main

herramientas para escritoreslifehacking

Cómo sacarle provecho a un taller literario

agosto 25, 2017 — by Gabriella9

shutterstock_209955418.jpg

Como recordaréis —porque no dejo de recordároslo y por tanto es normal que lo recordéis—, hace poco más de un mes di un taller literario en el marco del muy fantástico festival Celsius de Avilés.

El taller se llenó hasta los topes (que no eran pocos) y pasamos unas horas bastante agradables (¡por lo menos para mí! ¡Y vosotros os reíais de mis chistes malos!). Hicimos una sesión por la mañana presentando conceptos básicos (como qué debe contener un contrato editorial, qué implica la autoedición, cómo escribir a editoriales, etc.) y otra por la tarde, en la que hablamos de mercadotecnia.

Cuando doy cualquier tipo de curso, charla o conferencia, me gusta repasar la experiencia y analizar los resultados para ver en qué puedo mejorar. Pero hoy se me ha ocurrido que también podría analizar en qué pueden mejorar los alumnos: es decir, de qué manera pueden sacarle el máximo rendimiento a la experiencia de un taller literario, ya sea mío o del mismísimo Stephen King.

Así que aquí van algunas ideas, que espero que os sirvan. Espero que me contéis si estáis o no de acuerdo con ellas, y si se os ocurre alguna más:

taller literario

1. Revisa tus datos

Durante el taller pedí a los asistentes que escribieran en una lista su nombre y correo electrónico. Mi intención era enviarles el guion del temario por email, para que no tuvieran que copiar a mano dicho guion mientras yo lo proyectaba (me gusta que la gente tome notas, pero si alguien intenta apuntarlo todo se encontrará con que se ha perdido gran parte de la experiencia).

Tal y como prometí, al cabo de una o dos semanas envié el guion a los emails de mi lista.

Si tienes que dar tus datos en algún momento de un curso o taller, asegúrate de que están bien, ¡revísalos! Y si tienes que escribirlos a mano, hazlo con una letra bien clara (las mayúsculas ayudan para esto). De los 66 emails que mandé, 8 nunca llegaron a su destinatario. ¡Eso es más de un 10%!

2. Si el taller es gratuito, trátalo como si fuera de pago

Voy a hacer una observación que tal vez sea algo polémica, pero dejad que me explique:

Los asistentes a talleres gratuitos tienden a aprender menos que aquellos que acuden a talleres o cursos de pago.

No me lo estoy inventando. Es algo que he ido viendo de un tiempo a esta parte. No tiene una precisión absoluta; es, ya digo, una tendencia.

¿Por qué ocurre esto?

La primera razón, y la más aparente, es que un taller gratuito ofrece menor valor y calidad que uno de pago, y por tanto los alumnos aprenden y se interesan menos. Esto puede ser cierto, pero no es una ley. En mi caso, mi esfuerzo es el mismo. No “recorto” empeño ni contenido por hacer algo de manera no remunerada.

La segunda es una simple razón psicológica: solemos tener un nivel de compromiso mayor hacia aquello en lo que hemos invertido algo, ya sea dinero, esfuerzo o tiempo.

Me refiero a que los alumnos que pagan por un servicio de enseñanza siempre lo exprimen más. Recuerdan mejor lo aprendido y buscan aplicaciones prácticas. Esto es normal: uno no quiere pensar que ha tirado el dinero. Y si soltó pasta para empezar, es porque el interés es real y apremiante, no mera curiosidad. Esto tampoco se cumple al 100%, por supuesto: hay asistentes a talleres y cursos gratuitos que le sacan muchísimo provecho y alumnos que sueltan cantidades altas de dinero para formación que luego no usan. Pero en mi experiencia esas son las excepciones.

Esto me lleva a pensar que si te estás planteando acudir a alguna actividad literaria gratuita que podría ayudarte como escritor/a, tal vez sea efectivo que te mentalices para tratarla como una actividad de pago. ¿Cómo actuarías si hubieras tenido que hacer un esfuerzo económico para asistir? ¿Qué harías de forma diferente?

taller literarioEjemplo gráfico de alumnos que sacan provecho de mis talleres.

