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Entrevistas relámpago a escritores (54): Elena Martínez Blanco

octubre 29, 2015 — by Gabriella2

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Se acerca el frío. Llegan las migrañas, los resfriados y las prisas editoriales por sacar libro antes de que cierre 2015. Se acercan los ponchos feos en los escaparates de las franquicias de moda y los tacones imposibles con los que resbalarnos y rompernos un tobillo en los días de lluvia. Se acerca también Samhain, con sus trajes de poliéster barato y sus pelucas de colores imposibles.

(Se acerca también el cuento de todos los años de Rocavarancolia, pero ese es otro cuento muy distinto, donde las pelucas son de colores chulos, nadie lleva poliéster y salen dragones).

Acercaos a la chimenea de este humilde blog y calentaos ante su fuego. Hoy vengo a contaros una historia: una historia de preguntas y respuestas, de relampagueantes y aleatorias indiscreciones.

Porque hoy entrevisto a Elena Martínez Blanco.

¿Qué era esto de las entrevistas relámpago? Tengo una lista muy larga de preguntas cortas (ahora mismo va por 94 preguntas y subiendo). De allí, usando random.org, selecciono una secuencia de quince preguntas aleatorias, que le entrego al entrevistado o entrevistada. Este (o esta) elige diez de esas preguntas y responde con frases también breves. Al final, hay una pregunta extra que podrá aprovechar para hablar un poco más de sí mismo/a o para vengarse de la entrevistadora (es lo justo). Hace dos semanas entrevisté a José C. Vales y podéis ver todas las entrevistas publicadas hasta ahora en este enlace.  O si vais con prisa y queréis ver lo mejor de las entrevistas, podéis ver el recopilatorio que hice de las primeras 47 entrevistas. Y ahora, vamos a hablar un poco de la entrevistada de hoy.

Elena Martínez Blanco, además de escritora, es profesora, agente literaria y gestora cultural. Conocida por muchos como Miss Tiramisú o Elena Tiramisú por ser la presidenta de la Asociación Cultural Tiramisú Entre Libros, dedica muchas de las horas que roba al sueño a idear formas de fomentar la lectura y conseguir que se lea mucho más de lo que se hace, especialmente entre niños y jóvenes. Acaba de publicar su primera novela juvenil, Bajo el paraguas azul, con la editorial Nowevolution, que trata sobre el ciberacoso en secundaria,  y publicó también una novela para adultos, Aventuras y desventuras de Mari Loli Baker en el ciberespacio, de la que acaba de recuperar los derechos y espera volver a publicar en unos meses con su nombre original: Quién fuera una mosca en tu pared.

Como veis, Elena es otra de esas personas que se ha ido moviendo en el mundo de lo literario de mil maneras: organizando encuentros de lectura y presentaciones, lidiando con todo tipo de proyectos culturales y, ahora, participando en la gestión y representación literaria a través de Laetus Cultura. Y además acaba de sacar una novela juvenil. Así que era inevitable que nos encontrásemos una y otra vez; Elena es otra cara amiga dentro del maremagno de eventos culturales en el que nos toca participar a los que somos, de un modo u otro, mercenarios de las letras.

Está bien, lo confieso. En realidad siempre me acuerdo de Elena porque nos conocimos en una gran fiesta de disfraces y llevábamos el mismo corsé.

No el mismo mismo. El mismo modelo. Imagínate compartir corsé: todo el rato corriendo al cuarto de baño para darle el cambiazo, a lo sitcom de los noventa. Con lo que cuesta abrocharse un corsé.

Mejor os dejo con ella.

ENTREVISTA relámpago A elena martínez blanco

Elena Martínez Blanco

1. Si solo pudieras darle un consejo a un escritor que empieza, ¿cuál sería?

Lee. Si no lees, no conduzcas, digo, no escribas…En serio, un escritor debería tener como primera obligación, si desea considerarse como tal, el ser lector. Nunca se deja de aprender, hasta de los libros malísimos se aprende qué no debes hacer en una novela. Lee de todo, empápate de lo desconocido, disfruta de cada escrito, ya sea un novelón o las instrucciones de un mueble de Ikea: ¿quién te dice que tu próximo personaje no se llamará Lack, o Henvik?

2. ¿Tienes alguna “droga” para escribir (tabaco, café, pastelitos de nata…)?

Té, en concreto chai (el típico té indo-pakistaní: té negro con especias y leche). Me hago litros y litros de ese té yo misma, que el comprado está bien, pero hecho en casa está la mar de bueno. Si hay chuches, no puedo evitar comerlas, por eso intento no comprarlas nunca (pero vaya, me acaba de tocar en Twitter un cajón lleno de chuches… ¿quién me mandaría participar en el concurso?).

3. ¿Con qué animal te compararías?

Quizá con un búho. Además de que la palabra búho me encanta, no me preguntes por qué, es que soy un animal nocturno. Escribo y trabajo en temas relacionados con la literatura por la noche, disfruto el silencio de la noche para leer, vuelo por la noche en mi escoba de bruja. Ups, eso no debería haberlo confesado…

4. ¿Qué libro te habría gustado escribir?

La casa de los espíritus, de Isabel Allende. No solo por el exitazo del libro con peli incluida, que también, para qué vamos a engañarnos, sino porque es muy como yo: una mezcla de vida real con locuras fantasmales que forman parte de la vida cotidiana como si tal cosa. Me gustaría poder escribir de tal manera que enganchase tanto por lo real como por los elementos fantásticos que incluye, vamos, realismo mágico de toda la vida.

5. Música que escuchas al escribir:

Depende del tipo de novela que escriba. En mi último libro, que era sobre ciberacoso, canciones que hablaban de querernos como somos, con mensajes de esperanza, etc: Christina Aguilera con Beautiful, P!nk! con F*cking Perfect o la que se convirtió en la banda sonora del libro, Me haces respirar de Davinia Pastor. Para otro libro que estoy escribiendo, mucha música india, lo que hace muy difícil quedarme quieta en la silla, porque me pongo a bailar.

6. ¿Harías (o has hecho alguna vez) de negro para otros?

¿Cuenta escribir las redacciones y poesías de compañeros de cole? Esas han sido las únicas ocasiones en que he hecho algo así, la verdad. Si me lo pagan, ¿por qué no? Es un trabajo tan bueno como cualquier otro y posiblemente más común de lo que la gente piensa.

7. ¿Tienes alguna cicatriz interesante?

Tengo varias, algunas visibles y otras que no lo son pero están ahí. La visible en el cuello. A los niños les digo que me peleé con un león y me dio un zarpazo antes de rendirse. A los mayores, que tuve una tiroidectomía (vamos que me rajaron el cuello para sacarme parte del tiroides y unos aliens cabrones que vivían en él). De las invisibles hablo en mis libros, siempre una parte de ellas pulula entre mis páginas.

8. Si escribieras una novela romántica, ¿de qué iría?

¡Ya la he escrito! Trata de una treintañera que confía en el anonimato de la red para desahogarse y descubre demasiado tarde que la vida real y la virtual a veces se unen de manera insospechada. Es muy divertida, por cierto. El horrible título que le puso la editorial era: Aventuras y desventuras de Mari Loli Baker en el ciberespacio. Por suerte, acabo de recuperar los derechos y de aquí a unos meses volveré a publicarla con el nombre original…bajo el paraguas azul

9. ¿Alguna vez escribir te ha ayudado a ligar?

¿Eso ocurre de verdad? ¿No es un mito? Creo que con esa pregunta te respondo… la verdad es que no ligo ni escribiendo ni sin escribir, lo que hago es inventarme en mis historias los líos que me gustaría tener, algo es algo, ¿no?

10. ¿Has escrito alguna vez desnuda?

Pues claro que sí, ¿qué escritor no lo ha hecho? Lo bueno de trabajar desde casa es que escribes a cualquier hora y como te da la gana y en verano en Madrid hace mucho calor, así que a falta de aire acondicionado…

Pregunta extra (seleccionar opción y contestar):

a) La entrevistada se inventa una pregunta, la hace y se responde a sí misma.

b) La pregunta la hace la entrevistada a la entrevistadora.

c) Ya he terminado, deja que me vaya a mi casa. Por favor.

Elena escoge la b) y me pregunta: Como profesora, me interesa mucho encontrar métodos de fomento de la lectura que atrapen a mis alumnos. ¿Qué se te ocurre que podría mejorarse en las escuelas a la hora de conseguir que los niños no dejen de leer con la adolescencia?

¡Qué difícil, Elena!

Primero, me disculpo por adelantado, porque sospecho que mi respuesta no va a ser nada relámpago.

En realidad no debería contestar a esa pregunta, ya que no soy profesora e imagino que cualquier cosa que se me pueda ocurrir a mí se le habrá ocurrido ya mil veces a los que enseñan a niños y adolescentes todos los días. Como escritora, me encantaría conseguir dar en la tecla con algún libro que hiciera que un niño de doce años siguiera leyendo (y que de allí pasara a la narrativa juvenil o a lo que le diera la gana), y es algo que estoy intentando con los proyectos que tengo de middle-grade.

