me pregunto si no será que el blog de Avilés nació en un tiempo en que los blogs crecían a pasos agigantados, y que ha sabido mantener a un público fiel. Cuando veo otros blogs que han surgido más tarde, en esta época post social media, con recursos similares, observo que no consiguen captar el mismo interés. Tal vez es que su voz es única, que en el fondo es lo que hace que los visitantes se queden a echar el té (y que regresen, que es lo más importante).

En principio, diría que el híbrido confunde al lector. Si quieres montar un blog, o tienes un blog parado, decide cuál será su función, objetivo y tono. Procura no mezclar, por lo menos no al principio. Y recuerda que hay tres cosas que hacen que los lectores se queden:

  1. Una voz diferente, algo que te haga especial.
  2. Una utilidad: ofrecer algo que tu público quiere y necesita.
  3. Saber redactar. Y enganchar a tu lector, por supuesto.

También os recuerdo que tener un blog no es obligatorio para un escritor, ni mucho menos. Si no sabes si es para ti, relee este artículo.

Para terminar, y si todavía andáis interesados en la locura de crear un blog, o seguir con un blog, o cambiar de blog o cualquier otra cosa que implique publicar cosas en internet con periodicidad y mediana coherencia, os dejo una listita resumida de los tipos de artículos que mejor funcionan para atraer visitas y conseguir que os compartan. He cogido este artículo de Aman Thakur, que me parece que lo resume bien, y he intentado adaptar sus puntos a los blogs de escritores. De nada, vosotros y gracias, Aman.

Tipos de artículos que mejor funcionan (para todo tipo de blogs):

  • Largas listas llenas de enlaces. ¿Sabéis todos esos artículos que hago colaborativos? Yo me lo paso genial haciéndolos y además enlazo a un montón de gente que con frecuencia me devuelve el favor al compartir el artículo y enlazarme de vuelta. Todos ganamos y siempre funcionan bien. Pero sirve cualquier lista muy larga de contenidos útiles. Cuanto mayor sea el número de puntos, mejor. ¿Recordáis mi lista de más de 100 consejos para escritores? Sigue siendo uno de mis artículos más visitados. Otros blogueros han hecho de este tipo de listas su know how, como Mr. Davidmore.
  • Artículos de investigación, llenos de datos. Nada atrae tanto a un lector como un artículo completo, bien documentado, repleto de datos fiables y útiles. ¿Qué os llama más, un breve comentario sin mucho sentido acerca del estado actual de la ciencia ficción y fantasía, o un estudio estadístico sobre la evolución de publicaciones en los últimos años?
  • Artículos que relatan un éxito particular. Si hay algo que se te da bien o alguna meta concreta que has alcanzado, ¿por qué no compartirlo con los demás? Lo importante, claro, es compartir cómo lo hiciste. Escribir un texto donde repites 100 veces la frase “he vendido 30000 libros en un mes en Amazon” no nos sirve de nada. Tienes que contarnos cómo lo lograste. Y tampoco tiene que ser algo tan exagerado, un título como “cómo conseguí triplicar mis visitas en un mes” también suelen llamar la atención (y si de 10 visitas has pasado a 30, eh, tampoco estabas mintiendo).
  • Incluye infográficos. Y no solo infográficos: todos los gráficos, siempre que tengan un aspecto profesional y no sean como mi explicación dibujada cutre de la semana pasada de qué es un embudo de mercadeo. Aplicaciones como Canva (su enlace para infográficos es este) o Infogr.am te permiten crear tus propios infográficos (y mucho más).
  • Pide consejo a los expertos. Busca una pregunta que preocupe a tu público y pregunta a los expertos que estén ahí fuera qué respuesta proporcionarían. Publica sus respuestas (con permiso) en un solo artículo colaborativo. No solo obtienes contenido de alta calidad, también estableces relación con estas personas y obtienes el tráfico que dirigen hacia tu página al compartir tu artículo.
  • Guestposting. Buffer consiguió 100000 nuevos suscriptores en su lista de correo en solo nueve meses, mediante 150 artículos de calidad que publicó en plataformas ajenas. Sí, es ridículo y era en un mercado (el estadounidense) y sector (internet/tecnológico) que no es el nuestro, pero si sabéis dónde buscar, sabréis dónde publicar. Yo misma he publicado artículos en otros blogs, como Víctor Selles o Excentrya, para hablar del proceso de creación de Lectores aéreos. No obstante, si lo que estás buscando es arrancar y conseguir algún interés por parte de tu sector, publicar para otros puede ser una opción interesante. Si quieres entender mejor cómo funciona estos de los posts invitados, lo explica muy bien en su blog Stefania Gil.
  • Análisis de un caso concreto. Más o menos como lo que explicaba en el tercer punto de esta lista, pero en referencia a alguien que no seas tú. La idea es realizar un análisis objetivo de qué hay detrás de un éxito (¡o fracaso!) de alguna empresa/autor/libro/oferta particular.
  • Recicla y reinventa. Y no solo hablo de tus propios artículos viejos, que siempre viene bien revisarlos, volver a editarlos, actualizarlos y darles vida nueva. También puedes buscar artículos ajenos y analizarlos desde otro punto de vista (y por favor, siempre especificad vuestras fuentes y mencionad a los que os han inspirado, que si no está muy feo. Sobre cómo enfocar los artículos “homenaje”, me gusta este post de Mariana Eguaras).

Como veis, muchos de estos artículos exigen un nivel alto de trabajo y tiempo (y si quieres ofrecer datos nuevos y complejos, vas a tener que darle duro a la documentación).

Pero eso es, ahí lo tenéis, lo que puede separarte de todos los demás blogs que hay ahí fuera: tu deseo de producir algo de calidad, algo que haga que la vida de tus lectores sea un poco más fácil, interesante y/o agradable.

Justo como tus libros.

 


*Aunque esa era la media justa de extensión que tenían mis artículos en Lecturalia, uno de los blogs literarios más populares de su sector. Así que quién sabe. Que fuera un proyecto de gran calidad y que tuvieran profesionales dedicados a la promoción y optimización de artículos seguro que no tenía nada que ver.

**Si tienes menos de 25 años puedes sustituir esta referencia por Los juegos del hambre y una visión de Suzanne Collins sentada sobre una montaña de billetes. O de Jennifer Lawrence en este vestido. Lo que prefieras.

***Lo confieso, a veces solo pongo cosas así para ver si alguien me corrige, muy indignado/a, en los comentarios.


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