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La delgada línea entre promoción y pesadez

mayo 28, 2014 — by Gabriella8

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Una vez superado el obstáculo de la publicación (ya sea mediante edición tradicional, coedición o autoedición), llega ese nuevo gran monstruo, esa bestia que determina el auténtico éxito de tu libro, más allá incluso de la propia calidad de la obra. ¿Cómo conseguir que tu libro llegue al mayor público posible?

Durante mis años como editora, me di cuenta de lo poco que sabe realmente el escritor de cómo funciona el mercado editorial, la cantidad de nubes y películas bonitas y bandas sonoras épicas que se cogen de la mano en la mente del aficionado, quien, inocente, nunca ha tenido que lidiar con el mundo ultracompetitivo del producto artístico. Sí, hay blogs y webs muy informativas al respecto, pero pocos se molestan en leerlos, y por otro lado estamos rodeados de información idealista o incluso mentirosa.

¡Magia!
¡Magia!

Esto es lógico. La información que proporcionan los editores está condicionada por sus propios intereses (nuestros libros venden fenomenal, todo va perfecto, todos nos quieren), y la de los escritores a menudo está tocada por la vergüenza (¿quién quiere admitir lo realmente poco que ha vendido su libro?).

Uno de los aspectos que los escritores dan por sentado es el de la promoción. Hay una fantasía común de que un libro, por simple virtud de estar en librerías, de tener una distribución más o menos maja, va a vender como churros calientes a la salida de una feria a las seis de la mañana. Y es que ese es el problema.

¿Por qué venden los churros calientes a la salida de una feria a las seis de la mañana? Porque los que salen de una feria a esa hora están borrachos, o incluso ya salen de la euforia alcohólica y entran en el peligroso terreno de la resaca. Necesitan grasa, necesitan comer. Y el vendedor de churros, o de hamburguesas o de kebabs, está ahí para ellos, para darles justo lo que necesitan justo cuando y donde lo necesitan. Un nicho de mercado satisfecho, oiga usted. Mercadotecnia fabulosa.

Por desgracia, un libro no es un churro (bueno, los hay que sí, pero en eso mejor entramos en otro momento). Y tiene que competir con muuuchos otros libros. Y el comprador medio no compra lo que le parece más bonito y mejor escrito en una librería, sino lo que le han recomendado, lo que le suena, algo que pertenece a un género muy concreto que le atrae, o algo de alguien a quien ya ha leído y de quien ya sabe qué esperar.

Cuando el escritor se hace consciente por fin de este fenómeno, cuando se da cuenta de que solo colocar un libro en librerías (bastante difícil de por sí) no es suficiente, es cuando comienza a plantearse lo de la promoción. En este sentido, la autoedición y la edición tradicional tienen sus ventajas y desventajas: una gran editorial tiene un poder de promoción que no tiene un autoeditado; pero el autoeditado tiene control absoluto sobre su sistema de promoción (por no hablar de que los porcentajes de ingreso por cada venta son muy superiores). El punto intermedio puede estar en la coedición y en las editoriales tradicionales pequeñas, donde la relación con el autor tiende a ser más personal y colaboradora.

Y es aquí, amigos míos, donde el que escribe se encuentra con la desagradable realidad de que tiene que definirse, de que tiene que tomar decisiones que no sabía que tendría que tomar. Y todo se reduce a la siguiente pregunta:

¿Soy un escritor puro, un artista, o soy un despreciable vendedor, un elemento más de este mercado capitalista?

Rara vez puede uno salir ganando en ambos aspectos. Si elige lo primero, si se atiene a sus principios más sagrados, deberá responsabilizarse del resultado. Es decir, su libro no será un producto, sino una obra de arte. Las ventas serán ínfimas, pero este no es un problema, ya que las intenciones no eran monetarias, ¿verdad? Eran puras y nobles como rayos de sol por la mañana.

Si eliges este camino, eres un héroe. En serio. Yo también he estado ahí. Pero por favor no te dediques luego a lloriquear sobre la pobre vida del escritor. Es tu elección. Has decidido crear algo diferente, algo bueno, algo que esté a la altura de tu exigencia contigo mismo y con tu experiencia artística. Eso es maravilloso y tú eres la base del sistema. Tú eres quien inspirará a los demás, quien atacará a lo establecido con toda la saña de un brillante perro rabioso. Tú eres mi héroe.

