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Entrevistas relámpago a escritores (50): Paty C. Marín

septiembre 3, 2015 — by Gabriella7

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Sí, ya sé que la semana pasada no hubo entrevista. A veces simplemente hay que dejar de lado algunas cositas para hacer espacio a otras. Pero ya las tenemos de vuelta. Ya estoy aquí con otro escritor al que entrevistar. Bueno, escritora.

Yo no soy lectora habitual de romántica, tampoco de erótica. Sí, he leído a los “clásicos”, como muchos, y me gusta incluir escenas clave relacionadas con la sexualidad en mis propios escritos, aunque admito que funcionan más como enfrentamientos con demonios personales, más como metáforas y relaciones de poder que como “cosas destinadas a ponerte malico/a”. Me gustan los libros donde hay pocas escenas eróticas, muy intensas, impulsadas por el resto de la narración (una de mis escenas eróticas favoritas dura un párrafo y medio en un libro de más de 200 páginas, y creo recordar que es la única del libro). Por todo esto, me produce especial interés entrevistar a alguien especializado en el género erótico, alguien acostumbrado a llenar páginas de química, besos y manoseos, del mismo modo que me producen curiosidad otros autores relacionados con géneros de los que leo y conozco poco (pero Christie Simms, por desgracia, no responde a mis llamadas).

Así que Paty era una elección obvia, ya que la conozco en persona y es además una asidua visitante del blog. ¿Quién mejor para hablarnos de su experiencia como escritora?

¿Qué era esto de las entrevistas relámpago? Tengo una lista muy larga de preguntas cortas (ahora mismo va por 94 preguntas y subiendo). De allí, usando random.org, selecciono una secuencia de quince preguntas aleatorias, que le entrego al entrevistado o entrevistada. Este (o esta) elige diez de esas preguntas y responde con frases también breves. Al final, hay una pregunta extra que podrá aprovechar para hablar un poco más de sí mismo/a o para vengarse de la entrevistadora (es lo justo). Hace dos semanas entrevisté a Melisa Tuya y podéis ver todas las entrevistas publicadas hasta ahora en este enlace.  O si vais con prisa y queréis ver lo mejor de todas las entrevistas hasta la fecha, podéis ver el recopilatorio que hice de las primeras 47 entrevistas. Y ahora, vamos a hablar un poco de la entrevistada de hoy:

Paty C. Marín es la escritora y creadora del blog Cuentos íntimos, un espacio de relatos y novelas eróticas. Me cuenta que escribe desde hace más de diez años sobre el mismo género, y que lo cuida y trabaja con mucha dedicación. Reincidencia (2011) fue su primera novela, un romance contemporáneo de alto contenido erótico escrito en formato de serie por entregas en su blog. Después saltó a la fantasía con el cuento Bella durmiente (2013), una revisión adulta del clásico. Ha publicado más de doscientos relatos en Cuentos íntimos, algunos de los cuales ha publicado en la plataforma Wattpad, y participa activamente en las redes sociales. Escribe reseñas de novelas eróticas y artículos para aconsejar a los futuros escritores del género. En 2015 publicó dos novelas, Las flores de Violeta, erótica de género New Adult, y Cúbreme de seda, una historia erótica contemporánea, las dos para la editorial Harlequin. Tienen la particularidad de que ambos son librojuegos, libros de tipo “elige tu propia aventura”, pero de contenido erótico.

Actualmente se ha lanzado con la autopublicación en eBook y en papel con una novela corta titulada Pura raza.

ENTREVISTA relámpago A paty c. marín

paty c. marin

1. ¿Has conocido en persona a alguno de tus héroes?

¡Sí! A algunos de ellos, gracias a presentaciones y a que me muevo mucho por eventos y demás. No todos los que me gustaría.

Una vez tuve la oportunidad de conocer a mi escritora favorita pero no fue una bonita experiencia. Me dieron la oportunidad de hacerle una entrevista para una revista y fue un poco borde con sus respuestas. Empecé a sentirme muy incómoda. Imagina, allí estaba congregada toda la gente que había ido a verla, escuchando mis preguntas —que en ese momento me parecieron estúpidas por la forma en que me contestaba, como si fuera tonta—. Intenté no tomármelo a mal, tenía que mostrarme profesional, pero fue una situación muy embarazosa y me disgustó mucho.

