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70 trucos para sacarle brillo a tu novelaherramientas para escritores

Las listas de verificación salvarán tu novela

diciembre 5, 2018 — by Gabriella6

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Entre octubre de 2007 y septiembre de 2008, un estudio se llevó a cabo en las ciudades de Toronto, Nueva Delhi, Amán, Auckland, Manila, Ifakara, Londres y Seattle. Se observaron los datos, procesos y resultados de 3955 pacientes, y las conclusiones se publicaron en enero del 2009 con una noticia interesante: las listas de verificación salvan vidas.

Esto de las listas de verificación en el entorno médico no era nada nuevo, pero todavía no había llegado a la cirugía. El uso de la lista de verificación para cirujanos, recomendada por la OMS, fue una implementación con resultados asombrosos. Obligar a los cirujanos a revisar una lista de acciones antes de sus operaciones redujo el índice de muertes y complicaciones quirúrgicas más de un tercio en estos ocho hospitales tan diferentes. También se redujeron de forma notable las complicaciones posteriores a la operación y el índice posterior de muertes relacionadas. Ni que decir tiene que el proceso comenzó a adoptarse en muchísimos más hospitales alrededor del mundo.

¿Qué tiene esto que ver con la escritura?

Bastante, de hecho.

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Vender también es aprender a contar historias

septiembre 25, 2018 — by Gabriella14

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Todo esto empezó porque me pidieron un prólogo.

No soy muy amiga de los prólogos. Los prólogos y yo tenemos una relación parecida a la relación entre la protagonista de una comedia romántica para adolescentes y su némesis rubia y popular. No suelo leerlos hasta terminar el libro (¿y si hay alerones feos… digo… spoilers de la obra?) y no suelo escribirlos para otras personas. Un prólogo es una responsabilidad, al fin y al cabo. ¿Y si el libro es malo, engañoso o aporta información mal documentada? Es tu nombre el que está ahí, apoyando y aprobando la obra.

aprender a contar historiasDe algunos prólogos me arrepiento más que otros

Ana González Duque me pidió que escribiera un prólogo para su libro nuevo, Cómo monetizar tu blog de escritor. Con Ana, por suerte, sabía que podía escribir un prólogo con mucha tranquilidad, preocupándome solo de no usar (casi) palabrotas. Pocas personas tienen su habilidad para producir de manera periódica contenidos útiles, que además han pasado por el filtro valioso de su propia experiencia. Es fácil hablar de la teoría: pocos hablan de la práctica, de aquello que ya han verificado. Y pocas personas comparten su experiencia con tanta generosidad.

Antes de escribir esto que leéis que, por cierto, es ese mismo prólogo mencionado (pero con menos símiles de comedias románticas y menos portadas de Chuck Tingle), me tuve que leer el libro, como es lógico y normal. En él, Ana habla de un tema que conoce bien: cómo sacarle rentabilidad a tu blog si eres una persona cuya ocupación principal es escribir (o si te gustaría ser una persona cuya ocupación principal fuera escribir). Toca, además, una cuestión que poco se menciona: escribir no es solo escribir ficción y la creación de contenidos de no ficción puede ser una ayuda tremenda para los que también le damos a eso de la literatura. Escribir no es solo crear novelas.

Así que ahondemos más en eso de crear contenidos, sean literarios o no. ¿Cómo influye la creación de contenidos en nuestro trabajo artístico?

Arte y mercadeo no son agua y aceite

Al principio, yo era como esos escritores que dicen que el arte es lo primordial y que no puede mancillarse con el sucio dinero, ¡y mucho menos con el (sucísimo) mercadeo! Lo que yo no sabía (y lo descubrí mucho después) es que el famoso marketing puede ser divertido. No soy, precisamente, una autora que escriba para todo el mundo, así que he tenido que ingeniármelas de mil maneras para a) encontrar mi público y b) llegar hasta él, intentando mantener siempre mi respeto por el lector y por mis propias creaciones.

Siempre asociamos marketing a vender de forma mentirosa y pesada, con intenciones aviesas. Lo que yo descubrí (y creo que Ana también) es que vender no tiene nada de malo si se resume en lo siguiente:

Ofrecerle un producto o servicio a una persona que desea o necesita ese producto o servicio.

Por supuesto, no es lo mismo vender un libro que vender una consulta de dentista. La facilidad de venta siempre depende de la necesidad (lo que en el mundillo del mercadeo se conoce como dolor) del consumidor. Un dentista solo necesita anunciarse una vez, al igual que un cerrajero. Si me duele una muela o si he salido de casa sin las llaves, recordaré enseguida que hay un dentista o cerrajero disponible. Sin embargo, tendré que ver muchas veces (y en situaciones muy concretas) un libro para tener el impulso de compra.

aprender a contar historias-Y es una historia inolvidable que no te dejará indiferente.
-Vale, con esta van 622 veces, ya solo te faltan 18 para que lo compre.

Esto es malo, sí, es una caca como una montaña de grande. Pero también nos enseña a ser más ingeniosos e imaginativos que otros sectores. Nos enseña que es la emoción personal (más que la pura necesidad de un dolor de muelas o una casa cerrada) la que dirige la compra, por lo que la relación con el lector es más importante que nunca.

Cuando aceptas esto, cuando aceptas que los libros, por muy buenos que sean, no se venden solos, descubres que vender y promocionar pueden ser procesos muy creativos. De hecho, cuando dejé de vender y promocionar como hacían los demás (ay, esos «compra mi libro» en grupos de Facebook…) y me decidí a enfocarlo como hacía con mi escritura (con humor, imaginación y ganas de experimentar), los resultados cambiaron bastante. ¡De repente, la gente quería leerme! ¿Y no es eso estupendo?

La clave está en tu contenido

Ana habla en su libro de formas distintas de las que disponemos para sacarle rentabilidad a nuestra escritura, escribamos ficción, no ficción o diccionarios de klingon. Como ella ya habla de todo eso de manera sucinta y amena, con sus ejemplos claros, a mí me gustaría insistir en otra cosa, que va muy unida a todo esto.

Dicen por ahí que el contenido es el rey (y que probablemente el SEO sea la reina… aunque algunos aseguran que ahora la reina es el SMO, la optimización de redes sociales). No importa, no importa. Da igual cuánto SEO aprendas, dan igual todos los truquitos que te sepas sobre cómo moverte en redes: si tu contenido es malo, aburrido o engañoso, vas a tener problemas. Un blog es una de las herramientas más poderosas que puedes tener como escritor, pero de poco sirve si ahí lo único que demuestras es que no sabes… eh… escribir.

aprender a contar historiasCompra mi livro

En un encuentro de marketing digital en el que estuve hace algún tiempo, un experto en AdWords me dijo algo que se me quedó clavado: «No intentes vencer al SEO. Google siempre va un paso por delante ti. Por mucho que intentes gustar a Google, siempre valorará la calidad del contenido por encima de todo. Si intentas engañarlo con atajos y artimañas, sin cuidar la relevancia de tu contenido… bueno, allá tú. Google tiene un equipazo de los mejores programadores del mundo optimizando su algoritmo día a día. ¿Tú qué tienes?».

Tal vez no lo dijera justo con esas palabras, porque yo tengo cierta tendencia a la exageración y a lo dramático (y me encanta la palabra artimaña), pero este es mi prólogo y me lo teatralizo como quiero.

También me dijo otra cosa que viene bien recordar. Si no sabes lo que quiere tu público, pregunta. Pregúntales por email, pregunta mediante encuestas o formularios. Muchas veces te mentirán, ojo, porque en realidad poca gente sabe lo que quiere. Pero es un buen sitio para empezar.

Problemas comunes por los que nadie se queda en tu blog

Desde luego, la manera en que te presentes es importante. He visitado buenos posts que he abandonado enseguida porque eran palabras blancas sobre fondo oscuro. He abandonado blogs que tardaban demasiado en cargarse. Pero la buena escritura sobrevive, aun así… o por lo menos la que interesa a tu público. Cuando empecé a escribir sobre la atribulada vida del autor y la creación literaria, tenía una web horrorosa, pero las visitas comenzaron poco a poco a crecer. El diseño, el SEO, el SMO… son importantes, ¡casi cruciales!, pero nunca tan importantes como lo que cuentas y cómo lo cuentas.

