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Los 10 mejores libros de mi 2015

diciembre 29, 2015 — by Gabriella34

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No sé muy bien cómo ha ocurrido. Os prometo que no ha sido a propósito. Pero resulta que el trabajo de los últimos años se ha ido juntando y se dispone a saltar a los brazos de posibles lectores tooodo a la vez, más o menos: todo en la primera mitad del 2016.

Del primer libro que saldrá este año entrante hablaré en el próximo envío a mi lista de correo (ya sabéis que es una lista donde envío artículos cada par de semanas, que escribo solo para mis suscriptores y que no aparecen publicados en el blog). Puedo adelantaros que no será un libro de ficción, sino un libro especial para escritores, una ampliación trabajada de un tema que he tratado en cierta medida en el blog. Y el año traerá muchas más sorpresas que me muero de ganas de contaros.

Pero dejemos el futuro y los buenos propósitos, y centrémonos un rato en el pasado. Vengo a compartir con vosotros mis lecturas recomendadas, los libros que más me han gustado del 2015. Si queréis ver todas mis lecturas de este año, podéis verlas en mi perfil de Goodreads.

Ahí van, mis 10 favoritos, mis libros de 2015. No son libros publicados en 2015 necesariamente, sino obras que leí a lo largo de este año. Tal vez no sean de vuestro gusto (y ya sabéis que el mío es un tanto peculiar), pero todos tienen algo extraordinario que ofrecer. También quiero saber cuáles han sido vuestras lecturas preferidas; acordaos de decírmelo en los comentarios.

Mobymelville, de Daniel Pérez Navarro

mobymelvillePérez Navarro ha sido uno de mis descubrimientos del 2015 y tengo muchas ganas de tener en mis manos alguna otra obra suya. Mobymelville es un ejercicio formal fabuloso inspirado, cómo no, en la obra de Herman Melville, con un estilo casi impecable. Pero lo mejor es el trasfondo de homenaje literario, cultural y filosófico. El final, aunque más abierto que las entrañas de un delfín devorado por la terrible criatura de Pérez Navarro, me parece brillante. Dije esto en Goodreads, y lo mantengo:

No apto para amantes de lo fácil. Esta no es literatura para pasar el rato.

Mobymelville es como Loki, Coyote o cualquier divinidad traviesa, a veces maléfica. Y la combinación que hace Pérez Navarro de lo mitológico, onírico y clásico con elementos de ciencia ficción es fascinante.

Aviso para navegantes: No leáis este libro como una narración lineal. No esperéis un principio ni un fin. Todo es una persecución, una trampa tras otra devorada por un agujero negro.

Creo que tendré resaca unos días mientras mi cabeza bulle con todas estas capas de información. Es muy divertido, por cierto, leer las interpretaciones del texto por parte de otros lectores y reseñadores. Yo tengo la mía, claro, pero creo que a esta obra hay que llegar virgen, sin saber lo que te esperas.

Si Mobymelville fuera una película, saldríamos todos del cine con un WTF en los labios y risas entusiasmadas durante el camino de vuelta mientras debatimos sobre todos sus significados.

 

American Gods, de Neil Gaiman

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Sí, todos lo habíais leído ya, pero yo no. Mi primera lectura de Gaiman fue Buenos presagios, uno de mis libros favoritos desde entonces, seguido al poco por The Sandman, uno de mis cómics favoritos. Pero no conseguí terminar de conciliarme con el Gaiman novelista a solas. Los hijos de Anansi me divirtió, pero Stardust me dio sueño. Me hice fan de nuevo con esta maravilla de la fantasía moderna y mítica que es American Gods.

Por cierto, si podéis, haceos un favor y leedlo en inglés. Sé que hay dos traducciones ahí fuera a nuestro idioma y que ambas dejan mucho que desear.

