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Cómo sobrevivir a la escritura, ya disponible

junio 9, 2019 — by Gabriella0

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¡Cómo sobrevivir a la escritura ya está aquí!

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¡Ya puedes disfrutar de los mejores contenidos de esta web TODOS JUNTOS, en la tranquilidad de tu hogar, la piscina o tu palacio intergaláctico favorito, con papel del bueno o con tu lector electrónico de libros muy electrónicos!

Así es: mi libro recopilatorio con lo mejor de este blog (2015-2019), con los artículos que vosotros votasteis como vuestros favoritos y los mejores ensayos enviados a la lista de correo, ya se puede comprar en libro digital o en papel.

Y es un TOCHO. ¡Es enorme! ¡La versión en papel tiene 442 páginas! ¡Y hasta tiene unas paginitas en blanco al final por si quieres tomar notas, apuntar tus animales mitológicos favoritos o puntuar los peores chistes del libro!


¿Qué contiene esta edición,
tanto en su formato electrónico como en papel?

  1. Un prólogo maravilloso de César Mallorquí.
  2. Una sección sobre la mentalidad del escritor, porque la vida escritora es una lucha y todos necesitamos armas.
  3. Una sección sobre disciplina y productividad, para cargarse bloqueos y perezas varias.
  4. Una sección sobre escritura, llena de trucos para crear buenos personajes, escenarios, tonos emocionales, evitar errores comunes…
  5. Una sección sobre publicación, llena de contenidos útiles para crear sinopsis, encontrar lectores cero y otras tareas hercúleas.
  6. Una sección sobre marketing, para que seas el mejor vaquero a este lado del mundillo, moviendo tus libros y dándolos a conocer.
  7. Una bibliografía repleta de recursos para escritores.

Como era de esperar, hay chistes, reflexiones sesudas, herramientas de todo tipo y alguna que otra palabrota.

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ESTE ES TU LIBRO:


Y si te gusta, no olvides dejar una valoración al libro.
Gracias por acompañarme en el blog estos últimos años.
¡Gracias por hacer posible este libro!

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¿Por qué nos cuesta tanto deshacernos de libros?

enero 15, 2019 — by Gabriella28

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No tengas más de 30 libros en casa.

Esta frase ha invocado rayos y centellas en las redes sociales, y no es para menos.

¿Deshacernos de libros, en serio?

¿Quién se cree que es Marie Kondo para decirnos cuántas obras debemos tener en la estantería, en la mesilla de noche, sobre la cama o bajo la pata de una silla coja? Twitter, Facebook y hasta Google+ (¿tal vez? ¿creo? ¿posiblemente?) se han incendiado con semejante descaro, despertando, a la vez, toda una suerte de reflexiones, profundas o no, sobre el valor de nuestros libros:

tirar libros

Lo gracioso es que yo estoy un poquito de acuerdo con lo que dice Marie Kondo. O sobre lo que no dijo. Porque Marie Kondo no dijo eso*.

Pero solo os pido que, antes de mandarme las metralletas a casa, subidas a lomos de drones, tanques o tiranosaurios, leáis el resto del artículo.

librosnotas de lectura

Mis mejores lecturas de 2018

diciembre 27, 2018 — by Gabriella8

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Los mejores libros de 2018. Los gifs óptimos de gatos de 2018. Los mejores pedos públicos de políticos de 2018.

Cabe la pequeña posibilidad de que ya haya bastantes listas de lo mejor del 2018 ahí fuera.

Muchos ya seguís mis lecturas (y las de mi coautor, José Antonio Cotrina), en el boletín que ofrecemos para amantes del fantástico, Lo extraño y lo maravilloso.

Así que este artículo sobra.

Pero por alguna razón que no termino de entender, cuando hice una encuesta en Twitter y os pregunté de qué queríais que fuera mi último artículo del año, la cosa salió así:

Como veis, la disputa entre este artículo y un vídeo nuevo de Lechuguita*, asexora literaria, fue terrible y descarnada. Pero al final ganaron los libros.

Y yo mantengo mi nivel en Twitter de fiabilidad, cultura, dignidad, saber hacer e inteligencia social.

Que probablemente no sea muy alto.

Mis lecturas FAVORITAS de 2018:

lo mejor, lo interesante y lo confuso

Anotaciones

  1. Antes ponía estrellitas a los libros que leía en Goodreads. Ahora enumero los libros leídos y a veces dejo comentarios, pero no suelo poner “nota”. Prefiero hablar de lo que me apasiona y de lo que no, sin entrar en valoraciones con numerito, que, al fin y al cabo, son muy limitadas y subjetivas (y que, además, por empatía con otros escritores, me incomodan).
  2. Leo mucho en inglés, por la sencilla razón de que prefiero leer una obra que me interesa en su idioma original y, para bien o para mal, mucho de lo que me interesa sale del mercado angloparlante. Eso no quita que aquí tengamos obras magníficas y que yo haga un esfuerzo por alternar lecturas en un idioma y otro.
  3. En caso de haber leído el libro en inglés, incluyo entre paréntesis enlace a su publicación en nuestro idioma, de haberla. Todos los enlaces llevan a Amazon, porque soy afiliada, pero evidentemente sentíos libres de adquirir las obras que os interesen en vuestra librería de barrio, gran superficie o ultramarinos intergaláctico de preferencia.
  4. Sí, este año he descubierto el audiolibro y ha sido a-lu-ci-nan-te, si bien (por ahora) prefiero este formato solo para no ficción. Empecé con Audible, el servicio de Amazon, pero ahora estoy probando Storytel (bastante más barato) y no tiene mala pinta. También tengo pendiente Sonolibro, donde no es necesaria suscripción, para audiolibros en nuestro idioma.
  5. No incluyo aquí lecturas “de trabajo”. Por ejemplo, La sociedad de la libélula de Ana González Duque no está, aunque salió este año, porque trabajé con ella en el borrador y todavía no he leído la versión final.
  6. Este año he conseguido cumplir mi objetivo de leer 30 obras, pero he decidido que hablar de todas ellas sería larguísimo, aún más largo que el artículo que traigo hoy, que ya es largo, larguísimo. Además, tampoco tiene mucho sentido hablar de libros que no me han entusiasmado.
  7. Ojo: son las mejores lecturas que he disfrutado en 2018, pero eso no significa que hayan salido estos libros en el 2018.
  8. Así que ahí va mi top 20, de bueno a muy rebueno. El 1 es el más fantabuloso de todos.

Vamos a lo que vamos: ante ustedes, los libros.

20. The Quarry, de Iain Banks

mejores lecturas 2018

Banks probablemente no haya escrito nunca un mal libro, pero este no es de los mejores. Falta algo de la profundidad de sus grandes obras (y un final mejor construido) pero es ameno, está lleno de diálogos magníficos y de personajes (demasiado) redondos. Puede hacerse caduco (y localista) por sus referencias a eventos políticos de su momento, pero no creo que decaiga mucho en cuanto a presentación de escenas y protagonistas. El horror que esconde esta obra, no obstante, es evidente: Banks escribía esta obra sobre un hombre que se muere de cáncer (y la reacción de los que lo rodean) cuando se enteró de que él, también, moría de cáncer.

19. Desconocidos, de David Lozano

mejores lecturas 2018

Un thriller juvenil que te tendrá agarrado del asiento hasta el final (o del angelico que se sienta a tu lado, si lees en el autobús). La prosa de Lozano es elegante y la trama está construida con ingenio; los personajes están retratados con realismo y afecto. Este es un pasapáginas de calidad que se disfruta con avidez. Es difícil hablar de libros de amigos con objetividad, pero por suerte con David no tengo ese problema. Escribe bien, conoce a su público y sabe mantener al lector (muy) enganchado.

18. The Geek Feminist Revolution (La revolución feminista geek), de Kameron Hurley

mejores lecturas 2018

Este libro de ensayo de Hurley fue mi primera experiencia con un audiolibro y he de decir que me conquistó. La narradora que eligieron en Audible era perfecta para la lectura: su forma de hablar es curiosamente similar a la de la autora, a la que tuve el placer de entrevistar este año en el Espacio Fundación Telefónica, en el marco del festival Celsius, junto a Laura Fernández. Pero me interesa hablar de este libro en relación, sobre todo, con el siguiente de la lista:

17. Bad Feminist (Mala feminista), de Roxane Gay

mejores lecturas 2018

La revolución feminista geek es un comentario estupendo que nos acerca al mundo del feminismo en el entorno cultural pop de nuestro tiempo. Reflexiona sobre problemas que a todos nos suenan: la permisividad frente al comportamiento de algunos autores, el acoso que puede llegar a sufrir una mujer en internet (más si se atreve a hablar de ciertos temas), el rechazo de parte del fandom hacia la mujer geek en general… y tanto más. Mi única queja es que Hurley utiliza un tono algo simplón y repetitivo (después de todo, el compendio es de artículos de blog) y que me habría gustado un poco más de profundidad en algunos de los asuntos que trata. Por ello, fue fantástico leer después a Roxane Gay, cuyo Bad Feminist se complementa a la perfección con los ensayos de Hurley, ofreciendo un feminismo menos restrictivo, más interseccional, y una perspectiva algo más academicista.