Lo que me lleva al siguiente punto, fundamental:

3. Haz un seguimiento de lo aprendido

Entiendo que estamos en verano y que muchos están de vacaciones o descansando, pero aun así me sorprendió ver que solo un 67% había abierto el correo donde les mandaba el material. Probablemente parte acabaría en carpetas de promociones o spam, pero creo que es una buena idea insistir en que si asistes a cualquier curso o taller, te cundirá mucho más si realizas una labor de seguimiento.

¡No te limites a sentarte y escuchar! Apunta lo que te interesa y revisa tu material unas semanas después. Si no has recibido el material que correspondía, contacta con la persona encargada.

4. Busca aplicaciones prácticas

La teoría está muy bien, pero la mejor forma de aprender está en el ejercicio. La próxima vez que acudas a cualquier tipo de clase, conferencia o taller, ponte como objetivo apuntar un mínimo de tres acciones reales, tangibles, que puedes llevar a cabo en tu vida real de escritor avezado.

Y comprométete a usar esas acciones. Ponte alarmas en el calendario, metas en tu aplicación o libreta favorita, marcas con estrellitas en tu bullet journal… lo que a ti mejor te sirva.

taller literarioPepe sabía que aquel taller literario solo era el primer paso en su plan de dominación mundial.

Tu tiempo es muy importante. Si has dedicado varias horas a escuchar a alguien que (esperamos) sabe algo de lo que está hablando, no dejes que esas horas queden en la ignominia del desperdicio.

Porque para eso puedes ver una serie, por ejemplo. Te recomiendo The Young Pope.

5. ¡Habla con el profe!

En los cursos o conferencias, muchos de los asistentes buscan no solo aprender, sino un contacto personal con la persona que da el curso. Tras las charlas, suelo tener un grupo de personas que quieren conversar, preguntar dudas o simplemente presentarse. ¡Un taller también es una oportunidad de hacer conexiones molonas!

Y a mí me encanta. Para mí es el mejor momento, porque ya me puedo despreocupar del trabajo propiamente dicho y hablar con los asistentes de un modo más personal.

taller literarioMe siento así cuando habláis conmigo, palabrita.

Por alguna razón, en este último taller tuve la sensación de que muchos huían lo antes posible.

Esto puede deberse a varias razones:

  • Doy un poco de miedo (poco probable).
  • Lo hice tan mal que tenían que salir corriendo, horrorizados (posible).
  • Todos se estaban meando (bastante posible).
  • Había algo importante que empezaba justo cuando yo terminaba (muy posible, teniendo en cuenta la programación del festival Celsius).
  • Les daba vergüenza dirigirme la palabra (misteriosamente posible).

Allí había mucha gente joven. Tengo la sensación de que en esa sala ocurría lo que me ocurría a mí en la universidad: no quería ser la pelota que se acercaba a hablar con el docente al finalizar la clase.

¡No os cortéis, en serio! ¿De quién me voy a acordar, de la persona al final de la sala que desapareció misteriosamente o de alguien que vino a saludar y presentarse?

Si esto te da demasiado apuro, hay una forma muy sencilla de solucionarlo. Si vas a ir a un taller, unos días antes mándale al profesor o profesora un email. Simplemente con decir que te hace ilusión asistir, o preguntarle si tratará algún tema concreto, puedes obtener una respuesta. Y luego solo tienes que acercarte, decir que eres la persona que mandó ese email y darle las gracias por la charla. ¡Facilísimo!

6. ¡Haz preguntas!

A veces en las presentaciones, cursos y talleres, a la gente le falta tiempo para preguntar cosas. Pero otras veces se produce un silencio incómodo, mientras me quedo a la espera de que alguien diga algo. Me niego a creer que el 99% de las personas que están en una sala porque vienen a aprender sobre el tema que se está tratando no tienen ABSOLUTAMENTE ninguna duda sobre lo que habíamos hablado.

Lo entiendo. Yo soy tímida e introvertida. Pero he descubierto que quedarse con las ganas de preguntar es una tontería. Y eso que os ronda por la cabeza podría afectar a muchas más personas de la sala. No hay nada tan deprimente para alguien que habla en público (y reconozcámoslo, a todo el mundo le cuesta hablar en público) que terminar su charla, abrir ronda de preguntas y que suenen los grillos.

taller literarioConsejo: Antes de preguntar, valorad vuestro índice de deseabilidad. Muchos profesores no responderán a personas con un índice de belleza por encima del suyo. Volved a vuestras casas perfectas, gentuza.