Luego está lo que me parece que no debemos hacer. Ya lo he comentado alguna vez, pero me irrita escuchar voces de desprecio hacia lo que leen los adolescentes, por ejemplo. Un lector de quince años no es un lector de cuarenta, tiene experiencias y necesidades distintas. Que un adulto se crea con derecho a reírse de un booktuber, de un bloguero, de un chico o chica que escriba fanfiction o de un lector de Los juegos del hambre me parece terrible. Claro que todas las lecturas no son iguales y claro que algunas lecturas son problemáticas (libros como After, por ejemplo, me parecen dignos aquí de mención) y de calidad cuanto menos dudosa. Pero cuanto más hablo con profesores más veo lo desesperados que están por que un adolescente lea cualquier cosa, sea lo que sea.

Siempre recomiendo este artículo en lo que se refiere a este tema, donde se habla de cómo puede cambiar nuestro gusto conforme leemos. Sé que el lector de juvenil muchas veces acaba convirtiéndose en no lector, pero tengo la esperanza de que poco a poco el New Adult se amplíe y transforme para cubrir ese puente entre el joven y el adulto. No hablo del New Adult tal y como lo conocemos ahora, más cercano a la romántica, sino del que está ganando cada vez más adeptos en el mundo anglosajón: ese juvenil “avanzado” de gente como Chuck Wendig, Delilah S. Dawson y similares, con una buena carga de aventura, pero sin miedo a tratar temas complejos y conflictivos, más adultos. Del mismo modo, creo que cada vez hay una fluidez mayor (también en el mundo anglosajón) entre la literatura infantil y juvenil, más libros que saltan esa barrera; tengo la esperanza de que en España también aumente el número de productos más acordes con su inteligencia y necesidad de estímulo. Creo que ya está ocurriendo y espero, desde luego, que vaya a más.

También, creo yo, hay que plantearse un enfoque muy distinto de mercadeo. No se pueden seguir vendiendo libros de juvenil e infantil como se venden libros adultos. Las campañas tendrán que ser muy diferentes por parte de las editoriales. Todo lo que implique colaboración directa entre estas y los centros educativos está muy bien, pero una imagen menos anquilosada y “bonita”, una imagen más actual y en sintonía con las edades a las que se dirigen, podría ayudar a que el concepto de libro cambie radicalmente.

Como decía John Waters, we have to make books cool again. Aunque nos duela, tal vez tendríamos que concebir el libro para esas edades como producto, para entender qué necesita nuestro público y cómo proporcionárselo. Algunos escritores de juvenil han entendido esto y están convirtiendo sus libros en superventas gracias a ello. Y si pudieras hacer un Roald Dahl o un Diana Wynne Jones, es decir, conseguir unir ese entendimiento con un producto de alta calidad, ¿no sería maravilloso?

Madre mía. Para no tener ni idea del tema, menuda parrafada he soltado, ¿verdad?

 


Muchas gracias a Elena por sus respuestas. ¡No os perdáis la próxima entrevista!

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¿Deberías traducir tu libro? Los expertos opinan

octubre 27, 2015 — by Gabriella9

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El debate de la traducción siempre será poderoso.

¿Qué perdemos al leer traducciones? ¿Y qué ganamos? ¿Deberíamos esforzarnos, en lo posible, por leer textos originales? ¿O debemos abrirnos al nuevo mundo de posibilidades que nos ofrece el paso de un idioma a otro?

Estas no son cuestiones que venga a debatir hoy. Primero, porque otros mucho más sabios que yo han hablado largo y tendido de ello. Segundo, porque vosotros, lectores míos, sois en vuestra mayoría escritores. Y por eso quiero plantear cómo nos afectan las traducciones a los que escribimos.

Si queréis saber cómo nos afecta, por ejemplo, leer malas traducciones, podéis ir a ver qué tiene que decir Víctor Selles al respecto. Y no hablemos ya del susto de ver nuestros propios textos traducidos. Hace poco realicé una entrevista para una radio universitaria inglesa (podéis escuchar el podcast aquí) donde leí una versión traducida de mi relato Musa. La traducción se ofreció a hacerla la muy estupenda Inés Gregori Labarta, y luego yo la adapté a mi gusto. Fue una experiencia curiosa. Por muy bilingüe que yo me crea, ese no era mi texto. No estaba concebido para escucharse ni leerse en inglés. La traducción va mucho más allá, siempre, sobre todo si tiene intención literaria, estética.

Pero no vamos a hablar (más) de esa alienación de la lengua. Vamos a hablar de cuestiones más prácticas:

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Entrevistas relámpago a escritores (53): José C. Vales

octubre 15, 2015 — by Gabriella3

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A veces le escribo emails a la gente y no me contesta.

Lo entiendo, yo a veces también rehúso contestarlos. Ocurre que se te llena el día de tareas y de ocupaciones y cuando te quieres dar cuenta tienes 231 emails sin leer y, no sé a vosotros, pero a mí me gusta el zen de dejar la bandeja a cero. Algunos emails no urgentes se me olvidan, los dejo para luego, o son larguísimos y me piden mil favores y, con todo el dolor de mi corazón, los elimino porque si no no dormiría nunca y me han dicho que lo de dormir es importante. Sobre todo hoy, que he dormido poco y José Antonio Cotrina se ha tenido que volver a Vitoria y estoy un poco zzz y chof y más aliteraciones y onomatopeyas y expresiones perezosas.

Así que entiendo que haya autores muy ocupados que no me contesten cuando les pido entrevistas. Sí, te estoy mirando a ti, Juan Gómez Jurado. EJEM*.

Razón de más para alegrarme mucho cuando el muy encantador José C. Vales aceptó entrevistarse conmigo, sin hacer siquiera las indagaciones importantes y pertinentes que debe hacer un autor en esta situación como: “¿pero qué tipo de preguntas?” o “¿qué garantía me ofreces de que no me va a salir la de si escribo desnudo?”.

¿Qué era esto de las entrevistas relámpago? Tengo una lista muy larga de preguntas cortas (ahora mismo va por 94 preguntas y subiendo). De allí, usando random.org, selecciono una secuencia de quince preguntas aleatorias, que le entrego al entrevistado o entrevistada. Este (o esta) elige diez de esas preguntas y responde con frases también breves. Al final, hay una pregunta extra que podrá aprovechar para hablar un poco más de sí mismo/a o para vengarse de la entrevistadora (es lo justo). Hace dos semanas entrevisté a Antonio Calvo y podéis ver todas las entrevistas publicadas hasta ahora en este enlace.  O si vais con prisa y queréis ver lo mejor de las entrevistas, podéis ver el recopilatorio que hice de las primeras 47 entrevistas. Y ahora, vamos a hablar un poco del entrevistado de hoy.

Si os suena José, será seguramente por su libro más reciente, Cabaret Biarritz, que está en mi lista de los deseos (esa de la que voy comprando poco a poco, en orden y con amor). Pero podréis ver que su currículo completo es impresionante:

José C. Vales (Zamora, 1965) se licenció en Filología Hispánica en la Universidad de Salamanca y posteriormente se especializó en filosofía y estética de la literatura romántica en Madrid. Su actividad profesional ha estado siempre vinculada al mundo editorial, como redactor, editor y traductor para distintos sellos. Aparte de numerosos trabajos de información, documentación, corrección y edición de textos para diferentes editoriales, ha sido el responsable de la renovada edición de los Cuentos de Navidad, de Charles Dickens (Espasa, 2011) y del clásico de Anthony Trollope Las torres de Barchester (Espasa, 2008).

Entre sus trabajos de traducción y edición cabe destacar Orgullo y prejuicio, de Jane Austen, para Austral (2013), la nueva edición del Frankenstein de Mary Wollstonecraft y Percy B. Shelley (Espasa, 2009), basada en los nuevos manuscritos hallados en la Bodleian Library de Oxford, y los clásicos de Wilkie Collins La piedra lunar Armadale, publicados en 2007 y 2008 en Verticales de Bolsillo-Belacqva. Sus recientes traducciones para la editorial Impedimenta han merecido el reconocimiento de la crítica y del público, con una notable sucesión de éxitos: La hija del optimista, de Eudora Welty, La hija de Robert Poste de Stella Gibbons, Reina Lucía, La señorita Mapp y Mapp y Lucía de E. F. Benson, y La juguetería errante, El canto del cisne y Trabajos de amor ensangrentados de Edmund Crispin, o Arnold Bennett. Algunas de estas obras, así como el Diario del año de la peste, de Daniel Defoe, cuentan con prólogos especiales redactados por José C. Vales en exclusiva para estas ediciones.

Publicó su primera novela El pensionado de Neuwelke (Planeta) en 2013. En 2015 obtuvo el Premio Nadal por Cabaret Biarritz (Destino).

Si no seguís a José en Twitter, hacedlo ya.

ENTREVISTA relámpago A José C. Vales

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1. Tu blog favorito (¡que no sea este, claro!).

Me divierten muchísimo Scarfolk Council y Vintag de Blogger, pero hay otros muchos en Tumblr, como iaminfiniteus o apanelofanalysts.

2. Tres libros para una isla desierta:

Silva de varia lección, de Pedro Mexía; Dioses, tumbas y sabios, de Ceram; y La gran cadena del ser, de Lovejoy.

3. Si te obligaran a escribir un libro con otro/a escritor/a, ¿quién sería?

Por pedir, que no quede: escogería a Anthony Trollope entre los muertos y a Umberto Eco entre los vivos.

4. ¿Qué necesitas tener a tu lado mientras escribes?

Los libros con los que trabajo (siempre trabajo con muchos libros que necesito consultar) y el equipo de música (o Spotify, depende).