Clara y la penumbra, de José Carlos Somoza

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Cualquiera que me conozca un poco sabe lo insoportable que puedo llegar a ser con el estilo. Creo en la sencillez, en la elegancia, y me pongo de mala leche si veo adjetivos por doquier, gerundios y metáforas a cascoporro. Somoza es de los pocos que consigue recargar un texto, llenarlo de color y forma, y no perder esa sensación de belleza y habilidad que se encuentra en tan pocos escritores actuales. Clara y la penumbra te deja con una horrible impresión de vacío y frialdad, porque refleja un mundo terrible, carente de piedad. La trama detectivesca en sí no es la más original ni la menos predecible del mundo, pero eso da bastante igual porque el libro no va de asesinatos ni de asesinos en serie, sino de un mundo tan impersonal que puede confundir los conceptos de lo humano y del arte.

El final del duelo, de Alejandro Marcos Ortega

el final del duelo

En su momento dije esto de la novela de Alejandro, pero podéis leer más sobre lectura aquí, y una entrevista al autor aquí:

Original, dinámico, adictivo.

+1000 puntos por imágenes como los ciervos lanudos o la ciudad suspendida en el lateral de una montaña; por el uso de la segunda persona epistolar; por esa genial combinación entre lo épico y detectivesco; por la inserción de los hechizos de combate en un mundo extrañamente atemporal; por la ruptura casual de lo heteronormativo; por la melancólica tristeza del narrador.

Aunque a nivel formal la novela tiene instantes de tropiezo (reconozco que algunas comas mal puestas y leísmos interrumpieron mi experiencia de lectora pedante, y hay algunas repeticiones que podrían haberse recortado), es imposible no sumergirse en la historia de Saúl y Jero. Por lo general se agradece la simplicidad y frescura del texto, frente a la abundancia actual de obras de fantasía clásica, cargadas de adjetivos y metáforas cansadas.

Me encanta que esta sea la primera novela del autor: significa que tenemos mucho más por delante (o eso espero).

Distancia de rescate, de Samanta Schweblin y El secreto del orfebre, de elia barceló

el sueño del orfebre distancia de rescate

Meto en una sola entrada los libros de Schweblin y de Barceló, ya que ambos son relatos largos (o novelas muy cortas, según se mire) que leí más o menos del tirón.

Distancia de rescate no es un libro perfecto, a mi juicio. Pero ha sido una experiencia que promete, un algo casi perfecto que me hace querer devorar más obras de esta autora, y que también ofrece un estilo limpio, refrescante:

Aunque creo que la resolución de la historia deja que desear (y la contraposición del elemento paranormal/mágico con el fondo realista me resulta algo forzada), sumo muchos puntos en la valoración de este libro debido al maravilloso estilo, elegantísimo e intrigante, de Schweblin. Su capacidad para enganchar al lector y crear suspense es envidiable: me comí este relato de una sola sentada.

También con un estilo bien cuidado y una atmósfera muy conseguida cayó este año El secreto del orfebre, de Elia Barceló, que considero muy digno de mención:

El ritmo formal de Elia es peculiar y atractivo, hipnótico en ocasiones. La historia que cuenta tiene su punto predecible, pero no por ello emociona menos. Las piezas encajan, como un reloj exacto o una creación avanzada de joyería.

Es la primera obra que leo de la autora y me ha convencido. Voy a mi lista de deseos para añadir alguna novela suya, que me he quedado con ganas de algo más largo (y más reciente, que tengo curiosidad por ver cómo ha evolucionado su estilo).

The Good, the Bad and the Furry, de Tom Cox

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Este libro no está disponible en nuestro idioma y me parece mal, fatal, porque Cox debería estar traducido a todos los idiomas. El mundo necesita más escritores así, a lo Pratchett, capaces de conseguir que en una página llores de la risa y a la siguiente de tristeza. No sé, tal vez soy yo. Tal vez es porque esta es la historia de un periodista y escritor que vive en una casa que se cae a cachos en el campo, con tres gatos (más todos los de la zona que poco a poco se le van pegando). Si conocéis la cuenta de Twitter @mysadcat, conoceréis el sentido del humor inteligente y absurdo de Cox, si no…

tom cox

Aviso: Es posible que tengan que gustarte los gatos para disfrutar de este libro como yo lo he disfrutado.