16. Purity (Pureza), de Jonathan Franzen

mejores lecturas 2018

Pureza es una gran novela que tiene la desgracia de venir de la pluma de un autor que tiene novelas mucho más grandes. Podemos aprender mucho de sus logros y errores, e intento explicar eso aquí.

15. The 48 Laws of Power (Las 48 leyes del poder), de Robert Greene

mejores lecturas 2018

Si estás pensando en invadir un país, derrotar a tus enemigos o seducir a tu rey, este libro es para ti.

Greene ofrece una obra divertidísima (por mucho que insista al principio en que nos la debemos tomar en serio), repleta de anécdotas de la historia que muestran de qué manera determinados individuos han conseguido obtener y mantener el poder, ese objetivo máximo del humano ambicioso e inmoral. Si quieres vivir a partir de ahora con la paranoia constante de que los demás te están manipulando, seduciendo y utilizando para sus propósitos maléficos, dale una oportunidad a esta obra.

14. On Chesil Beach (Chesil Beach), de Ian McEwan

mejores lecturas 2018

Conoceréis a McEwan probablemente por Expiación, porque hubo peli y esas cosas que permiten que nos suene más un autor. On Chesil Beach es una novela corta, una pequeña preciosidad sobre las consecuencias de la mala comunicación, una sociedad opresiva y el resentimiento en una pareja. Muy recomendable, con un final exquisito.

13. The Subtle Art of Not Giving a F**k (El sutil arte de que [casi todo] te importe una mierda), de Mark Manson

mejores lecturas 2018

Siempre me río cuando veo la versión española de este libro en las tiendas, ya que le han puesto el subtítulo de Un enfoque rompedor para alcanzar la felicidad y el éxito. Será por marketing de ese absurdo, porque el libro va, precisamente, de que la vida no va de alcanzar la felicidad y el éxito, y que ese impulso nos está destrozando. Están intentando vender el libro antiautoayuda por excelencia como libro de autoayuda. No me extraña que las reseñas en nuestro país hayan sido bastante tibias.

Tiene otro problema: esta obra no es más que un extracto del contenido del blog de Manson. Realmente no sé qué puede significar para alguien que no sea seguidor de este bloguero. Yo llevo leyéndolo desde hace años y su web es de una calidad espléndida. Me decepcionó un poco el libro, porque esperaba más contenido inédito. La mayor parte la tenía ya más que leída. No obstante, solo por recompensar un poco las horas deliciosas que me han dado sus artículos, pagué por el libro muy encantada.

12. The Bird’s Nest, de Shirley Jackson

mejores lecturas 2018

Ah, qué bien escribe la Jackson y qué personajes tan esperpénticos y adorables presenta. La Shirley entra aquí en el farragoso terreno del trastorno de personalidad múltiple y, pese a un ritmo desigual, produce una historia llena de pistas, símbolos y capas (y más de un misterio). Delicioso.

11. The Stars are Legion (Las estrellas son legión), de Kameron Hurley

mejores lecturas 2018

La originalidad de Hurley es aplastante. El mundo extremadamente biopunk y weird que crea es mi mierda. Prometo que hay una escena en concreto que me recuerda muchísima a una escena de Crónicas del fin. No me enamoré demasiado de los personajes (que para mi gusto rozan a veces el melodramatismo) y la trama no me pareció muy redonda, pero da igual, porque es que no hay página en la que no aparezca algo que me haga decir OJALÁ YO HUBIESE ESCRITO ESO.

Ci-fi raruna con tecnología asquerosita. Un placer intenso.

10. Arañas de Marte, de Guillem López

lecturas 2018

No me gustó el final de Arañas de marte y me sentí algo engañada, a decir verdad. Había tantos elementos, tantas posibilidades… pero ahí está el juego. El final tiene todo el sentido que tiene que tener (pero no esperas que te satisfaga). La obra crea una experiencia que, desde el raciocinio, funciona (con complejidad y acierto), pero que sospecho no termina de crear el resultado emocional que muchos lectores necesitan/necesitamos. Me ha hecho reflexionar mucho sobre la exigencia que tenemos de que se cumplan ciertos patrones narrativos, probablemente por ese molesto efecto Zeigarnik que quiere atar todos los hilos e hilar todos los signos.

Por supuesto, sobra decir que el estilo de Guillem se mantiene a un nivel superheroico en este libro. Sobra decirlo, pero lo digo de todas maneras.

9. Hellblazer: Dangerous Habits (Hellblazer: hábitos peligrosos), de garth ennis et al.

mejores lecturas 2018

Constantine está en su mejor momento cuando se enfrenta a conflictos insondables y decide que bueno, que les den a todos, que hasta a la mismísima muerte se le puede engañar. Este tomo incluye la que probablemente sea la escena más emblemática de Hellblazer, ese momento en que consigue jugársela al mismísimo Infierno, pero yo me quedo con el instante de hundimiento total y depresión del espabilado de John.

mejores lecturas 2018

Demasiado por hacer y nada que hacer se pueda.

8. THE PAYING GUESTS (Los huéspedes de pago), Sarah Waters

lecturas favoritas 2018

El padre de Frances básicamente murió de estrés y sus hermanos perecieron en la Primera Guerra Mundial. Vive con su madre en una casa vieja, llena de deudas, así que va tocando meter a unos inquilinos en el piso de arriba, ahora vacío. Pero la pareja que ocupa dicho piso es muy especial. Sobre todo la mujer, Lilian. Desde el momento en que Frances se fija en esos gemelos bien bonitos que se ocultan bajo las medias de su nueva inquilina, sabemos que aquí hay salseo seguro.

7. Los peligros de fumar en la cama, de Mariana Enríquez

mejores lecturas 2018

Mariana ofrece algunos relatos excelentes (El carrito, El aljibe, Dónde estás corazón) con otros buenos. Estilazo tremendo el de la Enríquez: cada párrafo es un rebujito burbujeante de palabras usadas en el lugar exacto. Conseguí que me firmara este libro en el festival Celsius (no en la firma oficial, qué os creéis, sino en un bar, como debe ser), pero con los nervios admiradores se me olvidó decirle que incluyera a José Antonio en la dedicatoria y sospecho que a día de hoy no me ha perdonado. José Antonio, quiero decir. A Mariana dudo que le importe.

6. A Brief History of Seven Killings (Breve historia de siete asesinatos), de Marlon James

mejores lecturas 2018

No he visto la traducción de este libro al castellano ni sé quién ha afrontado tamaña odisea, pero me gustaría encontrar a esa persona, invitarla a un café y darle un abrazo, si es que a día de hoy está en condiciones mentales de abandonar su habitación.

La obra de Marlon James no es para mentes livianas. Sobra mucho, mucho del libro. Hay tanto que no aporta nada… Y sin embargo los personajes se mueven en una red compleja de caracterización que en realidad esconde a la verdadera protagonista: la ciudad de Kingston, Jamaica. Violencia, más violencia y, a veces, solo a veces, una promesa y un pequeño atisbo de esperanza. Este libro me dejó una resaca monumental.

5. Brooklyn (Brooklyn), de Colm Tóibin

mejores lecturas 2018

Brooklyn fue la aspirina perfecta para quitarme la resaca de Marlon James. Chica pobre irlandesa consigue la oportunidad de su vida: marchar al nuevo mundo y trabajar como dependienta en unos grandes almacenes. Allí conoce a un chico de familia italiana, empiezan a salir juntos y… bueno, dejémoslo en que la historia no es tan sencilla como podría parecer. El final hizo que muchos aborrecieran el libro, pero a mí me parece absolutamente perfecto.

4. Atomic Habits, de James Clear

mejores lecturas 2018

Ay, que amo al señor Clear. Ya os sabéis por aquí muchos mi historia: mi vida cambió cuando empecé a implementar hábitos diarios, sobre todo el de la escritura. En Atomic Habits, James Clear explica el proceso de formación del hábito y cómo utilizar los microhábitos para adquirir la disciplina que no sabías que tenías. Para los que, como yo, no tenemos fuerza de voluntad ni nada que se le parezca, todo este proceso es fabuloso.