7. Habla con otros asistentes

Esto es difícil, lo admito. Pero como dije en el taller del Celsius: los amigos que hagáis entre otros escritores son los contactos que tendréis dentro de uno, dos y quince años. Y muchos de esos contactos podrán ayudarte, al igual que tú podrás ayudarlos a ellos.

Esto tampoco quiere decir que seas pesado/a. Aprende la diferencia entre amabilidad e interrumpir conversaciones privadas, apuntarte a cosas a las que no estás invitado o escribirle a alguien todos los días porque todavía no ha contestado tu email de 8000 palabras.

8. ¡Sonríe!

Esto os parecerá la tontería del siglo, pero prometo que no es así.

Cuando alguien habla para un público, busca una respuesta a su comportamiento y actuación, para saber si está llegando a dicho público o haciendo el ridículo de su vida. Busca además un reflejo: si quien habla sonríe, encontrará sonrisas en su público, que imitan su gesto facial de manera no consciente, porque están entendiendo y disfrutando el discurso.

En todos los públicos hay gente que sonríe y gente que no sonríe. Gente que tiene una cara de palo tremenda. Es frustrante, porque a veces tienes la sensación de que no les está gustando lo que haces, que lo estás haciendo mal.

Lo sorprendente es que a veces luego esas personas tan serias te dicen lo mucho que lo han disfrutado. Y tú ahí sufriendo, agobiada, por el desastre.

Así que si te lo estás pasando bien, si estás aprendiendo, sonríe.

Si no, no sonrías.

¡Pero dejad de confundirme, c*****s!

 


Notas:

autosuperaciónbeemindercelsiusdesafío 92 díasdesafío veranolifehacking

Desafío de verano: Actualización de metas (día 77 de 92)

agosto 19, 2014 — by Gabriella0

Bienvenidos a una nueva actualización de mi desafío de verano, que ya iba siendo hora. Lo que iba a ser una pequeña temporada de relax se convirtió en una gran bacanal de, básicamente, hacer poco o nada. Aprovechando que tenía al demiurgo en casa, comimos, bebimos, escribimos, vagueamos y etc. Sobre todo mucho etc.

Con el terrible resultado de que, aunque no me he cargado el reto, he estado bastante cerca. Por suerte tenía bastante adelantado de las semanas anteriores, así que no ha ocurrido ninguna desgracia, pero sí que he andado un tanto al límite. De los días en el Celsius ni voy a hablar porque no acabo. Solo decir que el mejor momento, aparte de la genial espicha de todos los años, fue calentarle la sala a Abercrombie, Rothfuss y Sanderson, en una charla sobre literatura juvenil con Pedro Riera, Javier Ruescas y David Lozano que tuvo lleno total. Y ahí mi foto feliz conforme se iba llenando, aunque en mi fuero interno supiera que solo venían a hacer tiempo antes de que empezara la charla de verdad (léase Abercrombie, Rothfuss y Sanderson*, que nos perdimos ya que teníamos que firmar libros e ir a cambiarnos para la fiesta de disfraces de la espicha.Por suerte, nos comimos todas las de Tim Powers, un auténtico maestro del arte de hablar en público). Tampoco podía falta una foto de los coautores haciendo el tonto vestidos de Reina de Corazones y Sombrerero Loco (el tema de este año era Cuentos y Leyendas):

IMG_20140802_170125653 IMG_20140802_224015861

Justo antes de salir del hotel con el disfraz me pillé un buen berrinche porque me había dejado en casa de nuestros amigos de Santander mi cetro, que, al igual que la cadena de cartas, el collar y la corona, había hecho yo misma. Dejo también detalle de los alfileres que hice para el sombrero del Sombrerero:

cetro

IMG_20140728_191809721_HDR[1]

Para aquellos que no sepan de qué va este reto ni qué es Beeminder, podéis leer el artículo inicial y todas las actualizaciones aquí.

Y ahí va mi progreso hasta ahora:

1. Escribir 60000 palabras de mi novela: La novela ya supera las 90000 palabras, así que estoy contenta. Con el paso, no tanto con la novela. Pero resistiré la tentación de hacer lo mismo que hice con el borrador anterior (también de 90000 palabras) y no la tiraré a la basura. Creo.