Si, por otra parte, eres un artista que desea monetizar su creación, y eres honesto contigo mismo, eso tampoco tiene nada de malo. Al contrario, ¿no debería poder vivir de algo el artista? ¿No se merece algo más que mendigar, que vivir en la calle, que tener que compaginar su creación con un trabajo que le dé de comer, hasta el punto de apenas dormir cinco horas diarias? No me parece justo demonizar a este artista. Lo que sí me parece justo es demonizar al artista que lleva la promoción hasta sus niveles más… ¿cuál es la palabra? Ah, sí, coñazo.

¿Hay caminos intermedios? Los hay. Hay libros de gran calidad que han sabido colarse en el mercado y convertirse en churros hechos con harina de calidad superior. Pero son pocos, pocos. Y demasiados queremos ese pedazo minúsculo del pastel: el amor de la crítica, el amor de los lectores y el amor que uno siente al poder comer tres veces al día y pagar el alquiler.

Los consejos más frecuentes de las webs para escritores se concentran en medios de promoción o bien obsoletos o bien poco eficientes. Redes sociales, sí. Facebook y Twitter. Pero a no ser que lleves un año o más trabajándote una buena plataforma, una red grande dirigida hacia tu nicho lector, no vas a llegar más que a tus amigos y familia, a la gente que ya te conoce y quiere. Y a lo mejor tienes más contactos, contactos a los que ahora te dedicas a bombardear con publicidad de tu obra. Pero si ellos ya reciben publicidad de ese tipo por todas partes, si no tienen una relación personal contigo, ¿por qué habrían de hacerte caso?

Yo no tengo ni idea de promoción. Pero sí llevo unos años viendo lo que NO funciona. Las presentaciones de libros están bien para reafirmar lazos con conocidos y a lo mejor vender un buen puñado de ejemplares en una librería (y si tienes suerte, crear presencia en una cadena), pero las que realmente funcionan son las que tienen una buena lista de contactos de prensa y ofrecen incentivos atractivos a los asistentes (canapés, bebida, etc.), o que disponen de un público fiel a la editorial. Por supuesto esto cuesta dinero y tiempo, una inversión que solo compensará a algunas editoriales o autores. Las entrevistas en medios han perdido bastante: ahora muchos lectores se mueven por internet, y una extrema digitalización y una falta de concentración absoluta hacen muy difícil que el que se mencione tu nombre en radio o televisión vaya a proporcionarte más ventas, a no ser que consigas salir en Sálvame. Las reseñas y las críticas están muy bien, pero no tienen el poder de convocatoria que uno podría pensar. He visto libros vapuleados que han vendido de forma obscena y libros adorados por todos que acumulan polvo en los almacenes de las distribuidoras.

No dejo de darle vueltas a este tema. A veces me encuentro con casos de libros de la misma editorial, con la misma promoción clásica, y una experiencia de venta muy diferente. ¿Cuál es la diferencia? El libro con mayor número de ventas tiene un género muy definido (generalmente un género con mayor demanda y menor oferta), para un sector muy específico. El autor de este libro tiene contacto y buena relación con muchos otros escritores de este mismo género, y no se corta en publicitar a sus colegas de profesión, lo que le suele conseguir un buen puñado de recomendaciones. Publica en redes sociales sobre muchos temas, no solo sobre su libro. En resumen, tiene más que ofrecer. Y, además, y esto odio decirlo, tiene una obra donde la funcionalidad, el atractivo del argumento, prima muy por encima de la forma. Por no hablar de una portada que se dirige al público al que se tiene que dirigir. Este libro tiene una imagen. Como cualquier producto de éxito, no vende solo el interior, sino todo un conjunto de emociones y de representaciones con las que el consumidor se identifica. ¡Vende un estilo de vida!

¿Y no deberíamos estar todos escribiendo en vez de preocuparnos tanto por la promoción?, preguntaréis muchos, como bien señaló Alfredo Álamo en este artículo de Lecturalia. Por supuesto que sí. Pero si queremos entrar en el mercado no podemos escapar de su dictadura, o por lo menos yo no veo forma de hacerlo. Y muchas veces es complicado discernir hasta qué punto estamos dispuestos a formar parte de este juego. ¿Debo escribir para un género que no me convence si ese género vende más? ¿Debo cambiar mi registro o modificar mi temática para atraer a otro tipo de lector? ¿Debo salir en un medio que ideológicamente me produce urticaria si es una posibilidad de vender mi libro (aquí recomiendo un post interesantísimo de Layla Martínez sobre por qué le dijo que no a la revista Glamour)?