Clear narra su propio audiolibro y no es tan bueno como Godin o Gaiman, pero su lectura es correcta y este será uno de esos libros que seguramente escucharé otra vez.

3. Las tres muertes de Fermín Salvochea, de Jesús Cañadas

lecturas de 2018

Si solo lees un libro este 2019 que llega, lee este.

A no ser, claro, que no te guste Cádiz, que no tengas sentido del humor, que no te interesen los vampiros o que desconfíes de textos escritos con maestría cañadiense.

2. This is Marketing, de Seth Godin

mejores lecturas 2018

Por favor: que traduzcan rápido este libro, que necesito que lo lean TODOS los escritores del mundo. Si el marketing te parece un invento del diablo, o si crees que hacer marketing es gritar “compra mi libro” en todos los grupos de Facebook que pillas, adquiere esta obra de arte.

Godin ha sido una de mayores influencias en mi carrera como escritora. Gracias a él entendí la importancia de diseminar las buenas ideas, la importancia de servir a un público y entender sus necesidades, y, sobre todo, lo apasionante que puede ser el marketing “bueno”, el marketing ético (sí, eso existe): el marketing de la atracción. Este libro resume lo mejor de sus conceptos, mentalidad y escritos. Esta obra es revolucionaria y he disfrutado cada palabra.

1. The View From the Cheap Seats (La vista deSDE LAS ÚLTIMAS FILAS), de Neil Gaiman

mejores lecturas 2018

Gaiman ha escrito un libro para mí. Ha escrito un libro… bueno, en realidad ha recopilado un montón de cosas que escribió para mí. Prefacios, presentaciones, conferencias y ensayos. Un buen montón de artículos dedicados a lo mejor de mi vida friqui. Sí, he llorado (como una mocosa). He reído, también. Sí, habla de Pratchett y de Diana Wynne Jones y de Clive Barker y de Douglas Adams y de tantos otros autores con los que me he criado. Con la misma pasión con la que lo haría yo, si tuviera su pluma.

Y por si eso fuera poco, este libro lo escuché en audiolibro y lo leía él mismo. Gaiman no es solo un escritor excelente, es un locutor extraordinario.

¿Sabéis qué me emociona de este libro?

Que Gaiman no sufre de comparacionitis. No hay envidia, ni crítica ni desprecio. Gaiman no habla de lo que no le gusta, habla de lo que adora y le maravilla. Transmite un afecto extraordinario por los libros y autores de los que habla. Y eso es lo que hace que este sea mi libro del año. Me recuerda que no hay nada tan alucinante (sobre todo en este mundo tan lleno de estímulo agresivo, de sesgo negativo) como la pasión por el arte, por los libros, por los buenos creadores.

Me recuerda que es muy importante hablar de lo que amamos.

¿Qué opináis?

¿Hablamos un poquito menos de lo que odiamos… y un poquito más de lo que nos entusiasma?

Menciones de honor

Me veo en la obligación moral de incluir algún libro más, pero no los incluyo en la lista general, porque estarían todos en el número 1, pugnando, y me acusaríais de nepotismo, porque son del señor Cotrina. Pero necesito hablar de ellos.

La deriva

mejores lecturas 2018

Realmente no leí este libro este año, sino que devoré el manuscrito el año pasado, pero lo meto en 2018 ya que ha sido su año de publicación. No hay mucho que pueda decir, porque sencillamente me parece una pasada. He leído algún comentario que opina que es más lento que otros libros de José Antonio y estoy de acuerdo, pero no entiendo muy bien qué tiene eso de malo: el ritmo es exactamente el que tiene que tener. Es un libro a rebosar de detalle, un estudio fantástico sobre la naturaleza humana y, por supuesto, un homenaje al sentido de la maravilla.

Y tiene uno de los finales más espeluznantes que le he leído. Su impacto no es como el de La canción secreta del mundo o El ciclo de la Luna Roja: no funciona de la misma manera. Se te mete en la cabeza y las implicaciones se van deshilando poco a poco. Es un libro que te deja incómoda, pensativa. Esta es una obra realmente especial.

El ciclo de la Luna Roja

mejores lecturas 2018

Menuda historia tengo yo con esta trilogía. Leí las primeras entregas, La cosecha de Samhein y Los hijos de las tinieblas, hace mucho tiempo, mucho antes de que José Antonio y yo fuéramos pareja. El día en que nos… ejem… hicimos pareja, le entregué mis notas sobre el manuscrito del tercer libro: La sombra de la luna. Sí, este ciclo tiene recuerdos muy emotivos asociados. Cuando recuperó los derechos de la trilogía, tras pasar por las manos de varias editoriales, decidimos reeditarlo nosotros mismos. José Antonio le dio una buena revisión e hicimos las maquetas, contando con la muy estupenda Libertad Delgado para las cubiertas. El día en que le pedimos a Libertad hacer las cubiertas de esta nueva versión, nos dijo que sí antes de que terminásemos la pregunta. Y es que es un libro importante para los tres.

Esta historia de supervivencia, de amor y de heroísmo, de tragedia y magia, es realmente sobre Rocavarancolia, una ciudad tremenda llena de portentos y monstruos, adonde llegan doce pobres adolescentes terrestres, engañados de mala manera. Se las verán y desearán para sobrevivir. Solo saben que tienen que aguantar hasta que llegue la Luna Roja, pero nadie tiene ni p******a idea de qué narices pasará entonces.

Y no, por supuesto que no todos aguantan.

Vais a llorar, os lo prometo.

La trilogía se compone de:

  1. La cosecha de Samhein
  2. Los hijos de las tinieblas
  3. La sombra de la Luna (en preventa: saldrá el 25 de enero en papel y digital)

Dentro de unos meses tendremos listo además El libro de Rocavarancolia, un cuarto libro a modo de epílogo que incluye todos los cuentos que creó el autor en años posteriores a la publicación original de la trilogía (¡y material que no se ha llegado a publicar hasta la fecha!).

(¿Os he prometido ya que vais a llorar?).

Ahora tengo que irme.

Tengo que leer más libros y escuchar más audiolibros y publicar más cosas.

(En serio, lloráis seguro).

Hola, 2019.

 


*Habrá vídeo nuevo pronto, ¡prometido!



Créditos:

Imagen de cabecera de Zinaida Zaiko en Shutterstock.

leerlibroslo extraño y lo maravilloso

Encuentra los mejores libros para ti (con estas 7 pistas)

junio 20, 2018 — by Gabriella10

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¿Sabíais que hay escritores que no leen?

Tal vez lo sabíais, ya, y soy yo la que no es cool ni está en el ajo. De vez en cuando escucho ese comentario de “no tengo tiempo para leer” y vaya si lo entiendo, sí. Yo tampoco lo tengo. Cuando llevas todo el día trabajando con texto, delante de un ordenador, lo último que quieres hacer por ocio es leer más texto. Prefieres un poquito de Netflix and chill, que dirían los angloparlantes, que básicamente quiere decir utilizar Netflix como cebo para intentar tener sexo con alguien.

(Me maravilla la gente que tiene energía y tiempo al final del día para tener sexo con alguien. Yo soy más de HBO and fall asleep, qué le vamos a hacer).

Pero no hay salida, chicos. Si queremos escribir bien, tenemos que leer bien (y mucho). Aunque estudiemos la teoría (estructuras, planificación, recursos, corrección), la lectura analítica nos permite entender cómo funciona esa teoría y nos permite absorber patrones de buena escritura como si fuéramos esponjitas naturales de esas que usan los bebés.

mejores librosA la izquierda, yo, meándome en el sagrado arte del símil. A la derecha, todos vosotros.

Esta comparación no es tan terrible como parece. ¿No somos todos, acaso, bebés en este proceso eterno de aprendizaje? En realidad, estamos aprendiendo una lengua nueva, una lengua rica y persuasiva que la mayoría de la gente ni sabe que existe.

Hay trucos de los de siempre: leer en las salas de espera, escuchar audiolibros, coger un libro diez minutos antes de dormir… Pero pensemos que, como tenemos poco tiempo y poca energía (y también, para qué engañarnos, poco dinero), es muy muy importante seleccionar qué leemos. Así que propongo algunas ideas y recursos que os resultarán de lo más interesantes. Si vamos a leer, leamos en condiciones.

