main

blogherramientas para escritoresmarketing

Vender también es aprender a contar historias

septiembre 25, 2018 — by Gabriella10

cabecera.jpg

Todo esto empezó porque me pidieron un prólogo.

No soy muy amiga de los prólogos. Los prólogos y yo tenemos una relación parecida a la relación entre la protagonista de una comedia romántica para adolescentes y su némesis rubia y popular. No suelo leerlos hasta terminar el libro (¿y si hay alerones feos… digo… spoilers de la obra?) y no suelo escribirlos para otras personas. Un prólogo es una responsabilidad, al fin y al cabo. ¿Y si el libro es malo, engañoso o aporta información mal documentada? Es tu nombre el que está ahí, apoyando y aprobando la obra.

aprender a contar historiasDe algunos prólogos me arrepiento más que otros

Ana González Duque me pidió que escribiera un prólogo para su libro nuevo, Cómo monetizar tu blog de escritor. Con Ana, por suerte, sabía que podía escribir un prólogo con mucha tranquilidad, preocupándome solo de no usar (casi) palabrotas. Pocas personas tienen su habilidad para producir de manera periódica contenidos útiles, que además han pasado por el filtro valioso de su propia experiencia. Es fácil hablar de la teoría: pocos hablan de la práctica, de aquello que ya han verificado. Y pocas personas comparten su experiencia con tanta generosidad.

Antes de escribir esto que leéis que, por cierto, es ese mismo prólogo mencionado (pero con menos símiles de comedias románticas y menos portadas de Chuck Tingle), me tuve que leer el libro, como es lógico y normal. En él, Ana habla de un tema que conoce bien: cómo sacarle rentabilidad a tu blog si eres una persona cuya ocupación principal es escribir (o si te gustaría ser una persona cuya ocupación principal fuera escribir). Toca, además, una cuestión que poco se menciona: escribir no es solo escribir ficción y la creación de contenidos de no ficción puede ser una ayuda tremenda para los que también le damos a eso de la literatura. Escribir no es solo crear novelas.

Así que ahondemos más en eso de crear contenidos, sean literarios o no. ¿Cómo influye la creación de contenidos en nuestro trabajo artístico?

Arte y mercadeo no son agua y aceite

Al principio, yo era como esos escritores que dicen que el arte es lo primordial y que no puede mancillarse con el sucio dinero, ¡y mucho menos con el (sucísimo) mercadeo! Lo que yo no sabía (y lo descubrí mucho después) es que el famoso marketing puede ser divertido. No soy, precisamente, una autora que escriba para todo el mundo, así que he tenido que ingeniármelas de mil maneras para a) encontrar mi público y b) llegar hasta él, intentando mantener siempre mi respeto por el lector y por mi propias creaciones.

Siempre asociamos marketing a vender de forma mentirosa y pesada, con intenciones aviesas. Lo que yo descubrí (y creo que Ana también) es que vender no tiene nada de malo si se resume en lo siguiente:

Ofrecerle un producto o servicio a una persona que desea o necesita ese producto o servicio.

Por supuesto, no es lo mismo vender un libro que vender una consulta de dentista. La facilidad de venta siempre depende de la necesidad (lo que en el mundillo del mercadeo se conoce como dolor) del consumidor. Un dentista solo necesita anunciarse una vez, al igual que un cerrajero. Si me duele una muela o si he salido de casa sin las llaves, recordaré enseguida que hay un dentista o cerrajero disponible. Sin embargo, tendré que ver muchas veces (y en situaciones muy concretas) un libro para tener el impulso de compra.

aprender a contar historias-Y es una historia inolvidable que no te dejará indiferente.
-Vale, con esta van 622 veces, ya solo te faltan 18 para que lo compre.

Esto es malo, sí, es una caca como una montaña de grande. Pero también nos enseña a ser más ingeniosos e imaginativos que otros sectores. Nos enseña que es la emoción personal (más que la pura necesidad de un dolor de muelas o una casa cerrada) la que dirige la compra, por lo que la relación con el lector es más importante que nunca.

Cuando aceptas esto, cuando aceptas que los libros, por muy buenos que sean, no se venden solos, descubres que vender y promocionar pueden ser procesos muy creativos. De hecho, cuando dejé de vender y promocionar como hacían los demás (ay, esos «compra mi libro» en grupos de Facebook…) y me decidí a enfocarlo como hacía con mi escritura (con humor, imaginación y ganas de experimentar), los resultados cambiaron bastante. ¡De repente, la gente quería leerme! ¿Y no es eso estupendo?

La clave está en tu contenido

Ana habla en su libro de formas distintas de las que disponemos para sacarle rentabilidad a nuestra escritura, escribamos ficción, no ficción o diccionarios de klingon. Como ella ya habla de todo eso de manera sucinta y amena, con sus ejemplos claros, a mí me gustaría insistir en otra cosa, que va muy unida a todo esto.

Dicen por ahí que el contenido es el rey (y que probablemente el SEO sea la reina… aunque algunos aseguran que ahora la reina es el SMO, la optimización de redes sociales). No importa, no importa. Da igual cuánto SEO aprendas, dan igual todos los truquitos que te sepas sobre cómo moverte en redes: si tu contenido es malo, aburrido o engañoso, vas a tener problemas. Un blog es una de las herramientas más poderosas que puedes tener como escritor, pero de poco sirve si ahí lo único que demuestras es que no sabes… eh… escribir.

aprender a contar historiasCompra mi livro

En un encuentro de marketing digital en el que estuve hace algún tiempo, un experto en AdWords me dijo algo que se me quedó clavado: «No intentes vencer al SEO. Google siempre va un paso por delante ti. Por mucho que intentes gustar a Google, siempre valorará la calidad del contenido por encima de todo. Si intentas engañarlo con atajos y artimañas, sin cuidar la relevancia de tu contenido… bueno, allá tú. Google tiene un equipazo de los mejores programadores del mundo optimizando su algoritmo día a día. ¿Tú qué tienes?».

Tal vez no lo dijera justo con esas palabras, porque yo tengo cierta tendencia a la exageración y a lo dramático (y me encanta la palabra artimaña), pero este es mi prólogo y me lo teatralizo como quiero.

También me dijo otra cosa que viene bien recordar. Si no sabes lo que quiere tu público, pregunta. Pregúntales por email, pregunta mediante encuestas o formularios. Muchas veces te mentirán, ojo, porque en realidad poca gente sabe lo que quiere. Pero es un buen sitio para empezar.