Un buen artículo es todo un arte. No se trata solo de que sepas escribir, sino de que sepas escribir de una manera que convenza a tu público de que siga leyendo. Recuerda que vivimos en una nueva economía de la atención: si no captas a tu lector en el primer par de segundos, se marchará. Con frecuencia veo a blogueros que se preguntan por qué no obtienen conversión y lecturas pese a un diseño perfecto, con su formulario de suscripción perfecto, con sus palabras clave perfectas y toda esa pesca (perfecta). Entiendo muy bien su frustración, pero me temo que es inevitable. Estas son las razones más comunes que encuentro:

  1. Una mala redacción. Ortografía pésima, muchas erratas, mala gramática, oraciones larguísimas llenas de subordinadas, barroquismo exacerbado, etc.
  2. No decir nada, en realidad. Si me leo mil palabras donde no tengo ni idea de qué querías contarme, tenemos un problema.
  3. Copiar, copiar y copiar. No hablo de hacer un copipega de otro blog (aunque también lo he visto), sino de copiar ideas, formatos o incluso formas de redactar. Nadie necesita leer cinco veces lo mismo. Las tendencias son útiles, pero solo hasta cierto punto. Y el contenido perenne a la larga da mejores resultados (y menos trabajo de reciclaje) que un contenido que caduque cada par de semanas (a no ser que la función de tu blog sea anunciar noticias o gestionar tendencias).
  4. Falta de personalidad. Si me das buenos datos y tu información es válida, estupendo. Pero si quieres que compre tus libros… ay, necesito algo más.
  5. Demasiada personalidad. En ocasiones, por intentar copiar el tono de otros blogs en vez de intentar desarrollar poco a poco la voz propia, encuentro artículos que son esperpénticos, forzados.
  6. Búsqueda de polémica como cebo. En mi experiencia, tras años y años de moverme en la blogosfera, los blogs que intentan atraer visitas mediante críticas malintencionadas o salseo del facilón acaban muriendo poco a poco. La polémica atrae a cierto tipo de lector y genera un ambiente de malestar donde suele ser complicado crear fidelización.
  7. Falta de comunicación. El protagonista es el lector, no tú. Esta es la razón por la que no tiendo a seguir cuentas de Instagram donde cada foto es un selfi. Eso será funcional para cuentas destinadas a personas interesadas en tu bonita cara, pero si tu público objetivo es el lector de misterio, vas a tener que crear contenidos que puedan interesar a un lector de misterio (y no hay capas de maquillaje ni boquitas de pato que puedan cambiar eso).
aprender a contar historiasPor favor, Horacio, para. Solo te avergüenzas a ti mismo.

La narración no es solo para tus novelas

Supongo que todo esto se resume en que bloguear también es un arte, con sus patrones, modas y reglas no escritas. Atrás quedaron los días de exposición-nudo-desenlace, como nos enseñaron en el colegio. Ya nadie tiene paciencia para la exposición. Métete de cabeza en el nudo, habla de tú a tus lectores, conversa con ellos con la intención de entretener y aportar valor. Engánchalos con cliffhangers, usa símiles que inspiren, ponte en su lugar y piensa en qué te gustaría leer. Esa forma de crear es parte de tu aprendizaje como narrador. Léete el libro de Ana de cabo a rabo (¡no te olvides de complementarlo con El escritor emprendedor!) y une todas sus fantásticas herramientas a tus capacidades narrativas.

Porque la buena noticia es que el storytelling, como lo llaman ahora, el arte de contar historias, se usa con gran éxito en la escritura persuasiva y en los blogs.

¿Y acaso no empezaste tú a escribir porque querías contar historias?



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II Taller Literario del Festival Celsius (gratis, en Avilés)

junio 27, 2018 — by Gabriella5

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Como muchos recordaréis, el año pasado celebré un taller literario en el marco del festival Celsius de Aviles.

Más que un taller al uso, la organización del festival me explicó que buscaba algo que ayudara a escritores que están empezando a entender cómo funcionan algunos aspectos básicos del mundo editorial y literario.

Tuvimos dos conferencias/charlas especiales, donde me concentré en explicar cuestiones de esas que a todos nos interesa saber, como el funcionamiento de la cadena del libro, cómo dirigirse a editores, cómo publicitarse en línea, etc. Fue todo muy estupendo, se creó un ambiente ameno y divertido, y nos juntamos un grupo bastante grande de escritores, para aprender y charlar, en la espaciosa sala Allegro del hotel 40 Nudos.

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Debido a la popularidad del taller, la organización me pidió que lo repitiéramos en 2018. Pero ahora queríamos algo más grande y aún mejor, por lo que nos decidimos a traer un par de profes invitados. Así que este año yo daré dos charlas más genéricas, dirigidas a ámbitos grandes como son la autopublicación y la productividad, y mis dos superestrellas, Javier Miró y Ana González Duque (que seguro que os suenan. Además de autores, son expertos en esto de la escritura emprendedora, como demuestran sus proyectos Autorquía y Marketing Online para Escritores), se centrarán en temas más especializados, como son el contacto con editoriales y la visibilidad online.

¡Esto suena muy bien! ¿Dónde, cuándo y cuánto cuesta?

El lugar será el mismo que el año pasado, la sala Allegro, que nos ceden con muchísima amabilidad nuestros amigos del hotel 40 Nudos. Todo será en el marco del estupendísimo Festival Celsius 232, un festival de género fantástico que se celebra todos los años en Avilés, así que podremos aprender entre sidras y cachopos.

Os dejo los horarios del taller, que es completamente GRATIS. Los profes cedemos nuestro tiempo y trabajo por amor al festival, que os aseguro que es una experiencia fantástica (nunca mejor dicho). Por supuesto, si luego queréis apuntaros a alguno de nuestros servicios o comprar nuestros libros, tampoco nos vamos a lamentar, ejem.

No hay inscripción, todo será por orden de llegada hasta cubrir aforo (pero la sala es grande y tenemos muchas sillas extra):

Jueves 12 de julio

11:00-12:15 – El camino de la autopublicación: pasos necesarios para crear y vender tu propio libro. Gabriella Campbell.
12:15-12:45 – Descanso.
12:45-14:00 – Cómo publicar con una editorial: primer contacto, propuestas editoriales y otras opciones a tener en cuenta. Javier Miró.

Viernes 13 de julio

11:00-12:15 – ¡Acaba ya esa novela! Trucos antibloqueo y herramientas eficientes de productividad para escritores. Gabriella Campbell.
12:15-12:45 – Descanso.
12:45-14:00 – El superpoder de la visibilidad. Cómo darte a conocer y promocionar tus libros mediante el mejor marketing en línea. Ana González Duque.

Y una cosa más: sé que en el festival os van a coincidir muchas cosas interesantes con nuestras charlas. No os preocupéis: siempre que tengáis cuidado de no hacer ruido ni distraer al resto, podréis abandonar la sala cuando queráis. No me voy a enfadar porque prefiráis ver a… no sé… Tad Williams o Kameron Hurley en vez de a mí.

Otras actividades en el Celsius

Y, hablando de Kameron Hurley, os recuerdo que el día 10, como preludio al Celsius, estaré en Madrid, en el Espacio Fundación Telefónica, entrevistándola, charlando del género en el género. Ya podéis reservar entrada (gratuita) en la web.

También tengo otras cosicas (ya veréis que en el Celsius soy como una pelota de pelo rubiverde, botando de un sitio a otro): 

 

Taller de recortables Construye tu propio dragón. Gestionado por la gente maravillosa de Naufragio de Letras, el año pasado tuvo tal exitazo y montamos tantos dragones que este repetimos. Será el sábado 14, de 19:00 a 20:00, en la carpa de actividades.


crónicas del fin

 

Presentación de Crónicas del fin (con José Antonio Cotrina y Libertad Delgado). ¡Y nos acompaña Cristina Macía! Será el sábado 14, de 17:30 a 18:00, en la carpa de actividades.