-Escritas: 93069 palabras

-Faltan: 8825 palabras

2. Realizar un mínimo de ejercicio a la semana: Este ha sido el que más me ha costado mantener, y de hecho siempre estoy al límite (hoy toca darse caña para recuperar un poco). Nos hemos matado a andar estas semanas, más que nada porque si hay una cerveza fría y una tapa al final del camino las penas y el calor son menos. Lo malo es que como la intención inicial era nadar, puse que lo de andar diera la mitad de puntos. Así que una hora andando al calorazo es el equivalente a 30 minutos de ejercicio en este esquema.

-Ejercicio hecho: 1840 minutos.

-Faltan por hacer: 357 minutos.

3. Actualizar el blog tres veces a la semana: No he actualizado tres veces exactamente, pero sí he cumplido con el número de actualizaciones en total. La semana pasada actualicé el miércoles y el sábado, y ayer y hoy otra vez. Ahora ya volvemos al ritmo normal, y solo me faltan cuatro actualizaciones para llegar a meta. Visto ahora, creo que habría sido más eficiente simplemente cogerme el mes entero de agosto de vacaciones del blog, ya que el movimiento por internet en este mes es mínimo, y no marear a los pocos visitantes que tenía con un ahora no-ahora sí.

-Actualizaciones realizadas: 32.

-Por realizar: 36.

4. Actualizar a diario MyFitnessPlan: Bah. Inútil, completamente inútil. Imposible contabilizar todo lo que nos hemos zampado, así que me he limitado en esas semanas a poner cifras generales. De forma sorprendente, no he cogido casi peso desde antes del Celsius, solo poco menos de un kilo. O he perdido músculo, o ha funcionado todo ese andar al calor y todo ese etc. En conclusión, diría que no es muy útil esto de apuntarlo todo si te estás dando la gran vida. Solo sirve para hacerte sentir culpable, y eso es algo que no debería asociarse a la comida. En desafíos futuros tendré que enfocarlo de otro modo.

-Actualizaciones realizadas: 73.

-Por actualizar: 12.


5. Leer más: ¡Objetivo superado de sobra! Creo que lo reiniciaré, esta vez con unos cuantos minutos más. La costumbre de leer al fresco por las mañanas da sus frutos. Y por fin he conseguido terminarme El engaño de internet, que, creedme, no es moco de pavo. Me he comprado Poor Economics para seguir en la misma línea con ensayo.

-Minutos de lectura: 1055 minutos.

-Minutos por leer: 0 minutos (el objetivo estaba en 850).

6. Participar en más concursos: Terminé de transcribir el cuento que estoy preparando para la antología Alucinadas, pero no sé si al final me habré pasado de extensión. Toca revisar, corregir, reescribir y, si hace falta, recortar. Y a ver si queda algo digno, que espero que sí.

-Relatos enviados: 2.

-Por enviar: 1.

He estado dándole bastantes vueltas a cuáles serán las metas que me pondré al terminar este desafío. Lo que tengo clarísimo es que Beeminder funciona (por si fuera poco, lo tengo también instalado con sus avisos en la tablet y en el móvil). Hay algunas pequeñitas que creo que me vendrán muy bien, como no darle al dichoso botón de snooze y quedarme una hora más en la cama por las mañanas, o realizar un pequeño ritual nocturno para que no se me olviden cosas como la seda dental o echarme crema antes de dormir (con el sol la dermatitis se está portando, pero en cuanto se marche mi piel amenaza con regresar a las andadas). También quiero ampliar el reto de escritura para que sean más palabras, en general, ya no solo para la novela. Me encantaría meterme con alguna realmente chula, como dibujar más o poner en marcha de nuevo Miss Cristal, pero, como siempre, toca seleccionar prioridades y elegir las cosas más aburridas que pueden ayudarme más con mis metas a largo plazo, como escribir, escribir y escribir un poco más.

Os dejo con mis enlaces de la semana:

  1. Parece que entre Google, Yahoo y otras grandes empresas se puso de moda eso de cortar el césped usando cabras. Como dijo un empleado de Google, cuestan lo mismo y son mucho más monas (inglés).
  2. Los diez consejos de Tolkien para escritores, extraídos de sus documentos personales y cartas (en inglés).
  3. La corta pero eficiente guía de James Clear para crear un hábito nuevo (en inglés).
  4. Alfredo Álamo tiene una serie interesante en Lecturalia sobre libros malditos; esta semana habla de Rabia, de Stephen King.
  5. The Guardian dijo en 2010 que los escritores pertenecemos a una de las diez profesiones más asociadas a la depresión. Pues vaya sorpresa. En esta entrevista, la autora Julie Fast habla sobre cómo mantener la disciplina cuando uno está deprimido (para Julie, que es bipolar, esto es el 75% del tiempo). (Ambos artículos en inglés).