Problemas comunes por los que nadie se queda en tu blog

Desde luego, la manera en que te presentes es importante. He visitado buenos posts que he abandonado enseguida porque eran palabras blancas sobre fondo oscuro. He abandonado blogs que tardaban demasiado en cargarse. Pero la buena escritura sobrevive, aun así… o por lo menos la que interesa a tu público. Cuando empecé a escribir sobre la atribulada vida del autor y la creación literaria, tenía una web horrorosa, pero las visitas comenzaron poco a poco a crecer. El diseño, el SEO, el SMO… son importantes, ¡casi cruciales!, pero nunca tan importantes como lo que cuentas y cómo lo cuentas.

Un buen artículo es todo un arte. No se trata solo de que sepas escribir, sino de que sepas escribir de una manera que convenza a tu público de que siga leyendo. Recuerda que vivimos en una nueva economía de la atención: si no captas a tu lector en el primer par de segundos, se marchará. Con frecuencia veo a blogueros que se preguntan por qué no obtienen conversión y lecturas pese a un diseño perfecto, con su formulario de suscripción perfecto, con sus palabras clave perfectas y toda esa pesca (perfecta). Entiendo muy bien su frustración, pero me temo que es inevitable. Estas son las razones más comunes que encuentro:

  1. Una mala redacción. Ortografía pésima, muchas erratas, mala gramática, oraciones larguísimas llenas de subordinadas, barroquismo exacerbado, etc.
  2. No decir nada, en realidad. Si me leo mil palabras donde no tengo ni idea de qué querías contarme, tenemos un problema.
  3. Copiar, copiar y copiar. No hablo de hacer un copipega de otro blog (aunque también lo he visto), sino de copiar ideas, formatos o incluso formas de redactar. Nadie necesita leer cinco veces lo mismo. Las tendencias son útiles, pero solo hasta cierto punto. Y el contenido perenne a la larga da mejores resultados (y menos trabajo de reciclaje) que un contenido que caduque cada par de semanas (a no ser que la función de tu blog sea anunciar noticias o gestionar tendencias).
  4. Falta de personalidad. Si me das buenos datos y tu información es válida, estupendo. Pero si quieres que compre tus libros… ay, necesito algo más.
  5. Demasiada personalidad. En ocasiones, por intentar copiar el tono de otros blogs en vez de intentar desarrollar poco a poco la voz propia, encuentro artículos que son esperpénticos, forzados.
  6. Búsqueda de polémica como cebo. En mi experiencia, tras años y años de moverme en la blogosfera, los blogs que intentan atraer visitas mediante críticas malintencionadas o salseo del facilón acaban muriendo poco a poco. La polémica atrae a cierto tipo de lector y genera un ambiente de malestar donde suele ser complicado crear fidelización.
  7. Falta de comunicación. El protagonista es el lector, no tú. Esta es la razón por la que no tiendo a seguir cuentas de Instagram donde cada foto es un selfi. Eso será funcional para cuentas destinadas a personas interesadas en tu bonita cara, pero si tu público objetivo es el lector de misterio, vas a tener que crear contenidos que puedan interesar a un lector de misterio (y no hay capas de maquillaje ni boquitas de pato que puedan cambiar eso).
aprender a contar historiasPor favor, Horacio, para. Solo te avergüenzas a ti mismo.

La narración no es solo para tus novelas

Supongo que todo esto se resume en que bloguear también es un arte, con sus patrones, modas y reglas no escritas. Atrás quedaron los días de exposición-nudo-desenlace, como nos enseñaron en el colegio. Ya nadie tiene paciencia para la exposición. Métete de cabeza en el nudo, habla de tú a tus lectores, conversa con ellos con la intención de entretener y aportar valor. Engánchalos con cliffhangers, usa símiles que inspiren, ponte en su lugar y piensa en qué te gustaría leer. Esa forma de crear es parte de tu aprendizaje como narrador. Léete el libro de Ana de cabo a rabo (¡no te olvides de complementarlo con El escritor emprendedor!) y une todas sus fantásticas herramientas a tus capacidades narrativas.

Porque la buena noticia es que el storytelling, como lo llaman ahora, el arte de contar historias, se usa con gran éxito en la escritura persuasiva y en los blogs.

¿Y acaso no empezaste tú a escribir porque querías contar historias?

 



Créditos de imágenes

herramientas para escritoresmarketingproceso de ediciónpromoción

El viaje del comprador te afecta más de lo que crees

agosto 30, 2018 — by Gabriella10

el-viaje-del-comprador-960x640.jpg

Es importante no confundir viaje con vacaciones. Yo he estado de viaje, pero no de vacaciones*.

Digo que viaje no es lo mismo que vacaciones porque las palabras no siempre son lo que aparentan. Todo se complica aún más cuando entramos en el farragoso terreno de las nuevas tecnologías, ciencias del comportamiento y otros asuntos donde el mundo angloparlante lleva la delantera. No hablo del mundo del travelling, no, ni del wanderlust ni del R&R, sino de otro sector donde realmente nos faltan palabras en nuestro idioma: el marketing (o mercadeo o mercadotecnia o lo que os dé la real gana).

Una vez más, aquí hemos venido a hablar de marketing. Somos escritores, sí, pero eso de dedicarnos solo a escribir en nuestras cuevas al estilo ermitaño se acabó, por desgracia (si es que existió alguna vez).

viaje del compradorAh, por allí veo acercarse una idea para mi próxima novela. Pondré al buitre de las tres y media a hacerme la portada, a ver qué tal.

Hablaba con Jaume Vicent sobre lo problemático que es traducir algunos conceptos de SEO y marketing, sobre todo cuando trabajamos en un entorno (el literario) donde muchos conceptos no son nada conocidos. No es una cuestión solo de términos, de léxico, sino de conocimiento. En el mundo angloparlante mucha gente sabe lo que es el buyer’s journey, por ejemplo, pero es muy posible que a muchos de nosotros os suene a esperanto. Y si nos dan la traducción literal, viaje del comprador, nos quedamos más o menos igual.