5. Color favorito:

Electric Blue.

6. ¿Recuerdas cuál fue el primer libro que leíste?

No lo recuerdo. Aparte de los tebeos infantiles, supongo que sería alguno de Enid Blyton o Verne.

7. ¿Qué libro has releído más veces?

De vita beata (o Sobre la felicidad), de Séneca, o quizá las Meditaciones de Marco Aurelio.

8. ¿Qué libro le recomiendas a gente a la que no le gusta leer?cabaret biarritz

La isla del tesoro, de R. L. Stevenson, o Frankenstein, de Mary W. Shelley.

9. ¿Podrías tener una relación sentimental con otro escritor o escritora?

Creo que sí podría tener una relación sentimental con una escritora; otra cosa es que ella la quisiera tener conmigo.

10. ¿A qué escritor, vivo o muerto, retarías a duelo de espada en un molino al amanecer?

A James Joyce. Tenía problemas de visión… y eso lo haría más fácil todo.

Pregunta extra (seleccionar opción y contestar):

a) El entrevistado se inventa una pregunta, la hace y se responde a sí mismo.

b) La pregunta la hace el entrevistado a la entrevistadora.

c) Ya he terminado, deja que me vaya a mi casa. Por favor.

José dice: Escojo la opción b, y le planteo esta pregunta a la entrevistadora: ¿Por qué me pregunta qué libros deseo llevarme a una isla desierta? ¿Por qué desea verme en una isla desierta? ¿Le caigo mal o algo?

Primero, es justa venganza por recomendar Scarfolk Council y hacer que pierda horas de mi vida laboral.

Segundo, ¿por qué todos los entrevistados ven como algo malo lo de la isla desierta? Pensadlo, amigos escritores: nadie que os moleste ni distraiga, todo el tiempo y la tranquilidad del mundo para escribir, ¡y solo tres libros con los que comparar vuestros textos! No sé, si es una isla paradisíaca de esas bien surtida de cocos para alimentarse, yo lo veo ideal.


*Por favor, a todos los que os debo emails desde hace ya meses: no vale aprovechar este espacio para echármelo en cara en público. Ay.


Muchas gracias a José por sus respuestas. ¡No os perdáis la próxima entrevista!

Si te ha gustado esta entrevista, acuérdate de compartirla. También puedes apuntarte a mi lista de correo (envío contenidos exclusivos a mis suscriptores, solo dos veces al mes). Y si te gusta el contenido del blog en general y quieres leer más cosas mías (o simplemente echarme una mano), prueba a hojear alguno de mis libros:

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  • Puedes leer un avance gratuito aquí.
  • Puedes leer reseñas aquí, aquí, aquí, aquí, aquí, aquí y aquí. Y hasta en 20 Minutos, aquí.
  • Y sí, si tienes un blog o web de reseñas y te apetece leer y reseñar este libro, puedes pedirme un ejemplar de cortesía en gabriella(arroba)gabriellaliteraria.com.

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Entrevistas relámpago a escritores (52): Antonio Calvo

octubre 1, 2015 — by Gabriella10

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No todos los días Cátedra le publica un libro a un amigo tuyo.

Bueno, he de decir que a mí me pasa más que a la media. El año pasado salió Historia y antología de la ciencia ficción española, con la intervención de mi admirado Fernando Ángel Moreno, y este año le ha tocado a Antonio Calvo: historiador, amigo y contador profesional de chistes malos. A todos se nos cae la baba con nuestros amigos (o debería. Si no se te cae la baba con tus amigos, es que no molan tanto como los míos. Búscate amigos nuevos), así que me perdonaréis este arranque de orgullo y satisfacción.

No pude resistir la oportunidad de utilizar mis maléficos tentáculos de influencia para traeros una entrevista relámpago a un estudioso, culto y nada refinado caballero que se dedica a escribir sobre aquello que a pocos más se les ocurriría, como impostores y trasvestidos en la España del siglo XVIII.

Así es, alguien tenía que hacerlo y Antonio es uno de mis superhéroes favoritos. Tengo además el excelso honor de poder decir que, cuando salió el libro, su querida esposa se lo leyó a la vez que El fin de los sueños. Si eso no es amor y amistad en un gran dos por uno histórico-literario interdisciplinar, yo no sé qué más puede serlo.

Pero dejemos la exaltación afectiva un rato y vamos a meternos en materia.

¿Qué era esto de las entrevistas relámpago? Tengo una lista muy larga de preguntas cortas (ahora mismo va por 94 preguntas y subiendo). De allí, usando random.org, selecciono una secuencia de quince preguntas aleatorias, que le entrego al entrevistado o entrevistada. Este (o esta) elige diez de esas preguntas y responde con frases también breves. Al final, hay una pregunta extra que podrá aprovechar para hablar un poco más de sí mismo/a o para vengarse de la entrevistadora (es lo justo). Hace dos semanas entrevisté a Víctor Blanco y podéis ver todas las entrevistas publicadas hasta ahora en este enlace.  O si vais con prisa y queréis ver lo mejor de todas las entrevistas hasta la fecha, podéis ver el recopilatorio que hice de las primeras 47 entrevistas. Y ahora, vamos a hablar un poco del entrevistado de hoy:

Antonio Calvo (Granada, 1979) es historiador y doctor en Historia por la Universidad Complutense. Es autor de cuatro libros, el último de ellos: Impostores: sombras en la España de las Luces (Cátedra, 2015).

(En serio, esta es toda la bio-bibliografía que me ha mandado).

Un consejo que sin duda me agradeceréis algún día: nunca juguéis con Antonio al Trivial. De nada.

ENTREVISTA relámpago A Antonio Calvo

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1. ¿Qué es lo más divertido que te ha pasado por ser escritor?

Divertida, una vez que ha pasado el tiempo, fue aquella presentación de uno de mis libros a la que fueron cuatro personas. ¡Tres de ellas eran mis padres y mi hermana! Afortunadamente, las cosas han mejorado. Ahora cuento también con mi mujer.

2. ¿Con qué música escribes (si escribes con música)?

El silencio es necesario a veces, pero en otras ocasiones me bloquea. Suelo escuchar música instrumental. Mi músico favorito es Mike Oldfield, y reconozco que uno de sus discos “menores”, The Songs of Distant Earth, es el que más me inspira para escribir. También suelo recurrir a otros como Tubular Bells II o Amarok, pero son tan buenos que me despisto.

3. Si escribieras una novela de ciencia ficción, ¿de qué iría?

Como historiador aferrado al documento y al libro, la ficción es mi asignatura pendiente. Me estoy planteando adentrarme en ella, pero siento vértigo por el miedo a no tener a lo que agarrarme. Pero lo voy a intentar. En el siglo XXII, la globalización y el capitalismo han convertido a la mayoría de los hombres y mujeres en grises clones consumistas. No hay carisma, ni encanto, ni sex appeal. Un grupo de científicos no alienados decide rebelarse ante la situación y mandar a uno de ellos a estudiar a Christina Rosenvinge. En cuanto la máquina hizo “chas” y el protagonista apareció a su lado, decidió que nunca volvería al futuro.

4. No puedo vivir sin…

… el humor absurdo. Soy de la escuela Monty Pyton, Faemino y Cansado, y Cía. (si todavía no seguís a “Un puñado de idiotas” en Facebook, ¡hacedlo!). Cuando no puedo hacer juegos de palabras, por estar en un contexto serio o por tener que expresarme en otro idioma, soy medio yo. Cuando puedo ser “yo entero”, hay que tener mucha paciencia conmigo.

5. Tu plato estrella

La cocina es uno de mis buenos propósitos para este curso. El día que quiero “lucirme” hago tortilla de patatas, así que ya ves que el margen de mejora es bastante amplio. Quiero empezar con las croquetas. Se aceptan recetas…

6. Si te condenaran a muerte, ¿qué pedirías de última cena?

Supongo que un pan con una lima no vale, ¿no? Sin duda, magdalenas, ¡me pierden! Probablemente, la condena se debería a múltiples asaltos a furgones blindados de panaderías y bollerías.

7. ¿Qué es lo más ridículo que has hecho por amor?

No exactamente por amor, pero sí para evitar un conflicto con una antigua novia. Estábamos hablando en un bar y en un mal gesto le derramé su bebida por encima. Para más inri me entró la risa y ella, lógicamente, se enfadó. No se me ocurrió otra solución mejor que echarme mi bebida por encima también. ¡El absurdo surtió efecto! Nos reímos mucho.impostores antonio calvo

8. ¿Podrías tener una relación sentimental con otro escritor o escritora?

De hecho, la tengo. Marian es también historiadora. Es una suerte estar con alguien que entiende tan bien las incertidumbres y las frustraciones del oficio. Creo que ella es la escritora de la pareja, puesto que tiene una relación mucho más “literaria” con la escritura.

9. ¿Recuerdas cuál fue el primer libro que leíste?

El primero, primero, creo que fue Fray Perico y su borrico, mi libro favorito de la infancia. Lo releí muchas veces. Hay otro libro, que he comentado con mucha gente y parece que nadie más tuvo: Héroes en zapatillas, que tenía un cómic y un pequeño texto sobre cada uno de los personajes históricos y mitológicos sobre los que hablaba (de aquellos polvos vienen estos lodos).

Como adolescente, la culpa de que hoy día sea un atribulado historiador dieciochista la tiene el buenismo ilustrado de Un soñador para un pueblo de Buero Vallejo.