Es complicado andar en el terreno que se abre entre los extremos, entre el arte por amor/obsesión y el arte comercial, cualquiera que haya creado algo alguna vez lo sabe bien. Yo intento mantenerme en el tembloroso punto medio. Y os puedo asegurar que es jodidamente difícil.

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Primera imagen por cortesía de Feelart / FreeDigitalPhotos.net

Actualizando: Unos meses después escribí este artículo, muy relacionado: 15 cosas que los escritores estamos haciendo fatal en las redes sociales.

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Y hablando de dar… GIVEAWAY de Miss Cristal en Not Here to Please You

noviembre 12, 2012 — by Gabriella0

Tal como lo leéis, estoy organizando un giveaway (regalo por sorteo) a través del blog de la genial Libertad. Not Here to Please You es un rincón encantador de moda alternativa, música y un pequeño toque filosófico y político muy personal. Es uno de los blogs que más visito, más que nada porque soy una esteta incorregible y me gusta alegrarme la vista con todas las fotos que sube de ella misma con ropa monísima y un estilo casi comestible de lo delicioso que es. Si no lo conocéis, os lo recomiendo, y ya que vais por ahí acordaos de participar en el sorteo. Mirad lo que os podéis llevar…

Por lo demás, si queréis echarle un vistazo a la tienda de Miss Cristal para ir pensando en los regalos de Navidad, aquí tenéis el enlace a la tienda de Etsy, y aquí a la página de Facebook (os recomiendo que le deis a me gusta porque salen por ahí muchas novedades y ofertas que igual en Etsy no aparecen). También os recomiendo el boletín (para apuntaros solo tenéis que mandar ALTA BOLETÍN en el asunto a gabriellavc@yahoo.es) ya que siempre incluye alguna oferta o descuento exclusivo para suscritos. Por otro lado, teniendo en cuenta las nuevas políticas de Facebook, mis actualizaciones en la página de Miss Cristal en Facebook igual ni las ve ya mucha gente, por lo que el boletín es muy útil: recibes todo en un solo email una vez al mes. Como sé que todos andamos bastante justos, durante las próximas semanas intentaré ir subiendo más productos del estilo de mis últimos pendientes y pulseras, que son productos con un precio muy asequible.

Creo que en los momentos en los que estamos es muy importante que intentemos colaborar todos con los pequeños negocios locales. Intentad, si podéis, comprar vuestros regalos a artesanos y a personas que hacen productos hechos a mano (obviamente esto es en mi beneficio, pero no me refiero a Miss Cristal, sino a todo tipo de gente maravillosa con muchísimo talento, en Tentaciones artesanas me dedico a recopilar a todos los que me llaman la atención), o por lo menos a las tiendas de vuestro barrio. Muchos de los que se han quedado en paro están intentando tirar adelante con pequeños proyectos de artesanía, y del mismo modo hay montones de comercios de barrio que están pasándolo realmente mal para mantenerse en pie. Sin embargo, también hay comercios enormes que están dedicándose a dejar a sus empleados en la calle mientras hacen un outsourcing de lo más divertido a otros países en busca de empleados más baratos (hablo de empresas que no están en quiebra, ni mucho menos). ¿Qué os parece si intentemos (y me incluyo, por supuesto) ser un poco conscientes de dónde compramos en general, y a la hora de hacer los regalos de Navidad o de Reyes en particular?

 

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Acerca de las metas (3) y otras actualizaciones

octubre 23, 2012 — by Gabriella2

Y aquí estoy de nuevo para ponerme al día con todo lo que ha estado sucediendo durante las últimas semanas, que no ha sido poco. En primer lugar, me toca hacer una actualización respecto al estado actual de mis metas y desafíos.