He encontrado muchos artículos que definen este concepto, pero están muy orientados a diseñadores web, copywriters o expertos en mercadeo, y eso se nota. Están llenos de los mismos tecnicismos que a muchos nos siguen sonando, sí, a esperanto, o tal vez a algún dialecto lejano del mandarín. Por no hablar de todas esas comas tras sujeto. ¿Por qué en tantos blogs sobre marketing siempre hay comas detrás de sujeto? ¿O en cualquier lugar menos el que corresponde, en general?

viaje del compradorHola soy Benito y vengo ablarte de, marketing

Algunos de mis compañeros emprendedores y escritores han tratado este tema en sus libros o cursos, pero en la blogosfera no hay mucho al respecto, por lo menos no enfocado a los que escribimos ficción. Y esto es extraño, porque para los que somos autores y pretendemos vender más de dos ejemplares al año de nuestros libros, este concepto es crucial. De hecho, si no entiendes el viaje del comprador, lo vas a tener mucho, mucho más complicado para vender tus libros.

Pero ¿qué es eso del viaje del comprador?

celsiuscursos

II Taller Literario del Festival Celsius (gratis, en Avilés)

junio 27, 2018 — by Gabriella5

36389773_1859839764065986_7658854895625175040_n.jpg

Como muchos recordaréis, el año pasado celebré un taller literario en el marco del festival Celsius de Aviles.

Más que un taller al uso, la organización del festival me explicó que buscaba algo que ayudara a escritores que están empezando a entender cómo funcionan algunos aspectos básicos del mundo editorial y literario.

Tuvimos dos conferencias/charlas especiales, donde me concentré en explicar cuestiones de esas que a todos nos interesa saber, como el funcionamiento de la cadena del libro, cómo dirigirse a editores, cómo publicitarse en línea, etc. Fue todo muy estupendo, se creó un ambiente ameno y divertido, y nos juntamos un grupo bastante grande de escritores, para aprender y charlar, en la espaciosa sala Allegro del hotel 40 Nudos.

taller celsius

Debido a la popularidad del taller, la organización me pidió que lo repitiéramos en 2018. Pero ahora queríamos algo más grande y aún mejor, por lo que nos decidimos a traer un par de profes invitados. Así que este año yo daré dos charlas más genéricas, dirigidas a ámbitos grandes como son la autopublicación y la productividad, y mis dos superestrellas, Javier Miró y Ana González Duque (que seguro que os suenan. Además de autores, son expertos en esto de la escritura emprendedora, como demuestran sus proyectos Autorquía y Marketing Online para Escritores), se centrarán en temas más especializados, como son el contacto con editoriales y la visibilidad online.

¡Esto suena muy bien! ¿Dónde, cuándo y cuánto cuesta?

El lugar será el mismo que el año pasado, la sala Allegro, que nos ceden con muchísima amabilidad nuestros amigos del hotel 40 Nudos. Todo será en el marco del estupendísimo Festival Celsius 232, un festival de género fantástico que se celebra todos los años en Avilés, así que podremos aprender entre sidras y cachopos.

Os dejo los horarios del taller, que es completamente GRATIS. Los profes cedemos nuestro tiempo y trabajo por amor al festival, que os aseguro que es una experiencia fantástica (nunca mejor dicho). Por supuesto, si luego queréis apuntaros a alguno de nuestros servicios o comprar nuestros libros, tampoco nos vamos a lamentar, ejem.

No hay inscripción, todo será por orden de llegada hasta cubrir aforo (pero la sala es grande y tenemos muchas sillas extra):

Jueves 12 de julio

11:00-12:15 – El camino de la autopublicación: pasos necesarios para crear y vender tu propio libro. Gabriella Campbell.
12:15-12:45 – Descanso.
12:45-14:00 – Cómo publicar con una editorial: primer contacto, propuestas editoriales y otras opciones a tener en cuenta. Javier Miró.

Viernes 13 de julio

11:00-12:15 – ¡Acaba ya esa novela! Trucos antibloqueo y herramientas eficientes de productividad para escritores. Gabriella Campbell.
12:15-12:45 – Descanso.
12:45-14:00 – El superpoder de la visibilidad. Cómo darte a conocer y promocionar tus libros mediante el mejor marketing en línea. Ana González Duque.

Y una cosa más: sé que en el festival os van a coincidir muchas cosas interesantes con nuestras charlas. No os preocupéis: siempre que tengáis cuidado de no hacer ruido ni distraer al resto, podréis abandonar la sala cuando queráis. No me voy a enfadar porque prefiráis ver a… no sé… Tad Williams o Kameron Hurley en vez de a mí.

Otras actividades en el Celsius

Y, hablando de Kameron Hurley, os recuerdo que el día 10, como preludio al Celsius, estaré en Madrid, en el Espacio Fundación Telefónica, entrevistándola, charlando del género en el género. Ya podéis reservar entrada (gratuita) en la web.

También tengo otras cosicas (ya veréis que en el Celsius soy como una pelota de pelo rubiverde, botando de un sitio a otro): 

 

Taller de recortables Construye tu propio dragón. Gestionado por la gente maravillosa de Naufragio de Letras, el año pasado tuvo tal exitazo y montamos tantos dragones que este repetimos. Será el sábado 14, de 19:00 a 20:00, en la carpa de actividades.


crónicas del fin

 

Presentación de Crónicas del fin (con José Antonio Cotrina y Libertad Delgado). ¡Y nos acompaña Cristina Macía! Será el sábado 14, de 17:30 a 18:00, en la carpa de actividades.

 

 

 

 


la noche del espectro

 

 

Presentación de La noche del espectro (segunda parte de El día del dragón, ¡yupi!), con José Antonio Cotrina. Este libro no saldrá oficialmente hasta septiembre, pero tendremos ejemplares a la venta en el Celsius y allí lo presentamos en sociedad. Será el miércoles 11, de 18:30 a 19:00 en la carpa de actividades, y nos acompaña Marta Álvarez (“Martitara“).

 


La visita del selkie

 

Presentaré La visita del selkie, de Libertad Delgado, el viernes 13 de 20:00 a 20:20, también en la carpa de actividades.

 

 

 


libros celsius

 

Y tendré a la venta ejemplares de la revista Tantrum y de Lectores aéreos en papel, recién salidito del horno.

 

 

Y para terminar…

Para acabar, qué mejor que dejaros con unas fotitos del último viaje de Lechuguita, Asexora Literaria, que me acompañó al Festival de Fantasía de Fuenlabrada, y que seguramente dará por saco vendrá al Celsius también a sacarse fotos glamurosas con escritores. ¿A cuántos autores reconocéis?