 

 

 

 


la noche del espectro

 

 

Presentación de La noche del espectro (segunda parte de El día del dragón, ¡yupi!), con José Antonio Cotrina. Este libro no saldrá oficialmente hasta septiembre, pero tendremos ejemplares a la venta en el Celsius y allí lo presentamos en sociedad. Será el miércoles 11, de 18:30 a 19:00 en la carpa de actividades, y nos acompaña Marta Álvarez (“Martitara“).

 


La visita del selkie

 

Presentaré La visita del selkie, de Libertad Delgado, el viernes 13 de 20:00 a 20:20, también en la carpa de actividades.

 

 

 


libros celsius

 

Y tendré a la venta ejemplares de la revista Tantrum y de Lectores aéreos en papel, recién salidito del horno.

 

 

Y para terminar…

Para acabar, qué mejor que dejaros con unas fotitos del último viaje de Lechuguita, Asexora Literaria, que me acompañó al Festival de Fantasía de Fuenlabrada, y que seguramente dará por saco vendrá al Celsius también a sacarse fotos glamurosas con escritores. ¿A cuántos autores reconocéis?

Lechuguita Fuenlabrada

¿A uno? ¿A cinco? ¿A ninguno? Si os pongo los nombres seguro que os suenan más…

Lechuguita Fuenlabrada¿Acabo de pasar quince minutos de mi vida poniendo nombrecitos a la imagen? Acabo de pasar quince minutos de mi vida poniendo nombrecitos a la imagen.

no te olvides de…

mejores libros

¡Ya está bien de anunciar cosas de festivales! Si sois lectores de fantasía, os recuerdo también que este viernes 29 sale el primer correo de Lo extraño y lo maravilloso, nuestra lista de contenidos de terror, ci-fi y fantástico, lleno de recomendaciones de cosas chulas para amantes de lo maravilloso. Si todavía no te has apuntado, estás a tiempo. Sortearemos cosas muy espléndidas (un ejemplar de Crónicas del fin y otro de la revista Tantrum) y además te llevas un cuento gratis de José Antonio Cotrina: La niña muerta.

Talleres, cuentos, libros…no diréis que no os doy amor.

Estoy tirando tanta casa por la ventana que me voy a quedar sin sillas.

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Escribir es una elección (y no entendemos lo que eso implica)

abril 27, 2017 — by Gabriella43

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Si me dieran un euro por cada vez que he empezado a escribir una historia de queja y lamento en la ventanita de Facebook, Twitter o este mismo blog y luego le he dado a borrar en vez de a publicar, os invitaría ahora mismo a todos a una mariscada.

De esas que tienen un montón de bogavante, nécoras, percebes, camarones y un par de bueyes de mar especialmente gordos y lustrosos. Con champán, porque por qué no.

elecciónLo siento, cangrejitos de río, pero sois muy baratos para esta fantasía particular. Volved a casa o marchad a alimentar a alguien con un sentido menos exagerado del apóstrofe y el símil.

A nadie le gustan los quejicas. Pero eso no quita que todos tenemos días malos. O, como cantaban los Rembrandts en la apertura de Friends, semanas malas e incluso años malos.

Tenemos días de oh-por-favor-por-qué-estoy-haciendo-esto. De frustración, envidia, miedo, odio, lágrimas. Y luego hay días en que escribes la frase perfecta o te invitan a un evento que te gusta o aumentan un poquito tus ingresos en Amazon y te das cuenta de lo que has progresado y son de ah-ya-recuerdo-por-qué-hacía-esto.

Quiero hablar de las lágrimas, quiero hablar del sacrificio. Sé que no es un tema tan sexi como cuando hablo de sinopsis, corrección o de las camisetas que llevaba Jennifer Aniston en los noventa, pero sigue sorprendiéndome que tantos de los escritores con los que hablo siguen en negación, rechazando ese sacrificio y buscando la píldora mágica y milagrosa que los llevará al éxito.

(Existe en algún lugar imaginario un mundo donde el hecho de solo hacer lo que te gusta de tu trabajo te llevará a las fiestas de modelos en bikini que siempre soñaste. O tal vez eres más de soñar con modelos en calzoncillos, que de todo tiene que haber en la viña del señor Apolo, las musas lo guarden entre sus bellos y turgentes senos).

Hablaba la semana pasada con un amigo que siempre tuvo mucho talento para el diseño. Llevábamos años sin vernos, así que le hice La Pregunta, ya sabéis, aquella que hace que el destinatario se encoja de frustración, arrepentimiento o vergüenza ajena.

¿Al final perseguiste tu sueño?

No se la hice así, porque detesto esa expresión, como también sabéis muy bien, porque sois muy listos y tenéis una memoria excelente. Además, mi educación anglosajona es muy refinada, que para eso nací en la zona pija de Essex (para quienes no conozcáis la zona, esto me confiere la categoría de “mujer de moral liviana con dicción excelente, que sabe qué cuchillo debe usar en cada ronda de platos”. Que es, estoy segura, exactamente como me imagináis). Creo que le pregunté si se había dedicado al diseño, pero básicamente la pregunta era la misma.

Su respuesta fue sincera y práctica: no.

No se dedicó al diseño. Trabajaba como encargado en algún tipo de almacén. Amaba el diseño gráfico y no quería convertirlo en un trabajo, en algo obligatorio que llegase a odiar.

Tengo otra amiga que trabajaba en un periódico local, del que cuenta anécdotas grandes y coloridas. Allí, lo más sofisticado que hacían sus diseñadores era maquetar las noticias más aburridas del mundo y colocar estrellitas de colores que censurasen los pezones de las mujeres que se anunciaban en la sección de Contactos. Ya sabéis, contactos de esos donde quedas con alguien, pasas un buen rato, pero luego tienes que dejarle unos billetes en la mesilla de noche.

(Si hay mesilla de noche).

elecciónPor solo veinte euros más, podemos jugar a "qué objetos de mi habitación son juguetes sexuales y cuáles son elementos decorativos sintomáticos de mi mal gusto".

Mi amigo el encargado de almacén no quería acabar poniéndole estrellitas a prostitutas en los pezones.

Así que se buscó un trabajo estable, que le permitía un sueldo estable, que le permitía poder viajar y disfrutar de su vida. Algo le debía de reconcomer lo del diseño, eso sí, porque justo ahora se ha marchado a otra empresa, donde le pagan mucho menos, pero que tiene un departamento estupendo de diseño gráfico donde planea meter la patita.

Mi amigo racionalizó por completo su pasión. Quería dedicarse a eso, sí, pero con sus condiciones. Prefería trabajar en algo que no tuviera que ver y poder hacer cosas importantes como, por ejemplo, comer y vivir en una casa, antes que colocar estrellitas y terminar por odiar aquello que siempre le había enamorado.

¿Por qué os cuento esto? Aparte de la afición por leerme a mí misma (a veces poniendo voces), sí, esta introducción tiene su sentido. Es que la moraleja de esta historia es doble, creo yo.

escribir es una elección

Tu pasión como una decisión consciente y meditada

Primero está la moraleja de que no tiene nada de malo intentar ser práctico y ganarse la vida con algo que no sea tu pasión, por mucho que nos vendan lo contrario una y otra vez (¡deja tu trabajo aburrido y persigue tus sueños!). Lo importante no es tanto trabajar en tu pasión, sino apasionarte con tu trabajo. Mi admirado Cal Newport lo explica muy bien: habla de la diferencia entre seguir tu pasión y cultivarla.

elección del escritor

Tú defiendes el hecho de cultivar una pasión, en vez de perseguirla. ¿Cuáles son las diferencias clave?

Perseguir implica que descubres primero la pasión, y luego vas y la asocias a un trabajo. Y ahí ya has terminado.

Cultivar implica que vas creando pasión por tu trabajo. Este es un proceso más largo, pero a la larga ofrece resultados mucho mejores. Te exige que consideres tu trabajo con la perspectiva de un artesano. Que mejores tu habilidad y que, una vez hayas acumulado el valor necesario, puedas darle forma a tu vida laboral con la vista puesta en un estilo de vida que te convenza.