The Better Angels of Our Nature, de Stephen Pinker

stephen pinker

Traducido como Los ángeles que llevamos dentro. Creo que estuve cuatro o cinco meses con este libro. Leía veinte o treinta páginas, lo dejaba y lo cogía otra vez. Y es que este no es un libro para leer de golpe. Cada página contiene una cantidad inmensa de información. Pinker intenta demostrar a lo largo de su obra por qué esta época en la que vivimos es, de hecho, la menos violenta de la historia de la humanidad. Su perspectiva cubre todo tipo de campos, desde estadística a psicología o feminismo, y es una lectura realmente apasionante.

Ya conocía al Pinker lingüista de mis días de facultad, pero es que este señor puede con lo que le echen. Espero que el 2016 me traiga alguna otra obra suya.

The Art of Social Media, de Guy Kawasaki y Peg Fitzpatrick

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Kawasaki y Fitzpatrick son un equipo imbatible en lo que se refiere al uso de las redes sociales para realizar una promoción amena y útil de tu producto. A los escritores nos hace falta aprender mucho de esto, sí, pero no os preocupéis: ni siquiera tenéis que leer este libro, porque os resumí lo mejor y más provechoso en este artículo.

Manual indispensable y práctico de social media. Impresionante la cantidad de conocimiento que se ha concentrado en este librito. Especialmente indicado para escritores y otros creadores que buscan darse a conocer.

No le doy más estrellas porque Goodreads no me deja.

Crossing to Safety, de Wallace Stegner

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Traducido como En lugar seguro. Otro gran descubrimiento: Stegner es un maestro a la hora de construir personajes y de mostrarte escenarios y momentos en los que, en realidad, nunca ocurre nada (pero no importa, porque lo están disfrutando tanto que ni te das cuenta). Y ya lo dije junto a mis cinco estrellas de Goodreads:

Stegner consigue lo imposible: hacer una obra maestra donde apenas pasa nada, solo la amistad, la impresionante belleza del paisaje y los buenos diálogos.

Las puertas del infinito, de José Antonio Cotrina y Víctor Conde

las puertas del infinito

Sí, estoy haciendo hype y nepotismo en un solo post. Estoy hablando de mi coitor coautor y de un escritor al que publiqué cuando era editora.

Así que no sé muy bien qué decir para convenceros.
Fui lectora cero de esta obra, que sale en febrero 2016 al mundo, de la mano de Penguin Random House. Tuve el privilegio de trabajar con los autores sobre la obra. Y ha sido una de las mejores lecturas que realicé en 2015, por no decir una de las mejores lecturas que he hecho nunca.

Es un libro raro, eso no voy a ocultarlo. Probablemente no sea para todos los gustos. Pero sí es para mi gusto. Hay personajes geniales, monstruos fenomenales, viajes interdimensionales, explosiones, tripas (muchas tripas) y una morsa que habla.

Tendréis que leerlo, aunque solo sea por la morsa.


Y también quería dar las gracias.

Ha sido un buen año.

Gracias a todos los que me acompañasteis a lo largo de este año: a los que leísteis, a los que comentasteis y compartisteis; a los que me escribisteis y a los que comprasteis y/o reseñasteis mis libros (¡a vosotros sabéis que os quiero más que a nadie!).

No sé qué le deparará al blog el 2016. Esperemos que sean muchos buenos ratos más y que podamos seguir todos aprendiendo juntos sobre el arte de la escritura. Espero seguir viéndoos a todos por aquí.

Voy a tomarme una semanita de descanso del blog para poder rematar otros proyectos, y para beber y comer (más) con mi familia. Si todo va según lo programado, para el viernes 8 tendréis el primer artículo del nuevo año.

Por una vez no voy a terminar un artículo diciéndoos que os pongáis a escribir. Ya habrá tiempo de hacer buenos propósitos y de ver cómo cumplirlos. Mientras, celebrad estos días como merecen. Al fin y al cabo, hemos conseguido sobrevivir 365 días más y eso es digno de fiesta.

Salud, dinero, amor y muchos libros más para todos. Feliz final de 2015.

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Entrevistas relámpago a escritores: Las 50 mejores respuestas

julio 30, 2015 — by Gabriella17

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Esta última semana ha sido un poco desastre y me he visto en la desagradable situación de no poder organizar ni preparar ninguna entrevista para hoy. El fin del mundo, lo sé.