Lechuguita Fuenlabrada

¿A uno? ¿A cinco? ¿A ninguno? Si os pongo los nombres seguro que os suenan más…

Lechuguita Fuenlabrada¿Acabo de pasar quince minutos de mi vida poniendo nombrecitos a la imagen? Acabo de pasar quince minutos de mi vida poniendo nombrecitos a la imagen.

no te olvides de…

mejores libros

¡Ya está bien de anunciar cosas de festivales! Si sois lectores de fantasía, os recuerdo también que este viernes 29 sale el primer correo de Lo extraño y lo maravilloso, nuestra lista de contenidos de terror, ci-fi y fantástico, lleno de recomendaciones de cosas chulas para amantes de lo maravilloso. Si todavía no te has apuntado, estás a tiempo. Sortearemos cosas muy espléndidas (un ejemplar de Crónicas del fin y otro de la revista Tantrum) y además te llevas un cuento gratis de José Antonio Cotrina: La niña muerta.

Talleres, cuentos, libros…no diréis que no os doy amor.

Estoy tirando tanta casa por la ventana que me voy a quedar sin sillas.

leerlibroslo extraño y lo maravilloso

Encuentra los mejores libros para ti (con estas 7 pistas)

junio 20, 2018 — by Gabriella8

MORE-THAN-JUST-PHOTOS-409-960x640.jpg

¿Sabíais que hay escritores que no leen?

Tal vez lo sabíais, ya, y soy yo la que no es cool ni está en el ajo. De vez en cuando escucho ese comentario de “no tengo tiempo para leer” y vaya si lo entiendo, sí. Yo tampoco lo tengo. Cuando llevas todo el día trabajando con texto, delante de un ordenador, lo último que quieres hacer por ocio es leer más texto. Prefieres un poquito de Netflix and chill, que dirían los angloparlantes, que básicamente quiere decir utilizar Netflix como cebo para intentar tener sexo con alguien.

(Me maravilla la gente que tiene energía y tiempo al final del día para tener sexo con alguien. Yo soy más de HBO and fall asleep, qué le vamos a hacer).

Pero no hay salida, chicos. Si queremos escribir bien, tenemos que leer bien (y mucho). Aunque estudiemos la teoría (estructuras, planificación, recursos, corrección), la lectura analítica nos permite entender cómo funciona esa teoría y nos permite absorber patrones de buena escritura como si fuéramos esponjitas naturales de esas que usan los bebés.

mejores librosA la izquierda, yo, meándome en el sagrado arte del símil. A la derecha, todos vosotros.

Esta comparación no es tan terrible como parece. ¿No somos todos, acaso, bebés en este proceso eterno de aprendizaje? En realidad, estamos aprendiendo una lengua nueva, una lengua rica y persuasiva que la mayoría de la gente ni sabe que existe.

Hay trucos de los de siempre: leer en las salas de espera, escuchar audiolibros, coger un libro diez minutos antes de dormir… Pero pensemos que, como tenemos poco tiempo y poca energía (y también, para qué engañarnos, poco dinero), es muy muy importante seleccionar qué leemos. Así que propongo algunas ideas y recursos que os resultarán de lo más interesantes. Si vamos a leer, leamos en condiciones.

Quedaos, sobre todo, con el último apartado, que es tope molón.

autoediciónmarketing

Las siete estrategias básicas para vender libros

junio 13, 2018 — by Gabriella12

shutterstock_774719809-960x640.jpg

La semana pasada un cliente me pidió que le diera algún consejo para promocionar su libro.

Esa pregunta es megadifícil de la muerte, chicos.

«¡Pero Grabrielo! —me gritáis, en esa voz insistente que tenéis siempre en mi cabeza—. ¡Si tú siempre andas dando consejos sobre promoción! ¡Si el problema es que no hay forma de callarte!».

Ay. No existe UN consejo para promocionar un libro. Me temo que es bastante más complicado. No puedo coger y decirte: «pon un anuncio en Facebook Ads» o «monta una presentación» o «contrata un avión para que dibuje el título de tu libro en el cielo», porque son tácticas aisladas, que no tienen ningún sentido ni función sin otro tipo de maniobras básicas y estratégicas.

estrategias vender libroHola, somos Cecilia y Pablo y por cien euros hacemos la compra en el Mercadona con el nombre de tu libro aquí.

Me puse a pensar: ¿por dónde empezar a explicarle a mi querido cliente lo necesario para que su libro se dé a conocer? O, seamos sinceros, para que su libro se venda.

Y me di cuenta de que estoy tan acostumbrada a tratar con otros escritores independientes, ya publicados (o con escritores que trabajan con editoriales consolidadas), que a veces doy por sentado que os sabéis ya toda la teoría. Y es verídico y real que la mayoría os la sabéis, pero sigue habiendo muchísima gente escritora ahí fuera que se está empezando a enfrentar ahora a su primera publicación y que no sabe muy bien por dónde tirar.

Yo he estado en las mismas cuando no había mucha información sobre marketing para escritores. Y fue duro, amigos, muy duro. Este es el artículo que me habría gustado encontrar en su momento.

No voy a entrar en mucha materia en cada punto de este texto. Me interesa sobre todo que sirva como esquema básico para que tengáis las ideas muy claras. Luego ya podéis ampliar conocimientos. Para ello recomiendo leer los artículos de este blog, leer libros completísimos como El escritor emprendedor o Manual de autopublicación o incluso contar conmigo para una sesión de consultoría.

Voy a hablar sobre todo de estrategias para vender. Si lo que tú quieres es escribir solo para ti, como afición, y que te lean amigos y familiares, eso también está estupendo, pero probablemente estas cuestiones no vayan contigo.

corregirherramientas para escritores

Cómo superar la resaca de tu primera corrección

mayo 29, 2018 — by Gabriella28

shutterstock_1098649520-960x662.jpg

Este artículo iba a llamarse Tu primer libro es una caca (y eso es bueno).

Por suerte (creo) no suelo quedarme con mi primer título. Nuestras primeras ideas no son, necesariamente, las mejores ni las más convenientes. Algo parecido ocurre con nuestro primer libro, nuestro primer relato, lo primero que enseñamos al mundo. Peor aún: ocurre con lo primero que otra persona nos corrige, ese momento crucial donde somos conscientes de que somos seres imperfectos, fallidos, erróneos.

Y eso siempre duele, porque en nuestra cabeza somos todos anuncios de champú.

primera corrección
Tienes un moquito.