10. ¿Has escrito alguna vez desnudo?

La verdad es que no, yo soy más de pijama. Si no quedase feo llevarlo a las bibliotecas y los archivos, creo que saldría más de casa para escribir…

Por otra parte, ¿qué ventaja tiene lo de escribir desnudo? Quizá no le vea la utilidad porque escribo sobre Godoy y Napoleón, en lugar de sobre la Rosenvinge.

Pregunta extra (seleccionar opción y contestar):

a) El entrevistado se inventa una pregunta, la hace y se responde a sí mismo.

b) La pregunta la hace el entrevistado a la entrevistadora.

c) Ya he terminado, deja que me vaya a mi casa. Por favor.

Antonio elige la b) y me pregunta: Gabriella, ¿qué opinas del nuevo Quijote con el castellano actualizado? ¿Aberración o acierto? Y, por consiguiente, ¿sueles escribir desnuda?

Es evidente que esta respuesta no será breve. Ay.

No es algo en lo que me haya parado a pensar mucho, si te soy sincera. De entrada me horroriza tanto como esas versiones que han salido de Shakespeare con emoticonos, en lenguaje Whatsapp. Se dice que muchos renuncian a leer El Quijote porque les parece demasiado difícil. A mí no me gusta el Quijote. Y no lo leo, y ya está, y no se tiene que morir nadie. Hay muchos otros libros difíciles y fantásticos que leo y que he leído.

Pero si me hubieran enseñado a Cervantes como me enseñaron El mercader de Venecia, con pasión, con amor, con mimo, explicando poco a poco cada frase, estoy segura de que tendría una actitud diferente. Sé que todos los alumnos que pasan por las clases de Juan Carlos Rodríguez en la Universidad de Granada salen enamorados del Quijote. Mervyn Smale, profesor de Literatura Inglesa en la misma facultad, hizo que yo me enamorara de Shakespeare y de muchos más. No lo digo porque sea literatura inglesa. Hay muchos grandes de la literatura en nuestro idioma que me fascinan. Simplemente coincidió que fue en una optativa de Inglesa donde encontré a ese profesor apasionado.

No creo en “adaptar” aquello que consideramos difícil, porque en esa dificultad está su belleza. Joyce cuesta horrores, pero más me horrorizaría que alguien le cambiara una coma al Ulises. Y Cervantes es difícil y hermoso, independientemente de que yo lo elija o no para pasar horas de lectura.

Dicho esto, es costumbre ya desde hace años producir textos algo resumidos en literatura inglesa para que los más jóvenes puedan leer a Dickens, por ejemplo, sin tirarse de los pelos, y por lo que sé ha dado buenos resultados. El tiempo dirá si esta iniciativa sirve para atraer lectores al Quijote original o si será un síntoma más de una peligrosa tendencia a rebajar el listón del arte en vez de educar a los receptores para que aprecien la belleza de lo complejo.

Y no, no suelo escribir desnuda. Me parece una falta de respeto hacia mis personajes. A ver cómo se van a concentrar en hacer cosas grandiosas y tomar decisiones que podrían cambiar el mundo con dos tetas pequeñas y blanquitas colgando sobre ellos. Pobrecicos, qué susto.


Muchas gracias a Antonio por sus respuestas. ¡No os perdáis la próxima entrevista!

Si te ha gustado esta entrevista, acuérdate de compartirla. También puedes apuntarte a mi lista de correo (envío contenidos exclusivos a mis suscriptores, solo dos veces al mes). Y si te gusta el contenido del blog en general y quieres leer más cosas mías (o simplemente echarme una mano), prueba a hojear alguno de mis libros:

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Entrevistas relámpago a escritores (51): Víctor Blanco

septiembre 17, 2015 — by Gabriella7

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Muchos ya sabéis (porque me repito más que un pepino en una ensalada de ajo con cebolla picada) que he cambiado la agenda de publicación de las entrevistas. Mi idea era publicar una cada dos semanas, para tener semanas libres para redactar los emails para los suscriptores a mi lista de correo (los que recibís esos correos ya habéis visto que son pequeños artículos exclusivos para vosotros, que no comparto ni en el blog ni las redes sociales).

Y entonces se me ocurrió hacer un documento abierto para que os apuntarais todos los que tengáis interés en participar en esta segunda temporada de entrevistas, y cuando se me ocurrió mirar había ya como mil personas apuntadas (mentira, pero unas cuantas había). Aparte, también hay autores a los que he seleccionado por mi cuenta y les he pedido entrevistas, así que de repente me he visto con muchas personas entre las que poder escoger.

A lo que voy: que en principio las entrevistas serán cada dos semanas, pero no os sorprendáis si de vez en cuando salen con periodicidad semanal.

A lo que contestaréis: ¿Y esto qué nos importa, Gabriella? ¡Deja ya de marearnos y procede a entrevistar a Víctor Blanco!

Como siempre, tenéis más razón que Rafael Lapesa explicando el origen de la palabra razón (y este es el típico comentario que hago de vez en cuando para convencerme a mí misma de que mis siete años de estudios universitarios sirvieron para algo).

¿Qué era esto de las entrevistas relámpago? Tengo una lista muy larga de preguntas cortas (ahora mismo va por 94 preguntas y subiendo). De allí, usando random.org, selecciono una secuencia de quince preguntas aleatorias, que le entrego al entrevistado o entrevistada. Este (o esta) elige diez de esas preguntas y responde con frases también breves. Al final, hay una pregunta extra que podrá aprovechar para hablar un poco más de sí mismo/a o para vengarse de la entrevistadora (es lo justo). Hace dos semanas entrevisté a Paty C. Marín y podéis ver todas las entrevistas publicadas hasta ahora en este enlace.  O si vais con prisa y queréis ver lo mejor de todas las entrevistas hasta la fecha, podéis ver el recopilatorio que hice de las primeras 47 entrevistas. Y ahora, vamos a hablar un poco del entrevistado de hoy:

Víctor Blanco (1985) se tomó sus estudios de Historia con calma, a veces más interesado en dibujar o escribir que en tomar apuntes. A los 21 años fue finalista del Premio Minotauro con su primera novela, Noches de suburbio. Con Crónica del rey cautivo (2014) inauguraba su gran saga de fantasía. Su último trabajo es Delbaeth Rising: Camino de odio, novela que ha escrito junto a su viejo amigo y también escritor Gonzalo Zalaya, que verá la luz si la audiencia y los dioses del Verkami lo desean.

Si estás en Twitter, es difícil huir de Blanco. Te perseguirá, te atrapará, hará chistes malos a tu costa y cuando te quieras dar cuenta estarás entrevistándolo en tu blog. Escapad mientras podáis.

ENTREVISTA relámpago A víctor blanco

víctor blanco

1. Lo que sueles poner en los libros al firmar:

Me gusta agradecer la oportunidad que me da el lector. Los lectores no abundan, y los de fantasía adulta ni te cuento.

2. ¿Con qué animal te compararías?

Me gustan los pájaros, tan lejos de las calles, la gente… Por eso escribo, porque me siento como uno de ellos al hacerlo.

3. ¿Algo de lo que nunca hablarías en tus textos?

Siempre me ha costado tocar el tema de la violencia sexual, aunque recientemente decidí construir un relato alrededor de esto, precisamente para superarlo. Creo que un autor no debería limitarse.

4. ¿Qué cosa te gusta que a nadie más parece gustarle?

Ben Affleck como Batman.

5. Si te obligaran a escribir un libro con otro/a escritor/a, ¿quién sería?

Me encantaría escribir junto a Pablo Bueno, es uno de los autores que más admiro, tanto en lo profesional como en lo personal.

6. Una pesadilla recurrente.

Tengo la creencia de que hablarle de tus sueños a alguien es darle control sobre ti, así que me reservo la respuesta.

7. ¿Lápiz, portaminas, bolígrafo o pluma?

Lápiz para anotar en los libros, portaminas para dibujar, bolígrafo para las libretas y la pluma para matar, como el Joker.

8. Tu blog favorito (que no sea este, claro).

Me gusta mucho el trabajo que está haciendo Ana González Duque, la verdad.

9. ¿Qué libro te habría gustado escribir?

El jugador, de Dostoievski. En ciertos pasajes creo que hurtó parte de mi alma.

10. Menciona un libro con el que hayas llorado.

La hora 25, de C. Virgil Gheorgiu.

Pregunta extra (seleccionar opción y contestar):

a) El entrevistado se inventa una pregunta, la hace y se responde a sí mismo.

b) La pregunta la hace la entrevistada a la entrevistadora.

c) Ya he terminado, deja que me vaya a mi casa. Por favor.

Víctor elige la b) y me pregunta: ¿Tú por qué escribes, Gabriella?

Muchas personas dicen que escriben porque es su pasión, porque un impulso superior a ellos los empuja hacia el infinito y todo eso. No sé si ese es mi caso. Siempre he escrito y siempre escribiré, pero creo que es sencillamente porque es: a) una obsesión algo narcisista por comunicarme, b) una manera de construir belleza (lo consiga o no) y c) un desafío personal inmenso.

Es un impulso comunicativo y estético, sí, pero es el mismo que me podría haber conducido al dibujo, a la artesanía, a la música o a cualquier otra cosa. Creo que elegí escribir porque tenía que elegir un solo campo si no quería volverme (más) loca.