Así que he pensado que, en vez de dejaros sin nada para vuestro jueves veraniego junto a la piscina (“¿y ahora qué me leo yo mientras me tomo este delicioso margarita bajo la sombrilla?”, os preguntaréis. Yo no puedo haceros eso), he decidido hacer un artículo muy especial: un resumen de mis respuestas favoritas de todos los entrevistados hasta la fecha; una síntesis de lo mejor de las entrevistas relámpago en esta web. 47 es un número tan bonito como cualquier otro, y creo que os va a divertir ver lo mejor de lo mejor aquí condensado y refrito. Creo que es también una buena forma de recordar entrevistas más antiguas, para que no se queden para siempre en el cajón de autores-cuyos-nombres-ni-recordamos.

Aquí lo tenéis. Estas son 47 respuestas: las mejores de las 47 entrevistas que he realizado hasta la fecha. Además, como extra añado las tres preguntas que me han hecho los entrevistados que más me han gustado, para rematar la faena y, sí, llegar a los 50. Espero que os gusten también a vosotros:

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Entrevistas relámpago a escritores (47): Víctor Conde

julio 23, 2015 — by Gabriella4

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Puede que esto os sorprenda, pero Víctor Conde no se llama Víctor Conde.

Lo descubrí un día en que me tocó mandarle un contrato de edición y me dio una dirección a nombre de alguien que no me sonaba de nada.

“Creo que te has equivocado —le dije—. O me has dado la dirección de otro señor que vive en tu casa”.

“Jo —pensé—. Los escritores ganamos tan poco que algunos tienen que dedicarse al subarrendamiento”.

No voy a deciros su nombre real, porque eso abriría el séptimo sello y desencadenaría el apocalipsis (lo cual podría estar bien, pero los mares de sangre y las plagas de langosta tiene que ser un peñazo con este calor. Bastante tengo con los mosquitos y la araña maliciosa que me mordisqueó el tobillo ayer en la piscina). No desesperéis: con esta entrevista es mi intención desvelaros un poco más acerca de su persona.

¿Qué era esto de las entrevistas relámpago? Tengo una lista muy larga de preguntas cortas (ahora mismo va por 94 preguntas y subiendo). De allí, usando random.org, selecciono una secuencia de quince preguntas aleatorias, que le entrego al entrevistado o entrevistada. Este (o esta) elige diez de esas preguntas y responde con frases también breves. Al final, hay una pregunta extra que podrá aprovechar para hablar un poco más de sí mismo/a o para vengarse de la entrevistadora (es lo justo). La semana pasada entrevisté a Aranzazu Serrano y podéis ver todas las entrevistas publicadas hasta ahora en este enlace. Y ahora, vamos a hablar un poco del entrevistado de hoy:

Víctor Conde es un autor de larga trayectoria con más de treinta libros publicados, que incluyen casi todos los palos que se pueden tocar en el fantástico: ciencia ficción, terror, histórica, juvenil, infantil, steampunk e incluso literatura general mainstream. Ganador de los premios Minotauro e Ignotus por su novela Crónicas del Multiverso, actualmente trabaja en más novelas de su serie del Metaverso y en algunas obras compartidas, como la que ha escrito con José Antonio Cotrina, de próxima publicación en Fantascy.

Y, hablando del libro con José Antonio Cotrina, he sido lectora cero y os puedo asegurar que os va a volar la tapa de los sesos. Metafóricamente, claro. Aunque, por cómo se me quedó el cerebro hasta dos semanas después de leerla, ya no estoy tan segura de que sea una metáfora.

NECESITO QUE MÁS GENTE LEA ESE LIBRO.

ARGH.

ENTREVISTA relámpago A víctor conde

Víctor conde

1. ¿Cuál es tu palabra favorita?

Colosalidad. No viene en el diccionario de la RAE.

2. Menciona un libro con el que hayas llorado.

Sin duda con Crónicas Marcianas, de Bradbury. Es un libro precioso que todo el mundo debería leer y comentar. Nos está hablando de la colonización americana en clave de CF, pero con un sentimiento y una veracidad tales que logra transmitir conceptos que asustan, incluso hoy en día.