Creo que es en la primera novela donde nos llevamos el golpe más duro. O en nuestro primer libro de relatos o de ensayo: en la primera obra donde hemos invertido meses (¡tal vez años!) de nuestro tiempo, pobres corderitos inocentes y esperanzados que nos creemos el vástago secreto de Heminway con Le Guin.

Sobre todo este tema hemos hablado mucho en el grupo de Facebook El escritor emprendedor, donde un grupo aguerrido de autores independientes nos ayudamos (¡y consolamos!) mutuamente. Esa conversación se ha trasladado a nuestras webs y blogs, y han surgido muchos artículos al respecto en este último mes. Concretamente, Esther Magar y servidora quisimos hablar de cómo afectaba al autor recibir su primera corrección profesional.

Así que este texto que vas a leer es doble: yo hablo de la teoría e intento aportar herramientas para lidiar con todo esto, y Esther ha entrevistado a varios autores para que nos cuenten su experiencia personal. Os recomiendo de manera muy encarecida que vayáis a leer su artículo también.

Hablemos entonces de corrección, lectores/escritores míos. Y hablemos de desastre.

herramientas para escritoreslifehacking

Las cuatro habilidades esenciales para escribir

abril 27, 2018 — by Gabriella8

shutterstock_1064124260-1.jpg

Te traducen al japonés y tu editorial ni te lo cuenta (ni lo incluye en las liquidaciones).

Envías relatos a treinta concursos y no obtienes ni una mención de honor.

Inviertes mil euros en autopublicarte (portada, corrección y demás) y vendes veinte libros.

Tienes que comprar ejemplares de tu propia obra, porque así lo estipula un contrato que pensabas que era de edición tradicional (pero no).

¿Situaciones de pesadilla? No. Todas están basadas en casos reales.

Puede que estés harto de tantas vueltas: de tanta pelea sobre derechos, malas editoriales, pagos justos e injustos, marcas personales, tácticas de promoción y demás. Cuando eres autor y estás agotado y confuso, al final solo queda una cosa, que es escribir.

A veces todo es demasiado y en esos momentos es cuando debemos recordar que nosotros a lo que veníamos aquí era a crear y es que eso es, como dice un amigo escritor, “lo que nos da la vida”.

No sabía muy bien cómo titular este artículo, porque Cuatro habilidades necesarias para triunfar queda, no sé, como algo salido de un blog megamotivador de persona que vende contenidos sobre cómo vender contenidos mientras hace coaching sobre cómo alinear tus chakras.

Compra mi libro

El título que he puesto al final es, en cierto modo mentiroso: para escribir solo necesitas una habilidad, que es la de saber unir letras para formar palabras y saber unir esas palabras para que formen frases coherentes. Escribir era eso, ¿no?

Siglos de teoría literaria podrán hablarte de forma, fondo, intencionalidad y recepción, pero yo diría que la definición que yo he dado sigue siendo válida, en esencia. Hasta la RAE diría algo similar.

Pero me siento en la obligación, una vez más, de hacer una distinción importante entre escribir para ti y escribir para los demás. Y ahí es donde entran ciertas habilidades de las que vengo a hablar hoy, así que olvida tus preocupaciones, ve sacando la silla, el té y la botella de ginebra premium, que ya sabes que yo soy de meterme en materia in profundis.

70 trucos para sacarle brillo a tu novelasorteo

Sorteo de un lote muy magnífico de corrección

abril 26, 2018 — by Gabriella219

sorteolote-corrección.jpg

EDITANDO: ¡Ya sabemos quién ha ganado! Ve al final del artículo para ver el resultado.


Corregir es un fastidio muy fastidioso, lo tengo más que dicho. Sé que a algunos de vosotros os gusta: os encanta ir dándole nueva forma al texto y luego revisarlo, perfeccionarlo, hacerlo aún mejor que mejor. Bien por vosotros, seres fabulosos del espacio exterior que habéis llegado a nuestro planeta para haceros pasar por humanos.

Yo he corregido profesionalmente y lo dejé porque eliminaba mis ganas de vivir. Lo odio-odio-odio-odio. En parte es porque soy lo peor y cada vez que corrijo un texto acabo haciéndole una intervención, al estilo de una sitcom estadounidense: texto, tienes demasiados personajes. Texto, te voy a librar de adjetivos antepuestos. Texto, no puede ser que llevemos ya treinta y ocho vueltas y aún tengas erratas. Texto: llevamos ocho semanas tú y yo aquí, lidiando, y mi cliente está más que satisfecho, pero esto no hay quien lo pague.

Así que, para todos los que aborrecéis tanto como yo la tarea de reescribir y revisar (inevitable, por cierto, no os escaqueéis que luego pasa lo que pasa), he creado un lote de corrección. Un lote que, si bien no podrá corregir vuestro libro por vosotros, sí os hará mucho más felices mientras lo hacéis.

Primero os contaré qué incluye este premio y luego cómo participar, que es fácil, muy muy fácil, tan fácil que podríamos poner aquí varios chistes malos comparando la participación en este sorteo con tu pareja (pero yo jamás haría algo tan retrógrado e infantil). ¡Vamos allá!

El premio

Desglosemos esta maravilla de la corrección moderna. ¿Qué incluye el lote que sorteo?:

Mi libro de corrección básica para escritores, of course, en papel. Y, por supuesto, dedicado y caligrafiado con el nombre de quien gane. Para que corrijas con toda la ayuda que necesitas. Cortesía de myself.

Vas a necesitar un cuaderno para anotar cosas importantes que necesitas modificar en tu libro. Y qué mejor para ello que este precioso cuaderno de Medusa Dollmaker, Mirad qué bonico es. Cortesía de la propia Medusa, artistaza generosa donde las haya.

Pero necesitas algo para escribir en ese cuaderno, ¿verdad? ¿Qué tal un Bic verde de toda la vida, un lápiz inspirado por Gaudí y un boli de gatito de Kawaii Pen Shop? Cortesía del bolsillo de servidora.

A ver si te va a dar un bajón de azúcar con tanto esfuerzo. Yo te mando chuches por si acaso. De nuevo, esto llega del bolsillo de servidora, aunque Mercadona me lo pone fácil.

Y entre corrección y corrección, habrá que inspirarse un poco, ¿no?¿Qué tal una lectura del gran maestro Gregory Maguire (autor de Wicked)? ¿Qué tal está edición flamante en tapa dura de Hiddensee, la historia del Cascanueces? Cortesía de Alethé Ediciones, a los que también podéis seguir en Twitter. ¡Gracias, salaos!