2. ¿En qué piensas cuando estás sola en un vehículo?

Pues puedo pensar dos cosas. Si antes de que el vehículo se detuviera estaba pensando en algo, sigo pensando en esa escena o ese diálogo que voy a escribir cuando llegue al destino. Me encanta escuchar las voces de mi cabeza.

Si, por el contrario, no estaba pensando en nada concreto, me pongo a mirar por la ventana esperando ver algo que despierte mi inspiración. Me gusta observar a la gente y pensar en una historia para ellos.

3. ¿Hablas algún otro idioma aparte del tuyo?

Pues la verdad es que no, salvo lo típico, inglés. ¿Podemos contar el valenciano? Me he criado con él, no lo hablo en casa, pero lo entiendo y puedo hablarlo si hace falta.

4. ¿Qué libro le recomiendas a gente a la que no le gusta leer?

El mapa del tiempo, de Félix J. Palma. No por nada, amo ese libro, se lo endoso a cualquiera, tanto si lee como si no lee, para que aprecien la compleja estructura de sus frases. Me encanta.

5. ¿Qué es lo más divertido que te ha pasado por ser escritora?

Lo más divertido es que la gente, por ser escritora de novela erótica, piensa que necesito escuchar sus experiencias sexuales o sus fantasías para tener ideas a la hora de escribir.

No, en serio, no me interesa la vida sexual de nadie. De hecho es algo incómodo de escuchar. Mis historias son mías, me las follo como quiero, jajaja.

6. Si escribieras una novela de ciencia ficción, ¿de qué iría?

Pues tengo una empezada. Es tipo space opera. Hay politiqueo interplantario, exploración de los bordes exteriores, un accidente en un planeta recién descubierto, una raza en plena guerra civil, imperialistas contra separatistas… Y un tórrido romance entre los protagonistas: él sería el capitán de la nave y ella una joven que quiere salvar a su raza y se alía con los humanos para poder sacar adelante el conflicto. Soy muy básica en esos aspectos.

7. Si solo pudieras darle un consejo a un escritor que empieza, ¿cuál sería?pura raza

Leer. Escribir es un trabajo, si quieres juntar palabras al azar hasta lograr un párrafo, bien, pero eso no te hace escritor. Para ser escritor hay que leer, hay que aprender, hay que explorar cosas nuevas, hay que sentir aprecio por la escritura, amar lo que haces y cuidarlo. No tratarlo con frivolidad y darse aires de grandeza.

8. Color favorito:

Es curioso, pero, dependiendo del momento y el día, me gustan unos u otros. No soy muy de cosas favoritas, ¡me cuesta elegir! Y soy tan cambiante que lo mismo te digo que me gusta una cosa que al momento siguiente la odio y me gusta la contraria.

9. ¿Con qué tres adjetivos te describiría tu mejor amigo/a?

No tengo un mejor amigo. Pero dicen por ahí que soy un encanto. ¿Me quieres adoptar? :3

10. Software que utilizas para escribir.

Scrivener. Y Bloc de notas de Windows. Antes usaba el Word —como la gente común—, y era un caos porque estaba todo el tiempo creando nuevos documentos para anotar frases o párrafos, para evitar que se me olvidaran.

Ahora tengo todo eso “desordenado” dentro de pequeñas carpetas. Ya no tengo que abrir veinte documentos para encontrar lo que quiero, me desplazo por las carpetas y es una maravilla. Mi salvación.

Pregunta extra (seleccionar opción y contestar):

a) El entrevistado se inventa una pregunta, la hace y se responde a sí mismo.

b) La pregunta la hace la entrevistada a la entrevistadora.

c) Ya he terminado, deja que me vaya a mi casa. Por favor.

Paty elige la b) y me pregunta: Si tuvieras que escribir una novela erótica (de tipo romántica), ¿de qué iría?

Uy, esa es una buena pregunta.