Quedaos, sobre todo, con el último apartado, que es tope molón.

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Sorteo chachi de libro y marcapáginas: Jesús Cañadas y Medusa Dollmaker

febrero 13, 2018 — by Gabriella104

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ACTUALIZADO: ¡Ya sabemos quién ha ganado! Ve al final de este artículo para averiguarlo.


Hace mucho que no hago sorteos y ya sabéis lo que me divierten, así que hoy voy a hacer uno y buscaré alguna excusa para ello.

¡Que he alcanzado 9000 seguidores en Twitter! Jum.

¿Casi 6000 en Facebook? No sé, no sé.

¿Mi llegada a Instagram? Tengo mis dudas.

¿Que ya llega San Valentín? Teniendo en cuenta que no voy a poder pasar ese día con la persona a la que quiero, eso lo único que hace es ponerme de mal humor. Grrr.

Y es que, como dice mi gruñón favorito, Isaac Belmar, tener un montón de seguidores en redes sociales tampoco es que sea la panacea ni te asegura nada. Pero eh, me hace sentirme calentita en las noches oscuras de frío del alma y tal. Y me lo repito a mí misma cuando alguien casi me atropella en un paso de peatones o cuando un camarero me ignora para atender antes a alguien más joven y atractivo. Solo le haces más caso a ella porque no sabes que tengo 9000 seguidores en Twitter, c****n.

También me reconforta saber que todos estaréis ahí para indignaros conmigo la próxima vez que me estafe la empresa de telefonía de turno o decida manifestar alguna opinión política. Eso sí que es un lujo y lo demás son tonterías.

Así que creo que celebraré otra cosa. Celebraré que soy muy muy muy fan de Las tres muertes de Fermín Salvochea de Jesús Cañadas y de este marcapáginas de madera de Medusa. Y a mí las cosas que me encantan me gusta compartirlas.

Os recuerdo, queridos, para mi desgracia y pena, que solo puedo mandar esto a gente que tenga alguna residencia en España. Puedo mandar a Europa si vosotros cubrís los costes de envío, pero a los que estáis fuera de Europa os aseguro que los costes son tan altos que no os va a compensar: creo que os sale más barato compraros el libro y el marcapáginas directamente.

Este es el premio:

sorteo

  • Un ejemplar lujosísimo en tapa dura y muy preciosa de Las tres muertes de Fermín Salvochea, un libro de Jesús Cañadas que probablemente fue lo más divertido que leí en 2017. El estilo de Jesús es impecable, su documentación es preciosista y su peculiar sentido del humor y la tragedia se combinan en esta obra a la perfección. Mil trillones de gracias a Jesús y a Roca Editorial por proporcionarme este ejemplar para vosotros.
  • Un marcapáginas de madera, tallado con láser (sí, es tan chulo como suena), creado por la muy espléndida Medusa Dollmaker, que en su tremenda generosidad me proporcionó esta obrita de arte para vosotros. Si no os toca, compradlo vosotros. Es una pasada.
  • La combo habitual de chucherías y bolígrafos bonicos.
  • Editando: Se me está yendo mucho la mano y ahora he incluido también una libreta de notas.

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Jugoso es poco, ¿no os parece? Yo estoy salivando.

¿Cómo participar?

  • Apúntate (si no estás ya) a mi lista de correo. Esta parte es muy importante, porque le pediré a quien gane la dirección de email con la que se apuntó a esta lista. No te asustes: mando pocos correos a la lista y suelen ser artículos, del estilo de los que pongo en el blog, pero más cortos y exclusivos para los suscriptores.
  • Déjame un comentario por aquí diciendo dónde (o cómo) tienes pensado leerte este libro y qué planeas hacer con el marcapáginas.
  • Tienes hasta este lunes 19 a medianoche (hora peninsular española) para participar. Si todo va bien, haré el sorteo el día 20.

Y lo más importante: Lechuguita aprueba y recomienda este sorteo.

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Para todos los que estáis, como yo, renegando de un día enamorado solitario o de un día muy satisfecho de no enamorado, ¡este es el regalo que os traigo!

¡Y SORTEAMOS!

Esta es la lista (numerada) de gente que participó dejando comentarios hablando de qué haría con este premio tan fabuloso, por orden de llegada:

  1. Blanca R. Bandarrita (@bandarrita)
  2. Istel
  3. MissNRomanoff
  4. torpeyvago
  5. Leydhen
  6. María Arenas
  7. Cris Carou
  8. Salva Jiménez Luzzy
  9. Audrey
  10. Núria P
  11. Gonzalo Vaquero
  12. juanlumvu
  13. Elena
  14. Yolanda Fuertes
  15. Wolfdux
  16. Karen Walker
  17. Beatriz Vélez
  18. María Isabel Pérez
  19. Judith Gracia
  20. Chelo
  21. Carolina Corpas-Neale
  22. Isabel Colón
  23. José Cascales
  24. David Monedero
  25. Franxu
  26. Aiko
  27. Pedja
  28. Salana
  29. maureen1978
  30. daniel lopez
  31. damaenblanco
  32. María Ángeles García García
  33. Tabaré S.
  34. María R. Coco
  35. Alejandro Moreno
  36. Cris García
  37. Mario Carballeira
  38. mayatakameru
  39. Mink Aldhissla
  40. Gerardo Rodríguez
  41. F.Parrondo
  42. Gabriela Nebro
  43. jeanivesthibauth
  44. Elvira
  45. LUCIANO RODRIGUEZ TORIBIO
  46. Lourdes Garcia Guindo
  47. Trescatorce
  48. Hugo Meza
  49. Patricia García Tarín
  50. Noa Velasco
  51. Elisa
  52. Encarna
  53. Celia Arias
  54. María
  55. M. Mateo
  56. Sonia Alba Almendros
  57. adrimacfer
  58. María Martínez
  59. Pablo GarMa
  60. Juanfran
  61. Marina López
  62. Santiago GC
  63. Victoria Durán
  64. Yolanda
  65. María Dolores Garrido Goñi
  66. Q. de la Torre
  67. Eduardo Norte
  68. Sergi
  69. Naomi Alba
  70. Couto
  71. Nuria Mahillo
  72. Laura F.
  73. Marta González Peláez
  74. Marian Ferreiro Alvarez
  75. Alicia
  76. Olivia
  77. Silvia Barbeito
  78. Paqui Ortiz Jódar
  79. begoruizorbezua
  80. Ana
  81. Cristina Aguas
  82. Marta
  83. Manoli
  84. Manuel Jesús Aragón Sánchez
  85. Rubén Berrueco
  86. Graciela
  87. Mjose
  88. Celia Añó
  89. Gloria T Dauden
  90. Pilar
  91. Matilde
  92. Lupin
  93. IVÁN GRANDE LÓPEZ
  94. Adrià
  95. Isa
  96. Manuel Morales
  97. Noelia
  98. Adela Castañón
  99. Blanca

Metemos los números en random.org y sale…

sorteo cañadas

¡Enhorabuena, Tabaré! En breve me pondré en contacto contigo por email para que me des tu dirección postal. ¡Felicidades, celebración y albricias!

A los que no habéis ganado: ¡tranquilidad! Si todo va bien, el mes que viene habrá otro sorteo tan chachi como este.

el día del dragónlibrospersonal

Ya en preventa El día del dragón

septiembre 28, 2016 — by Gabriella12

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José Antonio Cotrina y servidora nos enorgullecemos de presentar a nuestro nuevo retoño, parido con la inestimable asistencia de Lola Rodríguez y Naufragio de Letras:

¡EL DÍA DEL DRAGÓN!

¡Fantasía cómica para cualquier humano o entidad sobrenatural de más de once años! ¡Con dragones y magos! ¡Con ratas revolucionarias y cucarachas gigantes! ¡Con robots aún más gigantes! ¡Y un pingüino!

Podéis comprarlo ya en preventa en la web de la editorial: os lo lleváis con descuento y lo recibiréis en casita entre el 10 y 18 de octubre (estará en librerías a partir del 10 de octubre):

el día del dragón

Como os podéis imaginar, estamos emocionados. Es este sin duda el libro que más nos ha encantado escribir y está lleno de tontería, de imaginación y de chistes muy muy malos. Después de unas cuantas vueltas, cayó en las cálidas manos de Naufragio de letras y tuvimos además el privilegio de trabajar con la gran Lola Rodríguez, que ha realizado tanto la cubierta como las ilustraciones de interior.