Una vez más, muchas gracias a todos los que habéis leído y comentado en el blog estos días de veraneo.

*Me comentan que no, que entre nuestro acto y el de los tres tenores hubo otro de Lauren Oliver. Pues eso, mejor para nosotros.

—————–

Podéis ver aquí todas las actualizaciones del desafío de verano, junto con el artículo inicial.

celsiusfandom

Celsius 232 y pequeño descanso para el blog

julio 28, 2014 — by Gabriella0

jediJosé Antonio Cotrina y servidora andaremos por el Festival Celsius 232 de Avilés esta semana. Si queda alguien que no sepa de qué va este magno evento, os lo resumo en pocas palabras: Patrick Rothfuss, Tim Powers, Brandon Sanderson y un montón de gente que busca pasárselo fenomenal con eventos relacionados con la ciencia ficción y la fantasía, en el marco incomparable de la ciudad asturiana de Avilés. Yo ya estuve hace dos años, y fue una experiencia que tenía muchísimas ganas de repetir. El Celsius es, además, una oportunidad fantástica de volver a ver a todos mis amigos escritores, editores y fans de lo fantástico en general.

El sábado día 2 de agosto estaremos José Antonio y yo en una mesa redonda sobre literatura juvenil con los siempre fabulosos David Lozano y Javier Ruescas. También estará Pedro Riera, al que todavía no he tenido el gusto de conocer. Recordad que además tenemos una comida con lectores el viernes 1.

Por todo esto, no creo que tenga posibilidad de trabajar demasiado. El blog quedará sin actualizar hasta el martes 5 de agosto. Haré alguna actualización, pero el blog no recuperará su ritmo habitual (entrevistas, Beeminder y demás) hasta el lunes 18 de agosto.

Gracias por leer y nos vemos en Avilés.

(La imagen es de la Academia Jedi para Jóvenes Padawans, una de las muchas actividades programadas para niños en el Celsius).

celsius

Convocatoria para comer en Avilés

julio 23, 2014 — by Gabriella0

cartel_C_14-925x641Ya que José Antonio Cotrina y yo vamos a estar unos cuantos días en el Celsius, queremos saber si hay lectores por ahí interesados en hacer una pequeña quedada para comer (o para el café postcomida) en Avilés el viernes. Una especie de “encuentro con los autores” con comida por medio, abierto para cualquiera, conocido o desconocido, que se quiera apuntar. ¿A alguien le interesa? Si reunimos a los suficientes, os informaré de sitio y hora.

Aparte, estaremos en una mesa redonda sobre literatura juvenil el sábado 2 de agosto, de 17:00 a 18:00, en el Auditorio de la Casa de la Cultura, y tendremos después sesión de firmas.

EDITANDO: Ya parece que tenemos un grupillo bueno, así que en cuanto decidamos sitio y hora informaré por aquí. También información aquí.

autosuperaciónbeemindercelsiusdesafío 92 díasdesafío veranoejercicioescribirescrituragatoshábitosleerlibroslifehackingproductividadresumen de la semana

Desafío de verano: Actualización de metas (día 52 de 92)

julio 22, 2014 — by Gabriella1

Y seguimos avanzando en el desafío de verano. Un martes más vengo a contaros qué tal han ido mis metas personales durante la semana. Empiezo asegurando que ha sido una semana tranquila, interrumpida por el inevitable resfriado veraniego (gracias, aire acondicionado del hotel Auditorium). Realmente lo más interesante que me ha pasado esta semana, más allá de todas las cosas desagradables asociadas al catarro, han sido unas croquetas gigantes que nos zampamos entre tres en uno de nuestros bares favoritos y una sardinada que hicimos en casa. El 21, además cumplía tres años con mi pareja y no lo hemos podido celebrar juntos, lo cual es una gran mierda. Digamos que no ha sido mi mejor semana, pero las croquetas y las sardinas ayudan:

IMG_20140717_152453667IMG_20140716_152300113_HDR

Para aquellos que no sepan de qué va este reto ni qué es Beeminder, podéis leer el artículo inicial y todas las actualizaciones aquí.