Alcohol: No sé si merece la pena seguir hablando de esto, ya que puede hacerse repetitivo. Apenas bebo. Bebo cuando salgo, nunca en casa (una regla que me funciona bastante bien). Mis resacas además son crueles, así que tengo que tener mucho cuidado con no pasarme. Se acabaron las borracheras legendarias para mí. No digo que no tenga tentaciones de vez en cuando, pero por ahora he conseguido evitar las que no eran convenientes, y eso me enorgullece. Cuando comparo mi productividad de antes con la de ahora, la diferencia es bastante notable. Por no hablar de los efectos en mi dieta: perder peso sin haber dejado de beber habría sido imposible. Lo cual nos lleva al…

Peso: Mi peso lleva más de un mes un tanto extraño. En el último par de meses he perdido volumen de manera notable (sobre todo barriga), pero mi peso se ha mantenido más o menos estable, a pesar de estar comiendo de manera bastante sana (del modo que hasta ahora me ha hecho perder peso). Tal vez sea un poco atrevido decir que he creado una cantidad importante de músculo en tan solo un mes de gimnasio, pero creo que esta es la explicación más coherente, y desde luego veo cambios significativos en mi aspecto (¡hasta hay una sombra de abdominales!). Por las mismas razones, no me fío mucho de mi BMI (índice de masa corporal), ya que al calcularlo en un programa simple de peso/altura no se tiene en cuenta la proporción grasa-músculo, pero puede decir que estoy en 25.9, no muy lejos de bajar de la categoría de sobrepeso (25).

Por lo general mi dieta es bastante variada, y procuro invertir las calorías en cosas saludables como fruta o harina integral, abundante pescado y verduras. Tengo mis pequeños caprichos (el camembert light de Lidl con tostada se está convirtiendo en un desayuno habitual) y rutinas diarias (no suele faltar el zumo o smoothie por la mañana hecho en batidora con montones de frutas diferentes). Uno podría pensar que debería encontrarme con una salud maravillosa, pero la realidad no es exactamente así. Tengo una migraña que parece que se ha quedado a vivir en mi cabeza, que nunca se va, solo se difumina un poco para coger impulso y volver de forma vengativa. En cuanto a niveles de energía, siguen sin ser óptimos, pero han mejorado bastante gracias al ejercicio físico, lo que nos lleva al siguiente punto.

Ejercicio: Como ya he comentado en posts anteriores, me he apuntado a un gimnasio. Alterno algo de cardio diario con clases de pilates dos o tres veces a la semana. La diferencia ha sido grande, sobre todo a niveles de liberación de estrés, tonificación y aumento de energía en general (por no hablar de flexibilidad y resistencia en… erm, en quehaceres diarios). Estoy bastante contenta con esta decisión, a pesar de que de vez en cuando el pilates me deje completamente inútil al día siguiente (tengo pesadillas, como muchos sabréis, con pelotas suizas).

Miss Cristal: Mi eterno quebradero de cabeza. Tenía el firme propósito de dedicarle bastante tiempo este mes, y así ha sido, aunque no tanto como habría querido (había otros proyectos prioritarios porque… bueno, porque son pagados). El resultado ha sido muy decepcionante. Sospecho que las más recientes modificaciones de Facebook, que es donde realizo la mayor parte de mis ventas, tienen bastante que ver. Observo que mis publicaciones parecen llegar solo a un número pequeño de personas, aquellas que ya seguían con bastante atención la página. Facebook, claro está, te ofrece “promocionar” tus publicaciones. Pagando. Tampoco ayuda que la gente no tenga dinero para comprar cosas, como es obvio, pero lo del movimiento de “me gusta” y similares es bastante más limitado que antes; como digo, parece estar restringido a aquellas personas que ya eran seguidores habituales, y necesito abrir mi círculo de compradores potenciales.

Me he debatido, como llevo haciendo ya meses, entre aumentar el tiempo dedicado a Miss Cristal, reducirlo y dedicarlo a cosas más rentables, abandonarlo por un tiempo (no puedo decir de manera definitiva, la realidad es que me gusta demasiado) o intentar llegar a canales de difusión más productivos. Si alguien tiene ideas en este sentido, alguna sugerencia para ampliar mi público o realizar promoción útil, me encantaría escucharlas.

En cuanto al desafío de 30 días más reciente, podéis leer más en el post anterior, sobre el tema de la meditación.