Aunque el libro se califica como middle grade (puede leerse a partir de 10-11 años), nos ha sorprendido que entre nuestros primeros lectores haya habido adultos entusiasmados. Nos hemos inspirado en autores tan queridos para nosotros como Pratchett o Dahl, y hemos intentado crear algo que sea divertido tanto para chicos como mayores.

Vosotros diréis si lo hemos conseguido 😉

(Y si además podéis hacer correr la voz compartiendo esta publicación o cualquiera de las que tenemos en Facebook o Twitter, os lo agradeceremos eternamente. ¡Que para poder seguir escribiendo tenemos que comer!).


Podéis leer GRATIS los primeros dos capítulos aquí.

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La Pila del Mal: 20 lectores se enfrentan a sus libros pendientes

septiembre 15, 2016 — by Gabriella15

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Siempre que hablo de la Pila lo hago con mayúscula.

No porque sea correcto (no lo es, para nada, y si estuviera corrigiendo un texto ajeno le colocaría una p tan minúscula que apenas podríamos verla).

Pero reconozco que la Pila impone. Es un monstruo que se merece nombre propio, de ahí la mayúscula. ¿Sentís su mirada juiciosa, su futuro incumplido?

La Pila es esa bestia que nos espera en la mesilla de noche, en la estantería, encima de la nevera: oculta tal vez a nuestros ojos pero nunca a nuestro cerebro. La Pila es la representación lectora del FOMO (Fear of missing out). Sí, es una representación física de nuestro miedo a quedarnos atrás.

O también podría ser algo maravilloso, una gloriosa acumulación de libros que todavía no hemos tenido el privilegio de conocer. Yo prefiero mirar así a la bestia: de frente y con cariño.

Quería enseñaros mi Pila. No tiene nada de especial, pero quería enseñárosla. Antes, claro, quiero enseñaros las de otras personas. Escritores, lectores, traductores y demás fauna literaria me han mandado sus imágenes. No he incluido eBooks, porque las listas que me enviaban se alargaban hasta el infinito y más allá.

Quedaos, sacad el papel y lápiz listos para apuntar aquellos títulos que os llamen la atención, para que vuestra propia Pila crezca y se eleve sobre vosotros, amenazante, hermosa, siempre objeto de deseo.

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Los 10 mejores libros de mi 2015

diciembre 29, 2015 — by Gabriella34

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No sé muy bien cómo ha ocurrido. Os prometo que no ha sido a propósito. Pero resulta que el trabajo de los últimos años se ha ido juntando y se dispone a saltar a los brazos de posibles lectores tooodo a la vez, más o menos: todo en la primera mitad del 2016.

Del primer libro que saldrá este año entrante hablaré en el próximo envío a mi lista de correo (ya sabéis que es una lista donde envío artículos cada par de semanas, que escribo solo para mis suscriptores y que no aparecen publicados en el blog). Puedo adelantaros que no será un libro de ficción, sino un libro especial para escritores, una ampliación trabajada de un tema que he tratado en cierta medida en el blog. Y el año traerá muchas más sorpresas que me muero de ganas de contaros.

Pero dejemos el futuro y los buenos propósitos, y centrémonos un rato en el pasado. Vengo a compartir con vosotros mis lecturas recomendadas, los libros que más me han gustado del 2015. Si queréis ver todas mis lecturas de este año, podéis verlas en mi perfil de Goodreads.

Ahí van, mis 10 favoritos, mis libros de 2015. No son libros publicados en 2015 necesariamente, sino obras que leí a lo largo de este año. Tal vez no sean de vuestro gusto (y ya sabéis que el mío es un tanto peculiar), pero todos tienen algo extraordinario que ofrecer. También quiero saber cuáles han sido vuestras lecturas preferidas; acordaos de decírmelo en los comentarios.

Mobymelville, de Daniel Pérez Navarro

mobymelvillePérez Navarro ha sido uno de mis descubrimientos del 2015 y tengo muchas ganas de tener en mis manos alguna otra obra suya. Mobymelville es un ejercicio formal fabuloso inspirado, cómo no, en la obra de Herman Melville, con un estilo casi impecable. Pero lo mejor es el trasfondo de homenaje literario, cultural y filosófico. El final, aunque más abierto que las entrañas de un delfín devorado por la terrible criatura de Pérez Navarro, me parece brillante. Dije esto en Goodreads, y lo mantengo:

No apto para amantes de lo fácil. Esta no es literatura para pasar el rato.

Mobymelville es como Loki, Coyote o cualquier divinidad traviesa, a veces maléfica. Y la combinación que hace Pérez Navarro de lo mitológico, onírico y clásico con elementos de ciencia ficción es fascinante.

Aviso para navegantes: No leáis este libro como una narración lineal. No esperéis un principio ni un fin. Todo es una persecución, una trampa tras otra devorada por un agujero negro.

Creo que tendré resaca unos días mientras mi cabeza bulle con todas estas capas de información. Es muy divertido, por cierto, leer las interpretaciones del texto por parte de otros lectores y reseñadores. Yo tengo la mía, claro, pero creo que a esta obra hay que llegar virgen, sin saber lo que te esperas.

Si Mobymelville fuera una película, saldríamos todos del cine con un WTF en los labios y risas entusiasmadas durante el camino de vuelta mientras debatimos sobre todos sus significados.

 

American Gods, de Neil Gaiman

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Sí, todos lo habíais leído ya, pero yo no. Mi primera lectura de Gaiman fue Buenos presagios, uno de mis libros favoritos desde entonces, seguido al poco por The Sandman, uno de mis cómics favoritos. Pero no conseguí terminar de conciliarme con el Gaiman novelista a solas. Los hijos de Anansi me divirtió, pero Stardust me dio sueño. Me hice fan de nuevo con esta maravilla de la fantasía moderna y mítica que es American Gods.

Por cierto, si podéis, haceos un favor y leedlo en inglés. Sé que hay dos traducciones ahí fuera a nuestro idioma y que ambas dejan mucho que desear.

Clara y la penumbra, de José Carlos Somoza

clara y la penumbra

Cualquiera que me conozca un poco sabe lo insoportable que puedo llegar a ser con el estilo. Creo en la sencillez, en la elegancia, y me pongo de mala leche si veo adjetivos por doquier, gerundios y metáforas a cascoporro. Somoza es de los pocos que consigue recargar un texto, llenarlo de color y forma, y no perder esa sensación de belleza y habilidad que se encuentra en tan pocos escritores actuales. Clara y la penumbra te deja con una horrible impresión de vacío y frialdad, porque refleja un mundo terrible, carente de piedad. La trama detectivesca en sí no es la más original ni la menos predecible del mundo, pero eso da bastante igual porque el libro no va de asesinatos ni de asesinos en serie, sino de un mundo tan impersonal que puede confundir los conceptos de lo humano y del arte.

El final del duelo, de Alejandro Marcos Ortega

el final del duelo

En su momento dije esto de la novela de Alejandro, pero podéis leer más sobre lectura aquí, y una entrevista al autor aquí:

Original, dinámico, adictivo.

+1000 puntos por imágenes como los ciervos lanudos o la ciudad suspendida en el lateral de una montaña; por el uso de la segunda persona epistolar; por esa genial combinación entre lo épico y detectivesco; por la inserción de los hechizos de combate en un mundo extrañamente atemporal; por la ruptura casual de lo heteronormativo; por la melancólica tristeza del narrador.

Aunque a nivel formal la novela tiene instantes de tropiezo (reconozco que algunas comas mal puestas y leísmos interrumpieron mi experiencia de lectora pedante, y hay algunas repeticiones que podrían haberse recortado), es imposible no sumergirse en la historia de Saúl y Jero. Por lo general se agradece la simplicidad y frescura del texto, frente a la abundancia actual de obras de fantasía clásica, cargadas de adjetivos y metáforas cansadas.

Me encanta que esta sea la primera novela del autor: significa que tenemos mucho más por delante (o eso espero).

Distancia de rescate, de Samanta Schweblin y El secreto del orfebre, de elia barceló

el sueño del orfebre distancia de rescate

Meto en una sola entrada los libros de Schweblin y de Barceló, ya que ambos son relatos largos (o novelas muy cortas, según se mire) que leí más o menos del tirón.

Distancia de rescate no es un libro perfecto, a mi juicio. Pero ha sido una experiencia que promete, un algo casi perfecto que me hace querer devorar más obras de esta autora, y que también ofrece un estilo limpio, refrescante:

Aunque creo que la resolución de la historia deja que desear (y la contraposición del elemento paranormal/mágico con el fondo realista me resulta algo forzada), sumo muchos puntos en la valoración de este libro debido al maravilloso estilo, elegantísimo e intrigante, de Schweblin. Su capacidad para enganchar al lector y crear suspense es envidiable: me comí este relato de una sola sentada.