Lo malo de buscar una pasión a la que dedicarnos es que no siempre es fácil. Pocas personas tienen una vocación férrea y clarísima acerca de lo que quieren hacer el resto de sus vidas. Cambiamos, probamos, nos descubrimos y nuestra forma de pensar se modifica también.

Por mucho que te guste escribir, escribir está lleno de cosas que probablemente vas a odiar, como por ejemplo los impuestos, las reglas de ortografía y la decimoséptima corrección de tu novela. Y a lo mejor te das cuenta de que a ti lo que realmente te gusta es el proceso de edición y te acabas dedicando a la corrección o a editar libros ajenos, o igual te enamoras tanto de la parte de marketing que te especializas en eso. Quién le diría a Ana González Duque, profesional médico que comenzó escribiendo chick-lit, que acabaría siendo un referente en mercadeo online o a Rosa Morel que acabaría dedicando gran parte de sus esfuerzos de copywriter a ejercer de docente para compartir sus habilidades con otros.

Pongo estos dos ejemplos porque son personas a quienes conozco y respeto, pero seguro que se os ocurren muchos más.

Empiezas escribiendo y quién sabe dónde terminarás.

Como dice Cal, no se trata tanto de tu pasión, de aquello que amas, sino del estilo de vida que quieres para ti.

Y sí, estilo de vida también puede ser fregar platos en un bar de mala muerte en Londres si eso significa ganarte la vida y poder estudiar mientras, o si necesitas mantener a tu familia, a la que quieres. No me refiero solo a ese lifestyle design que nos venden esos coaches, esas piscinas y mariscadas y champán de los que tanto hablo.

elecciónDiría que fantasear es gratis, pero te pones a sumar la electricidad, la lata de Coca-Cola y la tarifa de internet que me ha costado escribir este artículo, y no es del todo cierto.

Vamos ahora a lo realmente crucial de todo este asunto. Como en el caso de mi amigo, es hora de que aceptemos que un estilo de vida consciente, decidido, exige sacrificios. Y esa es la segunda parte de la moraleja.

También es cierto que los sacrificios no son los mismos a lo largo de nuestra vida.

Las cuatro fases vitales de Mark Manson

Según el bloguero Mark Manson, la vida se divide en cuatro etapas. No todo el mundo pasa por las cuatro (y desde luego nadie lo hace del mismo modo).

  1. Una etapa de aprendizaje, en la que imitamos lo que hacen los que nos rodean para entender y aprender cómo funciona la sociedad en la que vivimos. Esta etapa sería la infancia y parte de la adolescencia, sobre todo, aunque es evidente, como apunta Mark, que hay adultos que se han quedado aquí clavaditos, obsesionados por hacer siempre lo que los demás esperan de ellos.
  2. Una etapa de independencia, en la que comenzamos a darnos cuenta de que podemos tener nuestras propias opiniones y tomar decisiones fuera de las convenciones sociales. Puede ser una etapa de rebelión y autodescubrimiento: es una etapa en la que probamos muchas cosas diferentes porque todavía no tenemos muy claro qué queremos. Al igual que con la primera etapa, hay personas que se quedan para siempre en esta fase, obsesionados por una búsqueda constante de algo mejor, más interesante.
  3. Una etapa de decisión, en la que somos por fin conscientes de que nuestro tiempo es limitado y que tenemos que tomar una serie de elecciones y sacrificios para poder hacer lo que es importante para nosotros. Por eso es la etapa en la que la gente tiene que enfrentarse a la decisión de tener o no tener hijos, si casarse o no, si cambiar de carrera, etc.
  4. Una etapa de finalización, donde nos preocupamos sobre todo por asegurarnos de que se perpetúe nuestro legado. Suele corresponderse con la jubilación.

Hay muchos matices en estas cuatro etapas que no caben aquí, es evidente. Y el paso de una a otra no es siempre limpio ni claro. Pero me gustaría que nos fijásemos ahora en esa tercera etapa, ya que el paso de la segunda a la tercera suele resultar de lo más problemática.

Sobre todo porque exige una serie de sacrificios que no esperábamos en la segunda. Cuando somos jóvenes, pensamos que siempre hay tiempo de experimentar y de probarlo todo, y que siempre podemos cambiar de opinión.

Hasta que llegamos a la tienda.

La tienda horripilante de Jon Morrow

Yo hablé hace poco de todo lo que tenemos que abandonar para dedicarnos a la escritura, pero en realidad era un artículo optimista, que hablaba del abandono de malos hábitos y formas de pensar. Pero luego está la otra cara de la moneda: las cosas que queremos y amamos y que debemos abandonar. En definitiva, los sacrificios.

Otro bloguero al que admiro, Jon Morrow, lo explicó a las mil maravillas hace poco. En un artículo excelente, creó una metáfora sobre el precio del éxito que me parece tan escalofriante como realista.

Morrow nos pide que imaginemos una tienda. Es una tienda mágica, con estanterías repletas de todo aquello que queremos y deseamos. El desagradable truco está en que en esta tienda no podemos comprar con euros, dólares, bitcoin ni doblones neptunianos. Compramos con sacrificios.

Por ejemplo, imagínate que quieres “comprar” ser un emprendedor de éxito:

elección del escritor

¿Quieres convertirte en un emprendedor de éxito?

Puedes “comprarlo” al precio de 10-20 años en los que estarás al borde de la bancarrota, solo dormirás 4-6 horas por noche, escucharás como todo el mundo te llama idiota y te pelearás en silencio con tus miedos y ansiedad, sabiendo que no puedes revelarle a tus empleados e inversores lo asustado/a que estás, porque dependen de ti para tener confianza.

“Eso es horrible —dices—. El precio es demasiado alto”.

Así que buscas algún “producto” que te parezca más razonable: una familia que te quiere.

Puedes “comprarlo” al precio de 30-50 años en los que antepones sus necesidades a las tuyas, te preocupes por su seguridad, coges trabajos que pagan bien en vez de coger trabajos que te hagan sentirte realizado/a, luchas contra el tráfico durante una hora todos los días para ir al trabajo porque vives en las afueras, ignoras a cada persona que te atraiga, y mueres con la pregunta callada y secreta de cómo habría sido tu vida si hubieses elegido quedarte soltero/a y perseguir tu pasión”.

“Eeeeh… esta tienda apesta”, dices. Y es cierto, pero la verdad terrible es que es totalmente real.

No podemos tenerlo todo, como decía aquel poema de Silvia Plath y como dijo James Clear en su teoría de los cuatro fuegos. Para hacerlo aún peor: si no elegimos nada, paralizados por la indecisión, todos los frutos de la higuera que describe Plath se marchitan; todos los fuegos de Clear se apagan.

A veces suspiro un poco, porque amo muchas cosas y tal vez, solo tal vez, podría haberlas elegido. La música, el arte y demás. ¿Podría haber sido cantante? ¿Artista? ¿Joyera o artesana? ¿Podría haber vivido de esas cosas? Nunca lo sabré y tampoco importa. Lo importante es que tomé mi decisión.

Mi decisión es escribir, y el coste de esa decisión en la tienda de Morrow ha sido elevado.

Está siendo elevado. Siempre será elevado.

Empero…

(Tenemos que usar más esa palabra).

Pese al trabajo, la pelea económica, la desesperación, la frustración cuando un proyecto no sale adelante, cuando hay malas críticas o cuando las ventas no acompañan, nunca había estado tan segura de algo. Nunca había estado tan orgullosa de una decisión. Y es que el dolor que trae una decisión difícil es mejor que el dolor que trae no decidir.

Sí, podría haber sido cualquier otra decisión, cualquier otro camino.

Si ya has entrado en la tercera fase de tu vida, te toca elegir.

¿Quieres escribir? Puedes, igual que puedes elegir cualquier otra cosa. Puedes escribir por gusto, como afición. Escribir por puro amor al arte es maravilloso.