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Imagen de http://www.freedigitalphotos.net

 

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Sorteo Miss Cristal

octubre 13, 2012 — by Gabriella2

Como ya sabéis que me encanta regalaros cosas, tengo preparado un pequeño sorteo donde el premio es esta pulsera con cuentas de cristal, hecha con mis manitas:

¿Cómo podéis participar? Pues es facilísimo. El sorteo se realizará entre todos los suscritos al boletín de Miss Cristal (un e-mail que mando muy de vez en cuando con noticias, novedades, ofertas y descuentos exclusivos para suscritos, etc.), así que con suscribirte al boletín antes del 1 de noviembre entrarás automáticamente. Todavía tengo a poca gente suscrita, así que las posibilidades de ganar son bastante altas 😉

¿Cómo suscribirse? Más fácil todavía. Solo tienes que mandarme un email a gabriellavc(arroba)yahoo.es con ALTA BOLETÍN en el asunto (por lo demás puede ir en blanco) o mandarme un mensaje privado a través de la página de Facebook de Miss Cristal dándome tu dirección de correo electrónico. La idea es que yo tenga tu email para añadirte a la lista de suscritos al boletín. Y el 1 de noviembre haremos sorteo. ¡Mucha suerte a todos!

Y el ganador es…
De entre 38 participantes ha ganado la persona que tenía precisamente ¡el número 38! ¡Muchas felicidades! Abajo tenéis el enlace a RandomPicker, la web que he usado para realizar la generación de un número aleatorio para el sorteo, y al sorteo en sí:

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Mamá, de mayor quiero ser artesana (mi experiencia en la venta handmade)

junio 20, 2012 — by Gabriella7

Desde hace un tiempo recibo de vez en cuando mensajes de amigos, amigas o conocidos que me preguntan acerca de mi experiencia vendiendo bisutería hecha a mano en Miss Cristal. Algunas de estas preguntas son muy concretas, y otras son más generales. Me gustaría que este post sirviera para aclarar algunas de las cuestiones más frecuentes acerca del mundo de lo hecho a mano, sobre todo para principiantes, o personas que están considerando vender sus creaciones para obtener ingresos. Está enfocado sobre todo al mundo de la venta online, de la venta física podrán hablaros otros artesanos largo y tendido, pero en ese sentido yo apenas tengo experiencia.

Preguntas y respuestas:

1. Estoy en el paro/estoy endeudado/tengo un problema gordo y necesito conseguir dinero de manera urgente. He pensado que podría hacer collares y pulseras y venderlas. ¿Qué me recomiendas?

Vale, respuesta sencilla: No lo hagas ahora. Cualquier iniciativa relacionada con lo artesanal implica mucho tiempo y esfuerzo, y tardarás bastante en ver los frutos económicos de tu trabajo. Si lo que necesitas es dinero, búscate otra cosa. No digo que no vayas a hacer dinero vendiendo tus creaciones, pero sí que pasará tiempo antes de que empieces ver alguna retribución (si la ves).

Si lo que quieres es dinero inmediato, olvídate de la bisutería. Basándome en la competencia actual, tendrías que producir o bien grandes cantidades de bisutería barata, con algo único que lo diferencie de los chinos y otros productores de bisutería barata; o pocas piezas de fabricación exquisita, realizada con materiales nobles. En el primero de los casos, hasta que no empieces a ser conocido no conseguirás vender suficientes piezas (y aunque las vendas, pasarás 10 horas al día fabricando piezas sólo para obtener un salario mínimo, y eso sin contar el tiempo invertido en promocionarte, sacar fotos, tratar con clientes, ir a Correos, etc.). Escoge mejor un nicho de mercado que no esté tan explotado: la ropa hecha a mano de alta calidad, accesorios tipo bolsos y similares, papelería personalizada, o incluso venta de suministros para otros artesanos (estos últimos son los grandes vendedores en Etsy, por ejemplo). Antes de dejarte llevar por la idea de ganarte la vida haciendo lo que te gusta, HAZ NÚMEROS. Y números de los de verdad, tomando en consideración el coste de materiales, tu tiempo, tu situación fiscal, etc.

Y antes de que preguntéis que por qué vendo yo bisutería entonces, respondo que porque me encanta hacerla y me empeño en seguir peleando, aunque todo esté en mi contra. Eso sí, de haber sabido todo lo que sé ahora, me habría dedicado a otro tipo de producto. La bisutería es relativamente fácil de hacer, y pocos clientes diferencian entre el trabajo de alguien que acaba de empezar y las piezas realizadas por alguien que lleva años creando, así que la competencia es atroz. Me temo que lo mismo ocurre con el arte pictórico y la fotografía artística; a no ser que vaya dirigido a un mercado muy específico, hay tantos artistas excelentes ahí fuera que no serás más que una gota en el océano.