También con un estilo bien cuidado y una atmósfera muy conseguida cayó este año El secreto del orfebre, de Elia Barceló, que considero muy digno de mención:

El ritmo formal de Elia es peculiar y atractivo, hipnótico en ocasiones. La historia que cuenta tiene su punto predecible, pero no por ello emociona menos. Las piezas encajan, como un reloj exacto o una creación avanzada de joyería.

Es la primera obra que leo de la autora y me ha convencido. Voy a mi lista de deseos para añadir alguna novela suya, que me he quedado con ganas de algo más largo (y más reciente, que tengo curiosidad por ver cómo ha evolucionado su estilo).

The Good, the Bad and the Furry, de Tom Cox

tom cox

Este libro no está disponible en nuestro idioma y me parece mal, fatal, porque Cox debería estar traducido a todos los idiomas. El mundo necesita más escritores así, a lo Pratchett, capaces de conseguir que en una página llores de la risa y a la siguiente de tristeza. No sé, tal vez soy yo. Tal vez es porque esta es la historia de un periodista y escritor que vive en una casa que se cae a cachos en el campo, con tres gatos (más todos los de la zona que poco a poco se le van pegando). Si conocéis la cuenta de Twitter @mysadcat, conoceréis el sentido del humor inteligente y absurdo de Cox, si no…

tom cox

Aviso: Es posible que tengan que gustarte los gatos para disfrutar de este libro como yo lo he disfrutado.

The Better Angels of Our Nature, de Stephen Pinker

stephen pinker

Traducido como Los ángeles que llevamos dentro. Creo que estuve cuatro o cinco meses con este libro. Leía veinte o treinta páginas, lo dejaba y lo cogía otra vez. Y es que este no es un libro para leer de golpe. Cada página contiene una cantidad inmensa de información. Pinker intenta demostrar a lo largo de su obra por qué esta época en la que vivimos es, de hecho, la menos violenta de la historia de la humanidad. Su perspectiva cubre todo tipo de campos, desde estadística a psicología o feminismo, y es una lectura realmente apasionante.

Ya conocía al Pinker lingüista de mis días de facultad, pero es que este señor puede con lo que le echen. Espero que el 2016 me traiga alguna otra obra suya.

The Art of Social Media, de Guy Kawasaki y Peg Fitzpatrick

guy kawasaki

Kawasaki y Fitzpatrick son un equipo imbatible en lo que se refiere al uso de las redes sociales para realizar una promoción amena y útil de tu producto. A los escritores nos hace falta aprender mucho de esto, sí, pero no os preocupéis: ni siquiera tenéis que leer este libro, porque os resumí lo mejor y más provechoso en este artículo.

Manual indispensable y práctico de social media. Impresionante la cantidad de conocimiento que se ha concentrado en este librito. Especialmente indicado para escritores y otros creadores que buscan darse a conocer.

No le doy más estrellas porque Goodreads no me deja.

Crossing to Safety, de Wallace Stegner

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Traducido como En lugar seguro. Otro gran descubrimiento: Stegner es un maestro a la hora de construir personajes y de mostrarte escenarios y momentos en los que, en realidad, nunca ocurre nada (pero no importa, porque lo están disfrutando tanto que ni te das cuenta). Y ya lo dije junto a mis cinco estrellas de Goodreads:

Stegner consigue lo imposible: hacer una obra maestra donde apenas pasa nada, solo la amistad, la impresionante belleza del paisaje y los buenos diálogos.

Las puertas del infinito, de José Antonio Cotrina y Víctor Conde

las puertas del infinito

Sí, estoy haciendo hype y nepotismo en un solo post. Estoy hablando de mi coitor coautor y de un escritor al que publiqué cuando era editora.

Así que no sé muy bien qué decir para convenceros.
Fui lectora cero de esta obra, que sale en febrero 2016 al mundo, de la mano de Penguin Random House. Tuve el privilegio de trabajar con los autores sobre la obra. Y ha sido una de las mejores lecturas que realicé en 2015, por no decir una de las mejores lecturas que he hecho nunca.

Es un libro raro, eso no voy a ocultarlo. Probablemente no sea para todos los gustos. Pero sí es para mi gusto. Hay personajes geniales, monstruos fenomenales, viajes interdimensionales, explosiones, tripas (muchas tripas) y una morsa que habla.

Tendréis que leerlo, aunque solo sea por la morsa.


Y también quería dar las gracias.

Ha sido un buen año.

Gracias a todos los que me acompañasteis a lo largo de este año: a los que leísteis, a los que comentasteis y compartisteis; a los que me escribisteis y a los que comprasteis y/o reseñasteis mis libros (¡a vosotros sabéis que os quiero más que a nadie!).

No sé qué le deparará al blog el 2016. Esperemos que sean muchos buenos ratos más y que podamos seguir todos aprendiendo juntos sobre el arte de la escritura. Espero seguir viéndoos a todos por aquí.

Voy a tomarme una semanita de descanso del blog para poder rematar otros proyectos, y para beber y comer (más) con mi familia. Si todo va según lo programado, para el viernes 8 tendréis el primer artículo del nuevo año.

Por una vez no voy a terminar un artículo diciéndoos que os pongáis a escribir. Ya habrá tiempo de hacer buenos propósitos y de ver cómo cumplirlos. Mientras, celebrad estos días como merecen. Al fin y al cabo, hemos conseguido sobrevivir 365 días más y eso es digno de fiesta.

Salud, dinero, amor y muchos libros más para todos. Feliz final de 2015.

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Escribir es bueno para tu salud (y otros recortes literarios)

octubre 9, 2015 — by Gabriella21

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En Nueva Zelanda cogieron a un grupo de 49 personas y les hicieron escribir a diario unos 20 minutos, durante tres días seguidos. Escritura expresiva, lo llaman. Debían escribir sobre hechos o actividades diarias que les molestaban y estresaban. Dos semanas después, se les practicó una biopsia.

No es que se les practicara una biopsia como parte del experimento. Ya se la iban a hacer de todos modos, lo prometo.

Once días después, un 76% del grupo que había escrito esos tres días concretos tenían su lesión totalmente curada, frente al 42% del grupo de control.

Conocemos muchísimas ventajas de la lectura. Pero sí, escribir es bueno, también.

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¿Eres un escritor pasivo o agresivo? (Y otros recortes literarios)

julio 24, 2015 — by Gabriella23

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La mayoría de la gente que conozco es muy de enfrentamientos.

No es gente violenta, por lo menos no a nivel físico. Es solo que a los humanos nos encanta agarrarnos a opiniones extremas, sentencias indiscutibles, y enfrentarlas a otras. Somos dualistas y duelistas. Es más fácil que intentar entender, qué sé yo, la teoría de los polisistemas o la gestalt expresada por Ted Chiang en su relato Understand,  o el tao o cualquier filosofía integradora.

Los que escribimos también somos muy de enfrentamientos. Entre nosotros, entre nosotros y el establishment, entre nosotros y nuestra metodología.

Cuantos más artículos y libros leo sobre la escritura, más me parece intuir una diferenciación entre dos escuelas de pensamiento.

Los escritores, como tantos artistas, tenemos opiniones muy claras y enfáticas acerca del hecho de escribir. Blanco o negro, parece ser. Enemigos de unos procedimientos; mejores amigos de otros. Esto está bien, porque solo mediante nuestra propia experiencia podemos saber qué funciona para nosotros y qué no. Lo malo es cuando intentamos aplicar nuestras propias experiencias a todos los demás.

Probablemente yo también lo haga y por ello pido disculpas. Probablemente seguiré haciéndolo, porque soy muy despistada y se me va a olvidar enseguida que ese no es mi cometido.

Mi cometido, por lo menos hoy, es hablaros de algunos asuntos que espero que os produzcan tantas chispas en el cerebro como a mí.

Altucher, la escritura pasiva y la escritura agresiva

Las dos escuelas de pensamiento de las que hablaba, y que veo reflejadas no solo en artículos y libros y en reflexiones directas, sino en todos los comentarios que veo en redes sociales, foros y grupos de escritura, las expresa muy bien James Altucher aquí.

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Hay dos maneras de aprender: pasiva y agresivamente.

Pasivamente es cuando analizas tus errores, lees la historia de aquello que estás estudiando, te relacionas con otros del sector, encuentras tu “tribu”, buscas un mentor, etc.