Bueno, yo soy como soy, así que…

Filomeno y Kartrfoftsa34 se conocen en Erato, una luna perdida a las afueras de Galaxia Sideral. Ambos huyen de su pasado: él es un apuesto príncipe heredero, perteneciente a la Alianza Terráquea, que se esconde de los mercenarios enviados por su envidioso hermano, y ella es una aguerrida gladiadora que pudo escapar de las arenas de Mercurio8. Toda su vida Kartrfoftsa34 ha deseado una sola cosa: experimentar el amor de forma pasional y entregada, y, tras múltiples desencuentros iniciales y un gran choque cultural, se da cuenta de que las delicadas nalgas de Filomeno podrían ser las receptoras perfectas para su inmensa colavagina de hembra mercúrea. Pero el destino les prepara terribles desafíos: se fragua una revolución en Galaxia Sideral y ellos dos, sin saberlo, son componentes cruciales en el juego de estrategia y traición de los altos mandos de Alianza Terráquea. Tendrán que enfrentarse no solo a la temible y peligrosísima política interplanetaria, sino también a los prejuicios de sus seres más queridos y de las sociedades donde se han criado, por no hablar de la aparición de misteriosos examantes cefalópodos… ¿será su amor capaz de sobreponerse a todos estos obstáculos?

*INCLUYE ESCENA TRÍO EN DUCHA DE METANO + PENETRACIÓN INTERGLÓTICA-SENSORIAL

No sé a qué esperáis para comprarla, la verdad.

 


Muchas gracias a Paty por sus respuestas. ¡No os perdáis la entrevista del jueves que viene!


Si te ha gustado esta entrevista, acuérdate de compartirla. Y si te gusta el contenido del blog en general, prueba a leer alguno de mis libros:

Lectores aéreos gabriella campbellLectores aéreos (relatos con toques de fantasía tenebrosa): Disponible en Amazon y Lektu (¡solo 2,99 €!). Puedes leer un avance gratuito (para ver si te gusta el estilo y tipo de relato) aquí.

 

el fin de los sueñosEl fin de los sueños (novela postapocalíptica de ci-fi/fantasía juvenil): Disponible en digital y en papel en la página de la editorial (y puede pedirse en cualquier librería).

 

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¿Cómo se escribe un librojuego? Tres autores nos dan su respuesta

febrero 3, 2015 — by Gabriella6

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Esos librojuegos de toda la vida

Seguro que los recordáis. Los libros que entretuvieron a toda una generación. Libros donde tú, el protagonista (porque siempre eran chicos, ajem), tenías que salvar al mundo y, según tus decisiones, triunfabas o morías de alguna forma francamente patética.

aventurasinfinLos más populares fueron, sin duda, los que formaban la serie Elige tu propia aventura, (de los que SM ha reeditado hace poco algunos números, respetando las cubiertas e ilustraciones ochentosas originales), pero yo siempre recordaré con cariño los de temática fantástica de Timun Mas, los de la serie Dungeons & Dragons, en concreto Las alas del dragón. Si buscas este libro en Goodreads, las reseñas no son muy emocionantes, por lo que quizá no es un libro tan bueno como yo lo recordaba, pero también es cierto que pasé gran parte de mi niñez y adolescencia fascinada con los dragones, tal vez desde mi primer encuentro con Smaug en El hobbit o con el genial Falkor de La historia interminable. Cualquier cosa donde saliera un dragón me valía (y ahí empecé a saturarme y a entender que en la fantasía épica sobra muuuuchas muchas obras).

Ahora parece que la idea del librojuego ha vuelto para quedarse. Además, con las nuevas tecnologías y la influencia de ese gran vehículo narrativo que es el videojuego, tenemos otras variantes aún más interactivas. Así que he querido entrevistar a tres autores, para que nos hablen de tres tipos de librojuego muy diferentes. Por supuesto hay más, y con esto apenas arañamos la superficie, pero como sabéis que soy una cotilla y me encanta husmear en el proceso de trabajo de los escritores, aquí os traigo tres muestras de lo más interesantes.

Para el librojuego “tradicional”, he hablado con Víctor Conde (tenéis una entrevista muy completa con él sobre este tema, además, en la web de librojuegos.org). Conde publica librojuegos sobre todo con la editorial Hidra, cuya colección podéis ver aquí, y de su proceso de trabajo nos dice lo siguiente:

Para mí, el proceso de escritura de estos libros es sencillo. Se basa en dos conceptos primarios, el de los hitos-isla, y el de los finales eclécticos. Los hitos-isla son pequeños puntos dentro de la trama general donde convergen todas las líneas de acción abiertas hasta ese momento, de forma que tomes por el camino que tomes al final acabas “recalando” en una de estas islas como paso al siguiente nivel de la aventura. Eso permite planificar mejor los hilos argumentales, porque los tratas por sectores. Y lo de los finales eclécticos es una forma de decir que siempre hay que variar las temáticas dentro de un librojuego. Por ejemplo, aunque el tema principal del libro actual que estoy escribiendo sean las pirámides de Egipto, habrá hilos argumentales que te llevarán a encontrar vikingos, u OVNIS. Mientras más variado sea el librojuego y más sorpresas guarde, más satisfactorio será para el lector.