Muchas gracias a Víctor por sus respuestas. ¡No os perdáis la próxima entrevista!


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10 maneras de convertir tu blog de escritor en un atrapalectores imparable

septiembre 8, 2015 — by Gabriella74

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Estás un poco harto de que te lo digan: para vender libros necesitas un blog.

Voy a contarte un secreto al respecto: eso es mentira.

No necesitas un blog para vender libros. Bueno, no exactamente.

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Entrevistas relámpago a escritores (50): Paty C. Marín

septiembre 3, 2015 — by Gabriella7

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Sí, ya sé que la semana pasada no hubo entrevista. A veces simplemente hay que dejar de lado algunas cositas para hacer espacio a otras. Pero ya las tenemos de vuelta. Ya estoy aquí con otro escritor al que entrevistar. Bueno, escritora.

Yo no soy lectora habitual de romántica, tampoco de erótica. Sí, he leído a los “clásicos”, como muchos, y me gusta incluir escenas clave relacionadas con la sexualidad en mis propios escritos, aunque admito que funcionan más como enfrentamientos con demonios personales, más como metáforas y relaciones de poder que como “cosas destinadas a ponerte malico/a”. Me gustan los libros donde hay pocas escenas eróticas, muy intensas, impulsadas por el resto de la narración (una de mis escenas eróticas favoritas dura un párrafo y medio en un libro de más de 200 páginas, y creo recordar que es la única del libro). Por todo esto, me produce especial interés entrevistar a alguien especializado en el género erótico, alguien acostumbrado a llenar páginas de química, besos y manoseos, del mismo modo que me producen curiosidad otros autores relacionados con géneros de los que leo y conozco poco (pero Christie Simms, por desgracia, no responde a mis llamadas).

Así que Paty era una elección obvia, ya que la conozco en persona y es además una asidua visitante del blog. ¿Quién mejor para hablarnos de su experiencia como escritora?

¿Qué era esto de las entrevistas relámpago? Tengo una lista muy larga de preguntas cortas (ahora mismo va por 94 preguntas y subiendo). De allí, usando random.org, selecciono una secuencia de quince preguntas aleatorias, que le entrego al entrevistado o entrevistada. Este (o esta) elige diez de esas preguntas y responde con frases también breves. Al final, hay una pregunta extra que podrá aprovechar para hablar un poco más de sí mismo/a o para vengarse de la entrevistadora (es lo justo). Hace dos semanas entrevisté a Melisa Tuya y podéis ver todas las entrevistas publicadas hasta ahora en este enlace.  O si vais con prisa y queréis ver lo mejor de todas las entrevistas hasta la fecha, podéis ver el recopilatorio que hice de las primeras 47 entrevistas. Y ahora, vamos a hablar un poco de la entrevistada de hoy:

Paty C. Marín es la escritora y creadora del blog Cuentos íntimos, un espacio de relatos y novelas eróticas. Me cuenta que escribe desde hace más de diez años sobre el mismo género, y que lo cuida y trabaja con mucha dedicación. Reincidencia (2011) fue su primera novela, un romance contemporáneo de alto contenido erótico escrito en formato de serie por entregas en su blog. Después saltó a la fantasía con el cuento Bella durmiente (2013), una revisión adulta del clásico. Ha publicado más de doscientos relatos en Cuentos íntimos, algunos de los cuales ha publicado en la plataforma Wattpad, y participa activamente en las redes sociales. Escribe reseñas de novelas eróticas y artículos para aconsejar a los futuros escritores del género. En 2015 publicó dos novelas, Las flores de Violeta, erótica de género New Adult, y Cúbreme de seda, una historia erótica contemporánea, las dos para la editorial Harlequin. Tienen la particularidad de que ambos son librojuegos, libros de tipo “elige tu propia aventura”, pero de contenido erótico.

Actualmente se ha lanzado con la autopublicación en eBook y en papel con una novela corta titulada Pura raza.

ENTREVISTA relámpago A paty c. marín

paty c. marin

1. ¿Has conocido en persona a alguno de tus héroes?

¡Sí! A algunos de ellos, gracias a presentaciones y a que me muevo mucho por eventos y demás. No todos los que me gustaría.

Una vez tuve la oportunidad de conocer a mi escritora favorita pero no fue una bonita experiencia. Me dieron la oportunidad de hacerle una entrevista para una revista y fue un poco borde con sus respuestas. Empecé a sentirme muy incómoda. Imagina, allí estaba congregada toda la gente que había ido a verla, escuchando mis preguntas —que en ese momento me parecieron estúpidas por la forma en que me contestaba, como si fuera tonta—. Intenté no tomármelo a mal, tenía que mostrarme profesional, pero fue una situación muy embarazosa y me disgustó mucho.

2. ¿En qué piensas cuando estás sola en un vehículo?

Pues puedo pensar dos cosas. Si antes de que el vehículo se detuviera estaba pensando en algo, sigo pensando en esa escena o ese diálogo que voy a escribir cuando llegue al destino. Me encanta escuchar las voces de mi cabeza.

Si, por el contrario, no estaba pensando en nada concreto, me pongo a mirar por la ventana esperando ver algo que despierte mi inspiración. Me gusta observar a la gente y pensar en una historia para ellos.

3. ¿Hablas algún otro idioma aparte del tuyo?

Pues la verdad es que no, salvo lo típico, inglés. ¿Podemos contar el valenciano? Me he criado con él, no lo hablo en casa, pero lo entiendo y puedo hablarlo si hace falta.

4. ¿Qué libro le recomiendas a gente a la que no le gusta leer?

El mapa del tiempo, de Félix J. Palma. No por nada, amo ese libro, se lo endoso a cualquiera, tanto si lee como si no lee, para que aprecien la compleja estructura de sus frases. Me encanta.

5. ¿Qué es lo más divertido que te ha pasado por ser escritora?

Lo más divertido es que la gente, por ser escritora de novela erótica, piensa que necesito escuchar sus experiencias sexuales o sus fantasías para tener ideas a la hora de escribir.

No, en serio, no me interesa la vida sexual de nadie. De hecho es algo incómodo de escuchar. Mis historias son mías, me las follo como quiero, jajaja.

6. Si escribieras una novela de ciencia ficción, ¿de qué iría?

Pues tengo una empezada. Es tipo space opera. Hay politiqueo interplantario, exploración de los bordes exteriores, un accidente en un planeta recién descubierto, una raza en plena guerra civil, imperialistas contra separatistas… Y un tórrido romance entre los protagonistas: él sería el capitán de la nave y ella una joven que quiere salvar a su raza y se alía con los humanos para poder sacar adelante el conflicto. Soy muy básica en esos aspectos.

7. Si solo pudieras darle un consejo a un escritor que empieza, ¿cuál sería?pura raza

Leer. Escribir es un trabajo, si quieres juntar palabras al azar hasta lograr un párrafo, bien, pero eso no te hace escritor. Para ser escritor hay que leer, hay que aprender, hay que explorar cosas nuevas, hay que sentir aprecio por la escritura, amar lo que haces y cuidarlo. No tratarlo con frivolidad y darse aires de grandeza.

8. Color favorito:

Es curioso, pero, dependiendo del momento y el día, me gustan unos u otros. No soy muy de cosas favoritas, ¡me cuesta elegir! Y soy tan cambiante que lo mismo te digo que me gusta una cosa que al momento siguiente la odio y me gusta la contraria.

9. ¿Con qué tres adjetivos te describiría tu mejor amigo/a?

No tengo un mejor amigo. Pero dicen por ahí que soy un encanto. ¿Me quieres adoptar? :3

10. Software que utilizas para escribir.

Scrivener. Y Bloc de notas de Windows. Antes usaba el Word —como la gente común—, y era un caos porque estaba todo el tiempo creando nuevos documentos para anotar frases o párrafos, para evitar que se me olvidaran.

Ahora tengo todo eso “desordenado” dentro de pequeñas carpetas. Ya no tengo que abrir veinte documentos para encontrar lo que quiero, me desplazo por las carpetas y es una maravilla. Mi salvación.

Pregunta extra (seleccionar opción y contestar):

a) El entrevistado se inventa una pregunta, la hace y se responde a sí mismo.

b) La pregunta la hace la entrevistada a la entrevistadora.

c) Ya he terminado, deja que me vaya a mi casa. Por favor.

Paty elige la b) y me pregunta: Si tuvieras que escribir una novela erótica (de tipo romántica), ¿de qué iría?

Uy, esa es una buena pregunta.

Bueno, yo soy como soy, así que…

Filomeno y Kartrfoftsa34 se conocen en Erato, una luna perdida a las afueras de Galaxia Sideral. Ambos huyen de su pasado: él es un apuesto príncipe heredero, perteneciente a la Alianza Terráquea, que se esconde de los mercenarios enviados por su envidioso hermano, y ella es una aguerrida gladiadora que pudo escapar de las arenas de Mercurio8. Toda su vida Kartrfoftsa34 ha deseado una sola cosa: experimentar el amor de forma pasional y entregada, y, tras múltiples desencuentros iniciales y un gran choque cultural, se da cuenta de que las delicadas nalgas de Filomeno podrían ser las receptoras perfectas para su inmensa colavagina de hembra mercúrea. Pero el destino les prepara terribles desafíos: se fragua una revolución en Galaxia Sideral y ellos dos, sin saberlo, son componentes cruciales en el juego de estrategia y traición de los altos mandos de Alianza Terráquea. Tendrán que enfrentarse no solo a la temible y peligrosísima política interplanetaria, sino también a los prejuicios de sus seres más queridos y de las sociedades donde se han criado, por no hablar de la aparición de misteriosos examantes cefalópodos… ¿será su amor capaz de sobreponerse a todos estos obstáculos?