Empero…

Si quieres grandes resultados, sabes que eso no es suficiente.

Sé consciente de los sacrificios, del precio en la tienda de tu vida.

¿Estás dispuesto/a a pagarlo?

¿O vas a quedarte sentado quejándote, como todos los demás?

Seth Godin y la culpa que siempre es de “ellos”

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No existe “el sector”

Es fácil decir que “la culpa es del sector” o que “es que el sector no lo entiende”.

Pero como no hay nadie al mando, como no hay un método de imposición coherente, esto no es más que una manera de decir las cosas. No existen el sector ni la economía ni el mercado. Solo personas.

Y las personas… las personas pueden pasar a la acción si algo les importa.

Me cansan los que se quejan de lo mal que está el sector, de lo difícil que es todo. No digo que no tengamos que ser críticos (eso es distinto), pero casi nunca veo que los que se quejan tanto anden haciendo algo por conseguir los cambios que necesitamos, por pasar a esa acción que dice Godin. Llevo más de diez años aportando, peleando por esos cambios, y me siento mucho más optimista que ellos, pese a todo lo que está en nuestra contra.

Lo dice mucho Joanna Penn, junto con otros grandes indies, y estoy de acuerdo: es el mejor momento para ser escritor. Precisamente por los grandes cambios que entre todos estamos propiciando en el sector, en la industria.

Dejemos de lamentarnos y seamos nosotros las personas que creen nuevo territorio y produzcan los cambios que necesitamos. Formemos pequeñas editoriales, grupos y talleres; seamos híbridos; negociemos nuestros contratos; paguemos a otros profesionales como nosotros; ayudemos a los que lo merecen; abandonemos la mentalidad de cultura gratis que nos invade y exijamos un pago digno por nuestro trabajo (y por el trabajo de los demás); exploremos nuevas formas de promoción, de expansión, de enseñanza y aprendizaje…

Apoyémonos entre nosotros. Produzcamos calidad, produzcamos belleza imposible de ignorar. Compartamos nuestro conocimiento, en vez de guardarnos nuestros secretitos de mentes pequeñas y celosas.

Dejemos de quejarnos por los terrible sacrificios que nadie nos ha obligado a asumir. Otros ya tienen sus propios sacrificios: han tomado elecciones distintas.

Nadie me ha puesto una pistola en la sien y me ha obligado a redactar este post. Nadie me ha torturado con canciones de Alejandro Sanz en bucle para forzarme a ser escritora. Tampoco me dijeron qué involucraría, pero ahora lo sé y lo acepto.

Entré en esa tienda y señalé hacia ese objeto brillante de la estantería alta.

Cada día, poco a poco, lo tengo más cerca.

Quién sabe, a lo mejor nunca lo alcanzo. La estantería es alta de cojones narices. Pero menudo camino. Menudo proceso.

Escribir en serio es una elección. Es mi elección.

¿Es la tuya? Y, lo más importante:

Espero que seas consciente de todo lo que implica.

P.D.: ¿Todavía estás cantando la canción de Friends en tu cabeza?



¿Necesitas ayuda con tu escritura? Tengo un libro (en eBook y papel) con 70 trucos para sacarle brillo a tu novela, ¡con más de 150 valoraciones positivas en Amazon!

Si lo que quieres son artículos exclusivos que no salen en este blog, apúntate a mi lista de correo. Mando pocos correos (un correo o dos al mes como mucho) y te aseguro que están llenos de información útil para escritores.

También tengo una lista que es solo para lectores de género fantástico.

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Entrevistas relámpago a escritores: Las 50 mejores respuestas

julio 30, 2015 — by Gabriella17

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Esta última semana ha sido un poco desastre y me he visto en la desagradable situación de no poder organizar ni preparar ninguna entrevista para hoy. El fin del mundo, lo sé.

Así que he pensado que, en vez de dejaros sin nada para vuestro jueves veraniego junto a la piscina (“¿y ahora qué me leo yo mientras me tomo este delicioso margarita bajo la sombrilla?”, os preguntaréis. Yo no puedo haceros eso), he decidido hacer un artículo muy especial: un resumen de mis respuestas favoritas de todos los entrevistados hasta la fecha; una síntesis de lo mejor de las entrevistas relámpago en esta web. 47 es un número tan bonito como cualquier otro, y creo que os va a divertir ver lo mejor de lo mejor aquí condensado y refrito. Creo que es también una buena forma de recordar entrevistas más antiguas, para que no se queden para siempre en el cajón de autores-cuyos-nombres-ni-recordamos.

Aquí lo tenéis. Estas son 47 respuestas: las mejores de las 47 entrevistas que he realizado hasta la fecha. Además, como extra añado las tres preguntas que me han hecho los entrevistados que más me han gustado, para rematar la faena y, sí, llegar a los 50. Espero que os gusten también a vosotros:

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Entrevista relámpago a escritores (45): Ana González Duque

junio 25, 2015 — by Gabriella3

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[Insertar comentario ingenioso y profundo sobre el hecho de que hoy sea jueves aquí]

Podría hablaros de cómo en la fecha de hoy, hace 337 años, la veneciana Elena Cornaro Piscopia (¿no es un nombre genial para un personaje?) fue la primera mujer en doctorarse en Filosofía (en su caso, en la Universidad de Padua). Pero tengo hoy algo mucho más interesante que ofreceros: una entrevista con Ana González Duque.

¿Qué era esto de las entrevistas relámpago? Tengo una lista muy larga de preguntas cortas (ahora mismo va por 94 preguntas y subiendo). De allí, usando random.org, selecciono una secuencia de quince preguntas aleatorias, que le entrego al entrevistado o entrevistada. Este (o esta) elige diez de esas preguntas y responde con frases también breves. Al final, hay una pregunta extra que podrá aprovechar para hablar un poco más de sí mismo/a o para vengarse de la entrevistadora (es lo justo). La semana pasada entrevisté a Clara Cortés y podéis ver todas las entrevistas publicadas hasta ahora en este enlace. Y ahora, vamos a hablar un poco de la entrevistada de hoy:

Ana González Duque (Tenerife, 1972) trabaja escribiendo historias y durmiendo a gente. Afortunadamente, sin que lo primero tenga que ver con lo segundo (que es una media jornada como anestesista). Lectora voraz, se inició en la literatura de mano de la poesía. Tiene tres poemarios publicados (Anaga, Recortes de un otoño inmóvil y El límite recorrido) y varios premios literarios. De ahí se pasó a la comedia (El blog de la doctora Jomeini, Planes de boda, Instrucciones para sobrevivir a los hijos). Ahora escribe fantasía (Leyendas de la Tierra Límite: Las Tierras Blancas) y da clases de marketing online para escritores. En resumen, no se aburre.

Ana forma parte de mi grupo favorito de blogueros y he colaborado alguna vez en su web, El fogón. Pero, aunque muchos la conozcamos por su trabajo dentro del mundo de los cursos de escritura y de los blogs literarios, Ana es también autora, y además se atreve a guisárselo todo ella misma. Ana se ha unido a la tendencia híbrida de escritores como Virginia Pérez de la Puente, que han trabajado tanto con publicación tradicional como con autoedición.

Además, tengo que confesar que siento mucha debilidad por el acento canario. No os perdáis sus recomendaciones en vídeo.

ENTREVISTA relámpago A Ana gonzález duque

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1. ¿Qué necesitas tener a tu lado mientras escribes?

Una libreta. Escribo a ordenador pero voy dejando notas para otros capítulos por todos lados. La única forma de conseguir que no se me perdieran era asignar una libreta a cada trabajo.

2. ¿A favor o en contra de la autoedición?

Más que de la autoedición, de la autopublicación. Pienso que para entregar un producto de calidad al lector necesitas un equipo de profesionales al lado: un corrector de estilo y ortotipográfico, un ilustrador y un maquetador. Pero también necesitas comer y pagar la hipoteca y con menos de un 10% para el autor, que es lo que dan las editoriales, eso es muy difícil.

3. ¿Has conocido en persona a alguno de tus héroes?

La verdad es que no. Me encantaría conocer a Cotrina.