No parece demasiado complicado, ¿verdad? Pero puede serlo. Cada maestrillo tiene su librillo, como nos demuestra mi siguiente entrevistada, Paty C. Marín.

Librojuegos eróticos

Paty tiene la peculiaridad de que escribe un tipo de librojuego muy especial, el librojuego erótico. ¿Le da todo un nuevo significado a lo de “juego”, cierto? Y sospecho que aquí la única muerte con la que te topas por cada decisión es lo que los franceses llaman la petite mort, que es una muerte bastante más divertida que la de los librojuegos tradicionales. Esto es lo que nos cuenta Paty:

En el librojuego que trabajo, el argumento y los personajes están definidos como en una novela. El librojuego erótico más sencillo que he escrito es ese en el que la protagonista femenina desea al protagonista masculino y mediante las decisiones del lector esta protagonista ve cumplidas sus fantasías; o, si es demasiado cobarde en sus decisiones, acaba insatisfecha. Ahora trabajo en otro tipo de librojuego en el que la protagonista tiene un propósito en la vida y hay un personaje masculino que la acompaña durante la historia. Con sus decisiones, el lector será quién decida qué tipo de relación existirá entre los personajes, si es más romántica o más erótica, y si la protagonista arriesgará para cumplir con su propósito.

En el ejemplo sencillo, hay una chica que siente atracción o interés por un chico y hace falta un detonante, a partir del cual empezarán a surgir las decisiones. Esa será la introducción. Antes de ponerme a escribir necesito definir los finales, cuántos desenlaces posibles existen y qué diferencia hay entre uno y otro (el final bueno, el peor final, uno que sea inesperado, etc). Después empiezo a hacer un esquema donde cada escena tiene dos o tres posibilidades, y a su vez esas escenas tendrán dos o tres posibles caminos. Cada decisión debe estar dirigida a un desenlace y de ese modo te obligas a seguir un hilo y no te pierdes por el camino. Algo que pasa siempre es que a la hora de escribir empiezan a salir caminos o situaciones no previstas en el esquema. En ese caso hay que ver si esa escena aporta alguna diferencia, es mejor que la que tenías o es lo mismo pero con otro sabor. Para facilitar un poco la tarea siempre trabajo con diferentes escenarios y, dada la temática, con diferentes tipos de fantasías, desde las más inocentes a las más atrevidas, o desde las más sensuales a las más sexuales, jugando con las ganas que tenga el lector de leer una cosa u otra. También juego con lo que yo llamo “recompensas”, de modo que si el lector toma decisiones arriesgadas obtiene desenlaces más satisfactorios que si hubiese tomado decisiones más sencillas o aburridas.

Trabajo estos libros de dos maneras: usando un panel de corcho con chinchetas de colores:

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y una libreta donde anoto una lista de cosas que quiero que aparezcan y hago los esquemas con flechas:foto2(2)foto2(3)foto2

 

Mestizos virtuales: Los gamebooks

¿Y qué ocurre cuando cogemos la dinámica del librojuego y la mezclamos con la de los juegos de rol y los videojuegos en general? Conseguimos cosas como los gamebooks que ofrece Cubus Games, juegos de decisión pensados para el móvil. La definición de su producto viene bastante bien explicada en este gráfico:

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Uno de sus creadores, Jaume Carballo, nos explica mediante imágenes y comentarios cómo es el proceso de creación narrativa:

IMG_20150114_1726131. Papeles sueltos con revisiones de estructura de algunos gamebooks. Un gamebook tiene varios hilos argumentales, así que para encontrar errores de estructura es deseable revisar todas y cada una de las secciones, ver de dónde viene, a dónde va, y ver que todo cuadra. Este proceso lo realizo en un dispositivo llamado libreta de anillas mediante un boli Bic cristal de última generación (de plástico en lugar de cristal). Los papeles suelos de la foto son re-revisiones de ciertos fragmentos complejos, en los que en la primera revisión mediante libreta de anillas y boli Bic cristal me hice la picha un lío.