Pero hay que meter libros nacionales también, que no se diga. Jorge del Oro y yo te traemos su novela África austral (Nanas para dormir a un lobo I). ¡Gracias, Jorge!

¡Y ya! ¿Te parece poco? 😉

Cómo participar

Como ya he dicho, esto es muuuy fácil. Sigue los siguientes pasos. ¡Ojo! Me temo que, por los gastos de envío (que corren de mi cuenta, ejem), solo puedo ofrecer participación a personas que tengan residencia en España. ¡Lo siento!

  1. Obligatorio para participar: Déjame aquí mismo un comentario contándome qué premio de los que incluye el lote te hace más falta.

Y ahora, las acciones opcionales. No son obligatorias, pero te darán participaciones de más:

  1. ¡Puntos extra! Si quieres llevarte un boleto extra, comparte esta publicación en alguna red social y déjame un enlace a dicha participación en tu comentario. ¡No compartas sin más, dile a la gente lo que estás compartiendo!
  2. ¡Más puntos extra! Te llevas otro boleto si te suscribes a mi lista de correo. Lo mismo: acuérdate de poner en tu comentario que estás suscrito a la lista.
  3. ¡Puntos platino! Si eres mecenas de mi Patreon, te llevas otro boleto más por la cara, porque tú lo vales y yo te amo.

El sorteo:

¡He repartido 234 boletos para esta lotería! Este es el resultado:

¡Felicidades, Couto! Enseguida me pongo en contacto contigo para que me des tu dirección postal 😉

A los demás: ¡gracias por participar! Y, aunque no hayáis ganado, por favor dadle atención y amor a estos regalitos, que siguen disponibles, ahí fuera, para que los compréis.

lifehackingproductividad

12 razones por las que nunca serás productivo

abril 18, 2018 — by Gabriella16

shutterstock_786454177-960x640.jpg

La productividad tiene mala fama.

En una reunión de vecinos, la productividad sería ese señor desagradable al que se le seca la saliva en la comisura de la boca y que siempre se queja de las cagadas de tu perro. Tú recoges esas cagadas religiosamente, pero todo el mundo respeta y soporta a ese señor porque es el único que se atreve a llevar las tareas de tesorería y lidiar con los técnicos del ascensor.

Suena mal, es cierto. No tengas vida, sé productivo. Olvida a los demás seres humanos, olvídate de ti mismo y céntrate en la tarea obsesiva y agotadora de formar parte del engranaje de un producto.

En cierto modo, esta fama es merecida. Ese vecino nos cae fatal. Es fácil asociar productividad a un sistema donde trabajar es lo único importante; un sistema donde, además, encontramos casos frecuentes de abuso, remuneración insuficiente (o nula) y exceso materialista. Si este concepto de la producción vacía y cruel lo vinculamos a lo artístico, tenemos una bomba entre nuestras hermosas manos escritoras (y quien dice nuestras dice tuyas, que yo tengo las uñas sin hacer).

Pero hoy no vengo a hablar de la glorificación del trabajo y de todo lo que eso conlleva, sino de algo mucho más sencillo: el problema de no llegar. El problema de la pereza. El problema de la distracción. En suma: el problema que aqueja a los que saben que tienen que llevar a cabo una serie de tareas para alcanzar sus objetivos personales, pero no lo consiguen.

No hablo de personas que físicamente no pueden. Personas con enfermedades crónicas o con ocho niños asalvajados a los que cuidar. Habrá quien te diga que puedes con todo y que lo que te pasa es que te inunda la vaguería, pero sabemos que eso no es así (y ya verás cuando lleguemos al punto 13 y hablemos sobre el tema). No, no, no, no, no. Si estás en ese grupo, tienes preguntas más importantes que hacerte antes de lidiar con este artículo, como: ¿cuál era el número de urgencias para cuando Rodrigo Jaime se abre la cabeza? o ¿conseguiré hoy salir de la cama y llegar hasta la ducha? O, tal vez, tú también eres víctima de la terrible obligación de actualizar tu cuenta de Instagram, esa cuenta donde te esperan 321581 seguidores:

Uf, ¿que eso era hoy?

Pero yo te estoy hablando a ti, sí, tú: persona que abre Facebook y descubre, cinco horas después, que hoy no ha hecho nada. Te estoy hablando a ti: persona que trabaja de sol a sol para descubrir, con desaliento, que no ha conseguido terminar nada de importancia. Ambos escribís, ¿no? O, por lo menos, queréis escribir. Y no entendéis dónde se os ha ido el tiempo, el día, la semana. La vida.

Quiero hablar de las razones por las que esto ocurre. La razón por la que pasa un año y te preguntas qué fue de todo aquello que querías alcanzar. Trabajes en oficina, en casa o en el pico de un monte nevado, probablemente te encante pensar que todo es una cuestión de disciplina y de saber organizarse.

Creo que mientras sigamos pensando que todo es disciplina y organización, seguiremos perdiendo el tiempo.

Estas son mis razones. Y digo mis, porque he caído (y sigo cayendo, aunque menos) en cada una de ellas. Sé que no soy la única.

70 trucos para sacarle brillo a tu novelablog

¿Por qué hay tantos blogs para escritores?

marzo 16, 2018 — by Gabriella28

shutterstock_1046611477-2-960x640.jpg

A veces las ideas se convierten en bichitos muy salidos que flotan en el aire de un subsistema cultural y hacen guarraditas entre ellos, creando ideas entrecruzadas aquí y allá.

A veces, incluso, se te cuelan en el subconsciente.

Creo que algo parecido ha pasado con la pregunta esa de: ¿necesito tener un blog?

Yo escribo. ¿Me hace falta un blog?

Si eres escritor, es muy posible que te hayan aconsejado tener uno. Así que muchos autores preguntan en grupos de Facebook, redes sociales e incluso por email si realmente es necesario. Después de todo, tener un blog implica tiempo y esfuerzo (y escasa garantía de triunfo): ¿merece la pena?