4. Si fueras una galleta, ¿qué tipo de galleta?

Pues creo que sería una galleta María, de las de toda la vida. Soy lo que soy, sin artificios, pero sirvo para salsear en muchos platos. Dulces y salados. Y soy tan cabezona que sigo en lo mismo después de muchos años.

5. ¿Cuál ha sido tu mayor fracaso?

Soy de las que piensan que puedes aprender de los fracasos, así que el único gran fracaso que creo que he tenido, además estrepitoso, es no conseguir adelgazar ni a tiros. Me gusta demasiado comer.

6. ¿Con qué personaje literario te identificas?

Lo bueno de los libros es que puedes ser cualquiera, pero tengo una tendencia horrible a empatizar con el villano. Me gustan los malos, qué le voy a hacer.

7. Si te condenaran a muerte, ¿qué pedirías de última cena?

Comida japonesa y vino blanco. O unos huevos fritos con patatas. O huevos rellenos. O solomillo con foie y un Ribera del Duero. O…¿he dicho ya que me gusta comer?

8. Tu mayor virtud.

La empatía. Me ha ayudado mucho a la hora de trabajar. Tanto en uno como en otro trabajo.

9. Un libro que te haya excitado.las tierras blancas

Mecachis con la preguntita de marras. Las mil y una noches. Mi madre me lo prohibió con doce años, con lo que lo único que consiguió fue que lo leyera a escondidas. Decididamente, no era para esa edad.

10. Tres libros para una isla desierta.

Dejádselo a Psmith, de P.G.Wodehouse, El final de los sueños, de una tal Gabriella Campbell y un tal José Antonio Cotrina y Cómo sobrevivir en una isla desierta.

Pregunta extra (seleccionar opción y contestar):

a) El entrevistado se inventa una pregunta, la hace y se responde a sí mismo.

b) La pregunta la hace el entrevistado a la entrevistadora.

c) Ya he terminado, deja que me vaya a mi casa. Por favor.

Ana elige la b) y pregunta: Quiero saber qué galleta serías tú, por favor, por favor.

Una galleta salada. No es porque sea muy salá, ni nada así. Es que me encanta el queso y con las saladas la combinación es excelente.

En realidad, quiero ser todas las galletas de esta tienda. O comérmelas, no lo tengo muy claro.


Muchas gracias a Ana por sus respuestas. ¡No os perdáis la entrevista del jueves que viene!


Si te ha gustado esta entrevista, acuérdate de compartirla. Y si te gusta el contenido del blog en general, prueba a leer alguno de mis libros:

Lectores aéreos gabriella campbellLectores aéreos (relatos con toques de fantasía tenebrosa): Disponible en Amazon y Lektu (¡solo 2,99 €!). Puedes leer un avance gratuito (para ver si te gusta el estilo y tipo de relato) aquí.

 

el fin de los sueñosEl fin de los sueños (novela postapocalíptica de ci-fi/fantasía juvenil): Disponible en digital y en papel en la página de la editorial (y puede pedirse en cualquier librería).

 


 

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¿Sirve un blog para vender libros? Los expertos opinan

febrero 24, 2015 — by Gabriella38

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Blog escritorEres escritor y quieres vender libros, porque eso es lo que suelen hacer los escritores (con notables excepciones).

Te han dicho que para ello es importante que te promociones en las redes sociales, porque el autor 2.0 ya no puede depender de que las editoriales muevan su obra y blablablá. También te han hablado de la importancia de tener una plataforma. En el caso de los escritores, un blog suele considerarse una plataforma ideal. Una web personal que actualizas de forma periódica y donde hablas de tu obra.

(Mal, por cierto. Si solo hablas de tu obra vas a aburrir MUCHO a tus lectores. Por eso yo nunca hablo de mi obra. Comprad mi obra).

Este consejo está tan visto ya en todos lados que se ha tomado un poco como una verdad universal e incuestionable. Tanto que me he preguntado si es cierto. Tanto que me he preguntado si currarse un blog realmente puede llevar a una mayor visibilidad y “marca” de autor y, a la larga, a una mayor venta de libros. Teniendo en cuenta que las ventas de mi obra corren a cargo de la editorial, no tengo forma de verlas en un tiempo más o menos real, por lo que sería difícil comprobar la eficiencia de mi “marca” de autor (lo pongo de nuevo entre comillas porque mira qué palabra más fea, como si fuéramos todos logotipos de Coca-Cola andantes), más allá de darle el coñazo a mi editora cada tres días para ver si ha habido ventas nuevas en su web (algo que no suelo hacer porque ella tiene su vida y yo también). Y de ventas en tiendas, ni hablemos: en lo que se refiere a la edición tradicional, sobre todo en formato papel, es complicadísimo, ya que debido al funcionamiento de distribuidoras y puntos de venta, recibimos los resultados de ventas una o dos veces al año. Una de las razones por las que me animé a preparar mi siguiente libro para editarlo y venderlo yo misma era precisamente para tener control y conocimiento sobre mi promoción y venta. Pero esa es otra historia.

Así que hice lo que intento hacer cuando no sé algo: preguntarle a un experto. Me animé a preguntarle a personas que sí estaban en unas circunstancias en las que pudieran valorar el efecto de su blog en la visibilidad y venta de sus libros. Busqué a varios escritores que tenían blogs más o menos conocidos, para analizar si el éxito de su web influía en el éxito de su producto. Y lo digo porque no es lo mismo venderle cámaras a aficionados a la fotografía si tienes un blog de éxito donde das trucos de fotografía. No. Llevar un blog que aborde el tema literario e intentar vender un libro es algo muy distinto. El producto es mucho más difuso. El cliente no tiene una estimación tan directa de usabilidad, conveniencia, calidad. Y etc.

Pero antes de nada, antes de hablar con escritores, me fui a buscar a alguien que conociera de una forma más completa el entorno literario y el proceso editorial. ¿Y quién mejor que Mariana Eguaras, asesora literaria extraordinaire y poseedora de una de las webs más útiles para escritores en la blogosfera literaria?

Le pregunté si ella creía que el blog era una forma eficiente de promoción para un escritor, y si conocía algún ejemplo de blog que hubiera impulsado las ventas de la obra de un autor. Atentos a su respuesta, porque vale su peso en oro:

marianaeguaras_con-logo-1024x766Rotundamente, sí. El blog es una de las mejores formas de darse a conocer, tanto para autores como para cualquier otro profesional o empresa. Es el escaparate a través del cual otras personas pueden conocer lo que haces y cómo lo haces. Además de mostrar parte de tu trabajo, también es un espacio de conversación y de generación de contactos.

Sumar una buena gestión de las redes sociales al trabajo realizado en el blog es la mejor estrategia para lograr más visibilidad. Hay que tener paciencia, ya que los resultados no se evidencian en cuatro días sino en meses, incluso pueden tardar un par de años. La clave está en trabajar muy bien los contenidos que se publican en el blog, hacerlo de forma periódica y constante, y ser consecuentes con los temas que se abordan (estrategia que he comprobado de primera mano con mi blog).

¿Algún ejemplo? El blog de Virginia Gasull, donde fue relatando todo el trabajo de investigación que realizó para escribir In vino veritas. Esta obra fue publicada por su autora en Amazon y al cabo de un tiempo recibió la propuesta de publicación de su libro por parte de una editorial. Uno de los motivos fue que el editor había dado con su blog y le gustó el trabajo reflejado allí.
Vista la experiencia y opinión de una consultora, ahora le tocaba el turno a los escritores. Escribí a Isabel Cañelles, escritora y profesora de narrativa (es fundadora de la Escuela de Escritores). Soy muy aficionada a su blog, ya que comparte artículos especializados sobre prácticas narrativas, artículos muy detallados sobre aspectos específicos de la escritura. Compagina su habilidad docente con sus conocimientos de teoría literaria y composición textual, así que me figuré que sería otra buena experta a la que hacerle la misma pregunta:

 

title241141627Considero que un blog es una forma magnífica de promocionarse para un escritor. Ahora mismo casi todo el mundo quiere “probar” el producto antes de comprarlo, ¿y qué mejor forma de hacerlo que un blog en el que periódicamente el escritor incluya reflexiones o pequeños ejemplos de su obra? En mi caso cuento con un buen número de lectores, que me vienen fundamentalmente a través del Facebook y que, en muchas ocasiones, se deciden a comprar mis libros a raíz de lo que leen en el blog durante una temporada.

