main

escribirfacebookherramientas para escritores

El secreto para escribir un bestseller de calidad (y otros recortes literarios)

abril 15, 2016 — by Gabriella15

coins-948603_1920-960x847.jpg

Definir a un bestseller es fácil. Best seller. Mejor vendedor. Un libro que vende mejor (más) que el resto.

Podemos debatir sin cesar sobre qué mecanismos llevan hasta el superventas (y cuanto más sé de la industria editorial, más estoy convencida de que el famoso boca a boca sirve de poco por sí mismo; que la distribución y la plataforma lo es todo, y que el momento clave de ruptura [ya sea total o parcial] con una tendencia alargada puede resultar en un éxito sorprendente. Y sí, el libro ha de manejar la intriga a la perfección (ese factor deseado de enganchabilidad) y ofrecer personajes con quienes los lectores quieran sentirse identificados (esto no debemos confundirlo con que se sientan identificados en realidad, que entonces para qué).

¿Y qué quiere el escritor medio?

(Aparte de sexo con groupies, claro).

bestseller de calidad¡Queremos un hijo tuyo, Pérez-Reverte!

Existe un unicornio dorado que yo diría que el 96,45% de los escritores persiguen, conocido como el bestseller de calidad. Este unicornio es especialmente atractivo porque, aparte de la purpurina y las pezuñas resplandecientes de colores imposibles, implica dos cosas, ambas necesarias para la supervivencia emocional y física del autor medio:

  1. Hacer mucho, mucho dinero y
  2. ser alabado por la crítica y sentir que has realizado algo de lo que puedes sentirte orgulloso/a.

Ahí tenemos contraposiciones cualesquiera: After frente a Harry Potter; el último libro de Belén Esteban frente a Canción de hielo y fuegoCrepúsculo frente a Perdida. Por supuesto que muchos odian y critican a Rowling, Martin y Flynn, pero estaremos todos de acuerdo en que su calidad técnica es notablemente superior a sus parejas en esta dicotomía infernal que acabo de mencionaros.

Y también tenemos fenómenos que han funcionado inesperadamente bien a nivel comercial y lector, teniendo en cuenta su trabajo y juego textual: La broma infinita, Middlesex, El nombre de la rosa, ¡el Quijote!

Ya he dicho que no hay una fórmula mágica para crear un superventas (o si la hay, todavía no la ha encontrado ninguna editorial), ni hay una explicación única y sencilla al hecho de que a veces el público ame una novelita sin cuidado ni forma y otras se desviva por algo hecho con mimo y diversos niveles de sentido. También hay un factor cultural muy poderoso: la respuesta ante diferentes tipos de literatura variará según dónde vivas, qué educación hayas tenido y muchos etcéteras más. Pero centrémonos en algo muy importante que suele entrar en juego con los libros que no solo son inteligentes, sino que además venden bien. Se llama doble codificación (double coding), y creo que Shrek es uno de los mejores ejemplos que conozco.