Este es un tema sobre el que hemos debatido, tal vez, demasiado. Jaume Vicent escribió hace poco un artículo que creo que resume mis ideas al respecto. Dice Jaume que un blog ayuda mucho, pero si no te gustan los blogs, hay otras maneras de conseguir visibilidad. No obstante, todas esas maneras tienen el mismo trabajo que un blog, así que si lo que te falta es tiempo y energía, sigues con el mismo problema. Recordatorio indispensable: no es fácil esto de darse a conocer como escritor y no hay atajos, por muchos eBooks a 0,99€ que haya en Amazon que te juren lo contrario.

A raíz de todo este debate, llevo un par de días en que algo extraño sucede en mi cabeza. Una misma pregunta revolotea una y otra vez. Anoche soñé con ello: alguien me preguntaba por qué hay tantos blogs para escritores.

Y esta pregunta, lectores y queridos míos, va mucho más lejos de lo que os podáis imaginar. No es más que el hilo suelto de un jersey gigante.

Si haces punto, seguramente acabas de tener un infarto solo con visualizar ese jersey con cabo suelto. Pido perdón por mi homicidio involuntario.

Lo primero es lo primero: ¿por qué hay tantos blogs para escritores?

Si tienes la sensación de que ahora hay más blogs sobre escritura que nunca, estaré muy de acuerdo contigo. Tal vez sea una percepción sesgada, pero creo que los blogs para escritores han crecido de manera exponencial. Muchos de ellos pertenecen a empresas de servicios y son una forma estupenda de realizar marketing de contenidos.

Otros muchos pertenecen a autores. Puede que ahí sea donde empiezan los problemas.

Veréis, muchos llevamos con blog desde hace siglos. Y los blogs de antaño servían como diario o journal. No tenían temas fijos: escribíamos sobre nuestras experiencias. Y si eres escritor, lo normal es que escribas sobre eso. Así, creo, surgieron las primeras bitácoras sobre el arte y la técnica de escribir (y sobre el mundo editorial). Los blogs servían para compartir cosas que descubríamos y para advertirnos de errores en los que caíamos.

Con el desarrollo de la mercadotecnia en todos los sectores artísticos, muchos autores descubrieron que escribir sobre escritura atraía el interés de otros autores. Personas como yo misma nos sentimos muy felices de que, por fin, alguien nos hiciera caso.

Algunos somos capaces de lo que sea por tener tu atención

De este modo, entramos en una trampa peligrosa: ser escritores de ficción escribiendo para un público de no ficción.

El problema de escribir para el público equivocado

Los escritores también son lectores, pero no son necesariamente nuestros lectores objetivos. Yo compro todo lo que saca Joanna Penn de no ficción, pero jamás he comprado una de sus novelas, porque los thrillers sobrenaturales no son lo mío. Si quieres vender erótica, no hables de cómo escribir erótica (por lo menos no todo el tiempo). Si quieres vender fantasía, no hables de marketing para escritores (a no ser que tengas dos marcas claramente diferenciadas, como Ana González Duque).

Si lo mido de manera proporcional, mis libros de no ficción suelen vender más que mis libros de ficción, así que debería haber aprendido la lección, ¿verdad? Tengo previsto en breve desarrollar mejor mi trabajo de visibilidad como escritora de fantasía. Pero tengo un problema gordo, muy muy gordo.

Mi problema es que me encanta escribir sobre escritura. Me he pasado estas últimas semanas con correcciones de mi novela, con galeradas y trabajando en los últimos capítulos de otro manuscrito, y todo ese tiempo me picaban los dedos por no poder sentarme aquí a escribiros otro artículo (aunque la lista de correo sí se llevó un par). No en vano me formé como teórica de la literatura, es una parte de mí tan grande como la parte que escribe fantasía.

blogs para escritoresDe hecho en mi carrera había una asignatura llamada Por qué no deberías tener un blog, pero confieso que me la saltaba para jugar a la ruleta rusa con Volodya, el célebre formalista tártaro, en la cafetería. Eran otros tiempos.

Así que si, como a mí, te apasiona escribir sobre los entresijos de la narrativa, adelante.

Pero por favor, no lo hagas porque crees que así venderás más novelas, porque no es el caso.

Todo este tema lleva a otro efecto curioso.

La saturación de la esfera

Creo que se puede hablar de saturación en una esfera temática cuando hay una cantidad tremenda de contenidos similares, sobre el mismo tema, y un manojo escaso de voces originales. Un ejemplo claro de esto es la música pop. Por supuesto que hay pop fabuloso y distinto, pero por definición crea música olvidable: divertida de escuchar, con estructuras reconocibles (eso a nuestro cerebro le encanta), pero nada que vaya a cambiarnos la vida.

blogs para escritores¿Recuerdas a Chum-Chum Punk, con su gran éxito I wanna make you sex? No, yo tampoco, porque me lo acabo de inventar, pero el ejemplo es válido.

El pop funciona bien y por eso hay blogueros pop, que recopilan lo de siempre y lo escriben de un modo facilón y repetitivo. Hay un buen puñado de articulistas angloparlantes en Medium, con decenas de miles de seguidores, que recurren a esta treta. Cuando leo sus artículos, diez minutos más tarde ni recuerdo de qué iban. Son como un vaso de vino malillo, que te lo bebes si no tienes otra cosa y ya lo has pagado, pero mientras te estás acordando de esa copa deliciosa que te tomaste hace tres meses en otro sitio que sí recuerdas, muy muy bien.

Cuando intentas salir de esa norma, da un poco de miedo. Habrá voces críticas, gente que te diga, por ejemplo, que tus artículos son demasiado largos y que deberías escribir cositas vacías y rápidas de 500 palabras. Escucha las críticas y fíjate en quién las hace, ¿es alguien a quien deberías estar escuchando? Y luego escribe longform de todos modos, porque la realidad del asunto es que nada en la vida es sencillo, y si quieres analizar algo importante de verdad, se te va a ir la mano con las palabras. No hablo de escribir porque sí, de rellenar con tonterías, claro. Dragón, mantícora, quimera, chalaúra, cosmonáuticamente. Usa solo palabras que importen. Unicornio, ultradimensional, pipirrana.

Ese último ejemplo no está basado en ningún hecho real, claro. Es otro ejemplo inventado. Os lo aseguro. De verdad. Ejem. Y lo de la longitud de los artículos es una muestra más de que cualquier herramienta se puede adaptar a lo que necesitas: también puedes escribir articulos cortos si quieres, si tienes una mente que funciona como la de Seth Godin, Con todo esto quiero decir que por favor, por favor, por favor, ¿podemos dejar de escribir siempre sobre lo mismo y de la misma manera? Si quieres hablar de la puntuación en diálogos o la creación de hojas de personajes, ¿realmente puedes aportar algo diferente, mejor, más completo e interesante sobre ese tema?