 

Mantener un blog tiene, no obstante, una parte bastante pesada y yo diría que hasta peligrosa. Al blog hay que alimentarlo, y es como un niño en etapa de crecimiento: se lo traga todo y no deja ni rastro. Por otra parte, cuando tienes un blog te acostumbras a escribir en “formato de blog”, es decir, ficciones o artículos cortitos y ligeros que no te roban mucho tiempo ni se lo roban al lector y que, por tanto, carecen de la profundidad de otros textos más trabajados. El peligro que veo es que muchas personas nos estamos acostumbrando a este tipo de escritura y de lectura, y nos cuesta un mayor esfuerzo concentrarnos y sacar el tiempo necesario para obras más extensas, profundas y analíticas.

Isabel habla aquí de algo que me parece fundamental: de la diferencia de tono entre el artículo “normal” y el artículo optimizado para el lector típico de blog: contenidos rápidos y ligeros que enganchen. Eso puede ser negativo, como bien apunta ella, pero es importante, como escritores que mantenemos un blog, ser conscientes de las necesidades diferentes de cada texto.

También hablé con Iria López Teijeiro, que combina su propia escritura con la creación de artículos para Literautas. Como veréis, a Iria su trabajo como blogger le sirvió de mucho:

foto-autoraMi opinión es que el blog es una herramienta útil para cualquier escritor, sobre todo si está comenzando, por varios motivos: por un lado, la disciplina que requiere tener que publicar algo cada cierto tiempo y el hecho de hacer público lo que escribimos, es un ejercicio fantástico para nuestra escritura. Por otro lado, también nos ofrece visibilidad.

 

Pero cuidado, porque esto no quiere decir que solo con publicar un blog vayamos a tener cientos de lectores. En absoluto. La visibilidad en la red es algo complicado que hay que trabajar lector a lector y conlleva un esfuerzo, pero merce la pena y siempre será mejor que quedarnos parados sin hacer nada, esperando a que el lector encuentre nuestro libro en una librería por casualidad.

 

En cuanto a mi caso particular, Literautas es un blog sobre escritura, por lo que me imagino que no habrá influido tanto en mis libros de ficción como si se tratase de un blog más personal (una tarea que tengo pendiente y me gustaría poner en marcha un día de estos). A pesar de eso, sí que ha sido de mucha ayuda. Hay muchos lectores que han descubierto mis novelas gracias a Literautas, y hace un par de años la editorial chilena Furtiva, que conoció mi novela Niña de Cristal a través del blog, se puso en contacto conmigo para publicarla. De no haber sido por el blog, puede que esa obra nunca hubiese cruzado el charco.

Seguí en mi búsqueda de blogueros reconocidos que también tuvieran libros a la venta y di con Jaume Vicent, de Excentrya, otro hervidero de buenos consejos para autores que buscan crearse una plataforma eficiente. Jaume me contestó así:

Ecentrya_logo_finalUn blog es una herramienta muy potente para un escritor, en realidad lo es para todo tipo de artistas, pero funciona especialmente bien para los escritores, debido al funcionamiento de los motores de búsqueda, que premian el texto sobre las imágenes.

Yo mismo he hablado de este asunto en Excentrya, y compartí varias ideas para la promoción de libros a través de un blog. Las opciones que nos ofrece el blog son muchas, muy variadas y curiosas (si te sales un poco de la norma establecida de: reseña y entrevista).

Un blog es una plataforma desde la que darse a conocer, sobre la que trabajar y desde la que podemos construir una buena audiencia; con una peculiaridad que sí me gustaría resaltar: aquellos lectores que “enganchemos” desde nuestro blog serán fieles a nosotros, ya que los engancharemos mediante nuestra propia historia (digamos “vital”), y no a través de la historia que estemos escribiendo o publicando en ese momento.

Del mismo modo, un blog mal llevado, con un contenido flojo, inconexo y que no muestre una “historia” atrayente, puede tener el efecto contrario, y fastidiar el lanzamiento de un libro.

Para mí, mi blog ha sido todo eso y más, ya que gracias a él comencé a tomarme en serio lo de escribir, mejoré mucho con el día a día (pues escribir todos los días es el mejor curso que existe), tal vez lo mejor de todo, es que conocí a otros escritores y he compartido mucho con ellos (y ellos mucho más conmigo).

Vamos viendo puntos en común: el blog funciona si tiene buenos contenidos y una dedicación; no sirve simplemente publicar cualquier cosa de vez en cuando, de hecho hasta puede ser perjudicial. Pero yo no tenía suficiente, así que di con este caso interesantísimo, el de Ana González Duque, que precisamente dio a conocer su obra mediante un blog. Creo que parte del éxito de Ana estriba en que ha sabido enfocar lo que escribe a públicos concretos (un público interesado en una profesión y un género concreto, en El blog de la doctora Jomeini, y un público interesado tanto en literatura como en cocina, en El fogón, su blog actual). Si queréis ampliar su respuesta, explica su proceso de bloguera a autora publicada en este artículo. Ella me dijo lo siguiente:

Ana Gonzalez DuqueCreo que un blog es, para un escritor, su tarjeta de visita online. El lector sabe, leyendo tu blog, si le gustarán tus libros. Es, por lo tanto, una flecha directa hacia tus obras. Y la oportunidad de formar una comunidad de lectores con los que compartir y en los que apoyarte. A mí, los “jomeinistas” me han dado muchas alegrías.
En mi caso, además, el blog fue el pistoletazo de salida. Mi primera novela, El blog de la doctora Jomeini, escrita en forma de blog ficticio, se empezó a publicar online y fue ahí donde la vio la editorial que la publicó posteriormente.
Y, aunque creo que el blog debe apoyarse en redes sociales, las redes sociales sin blog te convierten en un nómada digital, sin casa.

A raíz de la experiencia de Ana, me acordé de otra escritora que utilizó contenidos literarios creados en una web para formar un libro que luego sería publicado de manera tradicional. Y por la colección Fantascy de Penguin Random House, ni más ni menos. Señores, señoras, les presento a Concepción Perea (que además es también profesora de escritura creativa y escribe artículos la mar de interesantes en Factoría de autores):

Concha PereaLa Corte de los Espejos nació como un blog. Estoy completamente segura de que sin él nunca habría conocido a mi agente, y por lo tanto, la novela nunca habría llegado hasta mi editora. Aunque es evidente que esto es simplificar mucho el proceso que lleva una novela hasta las mesas de novedades de las librerías, y pese a que ahora hay mucha gente que asegura que los blogs están muertos, la verdad es que no han dejado de funcionar. El secreto para que triunfen es el contenido. Un buen blog, de una temática interesante, tiene muchas papeletas para conseguir seguidores. Las editoriales suelen mirar con buenos ojos a los escritores que trabajaban bien este tipo de plataformas porque a fin de cuentas es una herramienta de promoción más. Desde Factoría de Autores solemos animar a nuestros alumnos a trabajar en blogs, no solo para dar conocer su trabajo, también como herramienta de escritura a varios niveles. Por un lado, un blog requiere cierta constancia a la hora de escribir, sobre todo si quieres mantenerlo actualizado, y esa constancia, esa rutina de trabajo, es fundamental para el escritor. Y por otro lado porque permite coger soltura; a escribir se aprende escribiendo, es como logras encontrar tu voz, como terminas dominando la gramática, la ortografía… Sin duda, un blog puede ser una gran herramienta para un escritor.