 

IMG_20150114_1716312. En esta foto se aprecian un montón de números tachados. Algunos de ellos corresponden a la lista de ids, números de identificación de items del gamebook. Los escribo y los tacho para saber por qué número voy (no se pueden repetir). Lo mismo con número de secciones. Debo decir, en mi defensa, que actualmente la libreta de anillas y el boli Bic cristal han hecho un level up hacia hoja de Excel, que parece más profesional (por eso de que desarrollamos gamebooks en formato appinteractive storytelling del bueno y todo eso). Decidí hacerlo al ver que la mujer de la limpieza de la oficina miraba mis papeles como si fueran basura, temiendo que fueran a parar a la papelera de reciclaje (la física, claro, no la del escritorio).

 

IMG_20150114_1725033.Esta foto me gusta especialmente. Es un minijuego pensado para el gamebook La Feria Tenebrosa, donde el usuario debe formar una palabra a partir de fichas con letras, tipo Scrabble. Para facilitar la labor del usuario la idea era que las fichas no fuesen todas cuadradas, sino más bien tipo puzzle. Así, aquellos que nunca aciertan las palabras de la “Ruleta de la Fortuna” podrían tirar por lo menos de observación y entrever la respuesta. Finalmente, mi yo perverso (el 90% de mí) decidió dejar las fichas cuadradas, aunque no recuerdo si fue realmente un acto vil premeditado o simplemente fue falta de tiempo de diseñar las fichas en plan puzzle (probablemente fue un poco de cada).

 

IMG_20150114_1715544. Aquí se aprecia lo que yo llamo mi rincón creativo. Sí, es un rincón de la mesa lleno de lo que la mujer de la limpieza cree porquería, pero es que ella no entiende de esto. Aunque, todo hay que decirlo, así como pasa con las meigas, haberla, haila (de porquería, digo). En este rincón, así como en varios otros dispersos estratégicamente por mi lugar de trabajo, hay ideas varias, anotaciones, revisiones, cosas geniales, o que por lo menos me parecieron geniales en su día. De vez en cuando acudo a estos rincones en busca de inspiración (y trozos de galleta revenida), rescatando del pasado algunas ideas que pasaron por las fases “esto es genial”, “esto es una mierda”, “esto era brutal, ¿por qué no lo usaría en su día?”. A veces estas fases son acumulativas y se repiten en bucle hasta que la idea termina metafóricamente en la basura (el papel dónde está escrita pasa a ella físicamente) o es usada en algún producto. Soy bastante de guardar estas ideas y no descartarlas definitivamente (¿síndrome de Diógenes literario?), así que mis rincones creativos aumentan de tamaño periódicamente, y si disminuyen es, probablemente, debido a la mujer de la limpieza.
Aquí también he aplicado el factor level up. No solo tengo los rincones llenos de ideas/futuros proyectos/porquería, también la mayor parte del disco duro del ordenador. De hecho, he alcanzado cierta condición divina en este level up, así que estoy llenando también la nube.

 

IMG_20150114_1721285. Más libreta de anillas con revisiones realizadas mediante boli Bic cristal. Si alguien no entiende ciertos símbolos extraños parecidos al libreto de una misa negra satánica, que no se asuste: es catalán. Mis libretas de anillas contienes textos en catalán, castellano e inglés indistintamente. No me estoy haciendo el chulo, es que mi cerebro funciona diferente (eso es lo que le digo cada semana a ese espía ruso que dice ser mi psiquiatra, aunque el elefante rosa de detrás me guiña constantemente el ojo, como diciendo “¡no le digas nada, insensato!”).

 

IMG_20150114_1714016. Papel suelto con esbozos de diseño para un gamebook, realizados mediante (¿Photoshop? ¿Illustrator? ¿Corel Painter? ¿El Paint, por lo menos? No) boli Bic cristal. Como decía mi viejo profesor de dibujo (era viejo, de veras): “Chavales, hasta el Ferrari último modelo ha sido primero concebido con un lápiz y una hoja de papel”. Jamás entendí qué quería decir, pero lo pongo aquí que me hace gracia.