Y ahí va mi progreso de esta semana:

1. Escribir 60000 palabras de mi novela: Pude recuperar mi buen ritmo estos días. Por el resfriado he trabajado menos en general, pero por lo menos la escritura no se ha visto afectada. Por lo general voy bastante adelantada con esta meta, lo cual me vendrá bien para dentro de poco, ya que estaré casi una semana fuera por el Festival Celsius de Avilés. Durante esos días me dedicaré a escribir relatos en la libreta, como suelo hacer cuando ando de viaje.

-Escritas: 40013 palabras

-Faltan: 19987 palabras

2. Realizar un mínimo de ejercicio a la semana: Con este tengo un problema, ya que el escaso ejercicio contabilizado durante la Wizardcon junto con mi horrible resfriado me han puesto en zona de peligro. He hecho lo posible por lo menos para andar un poco estos días, pero al ver que me estaba poniendo peor al salir a la calle con el resfriado, tuve que tomarme ayer un día de descanso. Tenía en las condiciones de esta meta que podría parar por motivos de salud, así que si veo que no puedo seguiré poniendo minutos “de relleno” hasta que esté en condiciones de empezar de nuevo. Espero poder recuperarlos más adelante.

-Ejercicio hecho: 1125 minutos.

-Faltan por hacer: 1061 minutos.

3. Actualizar el blog tres veces a la semana: La semana pasada actualicé martes, jueves y viernes, también actualicé ayer y hoy actualizo de nuevo. El jueves tuvimos un pequeño despunte con la entrevista a Cristina Jurado, y también parece que gustó el relato de ayer, pero el verano hace que la blogosfera y las redes sociales en general anden de capa caída.

-Actualizaciones realizadas: 23.

-Por realizar: 13.

4. Actualizar a diario MyFitnessPlan: No demasiado mal. Esta semana me he portado razonablemente bien.

-Actualizaciones realizadas: 51.

-Por actualizar: 34.


5. Leer más: Sigo con las mismas tres lecturas, ya que son libros bastante largos (sobre todo el de relatos de Cortázar). En general la costumbre de leer al fresquito por las mañanas ha hecho que lleve una ventaja considerable con esta meta, lo que me vendrá muy bien para los días menos lectores del Celsius. Estoy cerca de alcanzar la meta, así que la semana que viene decidiré si la amplío.

-Minutos de lectura: 800 minutos.

-Minutos por leer: 50 minutos.

6. Participar en más concursos: Sigo pasando a ordenador el cuento que tengo pendiente para enviar a concurso.

-Relatos enviados: 2.

-Por enviar: 1.

Tenía pensado iniciar alguna meta nueva esta semana, pero al ver lo que me costaba mantenerlo todo al día estando enferma, y todo el trabajo que se me acumula con varios proyectos, creo que lo dejaré estar por ahora.

Os dejo con mis enlaces de la semana:

  1. Álvaro. G. Escudero resume en su blog literario la conferencia que dimos José Antonio Cotrina y yo en la Wizardcon. Mil gracias a Álvaro por asistir y por tomarse la molestia de reseñar nuestro trabajo.
  2. Uno de los cuentos que más me ha fascinado desde siempre es el de la Reina de las Nieves, de Hans Christian Andersen. Katherine Roberts habla del cuento y de la interpretación que ella misma le da (del paso de niña a mujer de Gerta, a través de las estaciones del año y de la vida) en su blog, usando para ellos las ilustraciones del mismo libro que yo tenía de pequeña. Siempre me ha encantado el trabajo de Errol Le Cain (que además tiene un nombre la mar de chulo).
  3. Tras tanto hablar de lo que debe hacerse para escribir una novela, siempre es divertido leer sobre lo que debes hacer para NO escribir una novela, como nos explica Alejandro Gamero en La piedra de Sísifo.
  4. Alfredo Álamo nos da algunos consejillos en Lecturalia para documentarnos al escribir.
  5. Y, para finalizar, una lista de diez grandes artistas con sus gatos.

Una vez más, muchas gracias a todos los que habéis leído y comentado en el blog estos siete días. Hacéis que merezca la pena.

—————–

Podéis ver aquí todas las actualizaciones del desafío de verano, junto con el artículo inicial.