Pero no todos los blogs funcionan así. No todos los blogs son ventanas expresas a un nuevo libro, a una publicación o a ventas por Amazon. Algunos son más bien rincones literarios que sirven como una salida más para la creatividad y reflexión del autor. Su lectura es muy distinta: están hechos para pensar, para comentar, para disfrutar de un rato de lectura. Esto ocurre, por ejemplo, con uno de mis blogs favoritos, la web de César Mallorquí, y ocurre asimismo con el blog de Begoña Oro, que también tuvo la amabilidad de contestarme:

title85684851Dudo mucho de la capacidad de influencia de mi blog en las ventas. Creo que hay otras cosas que influyen mucho más. Puede que sí tenga más fe en el valor del blog como escaparate del autor. Te diría que a mí el blog me ha servido para mostrar mi yo como escritora más allá, o más acá, de mis propios libros. Sí creo que puede haber gente que, a raíz de leerme en el blog, haya sentido curiosidad por mis libros, de la misma forma que ha podido pasar con gente que me ha leído en la prensa, o me haya visto intervenir en una charla… Lo quieras o no, todo son escaparates que te exponen y luego, la gente decide si quiere más o no. También te confieso que para mí, mi blog (mis blogs) es otra obra más, ¡y hay entradas de las que me siento muy orgullosa!, tanto que a veces temo que algún lector del blog se sienta decepcionado con la lectura de alguna obra porque no sea exactamente como el blog.
Respecto a la utilización del blog como medio de promoción de obras concretas, en mi caso, la necesidad de escribir en el blog es puramente personal, y noto que cuando “me toca” hacer promoción de mis libros (porque, sí, considero que un escritor, como bien explicabas tú en un post, tiene una responsabilidad directa en la promoción de su obra), estoy deseando un poco que “se pase” esa época porque me da terror resultar una pesada. En realidad, lo que opino al respecto lo expliqué más o menos en este post: Perdón por existir. Como contaba ahí, cuando utilizo el blog con fines claramente promocionales, procuro ofrecer algo más, y yo misma pasarlo bien en el proceso. Hacer publicidad útil o, por lo menos, divertida. No me gusta dar la lata sin más.

Está claro que el blog habrá de funcionar en la medida de nuestros objetivos. Si queremos ampliar una imagen que ya tenemos más o menos implementada gracias a la edición tradicional, el blog es perfecto para darle salida práctica a nuestras opiniones y puntos de vista, y para ampliar nuestra interacción con los lectores. En este sentido la opción más personal de Begoña y de César sería la ideal. Si lo que buscamos es darnos a conocer, alcanzar visibilidad (sobre todo si pretendemos movernos en venta digital), hay otras prioridades, como bien explica aquí la bloguera y escritora Ana Bolox:

Ana BoloxCreo que un blog bien llevado es una forma eficiente de promoción para un escritor. De hecho, tiene una función que va mucho más allá que la de simplemente promoción, pero que es igual de importante, puesto que no sólo se trata de una plataforma desde la que dar a conocer tus libros, sino también un canal de comunicación excelente con tus lectores, ya que es directo y personal: no existe ningún intermediario que desvirtúe las posibles conversaciones entre escritor y lector.  A través de tu blog o página web puedes establecer una relación cercana con ellos, conocer sus necesidades y gustos, e incluso beneficiarte de su ayuda y consejos. Esta ha sido, de hecho, una de las grandes y más satisfactorias sorpresas que he tenido como blogger y como escritora: mis lectores, los que están suscritos a la newsletter, se han puesto en contacto conmigo para advertirme de erratas en mi libro de Carter & West, que he podido subsanar gracias a ellos. También lo han hecho para agradecerme el material sobre técnicas narrativas con que les obsequio por ser suscriptores y me han comunicado que ese material es verdaderamente de ayuda para ellos. Luego el blog no sólo me ayuda a dar a conocer mis libros de relatos policíacos, sino que, además, me obsequia con este tipo de regalos que ayudan muchísimo al ánimo del escritor.

No obstante, me gustaría recalcar el  “bien llevado” que decía al principio de mi respuesta: un blog no es un juguete que se utiliza cuando uno está aburrido o lo necesita. Si has decidido abrir este tipo de plataforma, debes tener en cuenta que para tus lectores es algo vivo que no puede estar paralizado durante semanas y que, además, es el medio por el que mejor te van a conocer, por el que van a estar al día de tus nuevas publicaciones, por el que se van a poner en contacto contigo, etc. y, por tanto, debes estar pendiente de él y tratarlo como a uno de tus propios libros. Si no lo trabajas así, el blog como forma de promoción desaprovecha gran parte de su potencial y tú, como escritor, echas a perder una relación enriquecedora y muy satisfactoria.

También me pareció interesante la perspectiva del escritor Javier Pellicer, para quien el blog ha terminado por adoptar una serie de funciones muy distintas:

title645395967Un blog o web es interesante si el escritor tiene algo que contar, más allá de autopromocionarse. Por mi experiencia, un blog dedicado enteramente a hablar de la obra de uno mismo, salvo que el autor ya sea un superventas, no ayuda mucho a subir las ventas, al menos no significativamente. Creo que hay que aportar un contenido que resulte interesante al visitante, que esté relacionado con el mundo de la literatura, por supuesto, pero que aporte algo útil. Pueden ser artículos sobre actualidad literaria, entrevistas, reseñas. Junto a este contenido, como no, se pueden intercalar posts con las noticias del autor, por supuesto, pero siempre sin convertir la web en un rincón de autopromoción absoluta. Es el sistema que estoy utilizando en mi web de autor (javierpellicerescritor.com), y en combinación con la difusión en redes sociales, me está reportando muchas visitas. En cualquier caso, es complicado saber si afecta positivamente a las ventas de mis obras, porque actualmente mis dos novelas publicadas ya han rebasado su vida útil en librerías (de la primera, El espíritu del lince, hace ya casi tres años, y es difícil encontrarla en librerías salvo que se pida; y la segunda, Legados, agotó casi toda la tirada y apenas quedan ejemplares dispersos a la venta). Sea como sea, mi intención principal es aportar contenido de calidad para autores noveles y dar a conocer el mundo del libro a quienes no lo conocen. Y en ese sentido la web está funcionando muy bien.

Y ahí lo tenemos. Creo que las conclusiones son claras:

  • La utilidad de un blog depende del enfoque. Para ello tenemos que tener muy claras nuestras metas y objetivos.
  • La persistencia y constancia son críticos. Promoción, relación con otros escritores y producción de un buen contenido son claves en el éxito de un blog.
  • Aunque pueda parecer a veces que ha sido superado por la invasión de las redes sociales, el blog sigue en auge, y muchos lo adoptan como centro de operaciones. Solo han cambiado los modos y temas. Prueba de ello son escritores que pasan de los contenidos digitales al papel gracias al interés de agentes y editoriales, que buscan autores con buenas plataformas. Y cada vez hay más autores que buscan vender ebooks por blog/web, debido a la facilidad de compra que permite el simple par de clics para llegar hasta el producto. Lo cual no quiere decir…
  • … que esto sea fácil, ni que lo consiga todo el mundo. Como hemos dicho antes: constancia y contenido son fundamentales. Un blog no suele hacerse productivo ni rentable en apenas unos meses de trabajo.
  • Un blog no es solo para promocionarse (suele aconsejarse que solo hables un 10% de tu libro, en proporción a cualquier contenido. Con lo que yo estoy promocionando muy poco. Comprad mi libro).

¿Y vosotros, qué opináis? ¿Algún escritor con blog en la sala? ¿Os ha ayudado vuestro blog a vender libros, o ha resultado ser una pérdida de tiempo? Me encantaría conocer vuestra experiencia y para eso están aquí los comentarios.

 


Si te gusta el contenido del blog en general y quieres leer más cosas mías (o simplemente echarme una mano), prueba a hojear alguno de mis libros. Como, por ejemplo, este:

70 trucos para sacarle brillo a tu novela70 trucos para sacarle brillo a tu novela: Corrección básica para escritores. ¿Has escrito una novela o un relato y no sabes cómo enfrentarte a la revisión? ¡Yo te ayudo! Disponible en Amazon.


Puedes ver más libros míos aquí. También puedes leer mis artículos ampliados por aquí. Y sí, también tengo una lista de correo.