3. Un libro que no pudiste terminarte.

Memorias de Idhún, de Laura Gallego. Creo que no pasé del tercer capítulo. No es que sea malo, es que sencillamente yo no era el target de público que ella busca.

4. ¿Cómo te gustaría morir?

Cayendo en un remolino de gas de Júpiter, después de un colapso total de los sistemas de la nave. Pero claro, hay que ser realistas.

5. ¿A qué escritor, vivo o muerto, retarías a duelo de espada en un molino al amanecer?

A Cervantes, para poder atravesarle el corazón por haberse reído tanto de la fantasía universal a través de su novela, el Quijote. Hay mucha gente que considera al Quijote como un personaje entrañable y defensor a ultranza del hecho fantástico, pero en realidad es todo lo contrario. Es un icono del clásico pensamiento español de desdeñar lo que hizo grande a Tolkien, es decir, la defensa de la imaginación como una de las principales virtudes del género humano.

6. ¿Qué libro has releído más veces?

El señor de los anillos. Me parece la obra cumbre del espíritu soñador romántico del siglo XX. Y eso que es una puesta al día en clave novelada de la ópera de Wagner, El anillo del nibelungo.

7. ¿Qué es lo más divertido que te ha pasado por ser escritor?

Escuchar a mi ex mujer de fondo hablando con un chico de una tienda de Madrid sobre un tal “Víctor”, y preguntarme quién demonios sería ese tío. Fue en los comienzos de mi carrera, cuando aún no me había acostumbrado a tener pseudónimo. Menos mal que no les dije nada o se habrían reído de mí hasta el infinito.

8. ¿Cuál ha sido tu mayor fracaso?

No poder convencer al gran público de que la CF es un género digno como el que más, y que ha madurado muchísimo en las últimas décadas. Yo soñaba con hacerme un hueco entre los lectores de literatura general atrayéndolos a la ciencia ficción, pero pronto me di cuenta de la realidad: a la mayoría de la gente no la puedes sacar de su realidad inmediata, del área de confort de lo cotidiano, porque se pierden y se frustran, y abandonan inmediatamente la lectura.

9. ¿Qué libro te habría gustado escribir?ecos víctor conde

Hyperion, de Dan Simmons. Siempre ha sido uno de mis libros de cabecera.

10. ¿Algo de lo que nunca hablarías en tus textos?

De lo mal que va España, de lo frustrante que es el mundo real, de la miseria y la pobreza intelectual que poco a poco se va comiendo Europa, del auge de la piratería que hace la gente joven haya llegado a considerar “noble” y “justo” el robar las obras de otras personas, etc. Para solucionar los problemas está otra gente. Yo me dedico a soñar, y a invitar a otros a que sueñen conmigo.

Pregunta extra (seleccionar opción y contestar):

a) El entrevistado se inventa una pregunta, la hace y se responde a sí mismo.

b) La pregunta la hace el entrevistado a la entrevistadora.

c) Ya he terminado, deja que me vaya a mi casa. Por favor.

Víctor elige la a) y se pregunta: ¿Cuál crees que será la obra cumbre de tu carrera literaria?

La Orfíada, una epopeya de aire homérico que, si Dios quiere, saldrá publicada el año próximo. ¡Crucemos los dedos!


Muchas gracias a Víctor por sus respuestas. ¡No os perdáis la entrevista del jueves que viene!

Si te ha gustado esta entrevista, acuérdate de compartirla. Y si te gusta el contenido del blog en general, prueba a leer alguno de mis libros:

Lectores aéreos gabriella campbellLectores aéreos (relatos con toques de fantasía tenebrosa): Disponible en Amazon y Lektu (¡solo 2,99 €!). Puedes leer un avance gratuito (para ver si te gusta el estilo y tipo de relato) aquí.

 

el fin de los sueñosEl fin de los sueños (novela postapocalíptica de ci-fi/fantasía juvenil): Disponible en digital y en papel en la página de la editorial (y puede pedirse en cualquier librería).