*INCLUYE ESCENA TRÍO EN DUCHA DE METANO + PENETRACIÓN INTERGLÓTICA-SENSORIAL

No sé a qué esperáis para comprarla, la verdad.

 


Muchas gracias a Paty por sus respuestas. ¡No os perdáis la entrevista del jueves que viene!


Si te ha gustado esta entrevista, acuérdate de compartirla. Y si te gusta el contenido del blog en general, prueba a leer alguno de mis libros:

Lectores aéreos gabriella campbellLectores aéreos (relatos con toques de fantasía tenebrosa): Disponible en Amazon y Lektu (¡solo 2,99 €!). Puedes leer un avance gratuito (para ver si te gusta el estilo y tipo de relato) aquí.

 

el fin de los sueñosEl fin de los sueños (novela postapocalíptica de ci-fi/fantasía juvenil): Disponible en digital y en papel en la página de la editorial (y puede pedirse en cualquier librería).

 

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Bolis, plumas y cuadernos: 25 autores nos enseñan sus herramientas de trabajo

septiembre 1, 2015 — by Gabriella29

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Hay una parte misteriosa y muy privada del escritor, de la que no hablamos mucho.

Es una de sus partes primordiales, aparte del corazón, el cerebro, el hígado y el huesecillo del culete. Es una extensión de los que escribimos, como una modificación cibernética, un añadido quirúrgico. Pero mejor.

Hablo de nuestras herramientas.

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Cosas buenas que ocurren cuando te comparas con otros (y otros recortes literarios)

agosto 21, 2015 — by Gabriella10

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En varios artículos he hablado de lo que ocurre cuando comparas tu trabajo con el de otros.

Soy repetitiva a veces, lo sé. Soy repetitiva a veces, lo sé. Pero algunas cosas son tan importantes que tienes la sensación de que tienes que decirlas una y otra vez, con la esperanza de que alguien finalmente lo lea y diga: oye, voy a probar lo que dice esta chica tan repetitiva, a ver si va a ser verdad/útil/práctico. Y así intento ahorraros el rencor, la frustración y la desolación que te acompañan cuando comparas tus textos, resultados y metas personales con los de otros.

Hay una expresión anglosajona que funciona muy bien en estos casos:Been there, done that. Yo he estado ahí, yo he hecho eso. Y es un buen montón humeante de mierda caliente y apestosa que te hará abandonar la escritura (o los bailes de salón, o el levantamiento de peso o la caza de tigres rosas en Plutón, sea lo que sea a lo que te dediques).

Hutchinson y la lista de las cosas buenas que ocurren cuando te comparas con otros

Encontré un artículo donde el escritor y bloguero Bryan Hutchinson lo dice mucho mejor que yo:

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Verás, no es una comparación justa, porque estamos predispuestos por naturaleza a pensar que otros lo están haciendo todo mejor que nosotros, aunque seas el bloguero más fantástico de la historia del blogging.

De hecho, a continuación os dejo una lista detallada de las cosas buenas que te pueden ocurrir cuando comparas tu éxito con el de otra persona:

  1. Nada.

-fin de la lista-

Donde dice bloguear podéis sustituir por escribir, así, en general. De hecho, hay muchos consejos que da Hutchinson para blogueros que son totalmente aplicables a los escritores. Estos son, adaptados para los que escribimos:

  1. Utiliza el freewriting cuando estés bloqueado/a.
  2. Lee a otros escritores.
  3. NO COMPARES.
  4. constante (escribe de manera periódica).
  5. Primero, tú (escribe primero para ti).
  6. Segundo, tus lectores (una vez has escrito, reescribe y trabaja pensando en tu lector objetivo).
  7. Sé genial (este último es importante). Ser la hostia ayuda, ayuda mucho.

Sí, sí, ya me lo estáis gritando: hay momentos en los que sí se puede comparar. Puedes comparar tu trabajo con el de buenos escritores para ver dónde estás fallando. Pero estás comparando técnica con objetivos prácticos; no estás comparando habilidad, talento, etc., porque eso es suicida. Cada uno tiene su propio camino y proceso, y de nada sirve, como bien dice Hutchinson, comparar tu trabajo con el de alguien que lleva mucho más tiempo que tú, que ha invertido más esfuerzo, que se ha trabajado más sus contactos, que ha leído más y etc. Pero hay una comparación que sí os recomiendo. Leed de vez en cuando algún libro realmente malo (o por lo menos unas páginas, tampoco es cuestión de perder demasiado el tiempo). No solo sirve como guía de lo que NO hay que hacer, sino que os hará sentiros realmente bien con vuestra trabajo. De nada.

También puede ser peligroso comparar nuestras rutinas de trabajo con las de otros. Creo firmemente que cada uno tiene que encontrar su propio sistema y rutina. Para ello hay que experimentar mucho, claro, y las rutinas ajenas sí que pueden darnos algunas ideas. Con todo, no sé si es buena idea imitar la rutina de Bukowski:

La rutina de Bukowski

Bukowski pasó muchos años de su vida trabajando en empleos que no le hacían gracia alguna, hasta que un editor generoso comenzó a pagarle un estipendio al mes para que pudiera dedicarse exclusivamente a escribir (si hay alguno en la sala, ejem, señor editor generoso, escríbame al mail de siempre: gabriella.campbell@escritoraconhambre.com. Prometo no gastármelo todo en pequeños ponis de colección). A partir de entonces desarrolló una rutina peculiar que… bueno, a él le funcionaba:

bukowski

Nunca tecleo por la mañana. No me levanto por la mañana. Bebo por la noche. Intento quedarme en la cama hasta las doce, eso es mediodía. Normalmente, si tengo que levantarme temprano, no me encuentro bien el resto del día. Miro, si dice que son las doce, entonces me levanto y comienza mi día. Como algo, y entonces normalmente salgo directo a las carreras tras despertarme. Apuesto con los caballos, luego regreso y Linda cocina algo y hablamos un rato, comemos, nos tomamos un par de copas y luego subo a la planta de arriba con un par de botellas y tecleo (empiezo sobre las nueve y media y sigo hasta la una y media o dos y media de la noche). Y eso es todo.

Ya he hablado del poder del alcohol para fomentar el impulso creativo, pero no es necesario que os metáis todo lo que se metía Bukowski. En serio. Parad ahora, mientras todavía podéis.

También en Brain Pickings encontré un gran artículo sobre lo que Bukowski opinaba sobre el arte y la poesía. Hay dos citas realmente maravillosas:

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Pensaría que muchos de nuestros poetas, los que son honestos, confesarán no tener un manifiesto. Es una confesión dolorosa, pero el arte de la poesía lleva sus propios poderes, sin tener que ser deconstruida en listados críticos. No quiero decir con esto que la poesía tenga que ser un payaso chabacano e irresponsable lanzando palabras al vacío. Pero la sensación de un buen poema lleva su propia razón de ser… El Arte es su propia excusa, y es o bien Arte u otra cosa. Es o bien un poema o un trozo de queso.

Bukowski analiza aquí lo que lleva atribulando a los teóricos desde hace siglos: ¿qué hace que algo sea arte? ¿Es, como decía Dámaso Alonso, la intención estética con la que escribimos? ¿O es un ente mágico que se manifiesta por sí mismo, que se desarrolla en el cerebro y el corazón del lector, como sugiere Bukowski? Estas preguntas siguen sin respuesta, pero el simple hecho de hacerlas nos dice mucho acerca de nuestra percepción de lo artístico como productores y como consumidores, como creadores y como receptores.

También habla de ese horrible yo que se nos cuela dentro de nuestros escritos, ese egocentrismo de miradme, miradme, mirad lo que he escrito:

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Casi toda la poesía escrita, pasada y presente, es un fracaso, porque la intención, el enfoque y acento no son como esculpir piedra o comer un buen sándwich o beber una buena bebida, sino más como alguien que dice: “Mira, he escrito un poema… ¡mira mi poema!“.

Bukowski aboga aquí por ese ataque al subconsciente, esa eliminación del ego, por la escritura por sí misma, no como medio de validación, reconocimiento o incluso lectura. Arte por arte. Y personalmente creo que, por lo menos en la primera parte del proceso, en el primer borrador, esta actitud es importante. Liberarnos de nuestros miedos, prejuicios, convicciones, etc., es fundamental para crear algo que realmente importe.

Lo cual no quita que luego pueda hacer falta la edición y revisión para no presentar un desastre ilegible que no va a interesar absolutamente a nadie. No vale usar a las musas, a lo sublime y divino como excusa para no hacer nuestro trabajo. Y de esto sabe bastante Caren Beilin:

Beilin y cómo enfocar la violencia hacia las mujeres en nuestros escritos

Caren Beilin escribió un artículo que me ha estado dando vueltas en la cabeza desde hace semanas. He tardado ese tiempo en digerir las opiniones e información que presenta; en digerirlo de forma que pueda ahora intentar explicaros mis impresiones.