 

IMG_20150114_1718387.- Ver número 5.
En cuanto a procesos creativos del viejo arte de escribir (ya sea una novela, un guión o un gamebook), el mejor soporte es siempre el cerebro: decenas de ideas, argumentos, personajes, frases épicas, títulos geniales… rondando por la cabeza en una lucha evolutiva constante y a muerte, a base de impulsos eléctricos y hormonas segregadas, hasta que solo las mejores sobreviven. Esas son las que se quedan ahí durante años, madurando, listas para pasar a la libreta de anillas. O eso o esfuerzo y tesón, que tampoco vienen nunca mal. Y lo del cerebro no lo digo en coña. Dave Morris usa un sistema todavía más hermoso, algo así como “Pienso en algo, le doy vueltas y lo meto en el subconsciente, para que lo trabaje y lo moldee. Tiempo después (semanas, meses, años) vuelve a mi consciente, ya maduro, con una forma más determinada, mejor”. ¡Gran tipo este Morris!

 

¿Y vosotros? ¿Habéis comprado algún librojuego recientemente? ¿O preferís recordar con nostalgia aquellas obras de los ochenta? Como siempre, los comentarios son todo vuestros (bueno, todo no. En parte pertenecen a WordPress y a un servidor en Australia, creo).
Nota: Aquí os dejo el enlace (en inglés) a los pasos descritos por Ben Serviss para juegos de narración interactiva, también muy interesantes. Gracias a Ruber Eaglenest por el soplo.
(Y recuerda: si te ha gustado este artículo, comparte).

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¿Dónde y cómo escribimos? 18 autores nos dan su respuesta en imágenes

diciembre 9, 2014 — by Gabriella16

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Creo que no soy la única a la que le obsesionan los procesos de creación de los demás.

He hablado en alguna ocasión del mío, sobre todo en lo que se refiere a mi afición a dibujar mis textos. Aunque no es naaada productivo, a mí me encanta escribir a mano, y últimamente casi todos mis textos cortos (relatos y poesía) salen de un cuaderno. Algunos autores se lo toman como un reto experimental, como Isaac Belmar, que se pasó un mes escribiendo a mano y contó sus sensaciones y conclusiones al respecto en su blog. Para otros es parte del proceso de construcción: para apuntes, esquemas y escaletas. Otros, sin embargo, son profesionales del Scrivener y de otros programas de escritura especializados.

Así que me puse a preguntar a conocidos, amigos y contactos en las redes sociales acerca de cómo escribimos. Al principio solo había cri-cris de grillos, luego llegaron un par de respuestas de escritores que me ofrecían ayuda, y de repente, todo un aluvión de imágenes y comentarios. Por supuesto, estoy muy agradecida a todos los que se han prestado a participar, que son muchos más de los que me esperaba, y ya veréis qué experiencias tan variadas y dispares. No solo aparecen los formatos de escritura en sí, sino lugares de trabajo que dicen mucho de la personalidad de cada autor.

1. Una de mis favoritas en este sentido es Carlota Echevarría, ya que es arquitecta y siempre me cuenta anécdotas interesantes acerca de cómo aplica parte de su interés por el diseño y lo matemático a sus libros de la serie infantil Princesas al ataque (podéis ver además una entrevista relámpago que le hice aquí, en el blog). Ella dice: “Cuando estoy empezando un libro, hago los esquemas y escribo los argumentos en papel, pero siempre uso el ordenador para redactar (¡a mano no escribo tan deprisa!). Construyo las historias por capas: la primera idea ocupa una línea o dos, luego hago un breve resumen, una línea del tiempo, fichas de personajes, otro resumen, esta vez de varias páginas… y finalmente me lanzo a escribir el primer borrador, al que sé que todavía le daré varias vueltas más”.

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2. También me mandó fotos Iria G. Parente, que se define como “estudiante de Literatura General y Comparada, apasionada del mundo de la edición y juntaletras”, y que es autora junto a Selene M. Pascual de Cuentos de la luna llena. Iria me dice: “Te envío estas tres, que resumen muy bien mi proceso de escritura en general: algo de planificación previa, escritura con una buena taza de té y música al lado, y por último mucha pero mucha corrección”:

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Proceso3

3. Victoria Álvarez, autora de Tu nombre después de la lluvia, comparte mi fijación por los cuadernos PaperBlanks, y cuenta lo siguiente: “(…) Tengo docenas de ellos repartidos por toda la casa y me paso horas mirándolos y ordenándolos. Normalmente, cuando surge la idea de una nueva novela, corro a comprar un cuaderno, que queda inmediatamente asignado a esa historia. Suelo empezar a trabajar en ella apuntando a mano las primeras cosas (datos cronológicos, orden de las subtramas, árboles genealógicos, mapas improvisados), y solo meses más tarde, cuando ya me he hecho con la historia, comienzo a trabajar con el ordenador. En algunos casos estos cuadernos me sirven para varios proyectos a la vez; por ejemplo, el de la Esmeralda de Mucha, en el que apunto todos los nombres curiosos que encuentro para futuros bautismos. Y otras veces, simplemente, ¡no puedo resistirme a comprarlos cuando los veo!”:

Victoria Alvarez

4. Francisco Jota-Pérez, autor de Aceldama, al que también entrevisté aquí en el blog, me dice: “El proceso varía muchísimo dependiendo de la obra, del medio y demás. Para relatos y novelas, por lo general, tomo apuntes a partir de la idea de partida, luego hago esquemas y, a continuación, me arremango a escribir; aunque, en ocasiones, empiezo a redactar ya a partir de los apuntes y voy haciendo los esquemas sobre la marcha, o empiezo con la idea y los apuntes no son necesarios… Como he dicho, depende. Lo que no se ve en las fotos (y quizá debería haber incorporado de algún modo) son el puñado de libretas que llevo siempre encima, para tomar apuntes en cualquier momento (en el metro, en el bar…). En cuanto a la dependencia del medio, cuando estoy guionizando un cómic o un película, en el escritorio tengo siempre o bien una libreta grande para dibujar el storyboard con el esquema de páginas y viñetas, o el iPad para ver videoclips, escenas de otros films y etcétera para obligarme a pensar en secuencias y cortes de imagen, y buscar ideas sobre transiciones y escenas. Otra cosa bastante importante en mi escritorio, sobre todo durante la redacción de mis últimas dos novelas, es la bola de cristal de roca que tengo ahí siempre, y que uso durante los “descansos” en el proceso de redacción como elemento de alteración sensorial leve, para meterme en el subconsciente y “desatascar” ideas o momentos concretos, o simplemente “perderme” un rato en otro plano, lejos de la pantalla”:

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5. Cristian Cano es otro de mis favoritos, ya que me manda fotos de escritura en hoteles, algo que a mí me ha tocado más de una vez (y más de diez). Me dice por email: “Escribo ficción, y cuando estoy en casa siempre lo hago en un laptop. También uso el pc en algún café. Pero cuando tengo que salir de Bahía Blanca me llevo unos cuadernitos espiralados que son muy útiles. Lo hago un poco como para caer en ese tiempo hermoso que existe en escribir a mano. No hay que olvidarse de eso”.

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6. Carlos G. de Marcos, escritor y anfitrión de la legendaria Casa de Atrás, nos envía el caos (sic) que va en su cartera:

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7. Virginia Pérez de la Puente, autora de obras como El sueño de los muertos, me manda tres fotos de lo más interesantes (perdóname por citar directamente de nuestros emails personales, querida): “Te paso un trío: la de mi mesa, una de “escritora con pelos congelada en invierno”, y la que he subido de la maquetación, por si te sirve, aunque es una chorrada, pero para ilustrar el estado Juan Palomo De Escritor Que Tiene Que Aprender A Hacérselo Él Mismo…”:

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8. Otra de las habituales en mis entrevistas y menciones, la simpar Susana Vallejo, tiende a compartir imágenes de su entorno y proceso en Facebook, por lo que no me resistí a pedirle unas cuantas. He tenido la suerte de visitar su casa estos días en Barcelona, aprovechando la MiRCon, y puedo decir que es una mezcla de friquerío, bohemia y espacio que debe de ser absolutamente genial para escribir:

Susana Vallejo

Susana Vallejo2

Susana Vallejo3

9. Ana Campoy, que fue además la flamante ganadora del sorteo de mi lista de correo el mes pasado, tiene un sistema bastante llamativo: “Muchos guionistas usan tarjetas. Yo uso post-it. Así, si una escena cambia de orden la puedo variar sin problema. Los voy pegando en hojas de folio. De esa manera puedo transportar las escenas ordenadas donde yo quiero. Cada libro me sale por unas 6 o 7 hojas de folio con escenas (la foto que te mando la hice para una charla sobre cómo estructurar novelas de misterio y corresponde a las tres primeras hojas de El pianista que sabía demasiado, la cuarta aventura de Alfred y Agatha). Después de los post-it redacto la escaleta (unas 5 hojas). Y de ahí me pongo a escribir”.