 


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¿Cómo se escribe un librojuego? Tres autores nos dan su respuesta

febrero 3, 2015 — by Gabriella6

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Esos librojuegos de toda la vida

Seguro que los recordáis. Los libros que entretuvieron a toda una generación. Libros donde tú, el protagonista (porque siempre eran chicos, ajem), tenías que salvar al mundo y, según tus decisiones, triunfabas o morías de alguna forma francamente patética.

aventurasinfinLos más populares fueron, sin duda, los que formaban la serie Elige tu propia aventura, (de los que SM ha reeditado hace poco algunos números, respetando las cubiertas e ilustraciones ochentosas originales), pero yo siempre recordaré con cariño los de temática fantástica de Timun Mas, los de la serie Dungeons & Dragons, en concreto Las alas del dragón. Si buscas este libro en Goodreads, las reseñas no son muy emocionantes, por lo que quizá no es un libro tan bueno como yo lo recordaba, pero también es cierto que pasé gran parte de mi niñez y adolescencia fascinada con los dragones, tal vez desde mi primer encuentro con Smaug en El hobbit o con el genial Falkor de La historia interminable. Cualquier cosa donde saliera un dragón me valía (y ahí empecé a saturarme y a entender que en la fantasía épica sobra muuuuchas muchas obras).

Ahora parece que la idea del librojuego ha vuelto para quedarse. Además, con las nuevas tecnologías y la influencia de ese gran vehículo narrativo que es el videojuego, tenemos otras variantes aún más interactivas. Así que he querido entrevistar a tres autores, para que nos hablen de tres tipos de librojuego muy diferentes. Por supuesto hay más, y con esto apenas arañamos la superficie, pero como sabéis que soy una cotilla y me encanta husmear en el proceso de trabajo de los escritores, aquí os traigo tres muestras de lo más interesantes.

Para el librojuego “tradicional”, he hablado con Víctor Conde (tenéis una entrevista muy completa con él sobre este tema, además, en la web de librojuegos.org). Conde publica librojuegos sobre todo con la editorial Hidra, cuya colección podéis ver aquí, y de su proceso de trabajo nos dice lo siguiente:

Para mí, el proceso de escritura de estos libros es sencillo. Se basa en dos conceptos primarios, el de los hitos-isla, y el de los finales eclécticos. Los hitos-isla son pequeños puntos dentro de la trama general donde convergen todas las líneas de acción abiertas hasta ese momento, de forma que tomes por el camino que tomes al final acabas “recalando” en una de estas islas como paso al siguiente nivel de la aventura. Eso permite planificar mejor los hilos argumentales, porque los tratas por sectores. Y lo de los finales eclécticos es una forma de decir que siempre hay que variar las temáticas dentro de un librojuego. Por ejemplo, aunque el tema principal del libro actual que estoy escribiendo sean las pirámides de Egipto, habrá hilos argumentales que te llevarán a encontrar vikingos, u OVNIS. Mientras más variado sea el librojuego y más sorpresas guarde, más satisfactorio será para el lector.

No parece demasiado complicado, ¿verdad? Pero puede serlo. Cada maestrillo tiene su librillo, como nos demuestra mi siguiente entrevistada, Paty C. Marín.

Librojuegos eróticos

Paty tiene la peculiaridad de que escribe un tipo de librojuego muy especial, el librojuego erótico. ¿Le da todo un nuevo significado a lo de “juego”, cierto? Y sospecho que aquí la única muerte con la que te topas por cada decisión es lo que los franceses llaman la petite mort, que es una muerte bastante más divertida que la de los librojuegos tradicionales. Esto es lo que nos cuenta Paty:

En el librojuego que trabajo, el argumento y los personajes están definidos como en una novela. El librojuego erótico más sencillo que he escrito es ese en el que la protagonista femenina desea al protagonista masculino y mediante las decisiones del lector esta protagonista ve cumplidas sus fantasías; o, si es demasiado cobarde en sus decisiones, acaba insatisfecha. Ahora trabajo en otro tipo de librojuego en el que la protagonista tiene un propósito en la vida y hay un personaje masculino que la acompaña durante la historia. Con sus decisiones, el lector será quién decida qué tipo de relación existirá entre los personajes, si es más romántica o más erótica, y si la protagonista arriesgará para cumplir con su propósito.