2. ¿Dónde es el mejor sitio para vender mis cosas?

Personalmente evito las tiendas fisicas, ya que no me puedo permitir ofrecerles los descuentos que necesitan para hacer negocio con mis piezas. Para la venta en Internet, mal que me pese, nadie puede competir con Etsy. Hay opciones fantásticas, como Artesanio aquí en España o DaWanda a nivel europeo, curradísimas y muy profesionales, pero a nivel de tráfico (y tráfico es lo que necesitas si quieres ventas), Etsy es la reina. Y digo mal que me pese porque tiene muchas cosas que no me gustan, pero de cualquier modo sus comisiones son muy razonables y su diseño es más o menos funcional e intuitivo (eso sí, está en inglés y tendrás que tratar con tus clientes en inglés, pero por otro lado te abre al mercado estadounidense que es mucho más lucrativo). Puedes crear también tu propia página web, una página de Facebook, un blog y mil cosas más, pero lo básico es tener un escaparate atractivo y fácil de usar para el comprador, un sitio de referencia para realizar compras. Deja claro precios y formas de pago; Internet está llena de webs preciosas que no venden porque se limitan a mostrar fotos monísimas sin ninguna información del precio de los productos ni de cómo comprarlos.

Otra opción interesante es vender en mercadillos especializados. A veces puede ser difícil conseguir un puesto pero es cuestión de perseverar y probar con distintos mercadillos. Olvídate de los mercadillos normales, ahí la gente quiere gangas; necesitas mercadillos de artesanía dirigidos a clientes que saben qué están comprando.

3. Vale, he montado mi tienda pero no me compra nadie, ¿por qué?

Bueno, por mucho tráfico que tenga Etsy, por ejemplo, pocos te van a encontrar por casualidad. Necesitas dirigir tu tráfico a tu tienda. Aquí las redes sociales son tus grandes aliadas: Facebook, Twitter, Google +, Pinterest, etc. Eso sí, si eres de esas personas que usan exclusivamente sus cuentas de redes sociales para vender, se cansarán de ti y te eliminarán. Hay que saber conjugar ambas cosas: lo personal y lo mercantil. Puedes probar también a anunciarte en webs especializadas (sobre todo blogs), además de organizar promociones, sorteos, concursos en todos tus puntos de promoción.

Creo que empiezas a entender a lo que me refería con invertir mucho tiempo en esto de vender, ¿verdad?

4. ¿Cuál es tu secreto? Porque tú vendes, ¿no?

En mi caso, encuentro que mis ventas suelen ser proporcionales al esfuerzo invertido. Además de Miss Cristal tengo otros proyectos y algún que otro trabajo como correctora, redactora o traductora, que es lo que me compensa, tras cerrar mi editorial el año pasado. Eso sí, en total no obtengo, ni mucho menos, nada que podría considerarse un salario. No podría pagar un alquiler, comida, facturas, etc. No digo que no lo pueda hacer en un futuro, pero por ahora no es posible.

Llevo con este proyecto de forma más o menos activa desde el 2009. Por lo general, los meses que tengo más tiempo puedo hacer más piezas y promocionarme más, por lo que obtengo más ventas; los meses que tengo poco tiempo no vendo nada. Un mes en el que dedico una media de 5 horas diarias al proyecto apenas me aporta 200 € netos, un poco más con mucha suerte si es un mes fuerte como noviembre (pre-Navidad), mientras que un mes flojo en el que no tengo tiempo de hacer casi nada puede darme entre 0 € y 50 €. Eso es ahora, durante el primer año fue la mitad o menos. Además, si dejo de promocionar, aunque sea durante una sola semana, las ventas y visitas bajan de modo dramático. Esto pretende ser una llamada de atención a todos los que creen que esto de la artesanía es un chollo que nos va a sacar de pobres. Yo soy una adicta, lo reconozco. Pocas cosas hay que me produzcan tanto placer como fabricar y vender mis propias joyas. El subidón de crear algo, y luego venderlo, es alucinante. No dudo de que con tiempo y paciencia pueda hacer que esas cifras sean más altas (de hecho a lo largo de este año he notado un ascenso significativo), pero es un pequeño ejemplo para que veáis lo que puede tardar esto en arrancar.