Ana Campoy

10. Meritxell Terrón Paz es una escritora, doctorando de Comunicación, a la que tuve el placer de conocer en la Wizard Con y con la que pude hablar de nuevo este finde en Montcada. Junto a su socio lleva un proyecto muy chulo, El libro del escritor, que se lanzará en breve y que creo que nos va a interesar mucho a todos los que escribimos. Fue una de las primeras en contestar a mi petición y me envió esta muestra de su trabajo con su novela El suicidio del escorpión:

Meritxell Terron Paz

11. A Paty C. Marín también la conocí en la WizardCon (podéis seguirla en Twitter como @patycmarin), y me llamó muchísimo la atención el libro en el que estaba trabajando: un librojuego erótico. Nos enseña cómo funciona su proceso: “El esquema de un librojuego es muy simple, en cada tarjeta se escribe una sinopsis de la escena en cuestión y se señalan con un número las escenas en las que se divide (por ejemplo, si voy por la puerta derecha, pongo 1; si voy por la izquierda, pongo 2). En las siguientes tarjetas se escribe el número de la escena que se corresponde y se escribe una nueva sinopsis, volviendo a marcar con números las escenas en las que se dividen y así con cada escena nueva. Luego se marca el camino sobre el corcho con la chincheta del color correspondiente (que puede ir desde dos colores hasta cinco porque no tengo más). En realidad es como ir formando un árbol ya que cada escena se divide en nuevas escenas y todo crece de manera exponencial. Llega un momento en que las escenas convergen hacia el mismo final o hacia el mismo desenlace, basta con señalarla con dos chinchetas con los colores necesarios”:

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12. Con José Puente estuve hablando de los lugares para escribir. Escribe en la cama, así que me preguntó si podía mandarme una foto de su cama. Cómo no. No creo que sea el único que escriba allí. Como él mismo dice: “Escribir y borrar y volver a escribir y volver a borrar y volver a escribir hasta conseguir un muro más o menos recto o una figura reconociblemente humana. La cama como sinónimo de lugar seguro para”.

José Puente

13. Fernando Alcalá, autor de Carlos, Paula y compañía, me dice:Aquí te envío el esquema a medias y muy recién comenzado del proyecto que tengo ahora entre manos”. Para ello usa Scapple, “es de los creadores de Scrivener. Es super sencillito y tampoco tiene mucho, pero a mí siempre me es muy útil”:

Fer Alcalá

14. Gerardo Guaza, poeta, me envía una foto de su cuaderno. Gerardo también se apunta a la escritura hecha a mano:

Gerardo Guaza

15. Alejandro Castroguer, uno de nuestros “autores Z” por excelencia, me envía unas imágenes geniales de sus apuntes en agenda. Alejandro, como yo, compagina la escritura a mano y a ordenador dependiendo de la velocidad de la inspiración. Me dice: “Son dos capítulos, el Dos y el Veinticuatro de la novela en la que he estado trabajando este año. Como verás usé una agenda con portadas de viejos elepés”.

Alejandro Castroguer

Alejandro Castroguer2

16. Gloria T. Dauden, a la que también entrevisté en el blog (qué de entrevistas hago), es también una aficionada a los cuadernos bonitos:Notas manuscritas para novela en libretas bonitas, taza de té y un entorno agradable”:

Gloria T Dauden

Gloria T Dauden2

17. José Luis Zárate, a quien todos conoceréis por sus geniales microcuentos, me envía una imagen de sus dinosaurios. Si os fijáis con atención, veréis que en la pantalla de su ordenador se ve reflejada la pizarra que tiene detrás, con apuntes y órdenes para el día (cosas como “no entrar en Facebook”, uno de los grandes mandamientos del escritor actual):

Jose Luis Zarate

18. Y por último os dejo con la imagen de un auténtico tecnófilo, Luis Ángel Cofiño, autor de culto de ciencia ficción y amante apasionado de Linux:

Luis Ángel Cofiño

 ¿Y vosotros, dónde y cómo escribís?

Así es como INTENTO yo escribir después de volver de viaje:

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