En el ejemplo sencillo, hay una chica que siente atracción o interés por un chico y hace falta un detonante, a partir del cual empezarán a surgir las decisiones. Esa será la introducción. Antes de ponerme a escribir necesito definir los finales, cuántos desenlaces posibles existen y qué diferencia hay entre uno y otro (el final bueno, el peor final, uno que sea inesperado, etc). Después empiezo a hacer un esquema donde cada escena tiene dos o tres posibilidades, y a su vez esas escenas tendrán dos o tres posibles caminos. Cada decisión debe estar dirigida a un desenlace y de ese modo te obligas a seguir un hilo y no te pierdes por el camino. Algo que pasa siempre es que a la hora de escribir empiezan a salir caminos o situaciones no previstas en el esquema. En ese caso hay que ver si esa escena aporta alguna diferencia, es mejor que la que tenías o es lo mismo pero con otro sabor. Para facilitar un poco la tarea siempre trabajo con diferentes escenarios y, dada la temática, con diferentes tipos de fantasías, desde las más inocentes a las más atrevidas, o desde las más sensuales a las más sexuales, jugando con las ganas que tenga el lector de leer una cosa u otra. También juego con lo que yo llamo “recompensas”, de modo que si el lector toma decisiones arriesgadas obtiene desenlaces más satisfactorios que si hubiese tomado decisiones más sencillas o aburridas.

Trabajo estos libros de dos maneras: usando un panel de corcho con chinchetas de colores:

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y una libreta donde anoto una lista de cosas que quiero que aparezcan y hago los esquemas con flechas:foto2(2)foto2(3)foto2

 

Mestizos virtuales: Los gamebooks

¿Y qué ocurre cuando cogemos la dinámica del librojuego y la mezclamos con la de los juegos de rol y los videojuegos en general? Conseguimos cosas como los gamebooks que ofrece Cubus Games, juegos de decisión pensados para el móvil. La definición de su producto viene bastante bien explicada en este gráfico:

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Uno de sus creadores, Jaume Carballo, nos explica mediante imágenes y comentarios cómo es el proceso de creación narrativa:

IMG_20150114_1726131. Papeles sueltos con revisiones de estructura de algunos gamebooks. Un gamebook tiene varios hilos argumentales, así que para encontrar errores de estructura es deseable revisar todas y cada una de las secciones, ver de dónde viene, a dónde va, y ver que todo cuadra. Este proceso lo realizo en un dispositivo llamado libreta de anillas mediante un boli Bic cristal de última generación (de plástico en lugar de cristal). Los papeles suelos de la foto son re-revisiones de ciertos fragmentos complejos, en los que en la primera revisión mediante libreta de anillas y boli Bic cristal me hice la picha un lío.

 

IMG_20150114_1716312. En esta foto se aprecian un montón de números tachados. Algunos de ellos corresponden a la lista de ids, números de identificación de items del gamebook. Los escribo y los tacho para saber por qué número voy (no se pueden repetir). Lo mismo con número de secciones. Debo decir, en mi defensa, que actualmente la libreta de anillas y el boli Bic cristal han hecho un level up hacia hoja de Excel, que parece más profesional (por eso de que desarrollamos gamebooks en formato appinteractive storytelling del bueno y todo eso). Decidí hacerlo al ver que la mujer de la limpieza de la oficina miraba mis papeles como si fueran basura, temiendo que fueran a parar a la papelera de reciclaje (la física, claro, no la del escritorio).

 

IMG_20150114_1725033.Esta foto me gusta especialmente. Es un minijuego pensado para el gamebook La Feria Tenebrosa, donde el usuario debe formar una palabra a partir de fichas con letras, tipo Scrabble. Para facilitar la labor del usuario la idea era que las fichas no fuesen todas cuadradas, sino más bien tipo puzzle. Así, aquellos que nunca aciertan las palabras de la “Ruleta de la Fortuna” podrían tirar por lo menos de observación y entrever la respuesta. Finalmente, mi yo perverso (el 90% de mí) decidió dejar las fichas cuadradas, aunque no recuerdo si fue realmente un acto vil premeditado o simplemente fue falta de tiempo de diseñar las fichas en plan puzzle (probablemente fue un poco de cada).