Entiendo que no todos los casos son como el mío. Hay gente por ahí que hace bastante dinero con la bisutería artesana, pero os aseguro que son poquitos. Sólo tenéis que ver las estadísticas de Etsy, por ejemplo. Los grandes vendedores son los que ofrecen suministros (para la inmensa cantidad de creadores de bisutería) o cosas muy específicas (la ropa para mascotas, por ejemplo, se vende muy bien. Sí, ropa para mascotas, habéis leído bien).

Algunos consejos:

El cliente siempre tiene la razón. Así que trágate tu orgullo y dásela. Eso sí, no mandes nada que no se haya pagado, y para los encargos pide un depósito por adelantado (yo reconozco que no hago esto porque mis encargos suelen provenir de personas de confianza, y hasta ahora no he tenido ningún problema, pero es un buen consejo, sobre todo si el encargo requiere una inversión en materiales). Trata a tu cliente como si fuera muy importante: de hecho, lo es.
Personaliza tus creaciones, diferénciate de los demás. Dales una historia, una personalidad única, un nombre especial. Quiérelas, estás vendiendo exclusividad, estás vendiendo algo distinto.
Describe todo con mucha claridad y precisión. Es muy importante dar todos los datos que puedas de tu creación: cuáles son los materiales utilizados, todas las medidas que puedas, si está disponible en otros colores… Más de una vez me he ido sin comprar de una tienda online por no molestarme en preguntarle al dueño o dueña cuáles eran las medidas o los materiales utilizados. Ten en cuenta que hay gente con alergias, así que es importante especificar qué metales y tejidos usas, por ejemplo. También habrá quien aprecie saber que tus tejidos son orgánicos, o que donas una parte de tus beneficios a una ONG, o cosas de este tipo.
Fotos: Una de tus primeras inversiones debe ser una buena cámara. Aprende un poco a utilizarla, juega con ella. Nadie compra en tiendas con fotos borrosas, oscuras o donde no se vea bien el producto. Busca los mejores lugares para realizar las fotos (luz, sobre todo mucha luz natural) y familiarízate con algún programa de edición (para arreglos rápidos yo uso Pixlr, ya que es online, gratis, y muy fácil de usar. Para cosas más complicadas, Photoshop).
Haz muchas cosas, crea stock: A nadie le gusta comprar en una tienda casi vacía. Cuantas más cosas tengas en tu tienda, más tendrán donde elegir tus compradores potenciales. Yo ahora mismo tengo unas 45 piezas en mi tienda online, muy poco para mi gusto, ya que en el último par de meses he vendido bastante y apenas he tenido tiempo de hacer nada nuevo. Debe haber, además, una sensación de renovación, que los clientes vean que haces cosas nuevas, para saber que pueden volver de vez en cuando para curiosear.
Persevera. Esto es un trabajo de diario, donde irás probando miles de cosas que no funcionarán y darás con dos o tres que sí lo harán. Vas a meter la pata y pasarás rachas largas desesperantes en las que creerás que todo esto no tiene ningún sentido. Por muy bonito que sea lo que hagas hoy, dentro de dos años lo verás y te parecerá torpe, poco profesional. Pero es precisamente en esa evolución y mejora donde encontrarás una gran satisfacción.
Sube tus precios. Si estás empezando, empieza con precios bajos, y súbelos poco a poco conforme pasa el tiempo y tus habilidades y productos mejoren. No caigas en la trampa de menospreciar tu tiempo de trabajo. Calcula bien el precio de tus creaciones, al principio tendemos a infravalorarlas y acabamos perdiendo dinero, ya que además surgen gastos con los que no contábamos. Para el tema de los precios y el valor de lo artesanal puedes leer mi post El verdadero valor de las cosas, si te apetece.
Aprende de los que llevan mucho tiempo en esto de lo artesano: Tanto Artesanio como Etsy cuentan con foros, blogs y grupos (teams) de gente que ofrece una información valiosísima para esto de la venta de lo hecho a mano. Lee, lee y aprende (de nuevo saco a colación aquello de que todo esto implica un tiempo y un esfuerzo que va mucho más allá de lo que emplees en crear una pieza artesana, por lo menos si quieres tener el más mínimo éxito).

En resumen, ¿merece la pena?