Pienso a veces en la violencia, como escritora. Mis escritos incluyen violencia y algunos de esos escritos son de género juvenil, es decir, los leen adolescentes. No obstante, me desagrada la violencia en películas y series de televisión. No duermo bien por las noches si veo algo violento, y puedo tener el mismo problema si encuentro algo particularme cruento en una novela.

Me he dado cuenta de que la violencia no me molesta cuando es un recurso simbólico o profundo, cuando expresa algo, o cuando es necesaria como parte de la narración. Tengo un verdadero problema con la violencia gratuita, con ese torture porn que se disfraza de diversión y que se dirige hacia un espectador con el que no consigo identificarme. Empiezo a estar harta de tanta escena de tortura en series de televisión. Sí, me aburre. Últimamente parece que no veo una serie de corte dramático que no contenga alguna. Por no hablar de tiroteos sin sentido, de mutilaciones expresivas. Bonito y espectacular de ver, sin duda. ¿Pero aporta realmente algo al conjunto?

Algo parecido ocurre con la violencia hacia mujeres y hacia minorías étnicas. El desagrado es aún mayor: el ataque se realiza sobre colectivos históricamente abusados, históricamente más débiles.

Pero es ficción, ¿verdad? ¿Qué hay de malo en ello? Yo no creo que por disparar una y otra vez en un FPS una persona se vuelva más violenta. Pero sí que puede haber una insensibilización hacia lo sexual con un exceso de porno, por ejemplo, y la presentación de escenas de tortura una y otra vez, en series, películas y libros, hacen que esta pierda su efecto de choque. Desde un punto de vista meramente práctico, utilizar un elemento que se ha convertido en cliché no es bueno para la narración.

Es posible, como comenta Beilin, profesora de escritura creativa, que el problema esté en que esta violencia (también la violencia sexual) se ha asumido, se ha convertido en parte del patrón, del sistema. Ya no cuesta escribir sobre violencia, ya no es tabú. Por tanto, ha perdido su significado. Beilin observaba horrorizada que, año tras año, sus alumnos le entregaban textos repletos de violencia hacia mujeres y hacia razas diferentes a la suya. “Es ficción”, le decían. El problema, para ella, era que esta ficción se había naturalizado. La violencia se había convertido en un tópico. Había perdido su poder transgresor; Beilin prefería no pensar en por qué a sus alumnos masculinos les resultaba tan natural y sencillo retratar violencia extrema hacia las mujeres en sus escritos: ¿había asumido el sistema esta violencia? Muchas teorías apuntan hacia el hecho de que la violencia en general (y también hacia la mujer) está en declive. ¿Por qué hemos naturalizado entonces esta violencia en lo que escribimos, en lo que representamos? ¿Por qué ya no le damos importancia?

Beilin comenzó a hacerse algunas preguntas. ¿Por qué no se sentía incómoda cuando leía a Sade, por ejemplo, o American Psycho? En estas obras la violencia es metáfora, es una expresión revolucionaria, un grito de guerra contra el establishment. Sí, Sade era un sádico y etc., y cabe la posibilidad de que se toqueteaba mientras escribía, pero en sus obras la violencia sexual adquiría una fuerza extraordinaria. Del mismo modo, Bret Easton Ellis grita a través de su psicópata estadounidense, se revuelca en la sangre de sus víctimas sin que por ello nadie bata una pestaña, habla de una sociedad frívola, vacía. American Psycho es dura de leer, sí, pero es todo un manifiesto. Los alumnos de Beilin no sabían por qué expresaban esta violencia, no lo pensaban dos veces. Dice Beilin:

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El trabajo duro puede actuar como medida, como filtro para lo que te importa (si no quieres trabajártelo, tal vez no te importan lo bastante las mujeres). Y lo que me preocupa a mí en el aula, lo que estoy intentando desentrañar con mis alumnos, es una falta de trabajo en las escenas de violencia hacia un grupo marginado; es el uso de esta violencia como algo fácil, el cuerpo femenino como lo primero que pueden coger (este fruto terriblemente pesado); es este uso de la violencia que es enteramente, y tristemente, ortodoxo.

Para Beilin la diferencia está en el estilo, en la forma, en el trabajo, en la reflexión detrás de la violencia. Por eso, este año le ha dicho a sus alumnos que si quieren escribir alguna escena que contenga violencia hacia mujeres u otros grupos marginados deberán comentárselo a ella antes, en su despacho. Con esto, pretende que por lo menos tengan que pararse un segundo a analizar lo que van a escribir, por qué y cómo encaja en las normas, en el sistema que se nos impone como escritores.

Su despacho, por lo visto, es bastante difícil de encontrar.

Termino por hoy con algo más ligero, para que marchéis con cabeza y corazón livianos, con un saltito cada tres pasos y un baile bajo la piel. Encontré este truco del escritor y profe de escritores Chandler Bolt, y me pareció que podía sernos útil a todos.

Bolt y los que están dos peldaños por encima de nosotros

Siempre hay cosas interesantes en el blog de Joanna Penn, y hace poco le leí una entrevista a Chandler Bolt de la que saqué unos cuantos puntos interesantes. Se trata de una transcripción de la entrevista que le hizo en su podcast; es algo que me encanta de Penn, que ofrezca también transcripciones para aquellos de nosotros que preferimos leer a ver o escuchar. Esto es sin duda lo que más me gustó:

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Para mí, es difícil muchas veces aprender de alguien que me saca 50 peldaños en la escalera, porque no pueden identificarse conmigo. Cuando les hago una pregunta sobre algo para lo que necesito ayuda, no pueden responderme.

Por eso me encanta aprender de aquellos que están dos pasos por delante de mí, porque pueden decir: “Sí, genial, esto lo hice yo hace seis meses. Aquí está lo que no debes hacer. Este es el error que yo cometí. Este es el proveedor que necesitas. Así es como debes vender estos libros. Como con las campañas de email, no te interesa usar a este proveedor. Necesitas esto”.

Y podrían ahorrarte tanto tiempo… Por eso me encanta hacer eso con alguien así en vez de con alguien que me saca muchísima distancia, porque ya probé a preguntarle a gente así, y era decepcionante cuando decían cosas como: “Oh, sí, tengo a alguien de mi equipo que se ocupa de eso, o “ah, sí. Búscalo en Google, no sé. Eso lo dejé muy atrás”. Es un poco como… bueno, eso ahora mismo no me ayuda para nada. E intento subir de nivel. Estoy como… “bueno, genial. Me sacan dos espacios”. Y entonces me pongo a su altura. Es como… bueno, perfecto. Y ahora, ¿quién es el siguiente? ¿Y el siguiente? 

Todo esto responde a los mismos razonamientos que hay detrás de las teorías que indican que es importante ponerse metas pequeñas, alcanzables, e ir avanzando de esta manera, en vez de intentar hacer algo grande de golpe. Ver que podemos alcanzar a esa persona que solo nos saca un poquito de ventaja implica un esfuerzo posible, y alcanzar esa meta produce una sensación de satisfacción que es adictiva, que nos enseña que podemos hacer lo que nos propongamos.

No sirve de mucho escribirle a un autor multimillonario que ha publicado 48 libros y cuyas obras se han llevado a Hollywood. Esta persona, para empezar, recibirá tantísimos correos que no tendrá tiempo de contestar a todos. Y una persona que esté solo un peldaño por encima de ti en la escalera hacia el éxito no podrá ayudarte demasiado. Pero si das con alguien que esté a un par de peldaños, has dado con la persona ideal: esa es la persona de quien puedes obtener la información más valiosa en estos momentos, porque acaba de pasar por lo que tú estás pasando. Y si llegas a la altura de esa persona, toca buscar a otra que te saque dos peldaños más. Por eso siempre digo que hay que escribir con alguien que escriba mejor que tú; tener lectores cero que sean mejores lectores que tú; preguntarle tus dudas a alguien que esté un poco más adelantado que tú; buscar información en libros escritos por personas que ya han pasado lo mismo que tú. No sirve de mucho preguntarle a un billonario en qué invertir veinte euros, ni a un maestro pianista cómo sentarse ante el piano. Tienen tan asumidas ciertas cosas básicas que no son buenos profesores en este sentido.

Hay un dicho: “Apunta a las estrellas y llegarás a la luna”. Probemos a enfocarlo de otro modo: “Apunta a la luna y de allí puedes saltar de estrella en estrella“.

Por cierto, insisto en que yo estoy varios peldaños por debajo de todos vosotros y por tanto no es necesario que me enviéis ahora miles de emails preguntándome todas vuestras dudas. Más que nada porque mi bandeja de entrada en estos momentos me da un poquito de miedo; esto de estar una semana un tanto desconectada tiene temibles consecuencias.

Dejad este blog. Marchad a buscar a alguien que os saque esa cabeza o dos. Acribilladlo/a a preguntas. Aprended algo y venid a contármelo.

Esos son vuestros deberes para el fin de semana.

 


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Entrevistas relámpago a escritores (49): Melisa Tuya

agosto 20, 2015 — by Gabriella3

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HE VUELTO.

Y os prometo que sí, que ahora sí es para siempre (o para un buen rato, por lo menos).