Agresivamente es cuando estás metido de lleno. Estás hasta el cuello, y te llega la pelota de frente: ¿qué vas a hacer?

Pasivamente está en tu cabeza. Agresivamente es notarlo AHORA MISMO y actuar.

Lo que ocurre en tu cabeza es importante. Pero es la ACCIÓN la que crea héroes.

Altucher no habla aquí de escribir, habla de cualquier habilidad que requiere de un proceso de aprendizaje, pero creo que podemos aplicarnos el cuento (nunca mejor dicho. Qué ingeniosa soy).

¿Eres un escritor pasivo? ¿Consideras que la mejor forma de aprender es leyendo y estudiando todo lo que hay que saber sobre la escritura?

¿O eres un escritor agresivo? ¿Crees que solo se puede aprender escribiendo y que todos esos estudios son una pérdida de tiempo?

Si habéis respondido que sí a una de las dos preguntas, es posible que os estéis perdiendo buenas oportunidades en vuestro camino.

En todo el tiempo que he trabajado con escritores, he observado que estos dos tipos, en un estado más o menos puro, progresan a un ritmo lento. Hay escritores que dedican tanto tiempo a estudiar su oficio que este estudio se convierte en procrastinación, en una forma de pereza y cobardía. Y hasta que no apliques los conocimientos a la práctica, hasta que no te hinches de escribir, de poco te servirán esos conocimientos.

Sin embargo, también hay escritores que, con cinco, ocho o veintitrés libros a cuestas, siguen produciendo obras muy mejorables. ¿Por qué? Porque no se han molestado en aprender de los posibles errores que están cometiendo, y por tanto siguen cometiéndolos, una y otra vez.

Dicen que necesitamos 10000 horas de práctica para ser los mejores, 1000 para hacer un trabajo decente. Pero no sirven de nada si no se acompañan de horas de análisis, de deliberación, de conocimiento de nuestro arte. Como dice David Burkus, en un artículo para Forbes:

david burkus

Así que, ¿estás desperdiciando tus 10000 horas? Depende. Aunque el número exacto de horas necesitado para alcanzar un rendimiento experto es algo sobre lo que se sigue debatiendo, lo que nunca se ha debatido es el papel de la práctica deliberada. ¿Estás dedicando tu tiempo a rutinas que ya conoces o experimentas con nuevas técnicas y estudias para desarrollar nuevas habilidades? ¿Estás jugando dentro de tu zona de confort o diseñas ejercicios y proyectos que te impulsan a crecer? Si no estás comprometido con una práctica reflexiva, entonces, con casi toda seguridad, estás desperdiciando tus 10000 horas.

Habrá excepciones, por supuesto. Habrá personas que dediquen toda su vida a estudiar y luego produzcan la obra de arte perfecta. Habrá quienes solo actúen y por intuición vayan desarrollando un estilo perfecto. Pero esto es lo que yo he observado. Considero que uno no debe ser un escritor pasivo ni un escritor agresivo. Considero que uno debe ser esa mediocritas dorada aristotélica y saber integrar ambas facetas en su proceso de aprendizaje, en sus 10000 horas o más. Ya sabéis que ese proceso no acaba nunca.

Además, hay otra parte del proceso que con frecuencia se nos olvida: fuera de la actividad de escribir, y fuera del conocimiento sobre el tema, hay otro elemento importante: desarrollar una mirada de artista y saber darle buen uso.

Penn, Van Gogh y la importancia de saber mirar (y anotar)

Anoche, dando vueltas en la cama, tuve una idea brillante sobre cómo empezar el artículo de hoy. Era ocurrente, inteligente y divertida, o al menos a mí me lo parecía (seguro que también vosotros habéis tenido alguna vez esa sensación, efímera pero seductora —y taaaan mentirosa— de que moláis). Era tan buena mi idea que sabía que era imposible que la olvidara.

Por supuesto, cuando me desperté esta mañana no conseguía recordarla.

Apuntad todas vuestras ideas.

Ya lo dice Joanna Penn:
 joanna penn
No creo en el bloqueo del escritor. Creo que es un síntoma de haber dejado que el pozo de las ideas se seque. Ve a llenarlo, emociónate de nuevo y luego regresa a la página.
Muchas de nuestras ideas nacen del estudio, de la lectura y de la reflexión. Algunas son diminutas explosiones, susurros de musa en el mundo exterior, cuando caminamos y recibimos lo que la vida tiene que ofrecernos. ¿Y si pudiéramos desarrollar la habilidad de mirar, de buscar esos susurros de manera intencionada?
Leí hace poco una reseña que realizó Julian Barnes (si no habéis leído El sentido de un final, os lo recomiendo con todas mis ganas) sobre un par de libros que analizaban la figura de Van Gogh. Barnes siempre es una lectura más que agradable, pero hubo un texto que comentó, un extracto de los papeles del pintor (que escribía, y mucho, entre cartas, diarios y demás), que me llamó especialmente la atención:
van gogh
La gente de aquí lleva, por instinto, el azul más hermoso que he visto nunca. Es un lino tosco que tejen ellos mismos, urdimbre negra, trama azul, que crea un patrón de rayas negras y azules. Cuando pierde intensidad por el viento y el clima, es un tono infinitamente apacible, sutil, que hace resaltar los colores carne. En resumen, lo bastante azul como para reaccionar con todos los colores donde haya tonos naranjas ocultos y lo bastante apagado como para no desentonar.
El texto muestra no solo la sensibilidad del artista, su obsesión por sus materiales de trabajo (los colores), sino la habilidad de un escritor. Si queremos transmitir a los demás, tenemos que aprender a ver mejor que nadie, a mirar con ojos distintos. Van Gogh habla de colores, pero es nuestra responsabilidad asimilar con los cinco sentidos, para poder luego saber cómo expresar todas esas sensaciones y crear textos de gran riqueza.
Es además curioso cómo no hace falta utilizar todo lo que percibimos para transmitir esa riqueza al lector: no tenemos que hablar de absolutamente todos los olores que nos rodean; con expresar algunos en particular ofrecemos detalles que ayudan al lector a reconstruir todo lo demás; escribimos con mayor confianza y seguridad en el entorno que estamos creando. Esto se relaciona con teorías como la del iceberg de Hemingway, por la que no tenemos que compartir todos los detalles de una historia, pero sí debemos conocerlos nosotros, para crear esa multiplicación de sentido que suele encontrarse en los textos realmente buenos.
Es difícil eso de mirar. A mí me cuesta muchísimo. Tengo la cabeza siempre tan llena de cosas que no me fijo en lo que me rodea. Ayuda practicar alguna actividad que nos obligue a centrarnos en el momento, desde actividades chorras como apuntar todas las cosas azules que vemos yendo de paseo, hasta las prácticas de más largo alcance, como la meditación o el ejercicio físico, que nos obliga a centrarnos en el silencio, en el ahora de nuestra mente o cuerpo.
Hagáis lo que hagáis, no olvidéis llevar vuestra libreta/app de notas.
No seáis como yo. No dejéis escapar la idea perfecta.
Y recordad que esa mirada de artista tenéis que llevarla a todas partes. Incluso a la lectura. Porque leer es abrir los cerrojos de la mente, como explica Tim Parks.

Parks y la lectura como cerradura y llave

En un artículo reciente del siempre elocuente Tim Parks para el New York Review of Books, presenta una metáfora muy reveladora sobre el acto de leer. Leer es la llave para abrir una nueva cerradura en que se ha convertido nuestro cerebro. Mirad:
tim parks
Cuando percibimos algo por primera vez no llegamos realmente a percibirlo, porque carecemos de la estructura apropiada que nos permite hacerlo. Nuestro cerebro es como un artesano de cerraduras que crea una cerradura cuando decide que una llave es lo bastante interesante para ello. Pero cuando encontramos una llave por primera vez (por ejemplo, un poema nuevo, o una especie animal nueva), no existe una cerradura lista todavía para tal llave. O, para ser precisos, la llave no es siquiera una llave, ya que todavía no abre nada. Es una llave en potencia. No obstante, el encuentro entre el cerebro y esta llave potencial hace que comience la creación de una cerradura. La siguiente vez en que nos encontremos o percibamos el objeto/llave, abrirá la cerradura preparada a tal efecto en el cerebro.
Esta teoría es del filósofo y psicólogo Riccardo Manzotti, pero Parks la aplica a la lectura de un tipo de libro nuevo, revolucionario. Por eso es tan importante la relectura: solo una vez que se ha fabricado la cerradura, puede la llave abrirnos la puerta a un mundo desconocido de sensaciones e ideas. Con la música ocurre también: pensad en vuestra canción favorita. Es probable que la primera vez no os entusiasmara. A lo mejor pensasteis que era bonita, poco más. Sin saberlo, vuestro cerebro estaba ya creando la cerradura. A la siguiente escucha (o a la siguiente, o a la siguiente), la llave hizo clic, dio vuelta en su agujero y el placer llegó a inundaros.
Así, también, son las buenas lecturas. Nadie puede apreciar en toda su belleza la poesía de Lorca en una primera lectura (a mí me llevó años, mucho odio y unos cuantos cursos especializados). Nadie puede apreciar en todo su sentido el extravagante mareo sensorial y semiótico de Solaris, de Lem. Las buenas lecturas están hechas para rehacerse. No por ansia de control, por manía pedante, por obsesión por desentrañar los misterios de la escritura (así era un poco Nabokov, dice Parks), sino para poder, finalmente, capturar todo lo que no estábamos preparados para capturar.
Lo cual me recuerda que tengo que volver a leer Solaris.
Pero antes quiero hablaros de Derakhshan.