 

IMG_20150114_1715544. Aquí se aprecia lo que yo llamo mi rincón creativo. Sí, es un rincón de la mesa lleno de lo que la mujer de la limpieza cree porquería, pero es que ella no entiende de esto. Aunque, todo hay que decirlo, así como pasa con las meigas, haberla, haila (de porquería, digo). En este rincón, así como en varios otros dispersos estratégicamente por mi lugar de trabajo, hay ideas varias, anotaciones, revisiones, cosas geniales, o que por lo menos me parecieron geniales en su día. De vez en cuando acudo a estos rincones en busca de inspiración (y trozos de galleta revenida), rescatando del pasado algunas ideas que pasaron por las fases “esto es genial”, “esto es una mierda”, “esto era brutal, ¿por qué no lo usaría en su día?”. A veces estas fases son acumulativas y se repiten en bucle hasta que la idea termina metafóricamente en la basura (el papel dónde está escrita pasa a ella físicamente) o es usada en algún producto. Soy bastante de guardar estas ideas y no descartarlas definitivamente (¿síndrome de Diógenes literario?), así que mis rincones creativos aumentan de tamaño periódicamente, y si disminuyen es, probablemente, debido a la mujer de la limpieza.
Aquí también he aplicado el factor level up. No solo tengo los rincones llenos de ideas/futuros proyectos/porquería, también la mayor parte del disco duro del ordenador. De hecho, he alcanzado cierta condición divina en este level up, así que estoy llenando también la nube.

 

IMG_20150114_1721285. Más libreta de anillas con revisiones realizadas mediante boli Bic cristal. Si alguien no entiende ciertos símbolos extraños parecidos al libreto de una misa negra satánica, que no se asuste: es catalán. Mis libretas de anillas contienes textos en catalán, castellano e inglés indistintamente. No me estoy haciendo el chulo, es que mi cerebro funciona diferente (eso es lo que le digo cada semana a ese espía ruso que dice ser mi psiquiatra, aunque el elefante rosa de detrás me guiña constantemente el ojo, como diciendo “¡no le digas nada, insensato!”).

 

IMG_20150114_1714016. Papel suelto con esbozos de diseño para un gamebook, realizados mediante (¿Photoshop? ¿Illustrator? ¿Corel Painter? ¿El Paint, por lo menos? No) boli Bic cristal. Como decía mi viejo profesor de dibujo (era viejo, de veras): “Chavales, hasta el Ferrari último modelo ha sido primero concebido con un lápiz y una hoja de papel”. Jamás entendí qué quería decir, pero lo pongo aquí que me hace gracia.

 

IMG_20150114_1718387.- Ver número 5.
En cuanto a procesos creativos del viejo arte de escribir (ya sea una novela, un guión o un gamebook), el mejor soporte es siempre el cerebro: decenas de ideas, argumentos, personajes, frases épicas, títulos geniales… rondando por la cabeza en una lucha evolutiva constante y a muerte, a base de impulsos eléctricos y hormonas segregadas, hasta que solo las mejores sobreviven. Esas son las que se quedan ahí durante años, madurando, listas para pasar a la libreta de anillas. O eso o esfuerzo y tesón, que tampoco vienen nunca mal. Y lo del cerebro no lo digo en coña. Dave Morris usa un sistema todavía más hermoso, algo así como “Pienso en algo, le doy vueltas y lo meto en el subconsciente, para que lo trabaje y lo moldee. Tiempo después (semanas, meses, años) vuelve a mi consciente, ya maduro, con una forma más determinada, mejor”. ¡Gran tipo este Morris!

 

¿Y vosotros? ¿Habéis comprado algún librojuego recientemente? ¿O preferís recordar con nostalgia aquellas obras de los ochenta? Como siempre, los comentarios son todo vuestros (bueno, todo no. En parte pertenecen a WordPress y a un servidor en Australia, creo).
Nota: Aquí os dejo el enlace (en inglés) a los pasos descritos por Ben Serviss para juegos de narración interactiva, también muy interesantes. Gracias a Ruber Eaglenest por el soplo.
(Y recuerda: si te ha gustado este artículo, comparte).