Desde el punto de venta económico y profesional, yo diría que no. Hay un porcentaje mínimo de artesanos que consiguen ganarse la vida con esto de lo hecho a mano, sobre todo en España, donde la cultura handmade no está tan extendida. Id a cualquiera de las tiendas online que he mencionado y veréis que la mayoría de los vendedores tienen muy pocas ventas. Yo tengo, a día de hoy, 108 ventas en Etsy (además de bastantes más realizadas por encargo o directamente a través de Facebook), lo cual es un índice muy superior a la media. Y ya habéis visto, por las cifras que os he dado, que no me estoy haciendo de oro precisamente (teniendo una media de precios muy superior al vendedor medio de este tipo de comercio). Los grandes éxitos suelen acabar creando sus propias páginas web para vender sin comisiones a intermediarios, o bien obtienen sus ventas más provechosas en mercadillos y venta directa.

A nivel personal, desde luego que sí. Como ya he dicho, sufro de una adicción enfermiza a la emoción de crear. Ahora queda en vuestras manos decidir cuáles son vuestras prioridades. Me encantaría saber cuál es la experiencia real de otros artesanos, así que sentíos también libres de compartirla con nosotros. Y no dejéis de comentar con sugerencias para añadir más datos e información que me haya podido dejar fuera, y con vuestras opiniones, dudas y consejos. 

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Imágenes de: FreeDigitalPhotos.net

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Atlas

enero 4, 2011 — by Gabriella0

Vamos a la cafetería. Hablamos de lo mal que huele la gente ahora que todo no apesta a tabaco. Me pregunto si tanto escribir artículos sobre literatura y poemas sobre violencia me está dejando sin palabras. Seca, o tal vez es mi yo habitual, el que suele necesitar una cerveza para abrir el canal de la verborrea. ¿Ha sido mi día interesante? ¿Es interesante el hecho de que aquí me siento a gusto, en casa? Paseo por la calle habitual y en menos de cinco minutos ya me ha parado un desconocido para opinar sobre el color de mi pelo, quince segundos más tarde lanzo besos a una furgoneta que pasa volando, en la que reconozco a un amigo deseándome Feliz Año Huevo. Anoche una persona con la que apenas he cruzado dos palabras me llama por mi nombre. Nos encerramos en nuestras aburridas salidas al bar de siempre, mientras sigo rumiando acerca de versos y sexo. Sobre todo sexo, últimamente me encandila más que de costumbre. Se me hace tan extraño el acto de lo sexual en sí, el paso del conocimiento a lo físico, el lugar más allá de la amistad, que empiezo a pensar que nunca ha existido, que sólo es un figmento de mi imaginación. Mis ingles se mezclan con hilos de cobre y pirita manchada, los diseños bailan en mi cabeza junto con el deseo, en sus semejantes pero retirados compartimentos. El tiempo pasa demasiado deprisa y las posibilidades, como siempre, me aturden. Me pregunto cuánto costará salir de este caparazón de inercia, y si lo conseguire algún día. Nos vemos en la cafetería.

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Cristales marinos

mayo 19, 2009 — by Gabriella1

Llevo unos días recogiendo cristales en la playa para un mosaico que quiero hacer. Afortunadamente tengo una pared entera para mí solita en el garaje reformado de mis padres (no me atrevo a hacer nada por el estilo, aunque me gustaría, en mi casita alquilada) con el que experimentar. Tras una primera muestra exitosa el domingo, he recibido plena aprobación para comenzar el proyecto.

El problema es que ya es mucho más difícil encontrar cristales que antaño. Recuerdo que de pequeña los recogía a manojos. Pero cada vez usamos más plástico y reciclamos más el vidrio, por lo que quedan menos y menos de estas pequeñas maravillas. Más información aquí (gracias a Humberto por el enlace).

 

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Qué hacer en Benalmádena un miércoles

marzo 26, 2008 — by Gabriella7

Pues se pueden hacer muchas cosas. Dos de las más divertidas son las siguientes:

Ir al rastro. Bastante grande y muy variado, montamos nuestro puestecito de libros y bisutería, y nos sacamos para pipas, pero uno ve de todo. También es divertido ir como visitante…

Y ya de paso me compras una pulsera:

Visitar el Parque de la Paloma. Como está al lado del rastro, pueden matarse dos pájaros de un tiro. Pero éstos por favor me los respetáis, aunque se empeñen en seguiros al servicio como hizo conmigo este alucinante pavo real albino:

Por otro lado esta tarde me he llevado un gran alivio respecto a algo que me preocupaba bastante, y aunque la cosa podría estar mejor, también podría estar muchísimo peor.