Derakhshan y la internet que tenemos que salvar

Creo que el artículo de Hossein Derakhshan, un bloguero que estuvo años en una cárcel iraní debido, en gran medida, a expresarse libremente en su página web, es de lo mejor que he leído en los últimos tiempos. Su texto es demoledor: tras seis años sin conexión, de repente se ve sumergido en un nuevo mundo virtual que no conoce: un mundo de Facebook y Twitter, donde la expresión escrita se ha vuelto cada vez más visual y más rápida. Seis años no son muchos, pero lo son cuando los ves desde la óptica de un hombre que alcanzó notoriedad ayudando a todo tipo de blogueros iraníes desde su web, cuyas palabras eran leídas y comentadas por personas incontables, y que ahora se lamenta de apenas poder conseguir cuatro o cinco “me gusta” desde su página de Facebook.
A raíz de algunos comentarios y sugerencias, estas últimas semanas he estado pensando en recortar un poco mis artículos. A veces han llegado a superar las 4000 palabras. Esas son muchas palabras para leer por internet.
Pero ¿lo son? ¿O es que estamos tan acostumbrados al formato rápido, a la lectura por encima, al clickbait, al SEO que ofrece frases básicas, casi sin sentido, que cualquier narrativa que nos obligue a dedicar más de dos minutos de nuestro tiempo nos resulta insoportable?
En las webs culturales anglosajonas noto cada vez más preferencia por el longform, por el artículo largo largo, como en un ataque meditado contra la velocidad del crecimiento del culo de Kim Kardashian y los extractos veloces, llenos de gifs animados, de Grey. Aquí, en España, algo vemos, pero incluso los grandes suplementos de cultura parecen querer restringirse a ese consumo limitado, a las-1000-palabras-ya-son-muchas. Más de una vez he leído un artículo de revistas supuestamente de alta vanguardia y he pensado: “Qué buenas ideas; lástima que parece que le ha costado hasta rellenar 500 palabras”.
Y, sí, 500 palabras cuestan cuando hablas del pijama de Belén Esteban. ¿Pero qué pasó con el análisis, con querer ir más allá de lo superficial? Lo sé: al ritmo que hay que publicar contenidos (¡y las tarifas a las que se pagan!), parece que no queda más remedio. Y hay que ofrecer contenidos que no cansen al pobre lector, a ese pobre lector saturado de información y estímulo.
Abogo por decir: “No”. Quiero contenidos de calidad, que se metan en materia. Quiero artículos como el de Derakhshan, como el de Parks, como el de Barnes, como los de Popova o Manson. El truco no es tanto la longitud (se pueden decir grandes verdades con brevedad, que se lo digan a Gracián), sino el no tener miedo a profundizar, a pensar, a analizar y a intentar presentar ideas que sean algo más que un copypaste de lo que están gritando en todas las demás redes de tu sector.
La brevedad es buena y necesaria. Es entretenida. Los artículos cortos, bien hechos, son perfectos para determinadas necesidades y tiempos. Pero démosle también nuestra atención a otro tipo de lectura. El entretenimiento y la inmediatez son elementos que nos distraen también de lo importante, de lo profundo, como diría Morozov (o Bradbury). Vamos a detenernos, a consumir despacio, sin prisa. Recuperemos la internet de antes. Recuperemos los blogs de antes. Decidamos a qué le dedicaremos nuestra lectura en diagonal y a qué le daremos atención plena y lenta. Sobre ello reflexiona Derakhshan:

hossein derakhshan

A veces pienso que igual me estoy haciendo demasiado estricto conforme pasan los años. Puede que esto sea todo una evolución natural de nuestra tecnología. Pero no puedo cerrar los ojos ante lo que está pasando: una pérdida de poder intelectual y de diversidad y todo lo que eso podría significar para estos tiempos tumultuosos. En el pasado, la red era lo bastante poderosa y seria como para que acabaras en la cárcel. Hoy no parece mucho más que entretenimiento. Tanto que incluso Irán no se toma algunas redes lo bastante en serio (Instagram, por ejemplo) como para bloquearlas.

Echo de menos la época en que la gente podía estar expuesta a diferentes opiniones, cuando se molestaban en leer más de un párrafo o 140 caracteres. Echo de menos los días en los que podía escribir algo en mi blog, publicarlo en mi propio dominio, sin tener que tomarme el mismo tiempo para promocionarlo en numerosas redes sociales; cuando a nadie le importaba lo del “me gusta” o “compartir”.

Esa es la red que recuerdo de antes de ir a la cárcel. Esa es la red que tenemos que salvar.

Y, ya que estamos, salvémonos también del leer por leer, de las acumulaciones de títulos leídos porque sí, de las lecturas obligatorias:

Varios autores y los grandes libros que no han leído

En un ejercicio cuyo objetivo se me escapa, un buen puñado de autores de renombre confesaron qué grandes libros nunca se habían leído. Y digo confesaron porque los mencionaban con una especie de culpa que no termino de entender:

libros no leídos

O, para ponerlo de forma más clara: somos nosotros, no él. No es culpa del autor o del texto; es culpa del lector. Alexander Chee comentó que se había mantenido alejado de otro clásico de (Gabriel García) Márquez en parte por su popularidad, que es la misma razón por la que uno de nosotros evita libros recientes que tienen cuentas de Twitter y de los que se habla en el mundillo literario; a veces, es simplemente mejor esperar a que los cumplidos disminuyan, para que el libro pueda leerse en el silencio de los pensamientos de uno.

Estoy de acuerdo con lo de los libros populares. Como ocurre con cualquier elemento mainstream, a veces se nos quitan las ganas de leer un libro precisamente porque todo el mundo habla de él. Pero comprendo las autoacusaciones: “He de confesar que no he leído…”, “me avergúenza decir que…”. Los propios redactores del artículo parecen enorgullecerse de que algunos grandes escritores sean tan humanos como ellos: ¡tampoco se han leído Cómo matar a un ruiseñor! Puede que este artículo sea el equivalente literario a ver que esa modelo o actriz perfecta que tanto envidiamos acaba de salir en la portada de Cuore con las tetas caídas y los muslos llenos de celulitis.

Creo que algunas obras son importantes; leer obras importantes es necesario en nuestro desarrollo como escritores y lectores. Pero si leyéramos todos los grandes libros, no tendríamos tiempo para leer los libros pequeños, aquellos que nos proporcionan el placer de lectura que nos impulsa a seguir abriendo libros. J. K. Rowling y Laura Gallego no pasarán a los anales de la historia como las mejores escritoras de nuestra generación, pero considero que han hecho más por la lectura en general que muchos de los integrados en el canon de Bloom, en el canon de cualquiera que se crea con derecho a decirnos qué debe permanecer en nuestro inconsciente cultural y qué no.

Si estabas leyendo a Harry Potter en vez de a Harper Lee, bien por ti. Bien por todos nosotros. No dejes la buena lectura de lado, ni la que está oficialmente reconocida como tal ni la que no lo está.

Hay que leer a los grandes. En ellos descubrimos lo más espléndido y lo más terrible del espíritu humano. Pero, por favor, que se acabe esta vergüenza por los libros que no hemos leído y las películas que no hemos visto y los discos que no hemos escuchado, como si la vida fuera una lista que hubiera que ir tachando para quedar bien en nuestros círculos habituales.

Así que hoy vamos a enfocarlo de otra forma:

¿Qué supuestos grandes libros no habéis leído y no sentís la más mínima culpa por ello?