Veréis, yo soy un delicado elfo invernal de las nieves, de sangre celta y orígenes fresquitos. Sé muy bien que el calor húmedo malagueño me convierte en un ente inservible, una cosa chapoteante y líquida que solo sabe decir “ick, ick, ick” mientras hace lo imposible por mover aunque sea un meñique. Y generalmente lo acepto, como acepto que la segunda mitad de julio y la primera mitad de agosto tengo que dejarlas libres para poder morirme un poco a gusto (o, si puedo, escaparme a climas menos cálidos). Pero hemos tenido un par de años moderados aquí en la Costa del Sol y me confié.

¿Qué he aprendido de esta experiencia?

  1. Que tengo que programar mis escapadas, como ya hice hace unas semanas, que dejé pleno aviso (y una imagen bonica) en el blog, diciendo que estaría dos semanas fuera (estuve de viaje solo una semana, pero sabía que entre pitos y flautas estaría dos sin poder subir nada al blog); no esperar a estar en una situación en la que creí haber encontrado la entrada al infierno y visto el cartel de “Abandonad toda esperanza” “Bienvenidos a Fuengirola”. Que habría sido bastante más inteligente tomarme julio entero de descanso, como hacen blogueros más listos. Pero soy una adicta al blog y a una extraña sensación de obligación que me vincula a él, no puedo remediarlo.
  2. Que tengo que tener más artículos hechos con antelación, para poder utilizarlos en casos de emergencia o viajes desesperados.

Tanto vosotros como yo sabemos que para el año que viene habré olvidado estas dos cosas.

Pero ya está bien de mí. Ahora vamos a hablar de Melisa.

¿Qué era esto de las entrevistas relámpago? Tengo una lista muy larga de preguntas cortas (ahora mismo va por 94 preguntas y subiendo). De allí, usando random.org, selecciono una secuencia de quince preguntas aleatorias, que le entrego al entrevistado o entrevistada. Este (o esta) elige diez de esas preguntas y responde con frases también breves. Al final, hay una pregunta extra que podrá aprovechar para hablar un poco más de sí mismo/a o para vengarse de la entrevistadora (es lo justo). Hace dos semanas entrevisté a Jesús Fernández y podéis ver todas las entrevistas publicadas hasta ahora en este enlace.  O si vais con prisa y queréis ver lo mejor de todas las entrevistas hasta la fecha, podéis ver el recopilatorio que hice de las primeras 47 entrevistas. Y ahora, vamos a hablar un poco de la entrevistada de hoy:

Melisa Tuya es coordinadora de blogs, colaboradores y gestión redacción en 20minutos. Periodista especializada en ciencia y tecnología, ha trabajado en Canal Satélite Digital y Baquía.com y ha colaborado con varios medios como El mundo, Consumer o con el Ministerio de Ciencia y Tecnología. Fue Premio Blasillo al Ingenio en Internet del Congreso de Periodismo de Huesca en 2008, Premio Huella de Oro 2009 y 2013 al Periodista más comprometido con la Protección Animal de la Asociación Nacional de Amigos de los Animales (ANAA), y ganadora española y finalista europea de los Premios Europeos de Periodismo de Salud ‘EU Health Prize’ de la Unión Europea en 2012. Tiene dos blogs en 20minutos: en el primero habla de maternidad e intenta normalizar el hecho de tener un niño con discapacidad (autismo) en la familia; el otro, el más veterano es En busca de una segunda oportunidad. Hace unos meses publicó Galatea, una novela de ciencia ficción que explora lo que es la humanidad solidaria con los animales de ANAA. Ya ha terminado En la sala de espera, que recoge la experiencia de tres padres de niños con discapacidad que se conocen en la sala de espera de un centro de atención temprana y que también será solidaria con otra causa, igual que Mastín, una novela juvenil por entregas que publica todos los viernes en el blog de protección animal con la intención de concienciar a los más jóvenes sobre la problemática existente.

ENTREVISTA relámpago A melisa tuya

Melisa Tuya

1.¿Cuál es tu récord de tiempo escribiendo del tirón?

No sabría decirte, imagino que unas cuatro o cinco horas. Hasta que me vence el sueño, porque suelo escribir por las noches, en la cama, tras haber acostado a los niños.

2. El momento más importante de tu carrera como escritora.

Difícil elegir, y eso que es una carrera breve. Tal vez el momento en el que un buen amigo me animó a convertir un relato breve en una novela larga y, nueve meses después de ponerme a ello, me encontré para mi sorpresa con un libro mas que digno entre las manos. Siempre he escrito, porque ha sido mi oficio y tengo dos blogs, pero no me había planteado en serio escribir novelas hasta ese momento. Y empecé sin pretensiones, sin más ambición que divertirme en el proceso creando una historia de ciencia ficción que me gustase como lectora o espectadora. Tras terminar ese primer libro, ‘Galatea’, ya no he podido parar de escribir.

3. ¿Has escrito alguna vez desnudo/a?

Muchas veces. Como te contaba, escribo por las noches, en la cama. De siempre me ha gustado dormir desnuda o semidesnuda (solo con alguna camiseta). Con frecuencia con algún niño dormido al lado al que acababa de leer un cuento, con mi marido o alguno de mis gatos.

4. ¿Cómo te sentiste la primera vez que te publicaron algo?

Debería estar acostumbrada a verme en letra impresa, llevo muchos años viendo mis piezas periodísticas y mis blogs, equivalentes a columnas de opinión, en periódicos y revistas. Aun así, tener mi novela en las manos fue un momento especial y diferente. Igual que la primera lectura en público, la primera presentación, la primera entrevista sobre tu libro, la primera vez que un desconocido te dice que le has tenido sin dormir para llegar al final que ideaste… Hay muchas primeras veces maravillosas vinculadas a publicar por vez primera

5. ¿Cuál fue el último libro que te dejó resaca lectora?

Suite francesa, de Irene Nemirovsky. Lo terminé hace dos meses, he leído un buen puñado de libros después, pero su resaca aún me dura. Puede que estar de vacaciones en la campiña francesa también influya. Había leído otras novelas de la escritora y me embarqué en esta obra inacabada tras ver la película (muchas películas me han descubierto libros magníficos). Me deslumbró por completo, tanto lo que cuenta, su delicadeza, su inteligencia emocional y su destreza, como el hecho de que ella lo vivía al mismo tiempo y cómo acabó todo para la historia y para su autora.

6. ¿Qué libro poco conocido te gustaría que leyera todo el mundo?

No sé si es poco conocido la verdad, pero si es extranjero recomendaría la saga de Harry Flashman de George McDonald Fraser. Por si he pecado de mainstream, también recomendaría Malemort el impotente, del argentino Guillermo Rot. Da igual lo que cuente, solo por el tino con el que escribe merece la pena leerle.

7. ¿Qué libro le recomiendas a gente a la que no le gusta leer?

Depende de la gente, tiendo a buscar libros que les enganchen. Mas que recomendar, directamente los regalo. Con algunas mujeres de mi familia últimamente me ha funcionado muy bien Outlander. A adolescentes La trilogía de Getafe de Lorenzo Silva o La princesa prometida de William Goldman. Recomiendo libros diferentes según a quién estén destinados y el momento en que me encuentre, pero abundan La decisión de Sophie, Pequeño Gran Hombre, Pratchett, El principito, La hoguera de las vanidades, Dickens, Scaramouche, Ana María Matute, Pearl S. Buck…

8. ¿Perros o gatos?

Difícil… Convivo con una perra y con dos gatos. Aunque creo que los gatos son unos compañeros inmejorables para el escritor y para el lector.

9. ¿A quién plagiarías?

A Cormac McCarthy. Me parece un escritor brutal en todos los sentidos. Me da mucha rabia no tener capacidad suficiente para disfrutarlo leyéndolo directamente en inglés. También es uno de los escritores que suelo recomendar, según a quién.
10. ¿Qué es lo que más te ha costado escribir?

De las novelas que llevo escritas, creo que ha sido En la sala de espera. No era ciencia ficción, era lo que yo y lo que otras personas que he conocido con hijos con alguna discapacidad han sentido o pensado. Aunque las historias y personajes son ficticios, no se trataba de evasión, era introspección. Viajar a tu interior siempre es más difícil que dejar volar la imaginación.

Pregunta extra (seleccionar opción y contestar):

a) El entrevistado se inventa una pregunta, la hace y se responde a sí mismo.

b) La pregunta la hace la entrevistada a la entrevistadora.

c) Ya he terminado, deja que me vaya a mi casa. Por favor.

Melisa elige la b) y me pregunta: Tras ver lo que te he contestado, ¿qué libros me recomendarías? Siempre me gusta preguntar a lectores con criterio para explorar nuevos mundos.

Veo que tienes un gusto muy variado, así que creo que cualquier lectura de calidad sería válida, fuera del género que fuera. Recomiendo tres de mis obras favoritas de siempre: Nadan dos chicos, de Jamie O’Neill (es un libro que merece la pena leer en inglés, pero por lo visto la traducción de Pretextos es muy buena); En la corte del lobo de Hilary Mantel (y su continuación, Una reina en el estrado), y, por supuesto, La canción secreta del mundo, de José Antonio Cotrina (queda muy feo recomendar a Cotrina, lo sé, pero qué le vamos a hacer. Es uno de mis libros favoritos). Y si no lo has leído ya, American Gods de Neil Gaiman.

Podría seguir durante párrafos y párrafos, pero mejor me contengo, que solo hay una vida y muchos libros por leer.


*Fotografía de Miguel Ángel Dorado.

Muchas gracias a Melisa por sus respuestas. ¡No os perdáis la entrevista del jueves que viene!

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