¿Y podemos dejar de imitar a otros? ¿Cuántos blogueros conocéis con un tono solo suyo, que reconozcáis de inmediato? La voz no se hace en un día y es cierto que aprendemos imitando lo que nos gusta y que somos un cúmulo de influencias, pero si algo sé de hablar con otros compañeros es que estamos bastante cansados de trabajar lo más grande para hacer alguna cosilla original o hablar sobre algo nuevo, para que unos días más tarde eso ya no sea original porque lo están haciendo ocho blogueros más. (Y mejor no empecemos con el copipega directo…). Coger una idea ajena y darle tu propia perspectiva no tiene nada de malo, pero ¿tanto te cuesta citar a la persona que la mencionó, para empezar?

Antes de publicar, pensemos:

  1. ¿Es este artículo necesario? ¿Aporta información nueva al lector?
  2. ¿Es este artículo mío? ¿O me he limitado a regurgitar información ajena tal cual, copiando el tono y el formato de otra persona?
  3. ¿Me sobran ideas? ¿Leo siempre sobre estos temas, me encanta escribir sobre ello o es una obligación para mí?
  4. ¿Realmente es este el mejor uso de mi tiempo?

Si para ti llevar un blog es una tarea odiosa, no lo lleves. O escribe sobre algo que sí te apasione. Conseguir que se te haga caso en un mundo saturado de información es muy difícil. Busca otra manera que te llame más. ¿Eres muy visual y te encanta la fotografía? Tira de Instagram, pero por favor no limites tus publicaciones a selfis con un libro. ¿Qué le pasa a #bookstagram con los selfis? ¿Pretendes que leamos de tus ojos, por muy bonicos que sean? ¿Y qué está pasando con las velas? Lo de las fotos de libros y velas me tiene intrigada.

Cada vez más personas recurren a esta peligrosísima costumbre. ¿Será una conspiración del temible lobby internacional de velas? ¡Que el papel arde fácil, gente!

Y es que todo se reduce a una sola cosa:

Las mejores zapatillas no te enseñarán a correr

Parto de la base de que tú escribes y quieres vender libros, ¿verdad? Un blog puede ayudarte con esto.

Ya sé que todo esto es mucho. Parece que no damos abasto con todo. Tengo un truco: elige solo tres cosas (por ejemplo, escribir a diario, publicar en tu blog una vez a la semana y estar en una red social; o escribir cada par de días, publicar en el blog cada semana y mandar un email mensual a tu lista de correo… cualquier combinación que te apetezca) y aprende a hacerlas muy bien antes de meterte en más follones.

Y piensa que el blog más bonito del mundo con la mejor plantilla, la mejor publicidad y las mejores keywords no sirve de nada si no estás escribiendo, si no estás trabajando tu arte. Si no estás practicando tu técnica, tu estructura y tu estilo, si no estás creando obras que tus lectores disfrutarán. Al fin y al cabo, el trabajo que tiene un blog merece algún tipo de remuneración, y el blog debe ser tu herramienta para poder vender esas obras, no un monstruo que se zampe todo tu tiempo para obtener un par de grillos como respuesta.

¿Sabes por qué es tan fascinante el blog de César Mallorquí, un blog en una plantilla vieja y una fuente un poco pequeña? Porque es un escritor excepcional. Porque por encima de todo está su trabajo como autor y su práctica.

El artículo de un blog no solo sirve para transmitir información. También sirve para experimentar, para lucirnos, para aprender a comunicar de manera eficiente como escritores. Y si no sabemos comunicar algo en un artículo de mil palabras, ¿qué vamos a comunicar en una novela de cien mil?

Si vamos a escribir sobre escribir, quiero que entre todos intentemos hacerlo mejor. Quiero grandes voces en la blogosfera literaria española. Soy así de insoportable: no me basta leer cosas que están bien, quiero grandeza. Quiero a gruñones que te enganchen, a personas que no tengan miedo de analizar cuestiones complejas, a autores que se atrevan con las cosas técnicas y complicadas para hacernos la vida más fácil a todos, a guerreros sin pelos en la lengua que además sean muy divertidos de leer. Y quiero poder escuchar a cada una de esas voces y decir: esto es de Fulana o de Mengana o de José Pipo Ramón de los Palotes Cuadraos. Quiero que esas voces sean claras, que sean fáciles de entender y persuasivas, que me hagan sentir algo.

Tal vez ahora te hayas enfadado porque creas que te estoy criticando a ti, con tu blog para escritores, y pensarás que quién soy yo para hacerlo.

Y tienes razón, qué sabré yo. A lo mejor tienes un blog que es la rehostia. Sí, sí: tienes toda la razón del mundo. ¿Quién soy yo para decir nada?

Así que propongo que tú y yo hagamos lo posible por mejorar. Por traer mejor entretenimiento, mejor información, y más originalidad y vanguardia a nuestros lectores. Para conseguir que piensen, que analicen, que aprendan con nosotros. Por hacer que sientan ese algo que acabo de mencionar. Porque de esa manera no solo tendremos un blog mejor, también seremos mejores escritores.

¿Qué me dices?

¿Tenemos un trato?

 


Por cierto, tengo una GRAN noticia que daros. Mi librito de corrección básica para escritores ya está disponible en papel. Si quieres tenerlo en tus manitas, para subrayarlo y guarrearlo como debe ser, tienes dos opciones:

a) Comprarlo directamente en Amazon aquí: http://mybook.to/70trucos o…

b) Escribir a gabriella@gabriellaliteraria.com con asunto “70 trucos” si quieres comprarlo dedicado y caligrafiado.

¡OS PROMETO QUE HA QUEDADO MONÍSIMO! Hasta tiene un unicornio en la contraportada, lo cual imagino que no os sorprenderá en absoluto:

Y si te ha gustado este artículo y disfrutas del blog, recuerda que puedes ser mi mecenas por un precio mínimo mínimo. ¿Quieres echarme una mano como ya hace gente maravillosa como Jorge del Oro, Carlos S. Baos, May Quilez, Eduardo Norte, Carla Campos, Adela Castañón, Anabel Rodríguez o Daniel Hernández Alcojor? Es fácil hacerlo con Patreon.


Créditos de imágenes: